domingo, 19 de julio de 2009

LA GRIPE AVIAR (ahora porcina) Y EL TAMIFLU.


No deja de ser curioso, y no por ello vergonzosas, las ramificaciones químicas de los tentáculos del ex-Secretario de Defensa de EE.UU. Donald Rumsfeld, con el Tamiflu, producto antiviral estrella, panacea de la sospechosa gripe aviar, que según estudios científicos de primer orden pero casi silenciados, alivia la malas artes del virus H5N1 igual que el bicarbonato el dolor de cabeza. Este producto lo comercializa Roche. Los ingresos obtenidos por su venta pasaron de 254 millones de dólares en 2004, a 1.000 millones de dólares en 2005. Esa formula es propiedad del laboratorio Gilead Sciences Inc. cuyo presidente fue ni más ni menos que el anterior Secretario de Defensa de EE.UU., Donald Rumsfeld, que continua siendo un importante accionista.

Cuando comenzó la ofensiva de la gripe aviar, hace unos años y se detectaron los primeros casos en Vietnam, lleva este mal contabilizadas unas cien victimas o algo más, unas once u doce al año, cuando la gripe común todos los años causa miles y miles, quizá algún que otro millón de pérdidas humanas, sin contar las bajas laborales. Evidentemente no resto importancia a la virulencia del virus, pero de momento sólo en el mundo de las aves. Tampoco resto importancia a la precaución, o cautela de la responsabilidad de los gobiernos. Pero una nueva guerra preventiva del Sr. Bush comenzó para intentar acabar con las “armas de destrucción masiva” que significaba el dichoso virus. La alarma en EE.UU., la campaña de intoxicación a la población mundial orquestada desde no sabemos donde, con el concierto de los medios, creó una psicosis colectiva que, de cierta manera, obligó a los gobiernos a adquirir ingentes cantidades del medicamento, con la notable alegría de la cartera de clientes de los accionistas del invento.

Ambos laboratorios, Roche por un lado y Gilead Sciences Inc. por otro, llegaron, en un tiempo olímpico, a un acuerdo de crear dos comités, uno para las decisiones de la comercialización mundial y otro para las autorizaciones de fabricación a terceros. Pues bien, Roche le pagó a Gilead unas plusvalías por valor de 62,5 millones de dólares más. Y además otra cuestión, el laboratorio se ha quedado con la producción del anís estrellado en un 90%. Este producto se extrae de un arbusto que se cría en China y en otros países como Laos y Malasia, y es uno de los productos básicos del antiviral. Si a eso se le añade la psicosis creada y además tenemos el control del ingrediente básico del producto farmacéutico, así como la patente de producción y la comercialización, creo que tenemos bastante. Sólo exagerando la muerte de unos miles de patos y relacionándola con la posibilidad de su traslado a los humanos, que repito, sin bajar la guardia, pues todas las precauciones son pocas, pero sin perder de vista los manejos comerciales a costa del terror -acuérdense los problemas que le iban a causar al mundo las armas químicas del Sr. Sadam, que a saber quien se las vendió- ya tenemos el cierre del círculo.

Y es curioso, el Sr. Rumsfeld no tuvo nada que ver, según un comunicado que emitió el Pentágono que dice que, este respetable Sr. no intervino en la decisión del Gobierno de los EE.UU., con sus amigos Bush y Cheney al frente, sobre las medidas a adoptar ante la amenaza de la pandemia. Decía el Pentágono que Rumsfeld no participó en la decisión de aconsejar el uso del Tamiflu a nivel del planeta. Y es digno de creer, pues existe el antecedente de su honradez, cuando juró y perjuró que “sabía” que existían las armas de “destrucción masiva” en Irak. Además también su nombre apareció, sin probarse nada, junto a una vacunación masiva en los años 70, ¿dónde habremos oído esto de masiva?, contra una supuesta gripe del cerdo que causó 50 muertos por efectos secundarios durante la Administración Ford, y no deja de ser una coincidencia.

De todas formas, después de una apocalíptica y temible visión de lo que nos iba a ocurrir, de estar los medios diariamente bombardeándonos con el tema, se abandona el asunto y nadie dice nada de nada. Ahora parece que hemos bajado la guardia y ningún medio de comunicación se hace eco de este gran problema mundial.

Que cada cual saque su consecuencia.

Ahora en 2009.

Parece que el famoso Tamiflu le hace algo de “pupa” a esta nueva plaga para la Humanidad, la que se está produciendo con el famoso H1N1, que posiblemente nos haya sido enviada por los pecaminosos usos del preservativo (el que tenga la suerte de poder, cuando menos usarlo), por los que pagaremos todos. Arrepentíos.

Paco Muñoz- 2009

(Publicada en www. callejadelasflores.org)