jueves, 7 de octubre de 2010

COMO AYUDÓ UNA HIGUERA A LA CONQUISTA DE CÓRDOBA. (julio-agosto, 711)


Una higuera en el muro.

El Ajbar Machmua (Colección de tradiciones) es una crónica anónima bereber del siglo XI. La invasión musulmana de España, de Tariq ibn Ziyad desde el 711 hasta el Califato. No hay desde luego nada que certifique su verosimilitud pero podría haber sido así, no es una ficción propiamente dicha pero no dejar de ser un relato muy particular que tiene muchas lagunas. Pero no por ello deja de ser interesante y épico.

La conquista.

Una vez terminó la campaña del Guadalete, sintieron pavor otros cristianos de al–Andalus, cuando conocieron que las huestes de Tariq se disponían a seguir la campaña en el interior.  El país les había parecido atractivo. Muchos cristianos marcharon a Toledo, y otros que no pudieron hacerlo se prestaron a  encerrarse en las ciudades en espera de un milagro.

Yulián (Conde Julián) le dijo a Tariq: Ya has concluido tu campaña, divide a tus tropas, a las que servirán de guías mis compañeros y marcha hacia Toledo.

Tariq le hizo caso y dividió el ejército en Istiya (Écija), ordenó a Mugit al-Rumi, liberto de Al Walid ben Abd al-Malik ir a Qurtuba (Córdoba), una de las mayores ciudades de al-Andalus con una fortaleza respetable y capital del Reino. Marchó hacia ella con 700 caballeros pues no había nadie de a pie. A otra porción de su ejército lo envió a Rayya y otra a Granada, la ciudad de Elvira, y él, con el grueso de las tropas, tomó el camino de la meseta en dirección a Toledo.


Mapa de las campañas de la conquista.

Mugit al-Rumi llegó a las inmediaciones de Qurtuba, el verano estaba lluvioso, y acampó en las inmediaciones de Saqunda. El campamento lo pusieron en las inmediaciones de un bosque entre las alquerías de Tarsayl y Saqunda. Una vez instalado mandó a varios adalides a reconocer el entorno. Estos detuvieron a un pastor que estaba con su rebaño pastando en las  inmediaciones, y lo llevaron a su presencia. Mugit le preguntó por la ciudad. Éste comentó que la gente principal se había marchado de Córdoba hacia Toledo, y que en la ciudad quedaban unos cuatrocientos soldados y gente poco importante. Le sonsacó más información y le dijo que las defensas de la ciudad eran muy fuertes, pero que había una hendidura cerca de la puerta de la Estatua (Bad al-Sura) que era la del Puente (Bad al-Qantara), que detalló.

Cuando se hizo de noche, Mugit se acerco a la muralla, todo ello al amparo de un fuerte aguacero acompañado de granizo. Los centinelas estaban reservados de la lluvia y el temporal, guareciéndose de él. Sólo se oían las alertas lejanas, apagadas por el fragor de la tormenta. Los muslimes habían pasado el río, vadeándolo, pues no había puente, éste estaba destruido. Buscaron la hendidura que les dijo el pastor y que estaba a unos treinta codos del río. No la encontraron. Llamaron nuevamente al pastor que les dijo que si estaba, pero había que sortear una higuera, que la disimulaba, que él la uso en ocasiones cuando la puerta estaba cerrada. Así lo hicieron, subió primero un musulmán que encontró la entrada, y le siguieron otros.

Tenían instrucciones los invasores de una vez dentro de la ciudad, sorprender a la guardia lo más sigilosamente posible, para abrirles la puerta al resto de sus compañeros. Así lo hicieron y abrieron ésta, la llamada también de Algeciras. Después de matar a algunos de la guardia y poner en fuga a otros, facilitaron a entrada con la apertura a Mugit y al resto de sus adalides. Una vez dentro se dirigieron al palacio del gobernador (Balata al-Malik), pero éste conocedor ya de la invasión, había puesto tierra de por medio, abandonando la ciudad por la puerta de Sevilla (Bab Ishibiliya), con sus tropas en número de unos cuatrocientos soldados, dejando desguarnecida a la ciudad.

Se refugiaron en la iglesia de San Acisclo, al oeste de la medina, que era muy fuerte para resistir. Mugit ocupó el palacio y la ciudad y después preparó el asedio de San Acisclo. Mugit mandó emisarios a Tariq describiéndole la nueva conquista, que la había logrado sin bajas apenas y muy pocas hasta la presente del enemigo.  El sitio donde estaban los cristianos duró unos meses. Cierto día le avisaron que trataban de escapar los asediados, huyendo en dirección a la sierra de Córdoba (yabal Qurtuba), para después dirigirse a Toledo y unirse al resto de los huidos, y el grueso de las tropas. Cuentan que Mugit persiguió al Gobernador hasta cerca de la aldea de Qartalabria, y que cuando lo tenía a su alcance el caballo tropezó y se desnuco. Cuando Mugit llegó a su altura se lo encontró sentado sobre su escudo esperándolo y se entregó, siendo unos de los principales jefes de al-Andalus que fue aprehendido, otros o capitularon o huyeron a Galicia.

Volvieron a la Iglesia de San Acisclo con el prisionero, salieron los cristianos que quedaron allí y los mandó ejecutar Mugit. La iglesia tomó el nombre de la de los cautivos. Luego reunió Mugit a los judíos de la ciudad y les encargó la administración de Córdoba y su guarda. Distribuyó a las tropas y dio por finalizada la conquista  de Córdoba en agosto del 711. 

Según la tradición, la conquista de una de las ciudades más importantes de al-Andalus, Córdoba, quizá fue de las menos cruentas, y se llevó a cabo como consecuencia de la higuera que tapaba la hendidura de la muralla de la ciudad, y el pastor que facilitó el conocimiento de ella. 

Musa ibn Nusair. Importante emir musulmán.
Tariq: su nombre completo fue Tariq ibn Ziyad. Fundó Gibraltar. 
Muslimes: musulmanes.
Don Julián: fue un personaje legendario. La leyenda dice que don Rodrigo violó a la hija de Julián, debido a eso, don Julián vendió España a los musulmanes, traicionando a don Rodrigo.
Bibliografía: Ajbar Machmua, edit. Lafuente Alcántara, pp. 23 y ss. 

19 comentarios :

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco


Te felicito de todo corazón, es una
entrada DE HISTORIA, INTERESANTISIMA Y MUY BIEN ESTRUCTURADA.

Enhorabuena por ls oportunidsd de la higuera.

Las crónicas árabes hablan de este tema con profusión, pero tú lo has sacado de una forma, pulcra y muy comprensible.

Lo dicho te felicito.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Amigo Manolo

Es una adaptación de un texto del siglo XI, lo que pasa es que me llamó la atención que la higuera permitió la entrada, así como que no hubiera masacre, aunque después hicieran lo de siempre, cuestión de seres humanos.

Molón Suave dijo...

Preciosa historia, Paco, y muy bien contada. Es curioso lo poco que, en general, sabemos de la época musulmana, cuando dentro de ella se sitúa uno de los mejores periodos, si es que no el mejor, de los que ha vivido España o Hispania, en concreto el califato y en especial el de Abderramán III, su fundador. Casualmente, esta mañana he pasado por la calle que Córdoba le dedica a este califa y lamenté que al que ha sido sin duda el mejor monarca con que ha contado España en toda su historia tenga una calle tan ridícula y no una de las principales avenidas de la ciudad.

Paco Muñoz dijo...

Gracias amigo. Llevas razón, me acaba de decir un amigo que existe una teoría basada en un libro de Ignacio Olagüe? en la que se dice que no hubo
ninguna invasión musulmana, que fue una guerra de secesión de los nobles andaluces contra el rey Rodrigo. Se llega a esa conclusión porque no vino gente suficiente para conquistar el territorio, si que Pizaro con catorce o quince arcabuceros conquistó el Perú... pero no se que decir. Yo siempre he pensado que fue una aceptación de un idioma, una cultura y un cambio de las clases pudiente y cultas, y al pueblo le daba todo igual,lo importante era subsistir- poco más o menos como ahora- claro ahora camuflado con eso que llaman democracia. Pero es cierto el ostracismo que, incluso en los estudios de derecho, teniendo en cuenta, que fueron ocho siglos de presencia de esa cultura, no quedaron residuos en el derecho. A lo mejor influye la religión distinta. En fin.

JOSE EDUARDO DE VICENTE GARCIA dijo...

Bonita historia y como la has contado, y creo que en el fondo fue así, el pueblo apenas opuso resistencia harto de la monarquía visigoda y que los nuevos dueños les dejaban estar.
Lo de los conquistadores de América así lo enseñan pero llevaban también un grupo importante y numeroso de tropas auxiliares indias.
He leído la anterior entrada que me ha recordado el caso que te conté de la OJE cuando yo era niño.
De Talbanés es cierto lo de los comentarios de su blog pues alguna vez he querido hacerle alguno y no he podido.
UN SALUDO

Manuel Estévez dijo...

Amigo Paco


Según dice Levi-Provençal, nuestra ciudad fue elegida como Capital del Al-Andalus. por el tercer gobernador que tuvo.

"Por creer que la posición de la ciudad de Sevilla era demasiado excéntrica con relación al centro del país". Aunque quizás nos sea permitido pensar que huyendo de las marismas y de un Guadalquivir carente de puente que la aislaba peligrosamente del norte de la Peninsula.

"SE ENAMORARON DE NUESTRA CIUDAD RICA EN AGUAS, DE ABUNDANTES VENEROS, CORONADA POR UNA SIERRA MAJESTUOSA PRECIADA EN SOMBRAS Y EN MINERALES Y FINALMENTE UN RIO GUADALQUIVIR YA TRANSITABLE POR SU PUENTE RECONSTRUIDO".

Según el árabista E.García Gómez,

"Los árabes del desierto viajaban con una sed milenaria, y al expandirse por el mundo buscaban la "misericordia divina" como el agua era definida por Alá, en el Coran".

Es un orgullo para los cordobeses que fueramos elegidos por esos valores singulares.


Saludos

ben dijo...

A mi me parece esta historia como
un cuento,vamos más bien creo que
les abririan las pocas puertas,si
es que las había y tan contentos
todos.Pero como historia,no está mal.
Yo también soy de los que creen,
que no hubo conquista,si no sim
plemente la extensión de una cul
tura,desde el sur,hacia el norte,
donde no la habia.

Paco Muñoz dijo...

José Eduardo, sí, yo creo eso y me parece que siempre lo pensé. El deterioro de los visigodos, posiblemente sus arbitrariedades, hizo que se aceptara otra cosa distinta sin resistencia, por parte del pueblo que no perdía nada. La pérdida era para los de los dineros y el poder. Y que me acuerdo de lo que dijiste en su momento de ese asunto, que también era una cosa normal, la propaganda y la oferta estaban al orden del día, a mi madre, para mí se lo ofertó una Sra. (¿?) prestamista, esposa de un militar, lo que pasa es que me anduve listo y mis padres tampoco estaban por la labor. Pero en este caso especial con dos familiares directos asesinados…
También le manifesté a Talbanes mi alegría, es como tu referente a su patria chica como habrás podido comprobar.

Paco Muñoz dijo...

Manuel
Efectivamente lo que pasa es que nosotros hacemos de un día lo que duró siglos, con luchas interiores que, al final fueron quienes hicieron posible la conquista nuevamente por los cristianos. Son los característicos vaivenes de los imperios, cuando se duerme el camarón y se lo lleva la corriente. Pero que el esplendor que no puede ser una leyenda está ahí, cantado por otras civilizaciones

Paco Muñoz dijo...

Ben como cuento se la trata, no tiene visos de verosimilitud, no existen hechos comprobados, sólo lo tangible que se asentaron aquí y estuvieron ocho siglos, pero… ¿Cómo fue la entrada? ¿Cuáles los motivos?¿Qué gente? Ten en cuenta que la base de la entrada es un relato de cuando la decadencia. Y tu último párrafo es muy preciso en la definición, una pérdida de la identidad de un pueblo y otro más culto que llega. Muy bien definido.

Paco Muñoz dijo...

Mi amigo Jerónimo Sánchez, arqueólogo, ha realizado un comentario a esta entrada en otro lugar de Internet y le ha pedido permiso para trasladarlo aquí por lo que tiene de enriquecedor.

“Jerónimo Sánchez
Como siempre Paco, es un placer leerte. Y muchas veces no comento nada ni te felicito por falta de tiempo y, sobre todo, porque es imposible añadir o puntualizar nada ante unas crónicas tan redondas y bien documentadas. En este caso, aprovecho que las niñas ya están dormidas y que no me resisto a poner alguna cosa del que tú sabes que es "mi tema".

Para la conquista de Córdoba hay una obra más cercana en el tiempo, que se llama la Crónica de 754 (mal llamada mozárabe) que te pongo en este enlace:
http://es.wikipedia.org/wiki/Invasión_musulmana_de_la_Pen%C3%ADnsula_Ibérica

Es la más próxima a los hechos, aunque a veces es muy poco precisa.
Lo de la higuera es sólo una leyenda, pero refleja una realidad que yo creo haber demostrado en varias publicaciones: la ciudad de Córdoba era una importante ciudad pero casi sin murallas, como castigo de Leovigildo a las constantes revueltas cordobesas, que casi le cuestan el reino. Es un procedimiento muy normal en la época destruir las murallas de ciudades sublevadas... de hecho, Abd al-Rahman III lo hizo con Écija varios siglos después. También es leyenda lo de los judíos, pero claro, igualmente tiene su explicación en un colaboracionismo de supervivencia ante las normas del XVII Concilio de Toledo, firmado por Egica, que suponían la primera expulsión de facto de judíos en España.

Y lo de Olagüe que te han comentado, pues bueno... sirve para programas tipo Cuarto Milenio y como lectura entretenida. Nada más. Hoy sabemos que ya desde 709 (al menos) hay ejércitos árabes tanteando la Península. Los ejércitos de la época son siempre muy reducidos, y las claves del éxito árabe fue que se metieron en medio de una guerra civil complejísima. Un siglo antes habían hecho lo mismo los bizantinos, pero claro, estos no tenían un ejército de movimiento como el árabe y lo que mandaron a Hispania fue lo que les sobraba de las guerras de Italia.

La conquista de Córdoba, estas guerras civiles y una interpretación amena y rigurosa de los hechos lo puedes encontrar en los libros de Roger Collins. Si te interesa te los dejo. Se leen muy bien.
Enhorabuena y perdona por el coñazo.”

ben dijo...

Después de leer a Jerónimo Sánchez,se
impone la lectura de Roger Collins,
que el tema es interesante.

Paco Muñoz dijo...

Jerónimo es un experto, procede desde luego seguir sus consejos.

José Manuel Ben-saprut dijo...

Que una higuera que atravesara la muralla defensiva solo puede ser una muestra de la desidia y el abandono de los gobernantes de aquella época. Si así estaba el continente, cómo no estaría el contenido. Probablemente deseando el cambio, aunque fuera radical y traumático, la población se sintió aliviada por aquellos ejércitos que entraban en las poblaciones sorprendidos por la forma de vida de sus habitantes rodeados de tantos recursos: pobreza, enfermedades, tristeza... Encontraron el chollo y se quedaron, a ver quién no.
Buena recuperación del pasado, Paco.
Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

José Manuel en otro comentario Jerónimo explica cosas muy interesantes, lo he trasladado de Facebook con su autorización y allí hay otros de José Luis Arranz que cita otras teorías.

vértice dijo...

Conocía la historia, lo del pastor, el hueco en la muralla, pero lo de la higuera? (leyenda o no, quien sabe)pero no nos dejemos llevar por el romanticismo, fue una conquista en toda regla y con todo lo que ello conlleva.
Un Saludo.

Paco Muñoz dijo...

Claro evidentemente, con todas las facilidades que tuvieran y todo lo demás. Cuando Fernando III también entraron los cristianos castellanos, por traiciones y decadencia de los árabes. Para no cambiar.

Talbanés dijo...

Hola Paco, me ha gustado mucho esta entrada. Desconocía el detalle de la higuera en la conquita musulmana de Córdoba. Siempre se aprenden cosas nuevas leyendo blogs tan interesantes como este. Un saludo amigo.

Paco Muñoz dijo...

Talbanés partiendo de que la mayorías de las fuentes están entre la ficción y la transmisión oral tres o cuatro siglos después.