viernes, 1 de abril de 2011

LOS ESCLAVOS DEL MOSTRADOR, EL DESCANSO DOMINICAL.

Rogelio Luque Díaz

Dando una vuelta por publicaciones antiguas, de principios del siglo XX encontré este artículo que merece la pena leer.

"El descanso dominical


La ley del descanso dominical, en lo que afecta a los dependientes de comercio, no se cumple en Córdoba.

Al leer la precedente afirmación, se preguntará el avisado lector: ¿existen todavía ciudadanos que se sorprenden porque las leyes no se cumplan en nuestro país?

No me extraña esto, como tampoco me sorprende ver a quienes más obligados están a ello, faltar con la mayor naturalidad al cumplimiento del descanso dominical y de otros preceptos elementales.

Lo que me maravilla es que el Gobernador civil de la provincia, que disfruta de merecidos prestigios por su caballerosidad y cumplimiento exacto de sus deberes, no haya actuado aún en este asunto, a pesar de que la Unión de Dependientes de Comercio, en todos los actos públicos que ha celebrado, ha dicho una y mil veces que en esta capital es letra muerta la ley del descanso dominical.

Los dependientes que por casualidad no trabajamos un domingo, no podemos vanagloriarnos de que esto suceda porque así esté dispuesto sino porque nuestros jefes no nos necesitan en ese día.

¿Y no es grotescamente absurdo que una cosa que, por razón y derecho nos corresponde, la concedan nuestros principales así como de limosna o por lástima?

Es preciso sentirlo para saberlo horrible, lo monstruoso que es trabajar ochenta y cuatro horas en la semana, entregados por completo a la defensa de los intereses patronales, privados de satisfacciones espirituales, anhelando que llegue el domingo para dar reposo a nuestro asendereado organismo, para dilatar nuestro espíritu con el inefable goce de leer obras amenas e instructivas y para ensanchar nuestros pulmones aspirando los aires puros .y sanos de nuestra hermosa sierra. Y cuando creemos llegado el día de satisfacer estas sencillas y saludables aspiraciones, cuando pensamos descansar de una labor ruda .y persistente, el cálculo frío y egoísta de un hombre, las órdenes inflexibles de un individuo que con nuestro esfuerzo moral y material está amasando una fortuna, destruyen nuestras esperanzas, trituran nuestras risueñas ilusiones y nos sumen en un infierno torturante, y desmoralizador. En una hora de trabajo en día festivo, cobramos a nuestra profesión más odio y aversión que en toda una vida de privaciones y sacrificios.

En otras apocas, los dependientes ele comercio eran seres insociables, pobres de meollo e insensibles a todo lo que no fuera pesar azúcar o medir percalina; no sabían, no podían deleitarse leyendo páginas de amena literatura, admirando las sublimes concepciones de nuestra excelsa madre la Naturaleza, escuchando las armoniosas melodías del Divino arte...

Por eso se explica que pudieran soportar aquella existencia inicua y esclavizadora. Para ellos no había domingos ni días festivos; uncidos al yugo del mostrador, transcurría su vida anómala e idiotizada.

Pero hoy, nosotros, como los demás individuos de todas las profesiones y categorías, por la fuerza del progreso, irremisiblemente tenemos cine evolucionar; hoy, pensamos, sentimos anhelos de redención que reclaman urgente y cumplida satisfacción; ansiamos dignificarnos; no podemos, nos es doloroso sufrir crueles injusticias y estúpidas vejaciones.

Por eso lucharemos, sin reposar un momento, hasta que podamos aniquilar las rancias, y rutinarias costumbres que impiden que nos desenvolvamos con arreglo a las imperiosas exigencias de la moderna civilización.

Rogelio Luque Díaz."
Nov. 1916

Anuncio de la apertura de la Librería Luque


Un artículo de un cordobés ilustre que no ha tenido aún el reconocimiento a su trayectoria intelectual en esta ciudad. Hace un mes más o menos le han dado un homenaje en Priego. 

Es un excelente documento de un luchador, un republicano convencido y posiblemente un libertario de corazón. Rogelio Luque Díaz uno de los propietarios de la Librería Luque, que primero estuvo en Diego León y luego en Gondomar, y después en Cruz Conde. Cerró Gondomar, la de Cruz Conde también, y ahora parece que se mantiene la de Jesús y María, aunque ya no tiene nada que ver con el primitivo establecimiento, aunque quien tuvo retuvo.

Rogelio nació en Priego de Córdoba un 15 de abril de 1897. En 1919 fundó la Librería Luque con su hermano Rafael. Se casó con Doña Pilar Sarasola en 1923, tuvieron dos hijos Antonio y Rogelio. Fue un gran luchador, un convencido republicano, un intelectual, librero e impresor, creó la primera guía turística de Córdoba. En la época del artículo sería un dependiente de comercio pues éste está publicado en noviembre de 1916, en el nº 12 del Semanario Independiente Cordobés. Fue asesinado por los fascistas, comandados por el siniestro asesino comandante Zurdo, el 16 de agosto de 1936. En la prensa de ese tiempo decía que fue fusilado "propietario de la librería de la calle Gondomar por tener libros marxistas en su establecimiento o ser activo propagandista". Tenía entonces treinta y nueve años.

Mi admirado amigo, el Dr. Leandro Jimena era un buen amigo de su hijo Rogelio. Yo tuve la oportunidad de coincidir, alguna que otra vez, en su tertulia diaria,  y hasta le arreglé un problema de televisión en su casa de la Plaza de las Dueñas. Rogelio hijo era un señor, de tal palo tal astilla.

Página del Semanario Independiente Cordobés 

Bibliografía: Semanario Independiente Cordobés
y otras fuentes.

18 comentarios :

Diego Luis Urbano Mármol dijo...

Llama la atención que las causas por las que se luchaba a principios del siglo pasado, hoy se vean normales, incluso para los trabajadores.

Molón Suave dijo...

Gracias, Paco, por este recuerdo impagable. Por luchar por cosas tan elementales como las que denuncia en su artículo asesinaron friamente a este gran hombre. Llama y mucho la atención que la gente de hoy no caiga en la cuenta de las luchas que hubieron de librarse para conseguir la forma de vida que hoy tenemos, forma de vida que, aun con sus imperfecciones, está siendo atacada de nuevo por el liberalismo económico (ahora lo llaman neoliberalismo, como si fuese nuevo) más feroz sin que este ataque produzca apenas inquietud entre los que somos atacados. Parte de mi formación se la debo a este magnífica librería y, de manera, especial a los libros entonces prohibidos que conseguía en su trastienda. Impagable. Ahora que tanto se dice defender la cultura, es lamentable que hombres como Don Rogelio Luque o el doctor Ruiz-Maya sigan aún en las nieblas del olvido. ¡Y en una ciudad que lleva casi treinta años gobernada por la izquierda!

Paco Muñoz dijo...

Bueno amigo Diego, no son tan normales, dice: "lo monstruoso que es trabajar ochenta y cuatro horas en la semana, entregados por completo a la defensa de los intereses patronales", sale a 10,5 h. diarias durante ocho días. Me parece una barbaridad, de todas formas a lo mejor has querido decir que tal y como van las cosas llegué el momento que se considere normal la explotación. Entonces si.

Paco Muñoz dijo...

Rafael, yo conocía a su hijo Rogelio (falleció hace unos años) y mi primo Paco trabajó en la calle Gondomar en los años cincuenta, repartiendo libros con un carrillo. Evidentemente me imagino que D. Rogelio, cuando escribió eso sería un dependiente de comercio, y estaría de lleno en la lucha, pero según tengo entendido cambio poco de patrón.
Y la gente no se da cuenta a lo que van abocados, al final la perdida de derechos adquiridos.
Por otra parte, es lamentable que nadie se haya preocupado de estos cordobeses ilustres, y que personajes que marcaron una época en la cultura y en la ciencia, no sean aireados y conocidos por la gente.
Saludos.

Francisco Madrigal Aznar dijo...

Muy buen artículo Paco.

Esto me trae a la memoria lo que me contaban al principio de los 60, era yo botones, mis compañeros más mayores del Banco. Por lo visto despues de misa de los Domingos y Fiestas de guardar tenian que "hechar un rato" y el día 31 de Diciembre no se marchaba nadie de la oficina hasta que quedase cuadrado el balance anual de la Sucursal, en muchas ocasiones se conseguia pasadas las 12 de la noche.

Diego Luis Urbano Mármol dijo...

No Paco no me he equivocado, igual no he hecho la cuenta.
Me refiero a este asunto y otros; hoy vemos tiendas de orientales sin descanso semanal, y como son extranjeros nos imaginamos que tendrán otras leyes. Camareros que trabajan cientos de horas.
Hay quien ya no quiere trabajar a jornal, y antepone el destajo etc., etc.
No, no creo que no me haya equivocado.

Eduardo de Vicente dijo...

Todavía hay tanto por lo que luchar, se están perdiendo, gota a gota, muchos derechos de los trabajadores, vamos para atrás sin darnos cuenta y poco a poco, el tiempo dirá.
Saludos.

ben dijo...

Sorprende que la famosa librería Lu
que,de los años 60 70...Que en esos años era de gran importancia para la ciudad,no progresara y al final se haya convertido hoy día en una pequeña librería.Se han abierto nuevas librerías muchos más grandes,que desgraciadamente han cerrado.La librería Luque fue pionera,en la forma de colocar los libros en estanterías facilitando
su consulta.
Desgraciadamente las librerías en
nuestra ciudad se van cerrando,una
tras otra,no es sólo en nuestra
ciudad,es un fenómeno imcomprensi
ble,pero real.Incluso en estos años
de bonanza económica muchos amantes
del mundo del libro,han abierto li
brerías,dándoles un carácter propio
buscando la especialización,procu
rando la cultura asociada invitando
a escritores a lecturas de libros,
pero todo ha sido inútil,una tras
otra han ido cerrando.Entiendo que
el mundo empresarial está reñido
con la aventura de abrir una buena
librería.Esperemos que surjan nuevas ideas empresariales,asocian
do el libro a otras actividades
lúdicas y culturales que refuercen
y haga posible el negocio del libro.
Saludos.

Diego Luis Urbano Mármol dijo...

ben, si estuvieramos en el Facebook diría de tu comentario:
-Me gusta.

Paco Muñoz dijo...

Diego perdona, no había caído en ese extremo, quizás por haberme dejado llevar por considerar que éstas personas trabajan en familia, pero no, la explotación es cierta y muchas veces hemos visto las condiciones de trabajo.

Paco Muñoz dijo...

Eduardo

Llevas razón, pero algunos que estamos ya llegando al final de la etapa laboral vemos como nadie hace nada, y los jóvenes que siempre han sido los revolucionarios están (salvo honrosas excepciones) como aletargados. El libro de Stéphane Hessel, creo que de 94 años,
"La indignación"
, está batiendo todos los récords.

Paco Muñoz dijo...

Ben

Lo que dices es la pura realidad. Hay que reconocer que entonces no había otros medios, mejor dicho no había tantos medios, solo la lectura, sólo los libros. Hoy la batalla de los libros es grande, con Internet, cientos de cadenas de TV -que lo dan mascado- Es un problema, desde mi punto de vista, similar al que pasó con el cine ¿Quién pone hoy un cine? Aunque lo llamativo del artículo es la denuncia de quien podía haber sido un burgués y no lo fue, de quién lucho a favor de la cultura y la sinrazón fascista le quitó la vida. Y a partir de ahí se desanduvo la ilusión que por enseñar tenía la II República. El pensamiento único se implantó y el fascismo y la Religión acaparó todo lo que oliera a cultura e implantaron su modelo y métodos, del que aún quedan reminiscencias, es más, modelo que parece resurgir.

ben dijo...

Pues sí Paco,llevas toda la razón,
pero fijáte las vueltas que da el
mundo,que ese era el sentido de mi
escrito en su primera parte,ese se
ñor que murió por defender una opinión,dentro de una guerra civil,
después en plena dictadura,la libre
ría Luque se desarrolla en su pleni
tud,es con la democracia cuando no
sabe encontrar su desarrollo empre
sarial,que la hubiese convertido
en pionera de un estilo de hacer
librería.Prefiero mirar el presen
te Paco, para encarar el futuro.
Por otra parte los jovenes siem
pren han sabido hacer lo que se
debía hacer,porque les va su fu
turo,pero claro,cada revolución
es distinta,no vamos a pretender
que ahora se haga un "mayo del
68".Cada tiempo es distinto.
Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Bueno Ben se desarrolla en su plenitud como todos aquellos establecimientos que no molestaban al régimen. Se desarrolla cuando los libros no estaban aún amenazados por loas nuevas tecnologías. No puedo admitir que la democracia sea la causante del declive del libro. Creo que la cosa es más compleja o a lo mejor más simple. Una sola cosa es verdad, a principios del XX y a principios del XXI se explota -y ahora más- a la clase trabajadora que es el espíritu de artículo de D. Rogelio. Otra cosa es el negocio librero. De todas formas es una cuestión digna de estudio. También podemos pensar, por ejemplo, que ahora el nivel de nuestros estudiantes está cercano al de los de América del Norte, por lo menos en geografía, o en ortografía -puede ser motivo de que no leen- y solo emplean para escribir el móvil en ese lenguaje recortado de 160 caracteres, y no digamos aritmética con las maquinitas que lo hacen todo. Ben es una suma de cambios tecnológicos que se cargan en su desarrollo otras cosas.

Vértice dijo...

Vaya entrada compañero, me ha ello retroceder en el tiempo, ya que mi primer trabajo fue en un bar y como todos sabrán en esos establecimientos no hay descansos dominicales ni fiestas de guardar.
No sabéis lo que llega a odiar aquel trabajo, solo tenia 14 añitos.
Un saludo.

Eladio Osuna dijo...

Aunque como siempre llego tarde, me gustaría reflejar en este post tuyo que yo también fui de los que tantas horas pasé en la Luque leyendo libros a trompicones en las mesas de exposición, evitando que el encargado Osuna, nos llamara la atención (en verdad nunca lo hizo)
Hace unos meses en la Filmoteca se celebró un homenaje a Pilar Sarasola, la Vda de Luque, con una mesa redonda y la exhibición de un documental conmemorativo en el que por cierto colaboré mínimamente escaneando unas fotos. Curiosamente y a pesar de mi contacto con la librería tanto en mi etapa de estudiante pelao, como en mi etapa de trabajo en la prensa, el docemental me descubrió todo un mundo que desconocía.
Estoy con Ben y contigo de que la Luque era algo mas que una libería, "la" libreria en medio de las mil tabernas. Y su desaparición es imperdonable. Por mucho que avancen los "máss media" cibernéticos, la llamada Galaxia Sonimag, queda aún mucha vida a la Galaxia Gutemberg, los libros. Cada cosa tiene su sitio y su momento y el tiempo abrirá un hueco a cada medio. La cultura seguirá siendo la suma de todos.

Paco Muñoz dijo...

Emilio también yo trabajé de nene en la Taberna La Mezquita lavando vasos, pero no era una relación laboral precisamente, sino de ayuda personal.
Tengo un buen amigo que trabajó en eso y otro actual que trabaja de camarero y es una verdadera esclavitud el oficio, por lo menos opinan igual que tu.

Paco Muñoz dijo...

Bueno Eladio, por lo menos queda el rescoldo. De todas formas los nuevos sistemas van poco a poco reformando la vida, unas veces para mejor y otras para peor. Si nos trasladamos en el tiempo cuando la gente no sabía leer siquiera, y el saber solo estaba en manos de quien estaba, y miramos desde allí la cosa es bastante distinta. Nosotros estamos impregnados de la nostalgia y nos resistimos a aceptar así, eso sin restar nada a lo que comentas porque lo comparto también, lo que pretendo es comprender el porque de las cosas, muy ambicioso por mi parte desde luego.