jueves, 10 de septiembre de 2009

ERMITA O IGLESIA DE SAN JUAN DE LETRÁN


La fecha de su creación es desconocida, sólo sabemos lo que dice D. Teodomiro Ramírez de Arellano (1) "El principio de esta iglesia no es conocido, y sólo hemos averiguado que se incorporó a la de Roma en 1555, y con el carácter de perpetua, en 27 de septiembre de 1801". Se comenta que se veneraba en esta parroquia un fragmento de uno de los brazos de San Lorenzo traído de Roma por Isabel Rodríguez de Alixeda. Esta Iglesia gozaba de todas las indulgencias y prerrogativas que la del mismo nombre en Roma.

En el año 1954 el obispo eleva a parroquia la ermita de San Juan de Letrán y diecinueve años después el obispo Cirarda, concretamente el 24 de octubre de 1973, decretó el cierre oficial de la misma. Posteriormente previas protecciones arquitectónicas se vende el inmueble y se construyen pisos en él.

Antes de la guerra civil estuvo cerrada. En el año 1940 todo lo que tenía relación con lo religioso fue trasladado a S. Lorenzo. En ese mismo año en el local de la Ermita se instaló una fábrica de escobas, que estuvo hasta el 1950, año en que se trasladó a la calle Montero, frente a la Ermita de la Virgen de la Montaña. La fábrica la gestionaban los Jóvenes Obreros de Acción Católica (JOAC).

La iglesia de S. Juan de Letrán está configurada por dos naves, en su ala izquierda, la del evangelio, tiene en miniatura, una copia de la iglesia de S. Juan de Letrán de Roma. En ella se ubicaba un altar, y los veintiocho escalones copia de la escalera santa (2), para subirlos de rodillas. A continuación estaba el Relicario, que dicen contenía una espina de la corona de Jesucristo, y un trozo de cáscara de naranja de la última Cena (¿?). Luego en dirección al Altar mayor estaba un altar con el Cristo de las Penas. Entrando a la parroquia, a la izquierda, existía una escalera por la que se accedía al coro, donde estaba instalado un armonium, y a la pequeña espadaña.

Parece ser que el obispo Albino, decidió un aumento de las parroquias (posiblemente por un aumento de la feligresía y quién sabe si ese aumento fue por la publicación de su patriótico Catecismo) y, por razones personales (por diferencias con él), destinó en 1954 a esta ermita a D. Antonio Campos González que vivía en Zapatería Vieja 2, era el antiguo coadjutor de S. Lorenzo. El destino parecía como la condenación al ostracismo.

Este párroco era un convencido franquista, luego no era esa la razón de su enfrentamiento, o sí, por tratar de ser uno más que el otro, pues el Sr. Obispo no se quedaba atrás, con su franquismo empalagoso. Escribió el Sr. Campos algunos libros, uno de ellos dedicado al dictador. Otro sobre el Palacio de Orive, se llamaba La Encantada, y alguno más. Vivía el Sr. Campos con una hermana suya que cuidaba y que tenía problemas de índole mental, en la citada casa de la Zapatería Vieja. Además estaba entregado por sacar adelante a sus sobrinos, hijos de su hermano, que vivía en la calle Zarco, así como la educación de estos.

Es curioso el libro de la contabilidad de la ermita y parroquia, donde se asentaban todos los movimientos económicos del ámbito parroquial. Las entradas por misas, por limosnas de cepillo, y por los distintos servicios religiosos.

Los entierros eran de tres clases, como casi todos los servicios.

En ese tiempo se medía el poderío económico del finado por el número de capas que acompañaba al cortejo. Era normal la expresión:

-¡Tres capas! ¡Anda que no tenía que tener dinero el muerto!

Entierro de 3ª categoría. 1 Capa, un Sacristán y un monaguillo. 150 ptas. Le cantaban a finado al salir de la casa el Miserere, y lo despedían al término de la feligresía que en este caso y referida a esta parroquia de S. Juan de Letrán, eran los Padres de Gracia, Luego se dirigían por un camino de tierra que cruzaba la Huerta de la Viñuela y que desembocaba directamente en el cementerio.

Entierro de 2ª categoría. 1 Capa, 3 sacristanes, uno solista y dos acompañantes. Le cantaban a finado al salir de la casa el Miserere, y lo despedían al término de la feligresía. Igual que el de tercera. Por lo que la diferencia estaba sólo en el número de sacristanes, que dicho sea de paso los prestaban otras parroquias cercanas.

Entierro de 1ª categoría. 3 curas, 2 sacristanes por cura. Cante hasta el cementerio. En esta modalidad no lo abandonaban al finalizar el ámbito de la feligresía. Le cantaban el Miserere(Misericordia) y el Kyrie eleisón (Señor ten Piedad) durante todo el trayecto.

Es muy significativo que, la Iglesia que preconiza la igualdad entre los seres humanos y muchas cosas más, que si las llevaran a efecto, y no las dejaran sólo en el papel, serían adecuadas para la sociedad, establecía un rango, una diferencia hasta para la muerte, en función de la economía del difunto.

San Juan de Letrán o lo que queda de ella en septiembre de 2009

Recuerdo una anécdota en la parroquia de la Trinidad, con motivo del pago del servicio religioso de un entierro, del familiar de un amigo. Éste preguntó cuánto era el precio, le dijeron que la voluntad. Le entregaron un sobre en el que figuraba impreso en él una recomendación orientativa, de cuánto debía de ser el importe de las limosnas, en función de lo acomodado de la familia. Familias pobres: tanto. Familias acomodadas: algo más. Familias bastante acomodas: Sin límite. El deudo que iba a pagar el servicio introdujo una moneda de cincuenta pesetas en el sobre. El sacerdote tocó el sobre, palpó la moneda, lo abrió para comprobarlo en presencia nuestra y dijo:

-¡Hombre! ¿Cincuenta pesetas? -exclamó como asombrado.

-No ha dicho usted la voluntad. -respondió mi amigo.

-¡Si claro, pero la voluntad, lo mínimo, son veinte duros! -y se quedó tan pancho.

Mi amigo que, al igual que yo, no se recuperó del momento, sustituyó la moneda de 50 pesetas por un billete de veinte duros y nos fuimos.

La fachada es lo único que queda en la Plaza de San Juan de Letrán de aquella parroquia que estuvo en funcionamiento cuatrocientos años.

Antes de acabar manifestar que el último sacristán que tuvo la parroquia era un gran voz en el canto gregoriano, y siempre actuaba de solista. Nunca he conseguido que me cante, aunque fuera el miserere, a pesar del "malfario", pero todo el que lo ha oído ha corroborado su clase.

San Juan de Letrán de Roma
(1) D. Teodomiro Ramírez de Arellano dice:

"En la plazuela de San Juan de Letrán hay una iglesia que se llama así por gozar de todas las indulgencias y prerrogativas de la de igual título en Roma. Es muy fea, baja de techo, éste plano y con vigas azules, y forma dos naves, la principal y otra en el lado del evangelio, teniendo a un extremo la escala porque se sube de rodillas para ganar ciertas indulgencias.

El retablo del altar mayor es muy antiguo y no malo. En el centro está un Crucifijo que dicen de las Penas, el cual debió ser para otro sitio, puesto que le han acortado los brazos y está desproporcionado; a un lado San Juan Bautista, y al otro Jesús en ademán de recibir el agua del bautismo. De estas imágenes cuidaba una hermandad, extinguida hace muchos años. Otra venera en altar propio, desde 1528, a Nuestra Señora de Villaviciosa, imagen que hicieron antes de trasladar a Córdoba la que está en la Catedral, a la que acompañaba cuando la traían en rogativa.

El principio de esta iglesia no es conocido, y sólo hemos averiguado que se incorporó a la de Roma en 1555, y con el carácter de perpetua, en 27 de septiembre de 1801. Se venera en ella un fragmento de uno de los brazos de San Lorenzo, que trajo de Roma y le donó una mujer llamada Isabel Rodríguez de Córdoba, la cual dice en su testamento que se sacó en 1555 ante el papa Paulo IV.

A la ermita y hermandad de San Juan de Letrán se incorporaron en 1622 los caballeros de Premia, quienes se reunían en sus casas, que eran unas con cinco puertas, en la plazuela de los Olmos, ocurriendo con esto muchos disgustos entre ellos y los cofrades, según consta en un manuscrito que conserva la Academia de Ciencias y Bellas Letras de Córdoba."

(2) La escalera Santa.

Parece ser que esta escalera formaba parte de la entrada al Palacio de Poncio Pilatos, y fue la que tuvo que subir Jesús de Nazaret para ser juzgado. Santa Helena, madre de Constantino I, la mandó traer de allí a Roma, en el año 326. Esta escalera por ese hecho tiene una importancia considerable entre los cristianos. La basílica de San Juan de Letrán, la mandó construir Sixto V en los años 1586 al 1589, y la escalera es el acceso al Sancta Sanctorum, que contiene la imagen de Santissimi Salvatore Acheiropoieton que quiere decir "no pintado por mano humana". Pio IX le confió la Escalera y el convento adyacente a los Padres Pasionistas.

En 1723 forraron la escalera de nogal, ya que el desgaste que producían los peregrinos era notable. Este recubrimiento tiene algunos sitios protegidos con cristal en los lugares donde dicen que existían restos de sangre de Jesucristo.

Otra perspectiva que se asemeja a la foto de cabecera

De conversaciones con mi querido amigo Miguel Serrano, he levantado un pequeño croquis de la planta y de uno de las laterales, donde estaba ubicada la copia de la escalera santa. Las fotos que acompañamos son cuatro, y en el croquis las situamos, una en el Altar Mayor, otra delante de la pared derecha, dónde se ubicaba el altar de la Virgen de Villaviciosa, otra delante del relicario, en cuyo margen derecho se ve parte del Cristo de las Penas, y la cuarta delante de la Iglesia. Los personajes Son Miguel Serrano, el sacristán, El "Garrocho" y el Chiqui, monaguillos. En una de las fotos figura también una señora, Pepita Gutiérrez Ravé y Gálvez, cuidadora de la parroquia, el hijo del propietario de la imagen de la Virgen de Villaviciosa y otro niño desconocido, además de los personajes titulares, Sacristán y monaguillos. Están fechadas en 1957, y dos de ellas realizada por Reportajes Gráficos Mata, c/Muñoz Capilla, 8 Córdoba.

Croquis san Juan de Letrán


Virgen de Villaviciosa


Altar Mayor


Relicario


Vespa en la puerta

Una boda en 1959, hace cincuenta años.

Hemos tenido la suerte de contar con un documento muy importante, con dos fotografías de una boda celebrada en San Juan de Letrán en el año 1959, es decir que el matrimonio en este mes han cumplido las bodas de oro de casados, cincuenta años. Que se dice muy pronto, que parece una eternidad pero es un soplo, y en ese día han contado con los suyos cercanos, con su cariño y respeto tratando de darles un ínfima parte de lo que ellos les han dado a sus hijos durante estos cincuenta años.

Dos frases de uno de sus hijos:

“los ojos de mi madre en esa foto creo que son el punto principal de toda la imagen. Algún entendido en el tema seguro que lo confirma. Están llenos de vida y de emoción. Su rostro, según me contó ayer mismo, no tenía ningún tipo de maquillaje, pero toda su energía se concentra en su mirada” , “mi padre trabajó durante 42 años y llevó a su familia de cinco hijos hasta su independencia.”

Creemos que huelgan todos los comentarios, sólo desearles que prolonguen esa felicidad todo el tiempo que les sea posible.

Boda en 1959


Boda en 1959

5 comentarios :

Ben-saprut dijo...

No tengo palabras. En este momento me cuesta trabajo escribir en el ordenador porque una nebulosa, de no sé qué, se me viene delante de mis ojos.

Me ha hecho mucha ilusión verlos ahí, Paco, a pesar de lo que pensara mi madre. Es como si, de repente, los hiciera famosos o importantes, que aún lo siguen siendo.

Gracias de corazón.
Un amigo.

Paco Muñoz dijo...

Lo son Ben, lo son, porque lo son para ti, y los tuyos, y porque se lo merecen sin lugar a dudas, no esto, que es una minucia comparado con a lo que tiene derecho. Cuando llegue lo inevitable te darás más cuenta.

Muchas gracias a ti son documentos que merecen ser vistos.

El otro día conocí a una amiga virtual, que ya no lo es, que en persona es mejor que detrás de un texto, y que su sensibilidad está por encima de muchas cosas. No pudimos conocer a un amigo virtual. A buen entendedor con pocas palabras basta ¿No?

Un abrazo

Ben-saprut dijo...

Pocas palabras bastan, por supuesto. Ya te he explicado por otro medio.

Tengo un compañero de trabajo que suele decir: "estará escrito...".

Pues eso, lo estará.

Paco dijo...

Estará Ben, estará.

Un abrazo

Paco

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco:

Las fotos son una joya. La de Miguel Serrano Antunez con sobrepelliz y bonete es épica.

También se se puede ver al desaparecido garrocho.

La hermana Ravé, vive hoy en una casa que hay cerca del palacio de Viana.

Y en cuanto al de la boda -El novio- creo que trabajó bastantes años en la Westihgouse, en donde tambien trabajo el "sacristán Miguel" como soldador.

Enhorabuena por estas fotos