domingo, 15 de diciembre de 2019

SOBRE LA CALLE DE LOS ÁNGELES, HOY CONDE Y LUQUE

Aérea calle Conde y Luque  (Foto Google)

Dice sobre ella D. Teodomiro Ramírez de Arellano:
“Hemos terminado toda la izquierda del barrio de la Catedral, y al pasar a la derecha debemos hacerlo tomando el mismo punto de partida, o sea desde la bajada de Santa Ana a la calle de Céspedes. En la plazuela de Benavente -hoy Agrupación de Cofradías- encontramos la calle de los Ángeles -hoy Conde y Luque-; ella nos servirá de principio a nuestro paseo. Ya hemos dicho al hablar del convento del Espíritu Santo, haber tenido su principio en la casa núm. 1 de ésta calle: en ella conocimos un arco tapiado, como de haber sido entrada a la iglesia o portería; el título de los Ángeles lo llevaba antes la calleja sin salida que hay frente a dicha casa y que debió comunicarse antiguamente con la que hay al lado de la portería del ex-convento de Jesús Crucificado: 

Catastro calle Conde y Luque

la calle principal se llamó hasta hace pocos años del Horno del Jabón, por una fábrica que de éste hubo en una de sus casas: en la núm. 7 falleció en 22 de mayo de 1863 el canónigo de la Catedral D. José Luis de los Heros; era un excelente músico y profesaba ideas bastante liberales, que en 1823 le proporcionaron muchos y graves disgustos; su amistad con el Duque de Rivas y otros prohombres del liberalismo le alcanzó después la canóniga que gozó hasta su muerte; escribió varios folletos y artículos muy notables, que le abrieron las puertas de varias academias y entre ellas la de Ciencias y Bellas Letras de esta Capital.”

D. Rafael Conde y Luque

Placa de nacimiento en calle de los Judíos

En los distintos planos de la ciudad, consultados desde el de 1811, 1851, 1884 hasta el de 1915, se llamó de los Ángeles y posteriormente Conde y Luque, en honor a Rafael Conde y Luque, político cordobés, hermano de Tomás Conde y Luque, que fue Alcalde de Córdoba. Se emparentaron después con los Fustegueras y de esa unión salieron los Cruz Conde, otra saga familiar de Córdoba, también emparentados con los Valenzuela. La burguesía de la ciudad estaba emparentada entre sí. Ya vemos que la crónica de mediados del siglo XIX que hace D. Teodomiro la pinta con pocas cuestiones dignas de mención. Un convento, un Canónigo fallecido en 1863, una fábrica de jabón, que le dio nombre durante un tiempo y poco más. 

Número 2 de Conde y Luque (Foto Google)

En el plano catastral de esa calle, podemos ver que los números 2 y 4 están dentro la calleja llamada ahora con el nombre antiguo de la calle, el 2, es puerta falsa de la casa número 19 de la calle Buen Pastor, antes San Roque. Las ventanas superiores de esa entrada eran de una congregación religiosa, con la que tuve una relación profesional hace treinta años. Les arregle un par de veces la televisión, y la tercera que me llamaron no fui por tener una responsabilidad pública, no obstante al decirle cual era la Superiora me pidió el favor de si se podrían desalojar unos grupos de chavales que molestaban en la misma, en plan reunión con botellón, hasta altas horas de la noche, no hubo problema y atendió el grupo a razones y ya no molestaron más. Esto jocosamente, porque lo fue, lo reflejo en una entrada que se llama La TV del Convento.

Salida Teatro de Danza (Foto Google)

No sé si el cuatro era la casa de un compañero de mi padre en la panadería, Morales, que tenía una hija guapísima, que se casó con Paco Aragonés, de la Colonia de la Paz. Tenía otro hermano platero y otro cura, que colgó la sotana para casarse, como otros muchos sacerdotes. Aquello llamaba mucho la atención en los años cincuenta y sesenta, pero es lo más natural del mundo. La fachada norte de la calle tiene las puertas de acceso al teatro del Conservatorio de Danza. En la entrada de la calleja ponía un jóven que se llamaba Castro su kiosco de chucherías e intercambio de noveles y tebeos, Marcial Lafuente Estefanía y Corín Tellado eran los autores preferidos y permitidos por la censura. Castro padecía ataques epilépticos y rara era la vez que no estaba herido por las caídas, cuando le apretaba el mal. 

Calle Conde y Luque (Foto Google)

La casa número seis es la del Restaurante Patio de la Judería tiene fachada por la calleja y la entrada por la Calle Conde y Luque. El propietario de este restaurante Ricardo, ha sido el que con su interés por conocer detalles de la calle, pero históricos no mis relatos mundanos, me ha permitido recordar cosas alrededor de la misma. La número uno y tal lo cita D. Teodomiro fue convento que se llamó del Espíritu Santo, ahora creo que es casa de vecinos. La número 3, no recuerdo nada de ella, aquí mi buen amigo Rafalin Moyano (a) “Martorell” podría darnos una lección del vecindario, o cualquiera de los hermanos Suárez, Antonio o Pepe, vecinos de su calleja, en la que vivían, la llamada de Villaseca en Blanco Belmonte.

Paco Gallego Carreras

La número 8 es la de la Sede de la Federación de Peñas, está casa fue propiedad de mi primo Cándido y la vendió. Estoy hablando hace muchos años cuando no era sede de la Federación. La siguiente por esa acera la 10, es una pequeña en la que vivía un amigo al que le perdí la pista hace tiempo. Nos queda la 5, que es una casa de vecinos, con salida también por la Calle de la Hoguera, que es donde vive mi primo Paco Gallego, quizás el habitante más longevo que hay en el barrio 86 años. Paco fue vocal de la Federación e impulsor de una serie de eventos ciudadanos que,  por aquello de la suerte estimo, en este caso mala, no le ha reconocido aún la Federación su labor con uno de los llamados Potros: Serenatas por las calles de Córdoba, Paseo de la Virgen del Carmen por el río Guadalquivir, y puesta en marcha de la Verbena de la Virgen de los Faroles, son algunas de sus obras y recuperación de tradiciones.

Calle Conde y Luque (Foto F. Penco)

La número 7 fue de la familia Alcántara, uno de cuyos miembros era amigo mío, Paco. Fuimos compañeros en el servicio militar y nos licenciamos en 1969, y por poco nos cuesta un disgusto un accidente en su coche ese día de la licencia, por la alegría de haber acabado aquello. Esta casa fue la que se expropió parte, para hacer el paso de la Calle de la Hoguera, antes Quero, la plazuela pertenecía a su casa y la galería de dos columnas. Cuando entré en esa casa de niño me llamó la atención, primero la cantidad de juguetes que tenían, y luego la despensa, una habitación entera, y su olor, jamones colgados y todo tipo de chacinas, sacos de legumbres, etc. era como la tienda de Juan de Dios de la Judería, le dije a mi madre. Eran las diferencias que existían en el barrio, pero no era lo mismo en la relación personal.

Rest. Patio de la Judería y de la Fed. de Peñas (Foto Google)

En ella murió el Canónigo amigo del Duque de Rivas, D. José Luis de los Heros, que cita D. Teodomiro. Esta casa fue luego Hostal Séneca y su propietaria fue Janine, una señora francesa, que es tía política de Pepe, el marido de mi hermana Loli, mi cuñado. Luego la vendió a la viuda de Juan Pérez, hijo del Barbero de la calle Deanes, que la vendió también, pero no sé el genealógico actual. No sé si sigue siendo hostal. Y la siguiente, la número 9, no recuerdo sus moradores. Creo que haciendo un esfuerzo de memoria, soliviantada por la pregunta que me hizo Ricardo el propietario del citado restaurante Patio de la Judería, ha dado un buen producto, otra cosa es que no son cosas históricas como él deseaba, pero que son esa pequeña historia de las casas y las calles que forman parte de nuestros recuerdos. Yo nací en Cardenal Herrero, 32 en la Mezquita, y dejamos nuestra casa en el 1968, por lo que hace más de medio siglo que no vivimos allí, luego habrán cambiado sus vecinos y muchos desaparecido, etc. etc. y mi memoria es de muy atrás en el tiempo.

Fotos de autores citados
Bibliografía Paseos por Córdoba, T. Ramirez de Arellano

martes, 10 de diciembre de 2019

HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL GENOCIDIO FRANQUISTA (FASCISTA) EN EL DIA DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS.

Cartel de la convocatoria

Ayer fue el día del Homenaje, a más de cuatro mil seres humanos asesinados en Córdoba, una ciudad que desde el primer día del golpe católico-fascista-militar (sotana-casino y bota) estuvo en poder de los golpistas. Es decir que no se puede decir que hubo guerra civil -si se puede llamar civilizada a una guerra-, en la ciudad. Lo que demuestra que fue un exterminio de todo aquel que estorbaba, y además un método de terror para acallar cualquier acción. OCHENTA Y TRES años y todavía no han recuperado a sus familiares asesinados, pero es que además les obligan a callar y no colaboran las instituciones en eliminar esa vergüenza.

La música (foto Francisco González D. Córdoba)

Familiares y amigos solidarios durante el acto

(foto Francisco González D. Córdoba)

Es muy cierto que ninguno de los que están en las instituciones hoy en día, y me refiero a las derechas y ultra derecha, apretaron el gatillo del fusil o arma que los asesinó, y nadie puede cargar con las culpas de sus antepasados. Cierto, pero es que se convierte en cómplice quien conociendo un delito lo trata de ocultar, que no es menos cierto. Una falsa Ley de Amnistía dice que borró las culpas, una falsa Ley porque se redactó con el miedo de una pistola en la nuca del legislador, por una parte y por otra para evitar las reclamaciones civiles del expolio de las haciendas. Pero claro, fue una Transición modélica.

Una fotografía nos presenta una historia
(foto Francisco González D. Córdoba)


La poeta Matilde Cabello durante el acto

En este país, incluso cuando se llamaba de otra manera, siempre ha ocurrido lo mismo, a los expulsados del mismo o asesinados, casi siempre por causa de la iglesia católica, u otra religión, se les ha quitado todo, y a estos seres humanos que se homenajeaban hoy lo más preciado, la VIDA. No hay más que mirar para atrás y ver como judíos, moriscos, rabadíes, compatriotas todos, fueron expulsados con lo puesto, y sus haciendas quedaron en poder de la Corona y la Iglesia. Siempre igual por mucho que pretendan reescribir una historia que fue siempre sangrienta e injusta.


Ciudadanos en el acto

Cuando ves estos homenajes, con música y silencio, de las pocas personas familiares directos que van quedando de los asesinados vilmente e innecesariamente, cuando ves que ninguno destila venganza, que es para que la pidieran a gritos, cuando solo ves personas respetuosas y silenciosas, que solo reclaman encontrar a sus seres queridos, te das cuenta de la crueldad de los que defienden y tratan de cambiar el relato, justificando a los asesinos. Y cuando ves el “peligro” (1) de las personas mayores que siguen pidiendo justicia, y cada vez menos, porque en estos actos, si hubo cuatro mil represaliados, no están presentes nada más que una mínima parte.


Ciudadanos en el acto

Muchos de los que estábamos en el acto, no tenemos afortunadamente ningún familiar asesinado, somos siempre los mismos, solidarios con las injusticias. Es como en las manifestaciones de los parados, con la cantidad que hay y en ellas estamos los pocos convencidos y la mayoría jubilados, y además me consta que muchos con una pensión adecuada (porque lo han cotizado) que no tenían por qué preocuparse de nada, justificado nada más que por su estabilidad económica, pero sin embargo son solidarios. Mientras los afectados, en este caso de puente o de perol. No se puede generalizar porque habrá personas que no hayan asistido al acto por motivos muy justificados, pero ¿Y sus hijos y nietos?


Peligrosos activistas armados de flores
(fotos Francisco González D. Córdoba)

Y otro recuerdo para muchos que se autotitulan cristianos, que carecen de la mínima empatía con estas injusticias salvo las excepciones que son las que confirman la regla, y no me vale que me digan la mierda de pasar página, empleen el buenísmo, y otras lindezas, y digan que en las dos partes se cometieron desmanes, y todos los titulillos que sólo tratan de justificar lo injustificable. ¿Quién la empezó? Claro lo de poner la otra mejilla es sólo de los cristianos, que además no la ponen. Y en Córdoba ciudad no hubo guerra de frentes, sólo represalias, que es un eufemismo de crueles asesinatos, eliminación completa del contrario, genocidio y lo más penoso bendecido por la Iglesia, cómplice siempre, salvo honrosas excepciones. Y muchos de esos asesinatos ocurrieron incluso después de la guerra. Un glorioso ejército que en los últimos tiempos solo ha ganado una guerra contra sus compatriotas renegando de los juramentos que hizo en su momento, bueno lo de Peregil también se ganó contra los cabreros marroquíes.


Más activistas armados con las flores de la razón
(foto Francisco González D. Córdoba)

En una palabra 83 años después les siguen negando el pan y la sal a los familiares de los asesinados por el FASCISMO, con la bendición eclesial. Todavía no he leído ninguna condena de los cómplices citados, los que llevaban el palio del criminal mayor, pero si han beatificado a muchos cientos de asesinos en su seno, por lo que ha bajado la calidad de la plantilla celestial bastantes enteros. Y que no se preocupen, la calidad humana de estas personas que sólo piden encontrar a sus familiares, les impide pedir venganza. Por poner una coma, pues no se puede poner el punto, todavía las sentencias ilegales, la mayoría fueron por rebelión militar, esa fue la acusación, habrase visto mayor descaro, militar la rebelión de unos paisanos mujeres, ancianos, e incluso niños. La única rebelión militar que hubo en España fue la de una porción del ejército, que era fascista, contra un gobierno legítimo el de la II República.

Con mi encontrado primo Miguel Ángel 

(1) El peligro radica en las posibles reclamaciones civiles que pudieran presentarse si abren la caja de los truenos, eso es lo que protegen el honor les trae sin cuidado y el dolor del contrario también es la hacienda, “su” hacienda obtenida por medio ilícitos. 






  NOTAS DE PRENSA


Fotografías del autor, de Francisco González de Diario Córdoba y de Cordópolis
Bibliografia autocensurada por el corazón.

lunes, 9 de diciembre de 2019

POR QUÉ LA LLAMAMOS LA ASOMADILLA

La ciudad desde la Asomadilla

Hace un tiempo me preguntó un amigo porque se llamaba La Asomadilla a esta zona norte de la ciudad, “una de las últimas jibas de la sierra”, como dice en un artículo A. Caballero Guadix, director que fue de un semanario titulado independiente que se editaba en nuestra ciudad, en la calle Concepción, 16 dup. y se llamaba La Opinión Ilustrada. Posiblemente desde La Asomadilla se vieran “Los ojos del Conde” faro de serranos a los que se la había hecho la noche, antes de la vuelta a la ciudad como dice otro autor. La realidad es que el nombre del lugar tiene muy poco que añadir, era donde el camino de la sierra se asomaba a la ciudad de Córdoba y por ello La Asomadilla.

Aérea de la Asomadilla (Foto de Google)

Luego es el lugar, gracias al esfuerzo de unos vecinos constantes -posiblemente anónimos para mucha gente, y vecinos nunca suficientemente reconocidos-, el mayor parque de la ciudad, 276.328 m2, y el segundo de Andalucía, conseguido gracias a la perseverancia vecinal de 25 años de reclamaciones. Y en su lado oeste, según se baja de la sierra una vez “asomados” a la misma, está el edificio y los dos nuevos depósitos que dan de beber a Córdoba, con sus modernos Aqua Vetus que transportan desde algo más lejos el agua, desde el Pantano de Guadalmellato y permiten a esta ciudad soportar bastante bien los periodos de sequía, gracias a las modernas instalaciones de tratamiento y almacenamiento. Pero en la zona aún quedan asignaturas pendientes que no entiendo como no se resuelven definitivamente.

La Asomadilla (Se ignora el autor)

Unos aprovechados han ocupado el cauce cubierto del arroyo de San Cristóbal, el dominio hidráulico y están usurpando una propiedad pública y no se puede acceder al Parque desde el Molinillo de Sansueña. Y lleva muchos años el pleito, pero luego le dan importancia algunos, que la tiene, que ocupe una familia un piso y sea difícil desalojarlos. No entiendo como la Justicia no resuelve de una vez este asunto. Unos propietarios que ocupan el entubado del arroyo de San Cristóbal, el dominio hidráulico, lo incorporan a su propiedad y no pasa nada. Con la fácil que sería meter un tractor y desalojar el dominio hidráulico usurpado. Es tan simple como si yo me hiciera una casa encima del Arroyo de Pedroches. Aunque porque no llueve, pero si por cualquier causa el arroyo dijera aquí estoy yo, y reventara por ese lugar se iban a enterar. Pero va del artículo, que es, para mi gusto, excesivamente empalagoso y romántico para estos tiempos:

Zona usurpada del Arroyo de San Cristóbal

La Asomadilla de Córdoba

A una de las últimas jibas de la sierra de Córdoba, ya para allanarse y recibir a la ciudad, le llaman La Asomadilla. Porque viniendo del monte abrupto en una de las revueltas del camino, aparece Córdoba, como ante un balcón, tan cerca que parece uno haberse asomado a una terraza de la ciudad, más elevada que ella, desde donde se divisa su perfil sereno y fe-menino. Desde allí se goza la visión de Córdoba más cerca que de ninguna otra parte y a aquella terraza natural se asoman los cordobeses a ver su ciudad.


Las tardes de alegre romería, cuando vuelven los romeros del santuario, exhaustas las provisiones y la guitarra terciada a las espaldas y las bellas romeras, rosas las mejillas y matas de tomillos y margaritas en la negra inflamación del moño, al llegar a La Asomadilla, se cuaja la ladera de volantes falderos y de sombreros anchos y los ojos de los peregrinos se clavan en su ciudad envuelta en las vaharadas del gris crepuscular, mientras se entona la última tonadilla.

Revista Andalucía año 1928 que publicaba el artículo transcrito

Si el labrador vuelve de la cortijada a trote largo, para la montura en La Asomadilla, recoge el barboquejo y se destoca el cordobés para limpiarse el sudor, pero mira un rato largo a su Córdoba que parece bruñida de brillantes enjalbegada y bonita. Pero La Asomadilla es el altar de los éxtasis del cordobés neto que quiere mucho y espera poco. Se sienta pausadamente sobre un ribazo, lía un cigarrillo y se satura de la visión de Córdoba. En primer término las amplias bocas de sus modernas vías veladas por el espeso humo del ferrocarril, más allá la blancura de la ciudad antigua moteada de ocre y verde, el ocre de los tejados roñosos y el verde de los huertos y jardines; y a distancias, empinadas entre azoteas y tejados, tal cual palmera de lánguidas ramas, como índices u oasis del esplendor de varías civilizaciones entre el blanco hilvanar de anodinas centurias.

La Opinión Ilustrada que dirigía el autor del artículo

Y en conjunto, Córdoba, forres, huertos, palmeras, azoteas, naranjos y aquella calle ahora recta trazada con sombras, donde se encierra todo el porvenir, toda la ilusión, toda la esperanza y todo el querer. ¿Qué mayor felicidad que encerrar todo en el cariño de una mujer? Por bajo La Asomadilla pasa resoplando el tren y rechinando sus vértebras; por una de las bocazas desdentadas de sus ventanillas ha asomado una mano blanca que se despide; el caminante se ha puesto de pie y ondea el sombrero contestando a la mano. Si allí va todo, allí va también Córdoba, pero esa no se oculta a las asomadillas del corazón. A. CABALLERO GUADIX”

Fotografías del autor y autores citados
Bibliografía de Andalucía Ilustrada 1928

domingo, 8 de diciembre de 2019

UNA PRECIOSA CALLEJA O BARRERA OCULTA EN LOS CALLEJONES DE SANTA MARTA

Calleja, fotografía actual de Manuel Ramos

No soy lector habitual del ABC, pero gracias a mi hermana Loli, he tenido la oportunidad de acceder a un artículo, que debía estar escrito por un cordobés, pero no sólo se es por nacimiento, también un jienense de Arjona, Manuel Ramos Gil, el autor al que tengo el gusto de conocer, y sé de sobra su interés por la ciudad, tiene méritos posiblemente mayores que alguno de nosotros, los de nacimiento. Manuel es una persona muy joven, 46 años, con notables iniciativas que la dejadez y cortedad de miras, de los dirigentes de la ciudad no han consentido en continuar una de ellas, ejemplo el Festival de las Callejas del que yo publiqué una entrada en este Blog. Sí, por el contrario, tuve la oportunidad de conocer de su mano la parte que no se enseña al público de su obra La Casa de las Cabezas  y fue una experiencia muy positiva. 

Puerta de acceso a la calleja

Catastral de la calleja

Manuel Ramos Gil en la calleja de las Cabezas otra similar

El artículo que pueden leer integro pulsando en el enlace, nos habla de una de las clásicas barreas, que por mor de una norma del consistorio, quedaron propiedad de la casa principal que las contenía y las cerraron. Ejemplo, la de la espalda del Museo Arqueológico, Cuestezuela de Baena, que llega hasta Santa Victoria por arriba, otra que existe en la calle Obispo Fitero, espalda de Torres Cabrera 10, y alguna otra más. Estas callejas o barreras como las llamaba D. Teodomiro, parece ser eran una especie de separación de propiedades como protección para los incendios. Pero aparte de las consideraciones legales y arquitectónicas, esta calleja oculta en la casa número 11, de los Callejones de Santa Marta, es una joya que merecería un esfuerzo por parte de la administración para recuperarla y hacerla pública. Evidentemente sin causar el más mínimo perjuicio a la propiedad a la que accede.

Calleja vista desde el este (Foto de Google)

Calleja vista desde el oeste (Foto de Google)

El titula su interesante artículo “Un callejón morisco inédito”, y es posible que lo sea, seguro. La fotografía con la que lo adorna, es suya y parece hay por hay otra de Andalucía Ilustrada de 1928. Lo cierto es que es una joya urbanística si se conserva así, y que habría que hacer algo por ello. Dice en su texto: “La calleja en cuestión, a pesar de estar en ruina, conservaba una solería de chino en la parte central y andenes de barro en los extremos. Pude también contemplar sus viejos arriates encalados en los que milagrosamente todavía crecía una dama de noche. A la calleja se abren distintas ventanas de las propiedades vecinas, algunas de ellas, protegidas como las clásicas rejas de hierro cordobesa adornadas con florones.”  

Santa Marta 11

 Obispo Fitero

A poco que se escarba, en nuestra ciudad siempre encontramos una joya. Manuel Ramos la encontró y ha podido visitarla. Habla de que un grupo hotelero es quien está rehabilitando el entorno, y tiene esperanzas de que sepan admirar la historia de Córdoba y preservar su patrimonio, ya que quienes están obligado a ello miran a otro sitio, posiblemente por desconocimiento. Surgen Asociaciones para la Defensa de del Patrimonio Industrial, que también merecen esa protección, pero siempre son iniciativas ciudadanas. Hubo otra que inició su camino con un buen pie, "Q'ibla" pero que se quedó encerrada en un cajón, por la tozudez de su presidente que interpretó erróneamente el carácter de propiedad de lo colectivo. En estas cosas y otras muchas hubiera dado buen juego. Y alguna más habrá por ahí. Sirva esta entrada para dar la enhorabuena a ese urgabonense, así dice la RAE que es el gentilicio, o arjonero, por su excelente trabajo publicado en ABC.

Cuestezuela de Baena c/Marqués del Villar

Calle Obispo Fitero

Sotografías del ABC, de Manuel Ramos y otros medios.
Bibliografía del Artículo de ABC de Manuel Ramos Gil.

viernes, 6 de diciembre de 2019

IMPRESCINDIBLES DE BRAULIO VALDERAS

Cartel

Por fin he coincidido con el nieto de Emilio, aquel que si no estaba es porque no habíamos coincidido. “Abro cuando llego, cierro cuando me voy. Si vienes y no estoy, es que no hemos coincidido”, es la máxima que está junto con la foto de Emilio por la puerta de Conde de Arenales. Yo he sufrido varias visitas en las que no existió esa coincidencia, la primera porque aún no estaba inaugurada la exposición, pero nunca es tarde cuando la dicha es buena. Además esta vez estaba el autor y nos ha comentado interesantes cosas. Bien es verdad de la crudeza de las imágenes, apabulla. En un riguroso blanco y negro, con su gama de grises fundamentales. Están expuestas en la sala coqueta 'Emilio Álvarez' de la Taberna de la Fuenseca, peña Merengue.

El autor visto por Antonio Jesús González

El autor visto por Alex Gallegos

Mis fotografías son malas de por sí, añadidos los reflejos del cristal que las cubren enmascaran más aún los detalles y las llenan de reflejos. Motivo de más para pasarse por allí y ver los originales. De camino visitar obligatoriamente el amplio museo en el que está convertida la Taberna de la Fuenseca, en Juan Rufo 20, en el cruce de Imágenes y Conde de Arenales. La sala Emilio Álvarez me trae siempre tristes recuerdos de la despedida de soltero de mi amigo Antonio Blanco, que en realidad fue la despedida de verdad de todos nosotros, al poco tiempo falleció. No puedo olvidarlo delgado con una peluca que no le sentaba bien, pero muy animado, con esa mejoría extraña que precede a lo peor, desde donde yo estaba veía por la ventana el rótulo de Conde de Arenales. Pero así de cruda es la vida.


Dos vistas de la muestra

Como las instantáneas de Braulio, muy duras, de personajes que no pensamos estén en la calle, en un rincón, en el suelo o en la sucursal de un banco, cada uno con lo poco que poseen, decir poco es decir algo por lo menos. En una entrevista que le hizo Pilar Montero, para Cordópolis, le dijo referido al lugar: “He querido exponer aquí porque no creo en el mercado del arte ni en las galerías. No estoy en contra de que existan, claro, pero no es un mundo que me llame la atención. Expongo aquí porque esta es como una segunda casa para mí. Vengo mucho, aquí vienen mis amigos, la gente del arte y la cultura que verdaderamente me interesa. Nos relacionamos aquí, hablamos de arte, de futbol, de todo”.


Dos obras

Sigue comentando sus viajes por diversos países de Europa: “He visto imágenes muy duras, que ni siquiera me he atrevido a fotografiar. En París vi a una pareja de treinta años escasos con dos niños pequeños en la calle. Era como ver el hogar de una casa, pero sin paredes. Estaban tirados en la puerta de un supermercado. Era terrible”, continuó declarando a la reportera: “Pretendo mostrar una realidad de la que muchas veces no somos conscientes, o no queremos ser conscientes, de que está ahí. Cuando se habla de racismos, digo que el verdadero racismo es la miseria. Cualquier personaje de moda de la política española, si le hablan del rey de Arabia Saudí, no habla de un moro, sino que se le abren las carnes. Lo que realmente existe es un rechazo a la miseria, el miedo a que esa miseria esté cerca de nosotros”.


Otras dos

En un texto colgado de la pared dice el autor: “Aunque parece que estás en tierra firme, entre el filo del precipicio y el abismo solo hay un paso. Impulsarte al vacío no está en tus manos, no es una decisión tuya. Cuando caes, cuando tocas fondo, volver a la superficie pasa a ser una misión imposible, salir del pozo se convierte en una quimera. Ya estás ahí, en lo más hondo y nadie se asoma al brocal de tu miseria. Te conviertes en invisible. Cuando miras hacia arriba la sociedad ha cegado tu pozo y allí intentas respirar, sobrevivir bajo unos cartones y así poco a poco te sumes en tu propio autocastigo y no ves escapatoria. El único fin es conseguir un lugar seguro donde dormir y te vas encerrando en alguna adicción que te sumerge cada vez más en el lodo de la inmundicia. Tal vez hoy, con un poco de suerte, a alguien se le ocurra darte una limosna que aplaque tu hambre, tu sed y tu rebelión.

Goval, Willy Toledo y Braulio Valderas, tres imprescindibles

Un buen grupo de imprescindibles cordobeses

Y así te vas dando cuenta de que eres completamente prescindible para tus congéneres. Cuando mueres eres sólo una reseña en un periódico o englosas una triste estadística. Tú, que lees esto, puedes ser la próxima historia: mira hacia abajo y sé consciente de que puedes caer. Aunque ahora lo veas desde tu acomodada posición, arropado con una manta en tu sofá. La única verdad es que todos podemos caer. Y la sociedad no debería abandonar ni prescindir de ningún ser humano. Todos deberíamos ser IMPRESCINDIBLES. Braulio Valderas.”


Fotos pésimas y vídeo del autor, una de A.J. González y otra de Alex Gallegos.
Notas de la entrevista de Pilar Montero en Cordópolis y texto de Braulio Valderas.