domingo, 30 de mayo de 2010

EL PUENTE "ROMANO" DEL GUADANUÑO.


Puente romano del Guadanuño.

Ya hacía tiempo que quería visitar el puente romano del río Guadalnuño ¿o no es romano? En algunas guías no figura como tal, bien es verdad que sólo se refieren al territorio de la Corduba romana, el término municipal o equivalente. Pero la mayoría si lo titula romano. De niño había estado por esos lugares. Estudie la ruta con las poderosas herramientas que son Google y Sigpac. Se da la circunstancia que la antigua CO110 está fotografiada en Street View, por lo que pude observar la entrada del camino unos metros abajo del punto kilométrico diecisiete, y estaba cerrado a cal y canto. Pero ante la duda le pregunté a un experto enamorado de nuestra sierra -también de algún hada del Bejarano-, Bartolomé Olivares, en Facebook.

Un primer plano del puente.

“-Bartolomé para ir al puente romano de los Arenales ¿se puede acceder desde el camino del Km. 17? Veo en Street View que tiene una cancela pero no sé si es sólo para los coches. Si no es posible pasar sin problemas ¿hay otro acceso cómodo por la orilla del río desde el Puente de los Arenales por la orilla izquierda? Gracias.”

“-Si Paco, puedes entrar por esta cancela que conecta con la Vereda del Pretorio, también puedes entrar directamente desde el puente de los Arenales siguiendo el sendero de la margen derecha río arriba. Fíjate que coincidencia pues mañana voy por allí. Saludos y buen fin de semana. Se ve que no somos de feria....”

Arco central del puente.

Ya tenía la garantía de un experto. Evidentemente no somos de feria, y estamos muchos. Fuimos Conchi y yo directamente al kilómetro diecisiete, a la cancela, y por cuestiones físicas pensamos coger el sendero de la orilla del Guadiato por estimar más llana su orografía, pero lo encontré dificultoso, más claro no lo encontré. Volvimos nuevamente al kilometro diecisiete y aparcamos en un pequeño apartadero de la carretera. Visita a la cancela y comprobamos que estaba cortado el candado y la cadena, evidentemente la puerta tenía un enorme Prohibido el Paso. Pasamos y la cerramos después. Un camino cuesta abajo, con bastante desnivel, cómodo, y como todos los caminos hoy, después del invierno lluvioso precioso. Lo malo sería la vuelta que el desnivel habrá que subirlo.

Arco de la orilla derecha.

Kilometro y poco y divisamos en un claro a la izquierda el puente. Siempre es una sensación extraña imaginar que tuvo su uso y bastante, y hace tantos años. Casi todas las consultas efectuadas hablan de ser un puente del siglo primero, por similitud, el de Córdoba ciudad, dicen tiene de romano sólo unos cuantos sillares del arco de la Calahorra. Éste, si lo fue, será lo mismo, las distintas civilizaciones que lo usaron seguro lo reformaron, lo cierto es que está en un aceptable buen estado.

El puente, fachada norte.

Un paraje maravilloso, que sufrió en 1991 un pavoroso incendio, al que me toco en mala suerte asistir. Era lamentable el estado en que quedó la zona. En la orilla derecha del Guadiato tenía mi amigo J. del Olmo, “Chico”, una parcela en la que, afortunadamente salvó la casa, pero todo el monte a su alrededor desapareció. Lamentablemente nos vimos los amigos en una situación crítica después de muchos años, Pepe es un luchador nato, y se porque lo digo. Su suerte fue una serie de caminos que circundaban la propiedad y que el viento no quiso saltar. Los fuegos de copas son muy rápidos y sólo necesitan una chispa que salte al otro lado.

El tablero del puente.

Más que una vía principal, la que cubría el puente, debía ser una vía minera, ya que la Emérita Augusta llevaba otro recorrido. El puente está dotado de cuatro ojos, dos centrales y dos pequeños a ambos lados. Es del perfil clásico romano. Tiene unos pequeños tajamares redondeados. Llama la atención su óptimo estado, aún a sabiendas de las distintas reformas que habrá tenido. D. Enrique Melchor habla de la existencia de vestigios puramente romanos en los primeros arcos de ambas orillas, y considera la mano de otras civilizaciones en el resto de la fábrica. Su piedra es caliza.

El camino.

El paraje es de ensueño. Bien es cierto que la parcelitis está bastante cerca, amenazante, en la orilla derecha del Guadiato, y avanzando inexorablemente como la deforestación del Amazonas. El fuego enorme que asoló el entorno, a quince años vista, solamente presenta pequeñas cicatrices. Algunas calvas de pinos, pero con peluquines verdes de jara de todo tipo, cubiertas. Variadas especies de ribera, de matorral y arbustos; coscoja, madroñeras, labiérnago, y la mencionada jara, etc., abundan por los alrededores, Y como la hora era temprana, ocho y muy poco, algunas perdices y conejos hicieron acto de presencia, cruzando el camino y perdiéndose en la espesura.

El camino encadenado.

Un paraíso cercano antes de que el verano lo seque, y los verdes sean dorados, que son como yesca, ojalá sin pedernal. Para terminar decir que hay en la red excelentes fotografías y textos, especialmente de grupos de ciclistas y senderistas, que merece la pena ver. Desde este mismo lugar, a unos setecientos metros dirección norte, existe otro puente pero califal. Hoy el paseo ha sido dos puentes por uno.


Vista aérea de Google.






Fotos y vídeos del autor.

6 comentarios :

Lisístrata dijo...

qué paseos más bonitos te das por la sierra! Paco.

Voy a tener q animarme a andar algunas de las rutas ya marcadas por ti un día de estos.

un abrazo, al poder ejecutivo tb >:o]

Paco Muñoz dijo...

Cuando quieras sabes que tienes dos guías, la Conchi y yo. Este paseo es más largo porque fuimos hasta el Califal del siglo X unos setecientos metros Guadiato arriba. Mañana lo publicaré.

Allí te olvidas de las bajadas de sueldo, de los inútiles de los políticos y de los HP de los bancos, que son los culpables de todo y a los que nadie mienta.

Las torres gemelas sirvieron para reducir las libertades. Las especulaciones de los bancos, el euro y la CEE para reducir los logros de los trabajadores.

Yo no estaba de acuerdo con el euro, ni con Maastrich, ni con la globalización, los sindicatos si.

Manolo Trujillo dijo...

El camino que sale al lado del Puente de Los Arenales solo tiene un poco mal el inicio, hay que saltar el quitamiedos y ya se anda bastante bien. Antes estaba bastante perdido, pero últimamente está mejor. No sé muy bien quien habrá sido, si la Agencia del Agua, pero está muy bonito. Si vas otra vez por allí, pruébalo. También se puede llegar desde Las Jaras, por la Vereda del Pretorio, que es la que pasa por los puentes. Pero ese camino es más largo, sobre todo la subida.

Paco Muñoz dijo...

Eso me pasó Manolo, no lo encontré y como iba con Conchi y con problemas de rodilla, no quise hacer malabarismos. Luego esta la exagerada vegetación que tapa cualquier bajada y no te atreves por que vaya a estar camuflado cualquier hoyo y te fractures algo. Habrá que comprobarlo.

José Manuel Ben-saprut dijo...

¡Qué fotos más bonitas, Paco! ¡Cómo te envidio! Estás disfrutando de lugares que yo jamás he sabido que existieran.

¡Y encima lo compartes con todos nosotros! Solo me cabe felicitarte y agradecerte tu generosidad dándonos estos buenos ratos.

¿Por qué no te planteas describir rutas de este tipo en un compendio o un libro? Te lo digo en serio. Seguro que ninguno de nuestros políticos o asesores "dellos" sería capaz de hacerlo como tú. Creo que no eres consciente de que mucha de tu información es absolutamente desconocida en la mayoría de nuestros conciudadanos.

En cualquier caso, un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Te agradezco tus palabras que considero son fruto del aprecio que nos intercambiamos, pero hay en nuestra ciudad compañeros con mucha categoría, conocimiento del medio, rutas y una capacidad infinita para hacerlo, y algunos lo han hecho. Yo me limito a solicitarles información para ir a los lugares que ellos tienen más que trillados y disfrutarlos. Además de ello, habitualmente, luchan por conseguir su protección, la mayoría de las veces con la soledad de los corredores de fondo, y ahí si entra, y comparto contigo, la alusión a la cortedad de miras que tienen algunos responsables que nos tocan en suerte.

Lo que sí es cierto es que, vayas dónde vayas, hay un lugar donde mirar y extasiarse pensado en los cordobeses que hace muchos años los disfrutaron, bueno lo del disfrute es una metáfora, no eran tiempos para disfrutar mucho, bastante tenían con sobrevivir.

Por ponerte un ejemplo en este caso fuera de la ciudad, en la costa, he estado días atrás y en cualquier sitio una atalaya árabe, unas ruinas iberas, o fenicias, un castillo, y como es lógico mucho cristiano por ser desde luego lo más cercano en el tiempo.

Gracias nuevamente José Manuel.