sábado, 23 de junio de 2018

CAMINO DE LA CASA DE LOS PORRAS

Pista forestal a la casa de los Porras

Desde el cerro que el IGN llama de la Bandera, de 639 m.s.n.m., pero dada la escasa credibilidad que tengo de los toponímicos del Instituto Geográfico Nacional, no puedo garantizar que se llame así, eso sí, es un mirador natural de uno de los paisajes más hermoso de nuestra sierra cercana. Además lo único seguro es que allí está implantado el Centro Operativo Provincial INFOCA, contra incendios forestales, de Córdoba. La pista de despegue y aterrizaje de avionetas, el aeródromo de los Villares, que ha estado operativo muchos años, ahora por cuestiones normativas, no puede usarse por estos aparatos. 

Catastro de 1956

Polígono que se cita

Pues bien, esta mañana he querido dar un paseo por la pista forestal que baja a la casa de los Porras o terrenos de la Porrada. Dejemos Los Porras que es lo que determina el Catastro de 1956. La casilla es una pequeña construcción a unos cuatro kilómetros y algo del citado centro del Infoca, por la pista forestal, que seguro se construyó para la repoblación de los cincuenta. Ese camino lo he hecho varias veces, bajar y subir hasta el valle del Barrionuevo, También por Jesús, José y María subir, y acercarme hasta el arroyo de los Porras, lo más cerca posible de la casilla. Una señora cuesta, parte del arroyo Barrionuevo, que no recuerdo ahora como la denominan los esforzados del pedal, me parece que Gran Khan.

Cartel del INFOCA

La vez que subí por ese lugar me llamó la atención un pequeño y delimitado terreno plantado de girasol, entre el natural matorral serrano; jara madroñal, etc. Me impresionó la soledad inmensa de ese territorio. Desde arriba esta mañana, un brumoso horizonte me impedía ver ni siquiera las Subbéticas. Me posicioné arriba de un corta fuegos que baja peligrosamente al valle de Barrionuevo. El primer tramo que tanteé tiene un desnivel del 37 % y luego había que subirlo con más calor aún y a pleno sol. Este corta fuegos cuando llega a la cota de los 550 m. discurre por una lengua de unos 220 m. casi llana, hasta volver a bajar con el mismo desnivel.

Cuenca del arroyo de Porras

Estando convencido que no podía bajar, con la natural precaución (miedo) me pasaron dos corredores, que lo bajaron corriendo. No les vi ni agua, pues muchas veces llevan una mochila pectoral con los bidones, pues ni eso. Piedra suelta y zapatillas deportivas, no botas Chiruca como las mías, de agarre de media montaña y ayuda con palo. Vamos no hay derecho, me dije a mi mismo, yo pensando si bajar o no y estos pasan corriendo por ese desnivel. Dejando los llantos que te impedirán ver el paisaje (como un vulgar Tagore), decir que, desde ese punto se observa un paisaje espectacular: A la izquierda de la posición, dirección noreste Torreárboles, majestuoso como siempre, de silueta inconfundible.

Horizonte sureste

La línea de la nueva N-432, permite ver, mejor dicho imaginar, pues la bruma es molesta, la dorsal de la Loma de los Escalones, El cortijo de Salmerón o Santa Sofía, y la cuenca destacada del arroyo de Pedroches, el cortijo de Luis Muñoz, Las Albarizas. Si trazamos una línea imaginaria desde Torreárboles, hasta la ciudad y desde ésta subimos por la CO-3408, nos encontramos con un enorme polígono serrano que comprende varias fincas muy importantes, creo que la mayoría improductivas. Villares Bajos, Valdegrillos, Los Porras, Jesús, José y María, Orive, Santo Domingo y Cabriñana. 

Vista al oeste

Y los accidentes geográficos de la zona; los arroyos de Barrionuevo, Porras, Ventilla, el Barranco del Caserón, Villares, Pedroches y más a la derecha al oeste Santo Domingo. El nacimiento del de Barrionuevo está materialmente debajo de mí a la derecha, debajo de la cabecera de la pista de aterrizaje y despegue (ahora) de los helicópteros contra incendios. Uno de los cortafuegos inmensos a la izquierda, lleva consigo las tuberías del gaseoducto, que cruza nuestra sierra camino de Extremadura. Abajo, al sureste, la Meseta Blanca destaca por su color y su planicie, amarilla de verano. El Santuario de Santo Domingo y más a la izquierda de éste, la ermita de San Álvaro. Si no fuera por los casi treinta grados centígrados ya a las diez de la mañana, el paisaje de pino canario podría dar el cante de parecer un paisaje canadiense o de Alaska.

Al noreste, Torreárboles

Evidentemente nuestro sol me despierta de elucubraciones frescas de otras latitudes, determinando que es el Valle del Guadalquivir y uno de los escalones del antiguo, caluroso y ya retraído mar de Tetis. No entiendo porque repoblaron de este tipo de pinos toda esta zona, y no lo hicieron de los árboles autóctonos, como encinas y alcornoques, la cuestión dinero seguramente o alguna lumbrera agronómica del periodo fascista. Si he observado, a lo mejor no es el tiempo, que no hay como otras veces, nidos de la procesionaria (que desde luego no tiene nada que ver con la Semana Santa).

 En el centro Santo Domingo y la Ermita de San Álvaro

A la derecha tengo, inmediatamente debajo el nacimiento pedregoso del arroyo Barrionuevo; frente la y griega que configuran los dos ramales de la cabecera del arroyo de Santo Domingo. Más al oeste el cerro del Lagar de la Cruz, con el overbooking de sistemas radiofónicos y televisivos. El repetidor pasivo de la red de microondas de Telefónica que seguro ya no usan y su espejo inmediato en el Lagar de la Cruz. La torre de comunicaciones del Ayuntamiento en el cerro de San Cristóbal, y enmedio las instalaciones de telefonía móvil de Telefónica en la Urbanización del mismo nombre, debajo la Peña del Cambrón que corona el Valle de San Benito sobre el cortijo de Cabriñana, hoy interesante granja escuela.
El vértice de la caída del cortafuegos y la Meseta Blanca en el centro

Todavía los verdes son mayoría, por las perennes agujas de los pinos, pero la hierba ya es aurífera en la mayoría de los prados. El cuidado a partir de ahora con los incendios debe de ser extremo. Es verdaderamente yesca, a la que le falta el pedernal de cualquier desgraciado mal nacido, o nacida, por aquello de equilibrar tanto a las duras como a las maduras, la cuestión de género. Recorrido de vuelta hasta la CO-3408, que es donde me esperaba el vehículo, abierto como siempre, pues nunca me acuerdo de cerrarlo, y fin del disfrute paisajístico, por imperativo legal de Lorenzo.  

Bosque al norte del INFOCA.

Fotos del autor, Catastro y GoolZoom

viernes, 22 de junio de 2018

CIRCULAR SERRANA: SAN CRISTÓBAL, CONEJERA, LAGAR DE LA CRUZ, MORALES Y SAN PABLO

Alcornocal de la Conejera

Juan Martínez, es un amigo de la infancia, juntos estuvimos en el colegio San Antonio de Padua de D. Enrique Rodríguez Castro, un día cualquiera del año 1959, decidimos subir andando por donde subían los ciclistas en un premio de montaña bastante famoso en Córdoba, que se llamaba, Subida al Cambrón. Hoy el camino que va a Obejo está alquitranado y se llama oficialmente CO-3408 y vulgarmente "la cuesta del 14%", antes era un camino de piedra suelta que se llamaba la Cuesta del Cambrón. Subimos desde Córdoba hasta lo que ahora es el cruce de la actual CO-3404, que aún no estaba construida, para después coger el Camino de la Conejera, salir al Lagar de la Cruz, beber agua de su pozo en el llano, y continuar por la carretera de las Ermitas.

Terreno adehesado de la Conejera

Alcubilla de la Conejera

Un pino caído

El Camino de la Conejera estaba empedrado en algunos sectores, en el fondo siempre ha sido para mí un poco siniestro, los caprichosos arbustos de la ladera oeste del cerro de TVE nos parecían sacados de un bosque de una película de terror. La dehesa de alcornoques de la Conejera es preciosa. Antes no estaban las torres de TVE y otros servicios, que acaparan todo el cerro de cota superior a los seiscientos metros y que llaman del Lagar de la Cruz. La televisión se creó en España en 1956 y llegaría a Córdoba allá por 1960. La señal, que llegaba fatal por cierto, venía desde Guadalcanal por el canal 4, que obligaba a unas mastodónticas antenas, de las que aún quedan restos en algunas azoteas.

Árbol que baja y luego sube

 Camino de la Conejera al Lagar de la Cruz

Camino de la Conejera al Lagar de la Cruz

Así es que, dos niños, uno de doce y otro de quince, subimos por el Cambrón, recorrimos el Camino de la Conejera hasta el Lagar de la Cruz, para después continuar hasta las Ermitas, por la carretera actual CO-3314 (CV-79) y bajar por la trocha de la carretera de Las Ermitas, que es la Cuesta del Reventón, o antiguo Camino al Bejarano por el Lagar del Negrete. Cuando ahora veo el trazado de ese camino y recuerdo la odisea que fue ese recorrido circular, hace casi sesenta años, me asombra. Son más de veinte kilómetros. En el Lagar de la Cruz solo existía la finca y la casa, nada más. Ni pensar lo que ahora son las instalaciones de la Piscina y restaurante Assuan. 

 Casa del Lagar de la Cruz

 Aérea del Lagar de la Cruz en 1945

Pozo y bomba manual del Lagar de la Cruz

Y del Lagar a las Ermitas, sólo la entrada a Pino Gordo -esta finca tenía otra por la carretera de Villaviciosa-, la de Negrete que te llevaba a Melgarejo, Soldado y Torrecilla, y la del Pardo, el resto una carretera en muy mal estado, era entonces el CV-79. Nada de parcelaciones que hicieron ricos a muchos, como la de las Siete Fincas y otras cercanas. Nuestra sierra todavía era eso, nuestra sierra. ¿Qué por que recuerdo esto? Porque esta mañana he recorrido parte de ese camino, dejando el vehículo en la entrada de la parcelación de San Cristóbal, haciendo un recorrido circular, que he hecho otras veces, con paso por el Camino de la Conejera el Lagar y el abrevadero de San Cristóbal, en el sentido contrario a las agujas del reloj, porque hay más de bajada que de subida, para probar cómo va la lesión que no acaba de quitarse.

Te dice que te vayas por el Pretorio

Camino del Lagar de la Cruz a los Morales

La antigua instalación de Antena Tres Radio

Dejé el vehículo cerca de la parcela de Miguel Serrano, aquella en la que colaboré en la excavación de la cimentación, con una picola de juguete, y durante toda una mañana conseguimos rebajar la dura piedra unos centímetros, que nos hizo mirarnos y decirnos, esto no es lo nuestro. Luego las parcelas como los imperios, auge y declive, a la vez que los propietarios, ya que los herederos ni pensarlo. Allí bautizamos, oficialmente, con un cura amigo de paisano, a nuestro segundo hijo, que ya tiene 34 años y dos hijos. 

Abrevadero de San Cristóbal

 Abrevadero

Frondosidad

En lugar del Padrenuestro se cantó el Gracias a la Vida, de Violeta Parra: "Gracias a la vida que me ha dado tanto,/ Me dio dos luceros, que cuando los abro/  Perfecto distingo lo negro del blanco/  Y en el alto cielo su fondo estrellado.../". Un soplo todo vamos. El frescor de la mañana, junto al oxigeno de las agujas de los pinos, te activa las neuronas, las de la memoria ROM, porque la RAM es más volátil y caprichosa, y los recuerdos de toda la vida salen a la superficie. Dicen que los olores son más recordados que lo gráfico, aunque bien que hemos andurrreado los terrenos de las antiguas minas de San Cristóbal. 

Collado, al frente a los Morales, a la derecha a Antas, a la izda. a San Cristóbal.

Linde de San Pablo, Lagar y San Cristóbal

Piedra de mina, escalón

De ahí a la alcubilla de la Conejera, pegada a la actual carretera, para cruzar el terreno de la dehesa de alcornoques de la Conejera, con un enorme pino caído, cerca del camino principal. El pedregal que es el camino, se configura posiblemente, al haberse desprendido el empedrado de siglos. La noria de la que quedan apenas unos muros. La encina que llega al suelo y luego vuelve a subir. Los arbustos y la espesura del monte, hoy central de cientos de señales de TV y Radio, la mayoría controladas por empresas privadas, como todo. Un ciclista que me pasa como una exhalación, sin importarle mi peatonalidad, detrás su perro corriendo que seguro iría diciéndole: -¡Hijo puta no corras tanto! Y, entre recuerdos, por los que pasaron, fugazmente, gente de esos tiempos, e incluso de amores infantiles, llegué al llano del Lagar.

Collado, sendero a Orquín en la finca de San Pablo

Mojón linde San Cristóbal-San Pablo

Bajé después hasta el cruce de la Cuesta de la Traición, para seguir por la senda de los Morales. Cinco grandes fincas he hollado (que mal suena), San Cristóbal, Conejera, Lagar de la Cruz, Morales y San Pablo, para volver a San Cristóbal. La senda está arada muy toscamente. El abrevadero de San Cristóbal sigue corriendo como siempre. La subida al collado de los Morales se me atragantó un poco, luego el sendero que corre por la linde de San Pablo también cuesta. Pasé el collado donde comienza la senda a Orquín, de la finca de San Pablo. 

Parcelación de San Cristóbal y cerca de piedras, a la derecha Cañada de la Monja

Vallado de camas.

Cabecera Arroyo de la Palomera


La intensa surgencia que había en su mitad ha desaparecido, seguro que entubada. Los mojones blancos de la linde con San Cristóbal me llevaron a la esquina de la Cañada de la Monja, Antes subí un escalón de caliza micrítica, de piedra de mina. Sentí un resoplido detrás de mí, era un corredor que pedía paso, la verdad es que es humillante, el poderío de algunos. Para al final ver los dos arroyos cabecera, secos ambos, que son el nacimiento del de la Palomera. La linde de cabeceras y pies de camas azules, casa de Miguel y Luci, y el coche en el cruce. 

Fotos del autor.

lunes, 18 de junio de 2018

SANTO DOMINGO DE SCALA COELI

Fachada principal del Santuario

Son muchas las veces las que he estado en el Santuario de Santo Domingo, la mayoría de ellas sin entrar en él. Ha sido base de partida de otras rutas por los alrededores; subida hacia los Villares; con búsqueda de una gruta en los farallones de Barrionuevo; bajada al cortijo de Barrionuevo; subida camino del de los Porras pasando por el de Jesús María y José; rutas circulares por las canteras de Orive; visita de la huerta y alberca de Cabriñana, varias veces. He visitado las tres ermitas y el calvario, sin ninguna connotación religiosa, simplemente por lo maravilloso del entorno. Y me he sentado este año de aguas, a escuchar el salto del arroyo de Fray Luis, luego de la Palomera cuando llega al feudo de San Pablo, al lado de su monumento que pintó Romero Barros,

Ermita de San Álvaro (que es Beato)

Detalle

La mejor de ellas una visita con Antonio Salcedo, llamamos y nos abrieron la iglesia, y pudimos comprobar teniendo a Antonio como cicerone, todas las obras de arte que contiene. Nos llamó la atención el pequeño coro que está detrás del altar mayor, los frescos que tapizan paredes y techos del templo, los múltiples cuadros, y en suma el barroco del conjunto completo. Fue la mejor de las visitas realizadas, porque no había cuadro que Antonio no conociera, e incluso mejor que el anfitrión que muy cortésmente nos facilito la entrada.  

Reja de la Ermita de San Álvaro

Interior

Luego estuve otra vez en ella, asistiendo a una de las bodas más pijas del mundo. Horrible el personal, muchos kilos del titulillo "o sea", y maquillajes color ladrillo, sin olvidarme de las pamelas -tipo de las tradicionales carreras de caballos de Ascott-, de las damas. O los chaqués, esmóquines o frac, muchos alquilados, de los caballeros asistentes. Mientras que nosotros íbamos de manga corta. Aprendí las diferencias; chaque abierto el faldón trasero, para poder subir al caballo, y traje de mañanas; esmoquin para las mañanas, además era el traje de los fumadores, de ahí el nombre; frac la máxima etiqueta masculina, dónde algunos llevaban medallas con olor a naftalina.

Calvario, al fondo el santuario

Ermita de la San Cruz

Luego, otras veces, la entrada lo ha sido aprovechando los prolegómenos de un acto religioso, o cuando este acababa, es decir una misa. Nunca he pasado a la parte privada conventual, no he tenido oportunidad de conocer ese lugar del convento que Antonio conocía. Decía mi amigo Antonio Salcedo, que en cierta ocasión en un derribo, había azulejos en el contenedor para el vacie, que habían estado en la celda de Fray Luis de Granada (¿?), él cogió un par de ellos antes de su destrucción. Yo particularmente pienso que puede ser una exageración, ya que son muchas las vicisitudes que habían ocurrido desde que Luis de Sarriá (Fray Luis de Granada) en 1530, donde cultivó su amistad con S. Juan de Ávila, llegó al convento. De cualquier forma él sabía mucho más que yo de estas cuestiones. Luego el cabreo que cogería Fray Luís con la monja embustera a la que creyó, y la persecución suya posterior de la "Santa Inquisición". 

Ermita de la Magdalena

"De los recuerdos más antiguos que tengo es cuando con cuatro años me llevo mi tío Fernando a dormir a su casa, para por la mañana ir de perol a Santo Domingo, a la Romería. Luego el perol se quedó en el Molinillo Sansueña, eso era ya el campo para los peroles. En casa de mi tío Fernando, que estaba en la calle Judíos -curiosamente luego la utilizó mi tía Rafaela y tío Pepe, que allí murió, en esa misma habitación-, no se me olvida que rezaban el rosario por la tarde, en mí casa eso no se hacía." (de otra entrada del Blog)

 Bajada al arroyo de Santo Domingo, o de los Cedros, como le llamaban

Y la Romería... el sabor de las coplas de Ramón Medina, al imaginar la "Hechicera cordobesa nacida en el barrio de San Agustín, que llenas la romería de luz y alegría, de risas sin fin. Y si el mozo que te da achares lo ves con otra bailar, cántale por soleares que son de tus lares el mejor cantar".  Y todo eso Caminito de Santo Domingo una mañana florida de Abril. O el desfile de carrozas con el clásico mudo limpiabotas, con su motocicleta engalanada. Los caballos. Los cohetes. Las carrozas. Y los peroles desde el Molinillo Sansueña para arriba. O la "Mecedora", en un talud de la carretera, cantando con otros colegas, "Moliendo Café", con el mismo vaivén y ritmo, que usaba para andar.

Vista del santuario desde la Ermita de San Álvaro

Voy a transcribir parte de la obra Paseos por Córdoba, de D. Teodomiro Ramírez de Arellano. La dedicada al Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli y que es todo lo que a continuación está entrecomillado y en cursiva. La obra constó de cuatro tomos, escritos: el primero en 1873, el segundo en 1875, el tercero en 1877 y el cuarto a principios de s. XX, en el que queda inconcluso el Paseo por el barrio de la Catedral como él lo llamaba y algo de los sitios notables del término. Fallece en Córdoba el 18 de mayo de 1909. Ciento diez años han transcurrido desde el último libro:

Peña del Cambrón, arriba de Cabriñana, o el Valle de San Benito

"En la parte de las huertas de la sierra visitada principalmente en primavera por los cordobeses y forasteros, debemos citar como las más notables las de Morales; Segovia, antes de Valero; Celina, antes de Baena; Vega Armijo, antes de los Arcos; el Cerrillo, Santa María, Quitapesares y Olías, siendo la primera y última las de mayor producto, a causa de su extensión y arbolado. 

Cortijo de Barrionuevo

SANTO DOMINGO DE SCALA COELI

Nos queda un lugar muy notable de nuestra sierra que visitar minuciosamente, y éste es el bonito templo de Santo Domingo de Scala Coeli. Antes de penetrar en la iglesia, antes de contar cosa alguna referente al convento ya destruido que a su lado tenía, estamos en el caso de dar a conocer a su célebre fundador San  Álvaro, uno de los hombres más ilustres por su ciencia y sus virtudes que ha visto la primera luz en Córdoba, aunque es madre de tantas y tan justas celebridades. 

Fachada principal

Descripción de la iglesia

La iglesia es de una sola nave de medianas dimensiones, con la bóveda pintada al fresco y con luces agradables; el altar mayor es de talla sin dorar y de mal gusto, pero con buenas imágenes, las más de ellas pintadas en nuestros tiempos, puesto que antes estaban también del color de la madera; en el sitio principal o sea sobre el manifestador, vemos a Santo Domingo en penitencia, teniendo a su derecha a San Pedro de Verona y a su izquierda a San Jacinto de Polonia, ambos de medio cuerpo; sobre la cúpula del templete que forma el centro de éste retablo se ve a Santo Tomás de Aquino; en la parte inferior están Santa Rosa de Lina [sic] y Santa Catalina de  Sena [sic], ambas muy lindas esculturas. Este altar está considerado como estación a San Juan de Letrán en Roma. 

 Monumento a San Álvaro de los Hnos. Rueda

En los lados de la nave encontramos el altar de la Purísima Concepción, estación a San Pedro; el de Nuestra Señora del Rosario, que lo es a Santa María la Mayor y cuya imagen es de escaso mérito; el de San José lo es a San Pablo, escultura bastante regular; el de Santa Catalina de Alejandría, a San Lorenzo, extramuros; el de la Magdalena, estación a San Fabián y San Sebastián, es una bellísima escultura que con razón es elogiada por cuantos visitan ésta iglesia; se cree es traída de Venecia, y el de la Impresión de las llagas de San Francisco, es estación a la Santa Cruz de Jerusalén, cuya escultura parece de la misma mano que la anterior, pero mucho mejor acabada y entendida. 

Espadaña

Cerca de la puerta está el altar del Santísimo Cristo de San  Álvaro, una de las imágenes más veneradas de Andalucía y a la que la tradición achaca un origen milagroso: cuentan que San  Álvaro deseaba tener en su iglesia una imagen de Jesús Crucificado, no consiguiéndolo por carecer de medios, puesto que había apurado cuantos encontró para labrar aquélla y el convento; su corazón caritativo le hizo fijarse un día en cierto pobre tirado en el camino, desfallecido por el cansancio y el hambre: invitóle a seguirle al convento; mas no pudiendo levantarse, echóselo sobre sus hombros, llegando hasta la portería, donde lo dejó, entrando a dar aviso para que le ayudasen a subirlo a su celda; cuando volvieron el pobre había desaparecido y en su lugar estaba la sagrada imagen que tanto se venera en aquel lugar y que ella misma vino a satisfacer con creces los deseos del humilde y piadoso Álvaro.

Veleta

Siglos ha permanecido constantemente adorado por infinidad de devotos, en un modesto altar erigido en aquel sitio; pero la fervorosa Hermandad que tanto, como diremos, ha hecho por el histórico santuario, acordó en 22 de octubre de 1865, colocarlo en el mismo lugar, de una manera más digna y decorosa; al efecto hizo una póstula que dio los mejores resultados, tanto en aquel año como en el siguiente, logrando labrarle un bonito camarín con sacristía debajo, retablo, cruz y una magnífica repisa, acabándolo de dorar todo en el año 1873, después de haber luchado y vencido cuantos obstáculos se le presentaron. 

Llamadores

Frente al altar del Santísimo Cristo hay una pequeña capilla muy antigua, puesto que fue donde al morir San  Álvaro dieron sepultura a su venerado cadáver. Hay en ella dos altares, el uno ostenta un busto del santo, que tradicionalmente se tiene por retrato, y por bajo  las reliquias del mismo: al otro extremo hay un bonito Ecce-Homo que la Hermandad ha conseguido le devuelvan, puesto que cuando la ex-claustración lo recogió la Comisión de Monumentos de la provincia, la que se llevó también un precioso Crucifijo de marfil, que creemos está en la Catedral. 

Azulejo en la fachada

Esta iglesia tiene dos coros, uno alto sobre el cancel, en el que sólo hay un pequeño órgano puesto en éstos últimos tiempos, y otro detrás del altar mayor, en el que se encuentra una bonita sillería de nogal, bien trabajada, y sus paredes y cúpula están pintadas al fresco, viéndose en ellas varios grupos de ángeles tocando diferentes instrumentos, las penitentes santas María Magdalena, Rosalía, Genoveva y María Egipciaca, Santo Domingo con la Virgen dándole el sagrado néctar, San  Álvaro en un milagro en que se le tornaron en rosas los pedazos de pan que daba a los pobres. 

Casa de la Hermandad

El Bto. Posadas dando rosarios a los niños y el padre Fr. Luis de Granada escribiendo una de sus obras; también se ve la ermita de la Magdalena con unos frailes entrando en ella: el manifestador del altar mayor da también a éste sitio, y a los lados tiene dos esculturas que representan a San Miguel y San Rafael; el centro del coro lo ocupa un facistol tallado y sobre él el ángel de la fe teniendo a sus plantas la serpiente de siete cabezas; en los dos postigos que dan entrada a esta pieza vemos la Encarnación y a San Miguel castigando a los ángeles rebeldes. 

Vista general de la Iglesia

Cerca de la capilla de San  Álvaro está una campanita que dicen tocaba sola cuando iba a morir algún religioso de la orden y que lo hizo momentos antes de morir san  Álvaro; el vulgo mira con gran respeto ésta campana, asegurando que morirá también el que tenga el atrevimiento de tocarla: en éste lugar se conservan las disciplinas y unos cilicios de este santo, y una cruz de hierro con puntas del Bto. Francisco de Posadas. En las paredes, arcos y bóvedas de la iglesia están pintados varios pasajes de la vida de Santo Domingo y San  Álvaro, algunos santos de la orden y muchos cardenales y obispos de la misma, formando todo un agradable conjunto, si bien las pinturas no son buenas, ni en los retablos y demás adornos de la iglesia reina el mejor gusto, sin duda por la época de decadencia de las artes, que se hizo sentir en el siglo XVIII. 

Frescos del coro

Ya hemos dicho que este precioso templo estaba casi abandonado, toda vez que el capellán tenía que atender a su sostenimiento, al del sacristán, y el poco culto que había, pues se hallaba reducido a la  fiesta del fundador, con lo cual era imposible ver realizar las reparaciones que el tiempo hacía cada vez más necesarias. Condolidos varios devotos del lamentable estado de una iglesia tan venerada, se reunieron a principios de septiembre de 1858 y acordaron formar una asociación con el título del Santísimo Cristo y San  Álvaro, lo que no tardaron en realizar, elevando una exposición en 14 de dicho mes al Obispo D. Juan Alfonso de Alburquerque, quien le dio tan favorable acogida que al siguiente día 15 la decretó concediendo el permiso demandado; en 23 de enero siguiente, o sea de 1859, se presentaron también a su aprobación las reglas por que habían de regirse los asociados, y el 26 fueron aprobadas, viéndose con gusto que devotos y prelado rivalizaban en celo sobre este asunto. 
Más frescos

El pueblo cordobés comprendiólo así y no permaneció indiferente a la realización del pensamiento, siendo muchos los inscritos, hasta reunir un número considerable. Celebróse entonces una junta o cabildo para elegir hermano mayor, siéndolo D. Antonio María Toledano, dignísima persona que contribuyó con su influencia y caudal, auxiliado con otras limosnas, a que en los años de 1860 a 1861 se hicieran las reparaciones de la Iglesia y a que se levantase nueva fachada, poniendo entonces los lindos versos que vemos sobre la puerta principal, los que son debidos a nuestro malogrado amigo el poeta y arquitecto D. Pedro Nolasco Meléndez. 

Cabecera del altar mayor

La fama de este santuario, realzada con las grandes mejoras realizadas constantemente por la nueva Asociación, atraía más cofrades y devotos, y hasta en una de las veces en que los duques de Montpensier fueron a éste sitio, 15 de marzo de 1861, inscribieron sus nombres como cofrades; súplica análoga hizo el señor Toledano al Infante D. Francisco de Paula Antonio, el que en 20 de julio del mismo año pasó una comunicación declarándose hermano protector, y el 4 de octubre de 1862 se dirigió otra exposición a la reina Dª. Isabel II, la que por Real Cédula de 3 de diciembre del mismo año accedió a que figurasen como tales cofrades ella, su esposo y sus hijos el Príncipe de Asturias, hoy Alfonso XII, y la infanta Dª. Isabel: 

Altar

la Hermandad agradeció en extremo tan señalada honra, y queriendo demostrarlo así a las reales personas acordó en 6 de diciembre de expresado año regalar a Su Majestad un relicario de plata que guardase una de San  Álvaro, ofreciéndose D. Antonio Toledano a entregarla en persona, oferta cumplida en 25 de abril de 1863, al mismo tiempo que participaba que en 23 de enero anterior habían  elegido por su Hermano mayor al Príncipe de Asturias, quedando el Sr. Toledano como su Teniente; éste nombramiento se ha corroborado en el año 1877, pues al visitar el rey esta capital admitió el acta y diploma que le fue entregado en la Iglesia de San Rafael, puesto que por el poco tiempo que estuvo entre los cordobeses no pudo tener lugar en el santuario de Scala Coeli. 

Capillas laterales

Estas y otras muestras ha dado la Hermandad, del celo que le anima en pro de aquel precioso santuario, en el que constantemente está realizando grandes mejoras y aumentando el culto, por cierto muy lúcido en la función anual que se le dedica en 19 de febrero, día de San  Álvaro, dando lugar a una muy numerosa romería; en el quinario que se consagra al Santísimo Cristo en los cinco primeros viernes de Cuaresma, además de ser adorado en la noche del Jueves al Viernes Santos, en el día de la Candelaria y en el de la Cruz, celebrándose además todos los años unas solemnes honras por eterno descanso de los cofrades difuntos. 

Más frescos en el techo

La memoria del primer Hermano mayor D. Antonio María Toledano, a quien tanto debe la Asociación, fue honrada dignamente, y se le dio sepultura debajo del altar del Santísimo Cristo, deseo manifestado por aquél irreemplazable devoto. De las Ermitas que se edificaron en las inmediaciones de ésta iglesia se conservan tres, o sean las de San  Álvaro, la Santa Cruz y Santa María Magdalena, de las que cuidan los devotos; asimismo se conserva el Calvario, o sea el número de cruces preciso para la Vía sacra celebrada en los viernes de Cuaresma. 

Entrada

Nada más diremos del término de Córdoba, no por falta de datos sino porque sería interminable nuestro trabajo si fuésemos a referir y describir el cúmulo de consejas y tradiciones contadas de cada lugar que visitásemos; además, nuestros lectores deben estar cansados de éstas pesadas narraciones y desearán volverse a Córdoba, donde espero contarles cuanto he sabido del barrio de la Catedral, el más extenso y el último de mis paseos."


Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía de Paseos por Córdoba de T. Ramírez de Arellano.