domingo, 28 de agosto de 2016

MARCOS RAFAEL BLANCO BELMONTE, POETA CORDOBÉS, OTRA PLACA EN LA PARED

La placa

Desde toda la vida, entre la puerta del puesto de Pan del Horno de Enrique Fernández, de mi casa número 32, de la calle de la Puerta del Perdón, luego Cardenal Herrero, en el barrio de la Mezquita, con gradilla de caliza micrítica, veteada, igual que las columnas de la ampliación de la Mezquita de Almanzor. fresca en verano donde nos sentábamos -hasta que pasaban las putas del Charco de la Pava a recogerse-, Puesto que regentaba la Juana, la suegra de mi tío Fernando -vaya tela -, y la de la familia Dávila-Aparicio, número 34 de la citada calle, estaba la placa de mármol blanco, posiblemente de las canteras del Alto Paso, del bigotudo M.R. Blanco Belmonte, el de la cuesta de la postal bonita de la torre, que luego cercenamos para darle una gran parte a las Cofradías, quitándole a la cultura territorio. Otro capítulo más mío, de arrepentimiento personal.

D. Marcos Rafael Blanco Belmonte (Foto Cordobapedia)

Yo nunca, a pesar de estar siempre ahí pétreo, sin decir nada, supe hasta ya muy de mayor quien era M.R. Blanco Belmonte. Era sólo un nombre en una placa, un señor con bigote, y una calle. Luego te haces mayor lees algo y te das cuenta de la calidad que tiene el vecino (no deja de ser una gracia lo de vecino), la habitación donde nací solo estaba separada de su casa por un muro. Es verdad que yo nací en esa habitación 76 años después que él, pero bueno, la realidad es que así fue. Habría que comprobar en la fecha que compró esa casa la familia Aparicio-Dávila, propietaria de la finca La Palomera, de la que sólo queda nietos, para saber cuándo se fueron de allí los Blanco-Belmonte.

Una panorámica de ambas casas la de D. Marcos Rafael y la mía.

Es posible que mi abuelo Rafael, que era nueve años más joven que Marcos Rafael, lo conociera. Que lástima que cuando se tiene interés en preguntar cosas a espectadores de excepción estos ya no estén entre nosotros.  Luego está que por su trabajo a finales del siglo XIX se marchó a Madrid. También es cierto que al ser de una familia acomodada Marcos Rafael, no hay nada más que leer su nombre, y acordarse del gag de Gila sobre nombres de niños ricos y niños pobres, no se codearía posiblemente con los menos pudientes. Nació en esta casa en 1871, y falleció en Madrid el 15 de septiembre de 1936, con 65 años. No he encontrado las causas pero estimo que podrían ser políticas. Se movía en un ámbito muy conservador y era una época compleja.

El progreso electricidad y telefonía enmarcan a Don Marcos Rafael

Era hijo de Rafael Blanco Belmonte y de María Luisa Belmonte Cárdenas. Trabajó como redactor jefe y director literario en el diario La Unión, así como en otra revista que se llamaba Meridional. Desde su juventud fue conocido como un notable poeta, siendo galardonado en multitud de certámenes literarios en varias capitales españolas. Con 35 años dirige un suplemento semanal que se llama "La vida en el hogar", que publica el diario "El Imparcial". Trabaja en "La Ilustración Española y Americana". Colabora con diversos periódicos de España y América, "ABC" y "Blanco y Negro"y es a su vez el corresponsal de "El Tiempo de La Habana".

Algo más joven

En el aspecto literario es uno de los mejores cuentistas que ha tenido nuestro país. Es también un poeta tierno con los niños, como puede verse en títulos Negros y Azules, Almas de Niño, De la tierra española, o sobre todo "La caída de las hojas" (al final hay un enlace). Tiene libros de poemas "Aves sin nido", que prologó el pontanes Manuel Reina. Luego escribió bonitas novelas en prosa como: "Jornadas novelescas", "Al sembrar de los trigos", "Los adelantados de Ideal" y "El capitán de las esmeraldas", entre otras. Tiene un delicioso libro de viajes que se llama: Por la España desconocida: "Notas de una excursión a La Alberca, Las Jurdes, Batuecas y Peña de Francia" (1911), acompañado de unas interesantes fotografías (que también se puede bajar al final y que es un relato delicioso).

Rótulos de la calle, la reja de la derecha la ventana del cuarto donde nací

Obras: "Dos rosas", poesías, 1894; "Desde mi celda", cuentos, 1895; "Flores de un día", crónicas, 1895; "La torre de la Malmuerta", leyenda cordobesa, 1895; "La Mezquita Aljama", poema, 1895; "Beso de Judas", drama, 1895; "Almas de niños", cuentos, 1902; "Aves sin nido", poemas, 1902; "La coleta del maestro", zarzuela, 1904; "De la tierra española", cuentos, 1906; "El último cuento azub" 1906; "La casa de Cárdenas", novela, 1906; "La vida humilde", poesías, 1906; "La poesía en el mundo", 1907; "La tierra", drama, 1908; "Córdoba la Sultana",
zarzuela, 1908; "Pues, señor...", cuentos, 1909; "La ciencia del dolor", novela, 1910; "Los que miran más allá", poemas, 1911; "Por la España desconocida: La Alberca, Las Jurdes, Batuecas y Pena de Francia", 1911; 

Carta de Marcos Rafael a Carlos Fernández Shaw

"Los conquistadores del ideal", tríptico novelesco, 1912, "Mataruguito", novela, 1912; "La patria de mis sueños", poemas, 1902; "Al sembrar de los trigos", ídem, premiada por la Real Academia Española, 1913; "La legión sagrada", estudio de los poetas que han cantado a los humildes, 1914; "Pompas de jabón", crónicas, 1914; "Homenaje a Córdoba", poema, 1915; La lanza de Don Quijote", poema, premiada por la Real Academia Española, 1915; "Romancero de Cervantes", premiada por la Junta del Centenario 1916; "La salsa de las perdices", poema dramático, 1917; "Cuando las muñecas regresaron",. ídem, 1918; "Milagros de amor", poemas, premiada en el certamen del Centenario Pro Covadonga, 1918; "Las nietas del Mandarín", poema dramático, 1919; "Los que hicieron grande a España", ídem, 1919; "Como en los cuentos de hadas", Ídem, 1920; "Ansi oraba la Gran Reina",, ídem, 1921; "Las Siete Palabras", poemas, 1921; "Las Vírgenes del Colmenero", novela corta, 1921"

La casa y la placa vista desde la torre de la Mezquita

Y he aquí un gran poeta mejor periodista, prolífico autor, y gran desconocido para el gran público y sobre todo sus paisanos, que murió joven, con 65 años, hace 80 años. Lo más llamativo es que he escuchado recitar sus poesías en emisoras americanas, en países que llamamos tercer mundo, pero se preocupan de los autores en lengua castellana. Que yo he tenido el honor de nacer en la casa de al lado donde nació él setenta y seis años después, y que desde mi nacimiento ha sido visible todos los días M.R. Blanco Belmonte con aquello de: "Fue buen poeta, buen cristiano y caballero, que cifró su mayor gloria ¡En llamarse cordobés! 


Fotos del autor y de Internet
Bibliografía citada y de Cordobapedia

sábado, 27 de agosto de 2016

VÍA CRUCIS DE LAS ERMITAS O ILÓGICA DE ALTURA

Trazado aéreo con detalle de las ubicaciones (Foto Google)

Cuando se dice que somos un país de chapuceros, no vamos descaminados, porque la mayoría de las iniciativas acaba siempre con improvisación, o en cuestión incompleta. Me estoy refiriendo a un asunto del que entiendo poco verdaderamente, pero creo que merece la pena comentar para ver si alguien nos lo puede aclarar. Me refiero al vía crucis -o camino de la cruz, en castellano-, de la carretera de las Ermitas. Y esto no es de ahora, ya lleva muchísimo tiempo, desde el año de los fastos, expo, olimpiadas, etc. Eso sí, a la hora de alabar a alguien somos el número uno, por eso una placa alaba a quien parece facilitó los posibles para éste, no lo llamaría yo organizado, vía crucis.

Esta es la catorce y este es el modelo 

Normalmente los vía crucis son una especie de rosario a lo grande, una señalización de diferentes pasajes del cristianismo, concretamente de los últimos momentos de la vida de Jesucristo, para la oración, e incluso para el que lo quiera, la penitencia. Pero esto a lo peor son palabras mayores, somos más dados a la preforma sin entrar en muchas profundidades. Esta representación de la vía dolorosa que va desde el prendimiento a la muerte de Jesucristo, se compone de catorce estaciones, salvo la reforma de Juan Pablo II que le añade una más, la de la resurrección y llega a quince.

Placa de agradecimiento

Pues bien, en el Vía Crucis de las Ermitas hay dieciocho estaciones. Cada una de la estaciones está representada por una cruz de piedra, situada en una peana cuadrada de dos pisos, rematada en sus brazos y palo central con una bola (algunas no tiene bola). Sin más señalización que un número romano en la intersección de los brazos con columna central, que numera la estación en cuestión. Y aquí hay un verdadero tinglado con las numeraciones para aquel que quiera seguir un riguroso orden y conseguir las indulgencias. En la intersección de la Cuesta del Reventón con la CO-3314 -arcén derecho dirección Ermitas-, hay una primera cruz que parece tener el número uno (no se ve bien).

Detalle de la numeración romana

Unos cincuenta y ocho metros más abajo (a ojo por ciento), siempre ya en dirección a las Ermitas y en el lado izquierdo, hay otra con el número dos en números romanos. Cincuenta y algo metros más abajo la número tres. En la curva otra con el número cuatro. Cercana a la Fuente de los Pobres, otra con el número seis. Ya estamos liando las numeraciones. En el cruce con la CO-3403 otra con el número dos, más lío. A la altura del km. cero de esta carretera la número tres, y así correlativamente hasta la catorce. De la dos a la catorce sin problemas numerales, pero antes un verdadero lío.

Esta es la IX, al lado de una frondosa higuera

¿Cuál puede ser la confusión y el desarreglo? Seguramente había un vía crucis primitivo que empezaría en la intersección de la Cuesta del Reventón, por esa razón por ahí va correlativo, pero ¿y la número seis en el tramo recto a la altura de la Fuente de los Pobres, que pinta ahí? y la dos, tres, cuatro y seis repetidas. Pienso también que la celebración de un acto de este tipo, permite, en la carretera CO-3304, más facilidades de uso que cortar la CO-3314. Seguro que es explicable, pero ignoro la explicación lógica y ahí quedan las preguntas sin respuesta. La única realidad es que no cuadra con lo estipulado para los vía crucis y no cumple los requisitos para obtener la oportunas indulgencias.

Fotografías del autor y la aérea de GoogleZoom.

viernes, 26 de agosto de 2016

OTRA VISITA A LA "FINCA" DEL ARROYO DE PEDROCHES DE MI AMIGO JUAN

Muro de la presa del arroyo de la Palomera

Después de haberme casi intoxicado por los humos venenosos del incendio de la antigua factoría de Calmante Vitaminado, que visité el pasado domingo veintiuno, decidí subir al Puente de Hierro del arroyo de Pedroches. Dejé el coche delante de la gran cisterna del Castillo del Maimón, y en ese momento llegaba el amigo Juan, el "hortelano del arroyo de Pedroches", con su bicicleta. Nos saludamos, pienso que de momento no se acordaba de mí, pero inmediatamente se acordó. Bajamos juntos andando, ya que él no se atrevía a bajar la cuesta desde el Maimón al Puente encima de la bicicleta, con muy buen criterio.

Lo que queda del puente de Juan y su amigo

Le pregunté por un coche que hay a la izquierda del camino siempre, a la orilla del arroyo de la Palomera. Me dijo que era uno vecino que tenía entre el matorral del arroyo un huerto, y dejaba el coche debajo de la higuera. Le dije que su puente sobre el arroyo de la Palomera, que permitía el paso del arroyo, lo habían acabado de destrozar. Este puente lo había construido Juan con un amigo del barrio del Naranjo. Ya solo queda un palo de de los de soporte de abajo, es lamentable, la gente destroza por destrozar. Los ailantos están colonizando el margen del arroyo, y le ganan la batalla a las zarzas y adelfas.

Como estaba el puente

Antes bajó por un sendero a recoger una bolsa de comida para sus animales que le deja una familia en un lugar secreto. Cruzamos el arroyo de la Palomera, seco totalmente, incluso puede verse el muro de parte de la presa que existía en esa zona. Fue una zona hidráulica de mucha importancia, de ahí partía el canal que alimentaba el molino del margen izquierdo. Al disponernos a cruzar el de Pedroches, que aún con la sequía mantiene una charca a la izquierda, le saqué también a relucir la mala leche de los que habían destruido una escalera que Juan había construido con barandal y todo, una escalera de cemento, en la margen izquierda. Él culpó a los motoristas y caballistas. Es posible.

La linde de la "finca" con el arroyo

Me invitó a su "finca", el huerto que tiene pasado el puente de hierro. Hablamos de la familia, de su esposa que había estado enferma y se recuperó afortunadamente, y de su hijo que lleva, como el mío, cinco años en paro, con la diferencia de que, al estar soltero no cobra ayuda, aunque dudo que sea esa la exacta razón. Ya en el arroyo de Pedroches, nos quejamos de la falta de educación de una persona que se cruzó con nosotros sin ni siquiera saludar. Ahora las personas nos cruzamos en un descampado y como el que lava. Esa sana y educada costumbre se está perdiendo. Somos peor que los animales dijo, bueno los animales, los perros se ven y lo primero es olerse. 

Acuarela de Juan

Nada más pasar el puente ya lo habían olido los suyos y venían por el camino dando saltos. Él dijo, esto sí que es cariño sincero, sin pedir nada a cambio. "Chispita" saltaba a su lado llegándole casi a la cara, hasta que él se agachó y parece que el perro  le dio un beso. Siguió el animal con las muestras de cariño todo el camino hasta la "finca". Le comenté que antes, creía recordar, que tenía otros perros y me manifestó que se los habían robado, un galgo, y otro de otra raza, de los de cacería. Entramos al huerto cuya puerta rudimentaria de somier abrió con una llave.

Más de la antigua infraestructura hidráulica del arroyo de la Palomera

Me enseñó el huerto que delimitaba con una tela metálica para evitar el paso de los animales. El arroyo de Pedroches seco, pero él tiene un venero inagotable en la orilla derecha que, cuando el arroyo trae agua no se ve. Allí tiene una serie de cubos para llenar una bañera y otros recipientes y regar a cubetas el huerto. Con la solidaridad de los que menos tienen, me quiso dar unos tomates, aún verdes, que conté, la tomatera tenía siete. Aún a pesar de eso me los quiso meter en una bolsa, a lo que yo me negué. La higuera no le ha dado higos este año, le dije igual que a un amigo mío, sin embargo el almez está bastante cargado y el año pasado nada. Tiene un tubo de drenaje para que no se le inunde el huerto, una verdadera obra de "ingeniería civil".

La alcubilla de la Palomera

El caño que tanta agua ha dado

Estuvimos hablando que el día veinticinco cobrábamos la pensión, él también la cobra en esa misma fecha, y calculamos que aún faltaban unos días, por lo que estábamos a cuadro. Juan vive en la Fuensanta, y sube a su huerta todos los días, eso le permite soportar los setenta y cuatro años bastante bien. Me despedí de él porque pretendía seguir con el paseo. Antes buscamos un hocino que se  le había perdido y que afortunadamente encontramos. Me dijo que si iba a subir a la fuente de la Palomera que supiera que estaba seca, y yo le añadí y además contaminada. Quedamos en que le haría una visita otro día.

Invasión de ailantos

Más ailantos

Luego la visita a la alcubilla de la Palomera, está seca completamente. Me había dicho Juan que habían pinchado en el venero y la han secado. Yo dudo que eso sea así, aunque la realidad es que la capa freática no puede soportar tantas agresiones. Luego después de visitarla y acordarme los muchos peroles que había estado en el lugar, incluida una detención de la "benemérita", subí al camino que pretenden usurpar los del castillo del Maimón, posiblemente inspirados en las inmatriculaciones de sus colegas. Una pintada en una pared decía: "Quieren 'urtar' camino publico". Pero se entiende, los manifestantes han sido elegantes, hurtar en lugar de robar, usurpar, expoliar. 

Fotos y acuarela del autor.

OTRO ATAJO EN LA CUESTA DEL REVENTÓN

Trazado del sendero

Ayer cuando bajaba de la Cueva de los Pobres con Pepe Ramírez, él continuó camino de su casa por la CO-3314 y yo giré para la izquierda, hacia la Cuesta del Reventón. Antes me señaló mi amigo un sendero que, desde los primeros poyetes de la carretera baja hacia la Cuesta del Reventón y que parece lo han abierto algunos ciclistas temerarios.

 Comienzo del sendero izquierda dirección Cuesta Reventón

Comienzo del sendero dirección Ermitas

 Sendero tramo primero

Aún no tiene desnivel

El sendero usado de bajada tiene algunos tramos escurridizos, de tierra y piedra suelta con notable desnivel, y la característica zanja central del paso de la ruedas de las bicicletas. La longitud total es de unos cuatrocientos metros desde la CO-3314 hasta la Cuesta del Reventón, unos metros más arriba de donde estaba la casilla de Peones Camineros.

 Tramo en el que ya discurre cerca de la Cuesta del Reventón

Pasada la zona de peligrosidad

Último tramo

Entronque con la Cuesta del Reventón.

El desnivel medio es de un 21 % aproximadamente, baja de los 470 a los 380 msnm , unos 90 mts. en total. Representa un ahorro de recorrido de unos cuatrocientos metros, pero teniendo en cuenta la dificultad del desnivel y la peligrosidad de alguno de sus tramos, que en invierno deben de estar de dulce, no significa ningún ahorro aparente, eso sí por la experiencia, merece la pena. Otro atajo que le hará competencia a la Cuesta de los Pobres.

Ruta Wikiloc (incompleta)

Fotografías del Autor y Google

miércoles, 24 de agosto de 2016

LAS PUERTAS DE LA MEZQUITA DE CÓRDOBA

Plano del libro la Mezquita Aljama del malogrado J.A.Souto

Esta mañana he estado en la Mezquita, pues quería que hacer unas fotos interiores. Por el camino estuve escuchando en la radio la "flagelación cristiana", de que son atacados generalmente los católicos y particularmente los cofrades, y sobre todo la cabeza de la iglesia católica en Córdoba, el Sr. Demetrio su obispo. Parece que harán dos "manifestaciones de fe". Las de los trabajadores u otros ciudadanos, como no tenemos fe, son manifestaciones a secas. En una palabra "manifestaciones de  fe" de desagravio a las barbaridades que dice su obispo, que no el mío, que no tengo ninguno, Un dirigente insultón, trasnochado, vulgar y presuntamente talibán, para ser un obispo del siglo XXI. Seguro que desconoce el refrán del zapatero. Ay, ilustrado prelado Trevilla como se te echa de menos.
Puerta de Jerusalén (Muro este)

Puerta del Sagrario (Muro este)

Puerta de S. José (Muro este)

Puerta de la Concepción (Muro este)

Puerta de S. Nicolás (Muro este)

Por la puerta de los Deanes, observé una serie de turistas que esperaban la apertura a las ocho y media. Seguro saben que a esa hora no hay que pagar y aprovechan además la fresquita. He de decir que calculé aproximadamente unas ciento cincuenta personas en la primera oleada, por esa puerta, pues por Santa Catalina venían más, que por ocho euros es cuestión de multiplicar lo que deja de percibir de "donativos" la institución inmatriculada por treinta euros. Supongo que será por ley la apertura sin cobrar "donativo". Sólo hay un control con detector de metales y revisión de mochilas. Observé que la "moral" de hombros y escote, no era muy rígida. La verdad es que con estos calores esa moral no pega, es verdad que no pega ni con cola nunca, pero con los calores menos. Eso sí, mi sombrero fue a la mochila por respeto a un lugar cerrado.

Puerta del Baptisterio (Muro este)

Puerta de S. Juan (Muro este)

Puerta de Sta. Catalina (Muro este)

Puerta de la Grada Redonda (Muro este)

Interior del Sagrario (Muro este)

Yo desde luego a lo mío, fotografía de las puertas del recinto por dentro, las que se pueden fotografiar desde luego, porque algunas están tapiadas por alguna que otra capilla cristiana. En el lado Este y prolongación de Almanzor, hay nueve, siete en el muro, de acceso al recinto, a pesar de lo referido en el anterior párrafo, y dos de acceso al Patios de los Naranjos, además de la fuente de Santa Catalina: En el Norte, dos propiamente dichas, de acceso al Patio de los Naranjos, y una (que es la primera vez que la oigo) que es ventana, el altar de la Virgen de los Faroles, la fuente del Caño Gordo, y el Arca de Agua del lado oeste, y como no la torre campanario. 

Interior de S. José (Muro este)

Interior del Baptisterio (Muro este)


Puerta del Caño Gordo (Muro norte)

Puerta del Perdón (Muro norte)

Hace un poco tiempo, cuando se adosaron las lonjas al muro, frente a la calle Céspedes o del Baño, antiguamente el cardo romano que pasa por el patio, cruza el recinto de la mezquita, pasa bajo el altar mayor de la Catedral y desemboca en el río, han dejado abierta una ventana-puerta (citada anteriormente) donde está señalado un arco posiblemente de acceso, y le han llamado del Pilar. Antes estaba también al lado de la torre, lo que llamábamos el Postiguillo, acceso a la torre y al Patio a la vez. Y en el oeste, dos al patio y seis al recinto y el saliente de la Capilla de la Purísima. En el lado sur no hay accesos, sí están la serie de arcadas superpuestas con los frescos, la hornacina de la Virgen de Acá, la ventana del salón circular debajo de la capilla del Cardenal, el balcón plateresco del rayo, y el retablo de jaspe rojo, que señala que detrás (dentro) está el Sagrario. 

Puerta llamada del Pilar (Muro norte)

Puerta del Sabat (Muro oeste)

 Puerta de S. Idelfonso (Muro oeste)

Puerta de Palacio(Muro oeste)

Puerta del Espíritu Santo (Muro oeste)

Lado norte de este a oeste: Altar de la Virgen de los Faroles, Fuente del Caño Gordo, Puerta del Caño Gordo, Puerta de Nuestra Señora del Pilar, Puerta del Perdón, Torre, Arca del Agua. Lado oeste de norte a sur: Postigo de la Leche, Puerta de los Deanes, Puerta de San Esteban, Puerta de San Miguel, Puerta del Espíritu Santo, Postigo de Palacio, Puerta de San Ildefonso y Puerta del Sabat. Lado sur de oeste a este: Arcadas superpuestas, Hornacina de la Virgen de Acá, Ventana del salón circular, Balcón plateresco y Retablo de jaspe rojo. Lado este, de sur a norte: Puerta de Jerusalén, Puerta del Sagrario, Puerta de San José, Puerta de la Concepción, Puerta de San Nicolás, Puerta del Baptisterio, Puerta de San Juan, Puerta de Santa Catalina, Fuente de Santa Catalina y Puerta de la Grada Redonda. 

Puerta de S. Miguel (Muro oeste)

Puerta de S. Esteban (Muro oeste)

 Puerta de los Deanes(Muro oeste)

Postigo de la Leche (Muro oeste)

Interior de S. Idelfonso (Muro oeste)


Estas son todas las puertas y accidentes arquitectónicos de los cuatro muros exteriores de la Mezquita de Córdoba. Una salvedad, todos estos muros en su primitiva construcción no eran de calcarenita vista, estaban enyesados y encalados, existe una fotografía del muro oeste que lo atestigua. La moda de la piedra vista ha sido moderna y se ha descubierto que el mal de la piedra ha atacado a ésta con bastante virulencia, que ha obligado a regarlos con una solución de cal transparente de protección. Por lo menos eso me comentó un experto en su momento, ya que yo no lo soy casi de nada, por no decir de nada. Se podría hacer una entrada de cada una de ellas, con los datos que se tengan, pero eso sería un tratado bastante amplio. Pedro Marfil, arqueólogo, hizo una interesante y amplia tesis de la de San Esteban, que llama de los Visires, en el lado oeste.

Interior del Palacio (Muro oeste)

Interior del Espíritu Santo (Muro oeste)

Interior de S. Miguel (Muro oeste)

Interior de S. Esteban (Muro oeste)

He tratado de fotografiar las puertas por el interior, y algunas están tapiadas por diferentes capillas católicas. Otras forman parte de éstas y no es posible la entrada o salida por ellas. Velázquez Bosco, con la colaboración de Mateo Inurria, respetando lo más posible los datos que disponía, reformó en su paso profesional por esta ciudad, bastantes. Por lo tanto no sabemos si eran fiel reflejo de las que los árabes construyeron, o la idea de Velázquez Bosco. La mayoría son de otros estilos. La más llamativa por su posición en el muro, es la primera del muro oeste por el sur, que está en altura, y es porque ya no está el último Sabat o pasadizo en altura que venía del Alcázar Califal (hubo cuando menos dos), para que el Califa pudiese pasar a la macsura del Mihrab, sin ser visto y protegido, como no, de los atentados.

Fotografías del autor, una de Google.y otra del libro La Mezquita Aljama de J.A. Souto
Bibliografía de la tesis de Lourdes Morales Farfán