miércoles, 8 de junio de 2011

TERMAS ROMANAS DE LA CALLE CONCEPCIÓN

Un aspecto de la piscina de las termas.

Otro de los lugares de la ciudad que se pueden visitar, previa autorización de los propietarios del comercio de ropa, llamado Bershka, en la calle Concepción, son la Termas Romanas.  Es un espacio importante que está ubicado en el sótano del establecimiento citado, se estima eran unas termas romanas o zona de esparcimiento y ocio, dentro de un complejo de varios edificios. En 2002 con motivo del derribo del edificio y la construcción del actual, aparecieron dos muros construidos con el llamado opus cuadratum (sillares sin argamasa), y una piscina (natatio). 

Establecimiento donde están las termas.

La piscina tiene un metro veintiocho centímetros de profundidad, cinco de ancha por más de trece de larga, teniendo en cuenta que su lado occidental se introduce en zona del edificio adyacente y no ha sido excavada. Está construida con caementicium y revestida del impermeabilizante opus signinum. El complejo se completa con dos muros paralelos entre sí, que tienen adosados unos peldaños de caliza que se supone harían las veces de graderío hacia la piscina.

Calle Concepción en el S. XIX y a la derecha la fachada del Convento de la Concepción.

Este edificio formó parte en su día del antiguo Convento de la Concepción, cuya superficie parceló el Duque de Fernán Nuñez, que era el propietario, creando la calle de su nombre, para que la parcelación fuese más asequible a los compradores, en una operación urbanística de categoría para el ducado.

Un aspecto de la construcción del edificio salvando las termas.

La visita es cómoda, y se realiza a través de una escalera desde el establecimiento comercial, el lugar es amplio perfectamente iluminado y con un panel que dice:

“En el mundo romano, las termas cumplían una función de higiene y también servían de espacio para el encuentro social; un lugar donde hacer gimnasia, tomar un baño y al mismo tiempo conversar.

La ciudad de Córdoba, importante capital de provincia en época romana, debió de contar entres sus numerosos edificios con varios conjuntos termales.

Aquí, los usuarios, tras untarse con aceite, pasaban al trepidarium o sala tibia, y luego al caldarium, donde tomaban un baño seco del aire caliente, luego realizaban el recorrido inverso antes de pasar al baño frío en la piscina del frigidaurium.

El espacio aquí conservado se corresponde con una piscina natatoria, hallada tras unas excavaciones arqueológicas en el año 2002.

Este recinto termal se encontraba situado en una zona privilegiada con respecto a una de las principales calles de la ciudad; junto al decumano máximo, cerca de uno de los foros y una de las puertas de entrada a la ciudad (Puerta de Gallegos).

El espacio está delimitado por dos muros al norte y al sur, presentando este último unas gradas para el acceso a la piscina (natatio)”

El mundo de las termas romanas, se componía, como dice el texto del panel de: un lugar de ejercicios alrededor de la palestra, el apodyterum o vestuario, la piscina  caliente o caldarium, el baño de vapor o laconium, el templado o tepidarium y el frío frigidarium.

Una vista de piscina.

De estos establecimientos de la época romana tenemos pocos ejemplos. No nos pasa lo mismo con los de la civilización árabe, que seguro copiarían de los anteriores, y de los que han quedado muchos. Hay que tener en cuenta la cercanía en el tiempo, de la dominación árabe con nosotros, y destacar que, en esa gris etapa de la edad media no proliferó ninguno.

Piscina

Decir que en los años cincuenta, en las cercanías del foro de la colonia, y la calle Cruz Conde, se documentó un conjunto que se estimó de baños, sin que hubiese pruebas concluyentes que lo confirmaran. Por otra parte está la aparición en la calle del Amparo, de la famosa Afrodita agachada, que está en el Museo Arqueológico, de la cual me ha parecido ver una copia en el patio de la antigua casa de Carbonell, actual oficina de Vimcorsa. 

Exterior de la piscina

Este descubrimiento hizo pensar que en los alrededores hubiese un complejo termal, ya que estas estatuas eran elementos ornamentales de estos establecimientos. En la calle de la Cara existen restos de unos baños árabes que bien pudieron ser la continuidad de las supuestas anteriores termas romanas. Otro rincón de la ciudad, de su subsuelo, que guarda un establecimiento termal, de la época cuando Córdoba era una importante ciudad del imperio romano.

Panel informativo

En el panel de arriba, podemos ver: en primer lugar arriba a la izquierda, el plano de la Córdoba romana, debajo el plano de la Córdoba romana y la actual, con expresión del lugar de las termas y el cuadrado del Foro, y debajo el plano de la piscina y las gradas. A la derecha diversas fotografías de momentos de la excavación y recreación virtual de la piscina.

Fotografías de Google, Diario Córdoba, AMC y del autor
Bibliografía panel informativo y otras fuentes. 

6 comentarios :

Juan Guijarro Moreno dijo...

Hola amigo Paco, la de cosas ocultas de Córdoba que estás sacando a la luz; me alegra que estés pendiente de tantos buenísimos detalles de esa, tu Córdoba, tan bellos y cargados de historia. Por cierto, que tu granito de arena estás aportando para lo de la capitalidad, ojalá se decanten por nuestra ciudad. Tienes un blog buenísimo, un abrazo fuerte para ti y para Conchi

Paco Muñoz dijo...

Gracias Juan, pero en Doña Mencia también habrá pequeñas cosas y grandes, debajo de cualquier sitio, y muchas me explicaste tu cuando estuve por allí. No me quita el sueño a mí lo de la capitalidad, no me lo ha quitado nunca, lo he considerado un poco el cuento de la lechera, y lamentado esa cantidad de dineros que se están yendo con los presupuestos anuales, en cuestiones fungibles, algunas humo.
Sobre todo en sueldos, en gerentes y todo lo que alrededor va. Y dudo que, en el supuesto que lo concedan, se equilibre el gasto. Pero en fin esperemos que me equivoque.
Un abrazo Juan.

Eladio Osuna dijo...

Muy buena información, Paco. No tenía ni idea de esta ubicación. Gracias una vez más

Talbanés dijo...

Que entrada más interesante Paco. Otra prueba más de que la vieja Corduba sigue ahí, escondida bajo tierra y guardando tesoros como esa piscina termal. Está claro que fuera de Córdoba nuestra ciudad es mucho más conocida por la mezquita y por su esplendor en época musulmana, sin embargo creo que la importancia de la Córdoba romana está infravalorada y es muy desconocida hasta para los mismos cordobeses. Un saludo y enhorabuena por la entrada, la próxima vez que pase por el Berska ya no lo veré con los mismos ojos jeje.

Diego Cardador dijo...

Paco, tienes una erratilla, el duque de Fernán Núñez. Se te ha ido porque sé de sobra que lo sabes... si tu fuiste el que me enviaste la foto del convento incluso. Te lo digo para que lo perfecciones (más aún)

Me están gustando mucho estas entradas de rincones ocultos de la Córdoba romana. Un saludo y enhorabuena.

Paco Muñoz dijo...

Gracias por estar ahí, se me fue el santo al cielo.
Un abrazo.