domingo, 26 de junio de 2011

GRAN TUMBA DE LA PUERTA SEVILLA

Gran Tumba de la Puerta de Sevilla

D. Enrique Romero de Torres, que se incorporó al Museo de Bellas Artes a la muerte de su padre, D. Rafael Romero Barros, en 1895, fue restaurador del mismo hasta 1917 y director del Museo hasta 1941, y seguro que impregnado del espíritu de su padre, defensor del patrimonio de esta ciudad fue también crítico con quien no hacía las cosas bien.

D. Enrique Romeo de Torres en la exposición sobre Valdesleal 

En 1931, D. Enrique Romero de Torres excavó en la actual esquina de la calle Infanta Doña María con Antonio Maura, o lo que era el camino Viejo de Almodóvar,  o como se llamara la vía en la Córdoba republicana, y no lo digo porque fuese el año 1931, cuando la modernidad volvió a este país, y se mantuvo durante los años que los bárbaros lo permitieron, antes de ensangrentarlo, aunque me refiero concretamente a la Córdoba del siglo I d.C., porque en ese lugar a la orilla de una vía estaba emplazada la tumba, para que el inquilino o inquilinos de la misma se mantuvieran en la memoria de quien la viera.

Tumba vista desde el lateral sur

La tumba, que se consideró monumental, está realizada en sillares de calcarenita local. El dato fue recogido por D. Samuel de los Santos Gener en sus actuaciones en la zona de Ciudad Jardín, denominándola Gran Tumba. Luego el monumento funerario fue desmontado y trasladado al Museo Arqueológico Provincial.

Tumba desde el lateral norte

A principios de los años sesenta, ya se había empezado en los cincuenta las grandes reparaciones de murallas y otros monumentos, se decidió trasladar la Gran Tumba a donde hoy se encuentra, en las inmediaciones de la Puerta de Sevilla, donde recibe la dosis letal de los humos de los coches del aparcamiento que tiene delante.

Vista por detrás lateral sur y este

La tumba parece fue expoliada en la antigüedad. Los restos de ajuar encontrados en su interior, están el  Museo. En los rellenos se encontraron dos urnas con tapas, sin asas y pintadas. Un punzón de hueso y trozos de Terra sigilata, elementos que hicieron deducir a los expertos, en primer lugar su datación por la segunda mitad del siglo I d.C. y que los ritos funerarios que se practicaran en ella serían cremaciones.

Vista por detrás lateral este y norte

Está construida en opus cuadratum de piedra de la zona. Conforma un cuadrado con unas medidas de planta de 3,70 m. de lado y unos 4 m. de altura. La puerta de acceso, que tiene una reja, es un arco de medio punto. La cámara interior es una bóveda de cañón. Parece, según Santos Gener que pudo semejarse a una torre. Posiblemente su apoyo fuese una base de opus caementicium, con una primera hilada se sillares que conformaban una especie de pódium.

Interior, bóveda y reja

Es un monumento funerario que, al igual que en la antigüedad, aún a pesar que el lugar no fue Puerta en la época romana -la que hubiere estaría dentro del barrio-, si representa el lugar de las tumbas en esa época, a la salida de las ciudades, extramuros.

Fotos del autor
Bibliografía de Arqueocórdoba.

2 comentarios :

Eduardo de Vicente dijo...

Que gran belleza hay muchas veces en los monumentos funerarios y a pesar del tiempo transcurrido como en esta tumba, sigue intacta.

Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Lo que pasa Eduardo que siempre perdura lo de los poderosos, los pobres nada de nada. Pirámides, Sepulcro de Mausolo, el Panteón de Ilustres, el Escorial, incluso el Valle delos Caídos...