domingo, 21 de abril de 2019

UNA FOTOGRAFÍA DEL SIGLO XIX DEL RÍO

La foto del río

Una bonita fotografía posiblemente realizada desde la terraza de la Calahorra, por el ángulo de la toma, y porque no hay casas en ese lugar de esa altura. En los primeros planos está el barrio Viejo del Campo de la Verdad, lo que hemos venido en llamar “la 'bajá' del puente”, lugar de porquerizas, vaquerías y calerines. Lugar deprimido que hoy es un bonito barrio.

Ribera, Antón de Wingaerde 1567 (Siglo XVI)

Algunas de sus casas han durado hasta nuestros días y algunas reformadas aún siguen. Nos presenta un río sin apenas vegetación, algún que otro álamo solitario por lo que podría ser el Tablazo de las Damas de antaño, en el margen izquierdo. Un murallón sin terminar, aún faltaba el empujón de Isasa desde la Cruz de Rastro, con otra fábrica esta vez sin barandales. 

Talud del Barrio de la Bajada del Puente (siglo XX)

En esta está el murallón terminado (siglo XX)

En el horizonte eclesial, de izquierda a derecha, San Francisco, S. Andrés, las torres paralelas de S. Rafael, S. Lorenzo, S. Pedro, y la Magdalena. Unas tímidas acacias en el paseo de la Ribera y la banqueta limpia del murallón construido, cuya construcción duró una eternidad, “más que la obra del murallón” es el dicho que quedó. En el extremo derecho del muro, el embarcadero, en el izquierdo la bajada al río. 

San Francisco y la bajada al río (ampliación)

San Rafael, San Lorenzo y San Pedro (ampliación)

La fechas de la obra del murallón son las siguientes: el proyecto de Ignacio Tomás en 1791, siglo XVIII; comienzo 1802, siglo XIX; el primer tramo de la obra del murallón finaliza en 1854, en 1882 se comienzan a expropiar casas para el segundo tramo, y en 1905, siglo XX, se acaba la Ronda de Isasa desde la Cruz de Rastro hasta el Puente Romano, y desde el puente Romano hasta el Nuevo, 1953, casi doscientos años. Por lo tanto, si en la fotografía principal la Ronda de Isasa no está, la foto tiene que ser anterior al siglo XX. 

La Magdalena y abajo el embarcadero

Las otras fotografías nos presentan un activo río en 1567, cuando Antón de Wingaerde lo dibujó; otro pelado Barrio Viejo, cerca de la Calahorra; y una Ribera ya casi terminada. Un elemento en común, una curiosidad que perdura a lo largo de muchos años, la fotografía principal presenta en primer plano a la izquierda, una casilla con corral que también continúa en las otras dos del río. 



  La misma  casilla en las tres fotografías

La que tiene más mérito, ya que es de las representaciones más antiguas que tenemos de Córdoba, la de Wingaerde, estamos hablando y viendo la Córdoba del siglo XVI, 1567, para ser más exactos, la principal del XIX aproximadamente y las otras más modernas en el XX. Qué lástima no hubiera habido "wingaerdes" en las épocas romanas y árabe, para poder disfrutar ahora de esas vistas. Las ampliaciones, de una mala fotografía peores ampliaciones

Fotografías de Internet y del AMC
Bibliografía de Internet

sábado, 20 de abril de 2019

EL HUMOR EN QUEVEDO, EXPOSICIÓN EN LA DIPUTACIÓN

Cartel

La historia es una complicación de a diario, la mayoría de las veces está distorsionada y otras falsificada a conciencia. Circulan leyendas, ponemos en boca de alguien sentencias que no ha expresado, y lo que es más lamentable, siempre queda lo chabacano para la posteridad y nos olvidamos o no hemos apreciado lo suficiente el valor de esta o aquella persona, o de su obra. Esta mañana he visitado la exposición que levantarán el 28 de este mes, pero que lleva desde el 29 de marzo, de dibujos humorísticos sobre Francisco de Quevedo, en la Diputación y que se llama “El Humor en Quevedo".

Patio del Palacio de la Merced

Galería del Palacio de la Merced

He de reconocer que muchos de los artistas compiten de tú a tú con otros consagrados, Forges, Gallego&Rey, Peridis, Moi, etc., que la originalidad es la tónica normal, y que hay mucho arte. Una gran parte versa sobre lo que digo en el párrafo anterior, siempre queda lo chabacano, lo superfluo, el comentario sobre su enfrentamiento con Luís de Góngora (un prenda de su tiempo). Aunque no he visto aquello que se le achaca también, lo de “su Majestad escoja”. Me he permitido leer sobre el poeta, forzado a hacerlo más de lo normal, y es un verdadero personaje. En un mundo de válidos, de intrigas, de poder, de Inquisición, de poco valor del ser humano -como ahora-, como era en el siglo XVII, vivir era un problema y, sobrevivir más.

Galería del Palacio de la Merced

Quevedo, 1617 (Francisco Pacheco)

Un niño “de familia bien situada”, aunque físicamente con defectos. Nació cojo y con una severa miopía, además de deformidades en los pies. Pero la situación de su familia le permitió estudiar en los mejores colegios del momento, mientras le duró la situación a sus padres, aunque luego él se buscó el camino bastante bien. Secretario del Duque de Osuna, enchufado del Conde Duque de Olivares, y en el candelero de la literatura después, amigo de Lope de Vega, etc. Destacó por la ironía y lo mordaz de muchos de sus versos, y sobre todo por muchas de las leyendas urbanas que le atribuyeron: 

Jorge Arranz

Forges

“Antonio Carreira o Amelia de Paz dudan de que dicha enemistad durase demasiado y sostienen que esas controversias eran ejercicios habituales en la poesía barroca; Góngora nunca nombra a Quevedo y las atribuciones de las sátiras de uno y otro son bastante dudosas; a la muerte de Góngora, Quevedo era un escritor casi inédito (pese a lo cual circulaban muchas copias manuscritas) y por lo tanto, según el profesor Antonio Carreira, tal enemistad nunca pudo prolongarse demasiado tiempo más allá del desacuerdo entre el estilo conceptista que asumía Quevedo y el culterano que difundía Góngora, verdadera fuente de la mayor parte de estas sátiras,8 cuya pieza más representativa, Aguja de navegar cultos. Con la receta para hacer "Soledades" en un día (1625), apenas se entretiene en ataques personales.” De Wikipedia.

Gallego y Rey

Joan Mundet

En el pelo del dibujo de Jorge Bernard, un verso, “Desengaño de las Mujeres”: /Puto es el hombre que de putas fía,/y puto el que sus gustos apetece;/ puto es el estipendio que se ofrece / en pago de su puta compañía. / / Puto es el gusto, y puta la alegría / que el rato putaril nos encarece; / y yo diré que es puto a quien parece / que no sois puta vos, señora mía. / / Mas llámenme a mí puto enamorado,/ si al cabo para puta no os dejare; / y como puto muera yo quemado / si de otras tales putas me pagare, / porque las putas graves son costosas, / y las putillas viles, afrentosas./”

José López Rivera "Farrugo"

Idígoras y Pachi

O la verdad que encierra el dibujo de Jorge Arranz, con la frase de Quevedo: “Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir” Aplicable a algunos de nuestros políticos. O la Epístola satírica contra las costumbres de los castellanos, escrita a D. Gaspar de Guzmán, el Conde-Duque de Olivares: “/ No he de callar por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca se ha de decir lo que se siente? / …/”

Jorge Bernard
 José María Pérez (Peridis)

Pablo Díaz con su dibujo refleja otra frase: “Donde hay poca justicia es un peligro tener razón”, es aplicable al asunto se me ocurre a voz de pronto de la granujería, por ser magnánimo, de las cloacas del Estado. Si es que no hay nada nuevo bajo el sol. O cuando José López Rivera “Farrugo”, lo sitúa en una óptica probándose armaduras, y la icónica, imposible de pensar en Quevedo y no en sus gafas, no le acaba de gustar. Uno y otro dibujante original y genial, y no se pueden reseñar todos. Ojo, y muchos son cordobeses. 

Moisés Ramírez Alonso (Moi)

Pero al final cuando nos hablan de Quevedo, pensamos un unas gafas “quevedos” en la Cruz del Caballero de Santiago, y en las peleas con Góngora, y todo ello comparado con su obra es superfluo. Luego estaban los chistes de la infancia: El poeta en los toros, se puso a cagar, y una señora muy “fisna” al pasar por detrás y verle la trastienda dijo: -Oh, que vedo. A lo que el poeta replicó: -Leche que  hasta por el culo me conocen”. Pero no todo fueron las “Gracias y desgracias del ojo del culo”, ni lo que dicen que Góngora le dedicó: “/Musa que sopla y no inspira / y sabe que es lo traidor / poner los dedos mejor / en mi bolsa que en su lira. / No es Apolo, que es mentira./”, hay mucho más y de mucho más valor.

Fotografías del autor, de la exposición
Bibliografía de Wikipedia

jueves, 18 de abril de 2019

BAÑOS ÁRABES DE SANTA MARÍA (II)

Bóveda interior

El baño en tiempo de los árabes era mucho más popular que en tiempos posteriores en los que el agua y la limpieza dejaban que desear, también lo había sido en el de los romanos. El culto al agua donde escasea se ve es muy importante, no así donde sobra. No deja de ser una apreciación personal, por comparar la brillantez de la época califal y la oscuridad de la medieval. Días atrás hemos visitado virtualmente, porque no se puede hacer físicamente, los Baños Árabes de la Pescadería y de San Pedro, antes en, octubre de 2009, había reseñado los Baños de Santa María, en una entrada corta que en ésta deseo complementar. En esa entrada comentaba que D. Teodomiro Ramírez de Arellano no hablaba de estos Baños en su Paseo por el Barrio de la Catedral, al referirse a la calle de Velázquez Bosco actual antes de las Comedias y mucho antes de la Cárcel, dice: 

Plano catastro Baños de Santa María

                                Ficha catastro Baños de Santa María

"La calle de las Comedias. De la plazuela de Benavente arranca una calle que después de formar un ángulo sale a la de la Puerta del Perdón, frente a la fuente denominada el Caño Gordo. Llámase de las Comedias porque el edificio dedicado a obrador de carpintería de la Catedral -o sea la casa número 11, donde después de la conquista de Córdoba por San Fernando se estableció la cárcel, según aparece en escritos de 1562- fue dedicado después, a fines del siglo XVI, por el corregidor don Diego de Vargas y Carvajal, a corral de comedias, trabajando en él, como ya hemos dicho, el célebre Lope de Rueda, el cordobés Roque de Figueroa y otros actores de aquel tiempo, y he aquí por qué esta calle se llama aún de las Comedias, como antes se llamó de la Cárcel. En 1708 la Ciudad vendió aquel edificio al Cabildo eclesiástico en 13.348 reales, estableciendo entonces el obrador de carpintería ya indicado. Tiene dicha calle dos barreras o callejas sin salida, una llamada del Tesorero, porque en una de sus casas vivió un clérigo de dicha dignidad en el Cabildo, y otra más abajo titulada de las Flores, por las muchas que desde tiempo muy antiguo han criado aquellos vecinos en una plazuela que tiene a su extremo interior."

Foto antigua de los Baños de la calle Comedias

Ficha de la declaración de BIC

No he podido precisar el porqué de no reseñarlo, salvo que lo mencione en algún otro sitio, y parece que a mediados del XIX no se conocían los baños, cosa que me resulta extraña cuando menos. Luego en la entrada de Notas Cordobesas señalada de octubre de 2009, se hablaba en esa entrada de una nota de prensa local de 14/02/2006, en la que el Sr. Bustos propietario decía haber ofrecido la venta a la Junta de Andalucía. Esa nota tiene una imprecisión son errores de bulto, por ejemplo cita que la propiedad de la casa, era de los Condes de Torres Cabrera, y se equivoca de localidad, era de los Condes de Cañete de las Torres. Por otro lado no señala los problemas familiares que tuvieron en los primeros años del siglo XX, por los diferentes colores de los amoríos de sus herederos, y los vaivenes del título nobiliario. Pero eso corresponde a otra historia más íntima y rocambolesca.

Patio de acceso

Placa de la puerta

La descripción oficial, no se hacía en la entrada citada de 2009, es la Descripción de la Declaración de Bien de Interés Cultural: “- Del inmueble objeto de declaración. Los Baños de Santa María están ubicados en el barrio de la Judería. Su acceso principal es por la calle Velázquez Bosco, núm. 8-10, aunque también tiene entrada por la calle Céspedes, núm. 11. Fueron edificados en época califal y rehechos en el S. XIV por alarifes mudéjares. En la actualidad, las partes mejor conservadas de los antiguos baños son tres salas abovedadas correspondientes al frigidarium, el tepidarium y el caldarium, así como el aljibe. La primera de estas salas, el frigidarium se conserva enmascarado entre las reformas acometidas de la casa. 

Vista general

El tablao

Se corresponde con una estancia cubierta con bóveda de medio cañón que se conserva integrada dentro de la vivienda actual y compartimentada en varias habitaciones. La sala del tepidarium es en la actualidad un patio cuadrado de 7,50 m de lado con galerías sustentadas por ocho columnas, que soportan arcos de herradura y bóvedas de medio punto perforadas por lucernas troncopiramidales. Los capiteles de las columnas son de acarreo. Excepto uno, que es visigótico, los demás son todos de época califal con labor de atauriques. Se conservan bien los cimacios que coronan estos capiteles, algunos de ellos musulmanes y otros visigóticos. En las galerías norte y sur destaca un compartimento enmarcado por dos arcos de herradura que podría tratarse de un diván o una piscina. Junto a él un pozo y en el muro un cubículo que podría corresponder a otra piscina.

Una de las salas

El caldarium es una sala rectangular de 10,30 m x 3,10 m con muros en los que se combina el ladrillo y el sillar de piedra y cubierta por bóveda de cañón de piedra. En la bóveda se abren tres órdenes de lucernas, de sección cuadrangular, actualmente cegados. En su lado oeste se abren a cada extremo dos arcos de herradura que originalmente enmarcaban los cubículos ocupados por sendas piscinas, uno se encuentra totalmente cegado, el otro parcialmente, conservando restos de estucado rojo y, entre ambos, un vano enmarcado por un doble arco que abre a una estrecha galería abovedada de 6 m de longitud y 1,80 m de anchura, que conduce hasta un aljibe o pozo elíptico de 10 m de profundidad. Este aljibe sirvió para abastecer de agua a los baños, posiblemente mediante el empleo de una noria de tracción animal. Ello nos lleva a suponer una prolongación de las dependencias de los baños más allá del aljibe. Muy próxima también ha de estar la caldera, por ello, se ha incluido dentro de la delimitación del entorno del BIC la parcela que limita con el muro norte del «caldarium».

Grupo del G40 y un responsable de la casa

El resto de la casa no conserva otras estructuras reconocibles de los baños árabes, pues ha sufrido mayores modificaciones en época contemporánea, pero es muy posible que aún se conserven restos de los mismos enmascarados. El criterio seguido para la delimitación del Bien de Interés Cultural ha sido el reconocimiento de las partes integrantes de los baños, tanto las claramente reconocibles como las supuestas, dentro del plano parcelario urbano. La parcela afectada es la núm. 009 de la manzana 33402 de la Hoja 30S-LIG-49-34-S del Plano Parcelario del Ministerio de Economía y Hacienda, que tiene fachada a las calles Velázquez Bosco, núm. 10 y 10 acc. y Céspedes, núm. 11. - Del entorno. Para la delimitación del Entorno de los Baños de Santa María se ha considerado la posibilidad, ya argumentada, de que ciertas instalaciones del edificio termal se localicen en la parcela contigua a la que conforma la zona principal del Bien de Interés Cultural. Por ello, la parcela afectada por la delimitación del Entorno es la núm. 005 de la manzana 33402 de la Hoja 30S-LIG-49-34-S del mencionado Plano Parcelario. Dicha parcela tiene fachada a la C/ Velázquez Bosco.”

Galería al pozo

La primera vez que entré a los Baños, me resultó molesto por entrar a un lugar cutre, era un tablao flamenco (no sé si ahora sigue con esa utilización comercial), y como puede verse en algunas fotografías con una serie de cortinas colgadas de las paredes y elementos que desmerecían bastante al entorno. Pero en la realidad es igual que los colganderos que los “propietarios de la Mezquita” ponen en las nobles piedras que la sustentan. Simplemente es un tema de propiedad, y la aplicación vulgar del “hago lo que me da la gana en mi casa”. Es justo reconocer también la servidumbre que acarrea tener una propiedad protegida como Bien de Interés Cultural, por ello el estado debería ser el propietario de estos bienes, así no existiría ese problema de ser dueño de un BIC y de tener que hervir la olla diariamente. 

Pozo al aljibe

En 2014 el G40, experimentado grupo de espeleología cordobés hizo un examen del aljibe de los baños. Fue allá por octubre de 2014, y estuvo formado el equipo por los miembros: Rafael Bermúdez,  Aben Aljama, Pancho Gamero y Angel Martos (que no pertenece a él). Yo tuve la suerte, como otras muchas veces, siendo un inútil en estas lides -como en otras muchas-, estar presente en este evento, que resultó muy interesante para aclarar conceptos. Es de admirar a este grupo de deportistas-científicos que, de una forma totalmente altruista, cosa rara en los tiempos que corren, exponen hasta su integridad física muchas veces, a pesar de todas las medidas de seguridad extremas que usan, para estudiar lugares que no se podrían conocer de otra manera. Sean estas líneas un modesto homenaje a estas personas y su entrega por la ciencia.  

Fotos del autor, del G40, de Internet, del tablao.
Bibliografía citada.

miércoles, 17 de abril de 2019

BAÑOS ÁRABES DE SAN PEDRO

Arcadas de una de las salas

Ayer los Baños de la Pescadería, hoy los Baños de San Pedro. El barrio de San Pedro, generalmente la zona de las Cinco Calles, y Mucho Trigo en particular, la conozco bien de toda la vida, hay que remontarse a los años 60 del siglo XX - que ya ha llovido-, cuando pretendía a una de las nenas más guapas del barrio. La confluencia de Consolación, D. Rodrigo, Lineros y Carlos Rubio, en cuyas respectivas esquinas estaban El 6 y Los Mosquitos (hoy Los Mosquitos está en Carlos Rubio, el 6 sigue en el mismo lugar, y el donde estaban Los mosquitos es la tienda de la diseñadora Juan Martín), ese sitio permitía ver la entrada y salida de la casa del tinte o de “Pepe Carnago el tintorero”, que después ha sido mi suegro, era el lugar de espera. Mi tía Rafaela confidente familiar cercana, una de las mujeres más guapas de mi familia, me comentaba muchas cosas de los alrededores que ella conocía bien.

Plano catastral de los baños

Su prima la rubia, que vivía en Grajea, calle donde trabajé por esas fechas también, y a cuya hija intente pretender sin saber que era de mi familia, la aclaración de mi tía me hizo desistir de la pretensión. Luego cuando pasé a trabajar en la calle Tenerife, y por esas cosas de la vida conocí, a la nena guapa citada arriba, con la que desde entonces comparto vicisitudes familiares, 56 años oficiales, más un par de ellos de haberla pretendido antes de ser novios, suponen más que una vida. Mi tío Pepe Gallego, el militar, encerraba un artilugio volador en un corral de Mucho Trigo, artilugio que construyó para tratar de volarlo en los llanos del Arenal, y se le “derritió la cera de las alas” como a Ícaro. Vamos que fue un fracaso la tentativa de vuelo. Luego la relación con el barrio está meridianamente clara.

Vista aérea de Google de los baños

D. Teodomiro Ramírez -que ya es como de la familia, con tanto citarlo-, y su obra que está publicada con esmero y claridad en la extraordinaria web de la Biblioteca Central de Lepanto, que nos permite comparar todo con la actualidad. Transcribo lo que dice sobre Carlos Rubio o calle del Baño el autor de los Paseos: “Frente a la calle de Almonas, principia la del Baño [Carlos Rubio], terminando en las Cinco calles [cruce con Lineros, Don Rodrigo, Mucho trigo y Consolación]. Toma el nombre del lugar de unos baños públicos en tiempo de los árabes, que hemos examinado en la casa número 8, cuya entrada forma una rampa. En el jardín ó tercer patio, existe una especie de brocal grande, cortado para dar paso á una escalera, entrada á una especie de sótano de bóveda, sumamente baja, sostenida en macisas arcadas de herradura, lisas, sin adorno alguno en su paramento, y sobre robustas columnas de jaspe que contornan un espacio rectangular, cuyo centro ocupó un estanque ó baño, revelándose su antiguo destino, mas que en todo, en las lumbreras ó respiraderos, de trecho en trecho, atravesando la bóveda y por las que exhalaba los vapores y perfumes.”

Número 12A, 10 y 8 de Carlos Rubio

Pero como el Baño Árabe de la Pescadería, sabía que estaba pero nunca lo he visitado. El autor de los Paseos menciona sólo casa número 8, pero la Junta de Andalucía adquirió también las número 10 y 12A. Como los Baños de la Pescadería, fotos de los políticos en algunos hallazgos, pero la cultura es lenta, y las rehabilitaciones y puestas en valor eternas. A no ser que designen a un delegado de Cultura con inquietudes y presione para conseguir los medios necesarios -normalmente no cae esa breva-, los que nombran entienden de otra cosa o de nada, y nunca llueve adecuadamente en el patrimonio. Ejemplos los tenemos a cientos, pero como muestra, Ategua y Torreparedones, la diferencia es notable, una mosca cojonera en Baena, y nada de nada en Santa Cruz. Bien es verdad que el cortijo autonómico andaluz estuvo pintado del mismo color que el de Baena, y en Santa Cruz no había ni brocha, sólo mentiras, y un grupo de parroquianos luchando contra los elementos/as, y nunca mejor expresado.

Placa antigua del nombre de la calle

Yo siempre soy partidario de tomar en consideración a los organismos institucionales adecuados, para conocer como describen el patrimonio investigado. El IAPH dice de los Baños de San Pedro: “Baño islámico formado por una cámara central y dos galerías laterales. La parte central de los baños es cuadrada, resultando en la actualidad un patio claustrado muy pequeño por la rotura de la bóveda de enmedio. Sostenían la bóveda doce columnas dibujando tres arcos de herradura en cada frente. Los fustes de las columnas son de mármol, hechos con fragmentos. Los cimacios están trazados con taludes cóncavos, y los capiteles son los de las cuatro esquinas talladas de tiempos de Almanzor, tres sin arpar y uno latino-bizantino, aprovechado de otra construcción anterior. Falta uno, debido a que hace unos años lo arrancaron para llevárselo al museo. 

Fachada del numero ocho y diez

Los otros tres son posteriores a la reconquista, colocados tras una restauración que tuvo el edificio y a la que pertenecen las pechinas de la bóveda, lo único que queda en pie. En una de las galerías que rodean este pabellón hay una escalerilla moderna para bajar a lo que hoy es corral o patio. Las otras tres galerías son practicables y presentan en sus bóvedas tres lucernas en cada una, y otra en cada ángulo. En uno de los lados hay dos puertas tapiadas y por ella se pasaba a otra galería que empieza en un gran arco y está cerrada por otros dos. Al final de ésta se abre otra galería formando con ella ángulo recto. A esta parte del edificio se entra por el número 10 de la calle. Los muros son todos de sillería, y por los cimacios y capiteles puede presumirse que el edificio es de época de Almanzor.”

Otra vista de la fachada de los Baños

Pero me interesan más las opiniones de los de abajo, los trabajadores del patrimonio, que son los que verdaderamente saben de éste y lo han descubierto, mimado y relacionado. Hay una arqueóloga de mucha categoría, que ha tenido que ganarse la vida de tendera en una ciudad cercana, y su saber y profesionalidad del mundo patrimonial que  es mucho, dedicarlo a la industria del comercio turístico -por lo menos eso es lo último que sé de ella-, por aquello de que la olla debe hervir a diario y se cultivan poco a nuestros mejores. Ella, en el Blog de un colega, que hace muchos años, lo menos nueve, escribió sobre estos baños. No digo el nombre de la arqueóloga, porque tampoco en los comentarios citados lo daba ella, pero no hay duda de su identidad, nos une hasta un apellido. Comentó el 12 de febrero de 2009, lo siguiente:

Vista de una de las salas

“Sólo quiero hacer algunas precisiones sobre estos baños, puesto que los conozco personalmente. La junta tiene previsto poner en valor el conjunto de los baños que tenemos en Córdoba, y para ello se hizo una intervención arqueológica en los de la Pescadería y en estos de Carlos Rubio hace unos 4 o 5 años. La polémica vendrá cuando se haga la restauración, ya que, según me dice el oráculo, se va a seguir los criterios que se han seguido en el puente romano. Me explico: ambos baños fueron vivienda en época bajomedieval y moderna... por lo tanto, ¿primará la demolición de lo bajomedieval para rescatar lo musulmán? En el caso de la pescadería os aseguró que así será, ya que desde la calle y azoteas colindantes se observa cómo se empezó a demoler la planta alta del inmueble. Además, esperemos que se haga visible la fábrica original al menos, y no sea como en los califales, que se enfoscó todo sin seguir siquiera la decoración del enfoscado original. Respecto a la foto que muestras y dudas que pertenezca a Carlos Rubio, siento decir que te equivocas, sí se trata del inmueble, concretamente pertenece a la sala templada del baño. Y la descripción es correcta.

Otra vista de la fachada

Si te fijas, los arcos de los extremos pertenecen a los que forman los ángulos de la sala. Es decir, que si te pusieras en el centro de la sala -y toda la arquería de la misma se conservara en pie, cosa que no sucede- verías tres arcos en cada lado del centro de la sala que sustentaban la bóveda, más uno a cada lado de la galería -que son los que sobran si haces las cuentas con ellos y soportaban la bóveda de la galería. ¿Me he explicado? Más cosas: los fustes que se ven amontonados ya se encontraban fuera de contexto en el momento de la intervención, ya que el baño, además de casa fue taller de platería a mediados del siglo XX y había sufrido muchas reformas, lo que se ha hecho ha sido amontonarlos, y espero que se vuelvan a colocar in situ tras la restauración. Y finalmente... por lo que yo he podido ver es de los mejores conservados de la ciudad, conteniendo aún bóvedas originales, caldera, o las distintas salas. Y al encontrarse cubierto no sufre mucho deterioro, aunque esto no es excusa para que no intervengan ya, pero como ocurre con todo lo que hace la administración "las cosas de palacio van despacio".

Otra entrada por el 12A

Cinco meses después, el 22 de julio de 2009 continúo diciendo: "El nombre de la calle del Baño le viene dado desde mediados del siglo XV. Este baño fue donado por Alfonso X a doña Illana, seria posteriormente entregado por sus hijos al cabildo de la Catedral. Para llevar a cabo esta donación, el monarca mando guardar el fuero de Cordoba en lo referente a donación de bienes raíces. El Baño de San Pedro está situado en la Ajarquía, en la calle Carlos Rubio y conserva 10 salas, pudiendo datarse de época almorávide.” Y señaló la descripción de Teodomiro Ramirez de Arellano. Para continuar el 5 de octubre de 2009 aportando nuevamente otro comentario. Cito estas observaciones de una profesional, porque nos pueden señalar cronológicamente las cosas:

Carlos Rubio entrada por Plazuela Almagra

“Una muy buena noticia: Al parecer se ha contactado con especialistas en la materia para la redacción del proyecto de musealización y puesta en valor de los Baños de San Pedro. Los redactores del proyecto son Conservadores-Restauradores con experiencia en museografía y restauración de yacimientos arqueológicos. Según tengo entendido, suelen ser tremendamente respetuosos con los restos originales, así que al menos respetarán revocos y técnicas constructivas. Por cierto, de las edificaciones posteriores a época islámica tan sólo quedan restos poco importantes pues el taller y las reformas actuales terminaron casi por arrasarlo todo, menos mal que no se llegó a las partes importantes de los baños.”

Noticia del Día de Córdoba enero de 2018

Y una noticia de prensa de enero de 2018, nueve años después de los comentarios de blog citados, y muchos más años de lo escrito por D. Teodomiro y, como es lógico, casi la eternidad desde su construcción, o incluso desde su declaración BIC, en 1931. “La Junta de Andalucía ha anunciado la conclusión de los trabajos de conservación y mantenimiento de los baños árabes de Córdoba ubicados en San Pedro y La Pescadería, en la capital, en las calles Carlos Rubio y Cara, respectivamente.” Adornada con la fotografía de rigor de los responsables debajo de los arcos. Las cosas de palacio van despacio, pero despacio, ahora habrá que esperar otros pocos de años para, si se siguen las mismas pautas, esperar la posibilidad de visita, o cuando menos no ver de nuevo su ruina.

Fotografía del Día de Córdoba

Para terminar señalar lo que dice la Ficha de la Gerencia de Urbanismo: MA-4 Denominación: Baños árabes. Dirección: c/ Carlos Rubio, Ref. Catastral: 41434/10 y 11.2. Descripción Tipología: Baños. Cronología: Siglo X. Patios: El patio actual (se corresponde con la antigua sala abovedada), está compuesto por arcos de herradura en todos sus lados, sobre columnas de mármol y capiteles de acarreo y árabes. Estructura: Los baños quedan englobados en una edificación doméstica de dos plantas de muros de carga. Baños: muros de sillería y estructura de salas abovedadas con lucernarios identificables con las dependencias de un Hamman. Dos, de las siete salas, conservan bóvedas, destacando las de mayores dimensiones en las que se conservan una galería que apoya sobre 4 arcos de herradura. Fachada: Uniforme de huecos verticales con balcón en planta alta. Cubierta: Inclinada de teja cerámica árabe. Uso: Sin uso. 


Las Cinco Calles, esquina del martirologio del amor

Conservación: Muy mala. Propiedad: Pública. Consejería de Cultura. Junta de Andalucía. 3. MOTIVACION-VALORACION Valoración DGBBCC: Clasificación Legal: M. Monumento (14/021/042). Categoría: 1. Inmueble declarado BIC. Valoración PGOU 1986: Ordenanza RF-2. Renovación. Elementos de Interés: Estructura general del conjunto de los baños. 4. CONDICIONES DE USO  Prioritario: Permitidos: Cualquier equipamiento general que resulte compatible con los elementos de interés objeto de protección y con los niveles de intervención definidos en esta ficha. Prohibidos: Los restantes. 5. NIVELES DE INTERVENCION  0. Cons. Integral: Todo el conjunto de baños, eliminando elementos inadecuados. 3. Cons. Tipológica: Es necesario un estudio y proyecto global para definir el modo adecuado de intervenir y derivar si se conserva algo edificado del caserío o no, o se desarrolla nueva edificación. En este caso la altura sería de dos plantas.”

Taberna "El 6"

La conclusión es que tenemos mucho patrimonio y su gestión no es la adecuada. A lo peor la cantidad es la que nos genera las dificultades. Las prioridades de las instituciones son otras y la apuesta por poner en valor nuestros tesoros casi nula. Pienso que se destinan cantidades de recursos a cosas que luego no responden al enorme gasto. Ejemplo: el C3, ¿Cuánto nos ha costado? ¿Qué rendimiento se le está sacando? Con la tercera parte del presupuesto de ese mastodonte, o quizás menos, se podrían haber solucionado estas pequeñas cosas. Luego la gestión no es, desde mi punto de vista, la correcta. Por poner más ejemplos, aunque sea de otra administración ¿Cuánto enterramos en Saqunda, con el Palacio del Sur, sólo en prolegómenos? ¿Y lo de la Capitalidad Cultural, cuánto costó? Son demasiadas preguntas sin respuesta.

Fotografías del autor, Google, IAPH, el Día de Córdoba, Internet
Bibliografía IAPH, Paseos por Córdoba, Gerencia de Urbanismo y la citada