miércoles, 3 de agosto de 2011

EL HOSPITAL DE LOS DESAMPARADOS

Portada del llamado Hospital de los Desamparados

En la calle Ramírez de las Casas Deza la casa más importante es la del Bailio, tenía salida a la calle Conde de Torres Cabrera, en la esquina está la que tiene apariencia de ermita. Es el 24 de la calle Conde de Torres Cabrera. D. Teodomiro Ramírez de Arellano, en sus Paseos dice que fue carbonería en la esquina de la calle del Silencio con la de Los Dolores Chicos, o lo que es lo mismo Conde de Torres Cabrera y Ramírez de las Casas Deza, y dice de ella:

Vista de la hornacina superior

“En la esquina a la calle del Silencio vemos un local dedicado a carbonería, y en otras ocasiones a diferentes usos, que por su forma demuestra haber sido iglesia. Como tal la hemos conocido, llamándose hospital de Nuestra Señora de los Desamparados.

Ventanuco en forma de cruz para el techo

Es de una sola nave y en su frente aún se ven algunos adornos de yesería, restos del retablo del altar mayor. Éste tenía camarín, aún existente, y en él se veneraba, con aquel título, una antigua escultura representando la Asunción, la que está depositada en una torre del cercano hospital de San Jacinto, ya descrito por nosotros. Muy cerca había otro altar, bajo un arco, con un Jesús atado a la columna, que ignoramos donde estará. Tal vez habría en esta iglesia otra imagen de los Dolores a que tendrían particular devoción, y al instalarse la Congregación de Siervos de María en el hospital de San Jacinto, para distinguir una iglesia de otra le antepondrían a ésta la palabra Chicos con que se conoce hasta la calle.

Puerta

El hospital de los Desamparados debió fundarse en el siglo XV, con la idea de recoger huérfanos y viudas, por lo que le dieron aquel título. En el XVI lo vemos ya figurar entre los primeros de Córdoba, y aun heredando algunos bienes, como los que por su testamento otorgado en 16 de marzo de 1558, ante el escribano Francisco Jerez, le dejó doña María de Angulo, perteneciente a una de las familias más nobles de Córdoba, y un censo de 1.400 maravedises que le dejó doña María de Toro por su testamento ante Rodrigo de Castro, en 4 de septiembre de 1560.”

Plano catastral de la parcela de 171 m2 de suelo

Una llamativa portada en esa calle con unas características, como dice D. Teodomiro, “que por su forma demuestra haber sido iglesia”.

Fotos del autor
Bibliografía de Paseos por Córdoba.