domingo, 20 de noviembre de 2011

LOS PUENTES DEL GUADALQUIVIR, INCLUIDO EL PRIVADO..

Puente de la gravera

En la ciudad de Córdoba no había desde hacía 2000 años nada más que un solo puente. En 1953 se inauguró el llamado Puente Nuevo, o de San Rafael, era lógica su denominación porque el otro era el Viejo, el romano, que de romano tiene lo justo, unos sillares, es decir nada. Luego se construyó por Obras públicas o Fomento, el de la autovía, con los fastos del 1992, nadie se percató y aquello fue un visto y no visto, un tablero plano y una carretera, autovía perdón, su construcción fue moderna, una máquina empezó por un lado y otra por otro y se unieron en el centro, no hubo normativa contra su luz. 

Puente visto desde el entorno del molino de Carbonell

Después el de Fernández Ordoñez, 1993, el del Arenal, ahí ya intervino el organismo que controla el cauce del río, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, e impedía que se rebajara el feo muro franquista para encajarlo, además de obligar a dotarlo de una luz determinada, lo que pudo ser una tablero llano se convirtió en el clásico puente, de arco, que no lo desmereció desde luego. Este era municipal. 

El puente casi completo

Luego el 28 de febrero del 2004, el de Andalucía, otro tablero plano en este caso sin problemas y un diseño moderno, lo construyó la Junta de Andalucía. No va a ninguna parte porque no se realizó la conexión con la A$, que ahora se está terminando, esperemos que así sea. Posteriormente el de la Cruz de Rastro, también municipal, la pasarela que la gente llama Mohoso por aquello del color de su estructura, otra vez el organismo protector del cauce que no cuida nunca, obligo a levantar la calzada en la Cruz de Rastro, obra horrorosa,  para evitar la famosa avenida de los quinientos años –nunca he comprendido esta cuestión-

Una perspectiva del puente desde la orilla derecha del río

Sobre este puente de la Cruz de Rastro, no tengo nada que decir, pero si sobre el que se pretendía construir y que perdió la ciudad, por un planteamiento provinciano cordobita. El puente lo había diseñado Santiago Calatrava y está ahora majestuoso en Mérida, integrado con las ruinas árabes y romanas de la Emérita Augusta. Arquitectura cordobesista que no se aplicó con el edificio de Judá Leví -que a mí también me gustaba-. Luego el edificio se derribó y se construyó de nuevo con los arquitos correspondientes, los del ritual, y el edificio de al lado, el de la Junta, el Albergue Juvenil, funcional, de pared lisa no recibió ni una sola crítica. Si es qué…

La cancela, justificación de la privacidad del puente

Pero, para acabarlo de empatar, los citados guardianes ortodoxos, arquitectos y arqueólogos, muchos de obras callejeras de parada de jubilados, también pusieron el grito en el cielo con el Ojo del Califa -antiguo hotel "Palas"-, y consintieron después esa mole oscura que hoy tenemos, que a mí no me disgusta, pero que me gustaba más el otro proyecto. Y que está construida dentro de un jardín, y en la que se consintió una ampliación hacia pocos años. Es verdaderamente de locos. 

Desde la campiña, orilla izquierda del río

Criticaron también los citados ortodoxos, la reforma del Puente Romano, una más -para mí la mejor- de las cientos que ha tenido a lo largo de veinte siglos, y hoy día es un símbolo de entrada a la ciudad que difícilmente se puede soslayar en lo tocante a su funcionalidad y belleza, sin olvidar incluir en el conjunto a la Puerta del mismo, la Calahorra, y la inserción del Edificio de Visitantes en el solar de los caballos de los municipales, y eso que aún no está terminado en su totalidad.

Estructura de tubos del puente

Y otro puente, el del Ícaro cordobés, Abbas Ibn Firnas, precioso y correcta obra de ingeniería, moderno, de tablero plano, de la Junta y sin problemas. En una palabra hemos pasado de un solo puente en dos mil años, a siete, claro obviamos el de Alcolea, el Mocho, los del ferrocarril, Alcolea y Alcaide, y otros menores como los romanos y califales de toda la vida, porque nos estamos centrando en el entorno de la ciudad. 

Entrada o salida de un canal al río

Pero nos dejamos uno fantasma que, a la altura del Molino de Carbonell, construido encima de unos tubos, sirve para que una gravera pueda extraer en terrenos de la campiña y no dar la vuelta, bien por el camino viejo de Castro, o por Alcolea. Un puente que casi nadie conoce y otros no nos explicamos cómo se ponen tantas pegas a los puentes de la ciudad, y se permite uno que tiene menos  luz que la que tiene un honrado y sufrido vendedor de la Once, o mejor, menos que un destacado porcentaje de la elite política. 

Un nuevo habitante del hábitat del Guadalquivir

Evidentemente hay que echar mano de aquello de que, doctores tiene la iglesia, y seguramente tiene una explicación por parte de la Confederación, organismo responsable del río Guadalquivir, pero a voz de pronto, no se entiende que se hagan estas concesiones en el cauce y se pongan tantas pegas a obras significativas de la ciudad. Ya de por si resulta chocante que se exija a la pasarela de la Cruz del Rastro una elevación de su tablero, y se tenga metros más abajo el romano cuya luz de sus arcos es infinitamente inferior, con el citado comparativamente hablando, y no digamos la exigencia  anterior con el del Arenal. 

Río arriba desde el puente

Que se prohibiera la rebaja del muro en este último, y la reforma del Parque de Arenal, haya conllevado su eliminación y sustitución por las terrazas abandonadas que existen ahora, abandonas porque primero los desalmados destrozan el mobiliario urbano y la administración a la que compete su reparación y vigilancia no lo repone. No estamos entrando en que es lo que sería mejor estéticamente hablando, que para mí lo es ahora mucho más que ese feo muro que existía, aunque supusiera la desaparición del Guernica popular,  sino en la diferente e incomprensible, vara de medir normativa.

Vista aérea de Google del Molino Carbonell, gravera y puente


Fotografías del autor,  una de Gooogle.

20 comentarios :

fus dijo...

Paco que maravilla tener en Còrdoba un historiador como tù, cuando voy a Còrdoba solo conozco el puente de San Rafael pero leyendo tu entrada me maravillo del dominio que tienes con la historia Cordobesa.Paco para mi hoy serà un dia triste, no me gustan las gaviotas y España estarà llenas de ellas.Perdòn si te ofendo con este comentario.

un fuerte abrazo y muchas gracias por tus palabras.

fus

RECOMENZAR dijo...

Hola

RECOMENZAR dijo...

Eres un historiador ..un escritor y las imagenes que nos muestran ..nos hacen conocer los lugares que no conocemos como si fueramos parte de tu tierra...
Un beso

Paco Muñoz dijo...

Fus no me ofendes, me alegras, por conocer esa faceta tuya. Tiempos difíciles nos esperan, pero si eso es lo que la gente desea, equivocada o no, habrá que aguantarse, siempre que llueve escampa.
Cuando vengas a Córdoba, si lo deseas no tendría inconveniente en hacer de cicerone tuyo. Y todo está en los libros amigo Fus, bueno hay que hacer trabajo de campo también, el lugar de esta entrada está río arriba, en un lugar que hace muchos años era sitio de baño de los cordobeses, una zona de dos molinos famosos, Carbonell y Lope Garcia, era zona de poca profundidad -aunque el río es traicionero siempre-, de vado y las aguas aún no estaban tan contaminadas.
Ayer me puse las botas y cogí el palo y estuve en el puente. Para acceder a él hay que hacerlo por la orilla del río, entre una alameda espesa y barro de las lluvias recientes, luego pasas una zona de grandes cantos rodados que, con la humedad están resbaladizos, y uno que es torpe se puede caer, y casi me caigo o me doblo un tobillo. Lo complicado es que voy casi siempre solo, y aunque el palo te evita algún perro molesto y te sujeta a veces, no lo es todo. Estoy bien comunicado pero si no puedes comunicar, es como el que tiene un tío en “Graná”, que ni tiene tío ni tiene “ná”, entonces hasta que te encuentren, y como no deja uno ni siquiera el plan de vuelo… bueno querido amigo que me enrollo, si miras en Google y le das al vuelo de los americanos de 1957 verás la diferencia del lugar con el actual.
Un fuerte abrazo y resignación.

Paco Muñoz dijo...

Mucha, tu sí que eres una escritora de banderas y a las pruebas me remito, tienes la cualidad de hacer pensar siempre, y mucho, a tu legión de seguidores, entre los que me incluyo. En varias líneas dejas unos textos muy profundos. Muchas gracias por tu presencia aquí.
Saludos.

Lansky dijo...

¿'Nuevo habitante' la garza real?, más bien al contrario

En todo caso, muy interesante

ANGEL DEL MAL dijo...

Me uno en el comentario de fus (menos en lo de la gaviota)España esta llena de muchas cosas ... solo hay que ponerlas a la vista y en orden, las ponga quien las ponga.Pero realmente historiador, cicerone,comunicador, yo destacaria UNA GRAN PERSONA enamorada de la vida su familia y la educacion y la elegancia..TU SI QUE VALESS MI QUERIDO PACO (con permiso de conchi )besos a los dos mi plumaje se postra ante vosotros.

Paco Muñoz dijo...

Lansky no la conocía. En la ciudad, entre el Puente Romano y el Nuevo, existe una zona refugio del multitud de especies, es un espectáculo verlos cuando se recogen por las tardes, o salen por las mañanas, cada una a su sitio del condumio. Miles de pájaros.
Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias por los piropos Ángel, creo que exageras, lo dedicado a mi familia lo admito válido, el resto con algunos reparos. Respecto a lo de las gaviotas seré diplomático. Entre los dos puentes hay muchas, que por las mañanas se van camino del Lobatón a comer, y es curioso siempre pensábamos que estos pájaros solo estaban en el mar y la necesidad las ha obligado a pasar al interior. Me lo dijo una experta compañera de trabajo, defensora de una especie casi en extinción, efectivamente había gaviotas en el soto del Guadalquivir. Un día me vas a dar algunas pistas para situarte, si eres de Córdoba, si nos conocemos, etc. pistas solamente, para que me quiebre la cabeza.

José Javier Navas dijo...

Paco:
Cada entrada de tu blog me hace conocer más nuestra Córdoba.
Gracias por tu dedicación.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias José Javier, sobre todo por estar ahí.
Un abrazo.

Talbanés dijo...

Paco, me quito el sombrero ante esta estupenda entrada. Haces un repaso a los puentes y además nos descubres uno nuevo, el de los tubos, que yo al menos no conocía. Que razón tienes, al decir que fue una gran equivocación el no construir el puente de Calatrava para en la Cruz del Rastro, y por supuesto también otro gran error, desde mi punto de vista, desdeñar el edificio Ojo del Califa o Tore Prasa para construir el hotel mohoso, ese engendro que está colocado en la mejor ubicación de la ciudad seguramente para haber contruido algo único y emblemático de Córdoba. Enhorabuena por esta entrada amigo.

Paco Muñoz dijo...

Estimado Andrés, ante todo gracias. Hay que tener en cuenta que estamos jugando con una cosa de la que dicen que su libro está en blanco, y son los gustos.

Me alegra que coincidamos en el asunto de Calatrava y del Ojo del Califa. Con el asunto primero me vi envuelto muy cerca, pero mi voz fue, sino la única, la que sonaba más bajito en un grupo de cordobitas desde mi punto de vista catetos. Hay ejemplos muy claros en otras ciudades que no se cortan las venas por aunar la modernidad y la tradición; Londres, Paris, etc.. Y a muchos de estos catetos les gustaba esa horrorosa, para mí, (basándome en el citado del libro de los gustos) fuente de dados del Gran Capitán esquina Tejares.

A mí no me desagrada del todo el hotel, pero me gustaba más el otro proyecto. Volviendo a la pasarela, que incluso se hicieron unas postales para criticarla, lo único que tenía era que procedía la idea de la Junta o mejor dicho de los que la gobernaban, y gobierna hasta hoy, y por eso simplemente no valía. Hablaban de la estética y de romper la vista del otro puente, y era todo lo contrario, el puente era trasparente y no impedía como éste la vista del romano y de la Calahorra. Y para mí era tener un símbolo en la ciudad. Además para empatarlo de noche, la pasarela, es un armastrote, por su carencia de iluminación. Pero cuidado, no deja de ser una obra de arte también, lo que pasa es que la comparo con el otro, y considero podía haber ido a otro sitio. Esta pasarela en su proyecto original debía haber llevado un museo del río en su único soporte, pero el encontronazo con el organismo del control del cauce, que nunca limpia, hizo modificarlo.

En fin, que le vamos a hacer, así es la vida, a unos nos gusta unas cosas y a otros otras. A mí me gustaba la casa de Turismo de Judá Leví, conociendo como conocía lo que allí hubo antes, mucho antes de los que esa casa sustituyó, una puerta de una casa con un patio de tierra. Luego hicieron la casita de la Oficina de Turismo, y después la casa de fachada que reflejaba la frontal –moderna también, pero con arquitos- dándole a la plaza una amplitud y perspectiva muy actual. Ganaron los fundamentalismos cordobitas hasta el extremo de atentar contra la fachada muchas veces, y se daba la paradoja que algún guía oficial de turismo - lo escuché yo-, al más clásico estilo aznariano, desprestigiaba la construcción comentando el asunto a los turistas. No me imagino a un guía del Louvre criticando la pirámide de cristal de su patio, y por su supuesto la torre Eiffel, tan denostada en su momento. Pero “spanish is different”.

José Manuel Fuerte dijo...

Yo también era partidario del puente de Calatrava, del Ojo del Califa y de la Casa de Cristal. Y me parece muy buena la restauración del puente romano. Mira tú por donde pensaba yo que era el único en pensar así.

Pero lo que me ha sorprendido de verdad es lo de este puente que nos enseñas hoy. ¡No lo he visto en mi vida! Hay que ver, Paco, lo que aportas. Quizás no te des cuenta, pero todas estas entradas tuyas en tu blog nos hacen conocer tantas cosas que solo permiten decir una sola cosa: Gracias.

Paco Muñoz dijo...

Pues ya somos dos José Manuel y estaremos muchos más lo que pasa es que no se nos oyó, solo a los cordobitas, o a los jubilados de obra, que si se valoraran las horas que echan en las obras y las opiniones que dan, eran dineros y había para una enciclopedia.
El puente lleva ya varios años, José Manuel lo lamentable es las pegas que le puso la Confederación a los puentes que el ayuntamiento construía y las pocas a los de Fomento o la Junta, y se nos podrá decir que la luz era mucho mayor, pero seguro que menos luz tiene el romano en comparación con el arco del, Del Arenal o de la Cruz de Rastro, y que exista uno que en el fondo no tiene luz ninguna. Justo es decir también que a poco que suba el río, en el paraje en cuestión de Carbonell, que en el fondo es un vado, saltaría el puente de la gravera, o empresa de áridos que es más fino. Para llegar a él te tienes que meter por la orilla del río hasta llegar al lugar porque desde la campiña es difícil. Y las gracias a ti por leerlo.

Pepe Serrano dijo...

Vamos a ver; lo de los 500 años de retorno no se tuvo en cuenta en la construcción del camping de Biescas y pasó lo que pasó.
La luz se refiere a la distancia entre pilastras, lo otro es la altura del tablero del puente sobre el nivel medio de las aguas. Por lo menos así lo entiendo yo.
En cuanto al "puente" de tubos de la gravera, es algo que se suele hacer frecuentemente y de forma provisional para según que fines. Por ejemplo, en la construcción de puentes se hace. Son pasarelas para la ejecución de las obras que después se desmontan y aquí no ha pasado nada. No tienen categoría de puentes al uso. Aguas abajo del actual puente de Abas ib Firnás hubo uno en tiempos que se construyó no sé con que fines y que ignoro si aún está transitable. Así que el susodicho "puente" pasará a la historia en cuanto cese la explotación de la gravera, que bien será desmontado o las fuerzas de la naturaleza se encargarán de ello.

Paco Muñoz dijo...

Yo no discuto que las normas son las que son y tienen que tener una base algo científica o por lo menos similar. Pero si nos circunscribimos al puente de la Cruz de Rastro o incluso el del Arenal, tengo entendido que hubo obligación de variar la altura del tablero; por ejemplo el de la Cruz de Rastro, que obligó a hacer del Paseo de la Ribera una especie de tubo de la risa subiendo la calzada, o el del Arenal darle el arco de los antiguos puentes romanos para conseguir esa altura. Todo esto te lo estoy diciendo recurriendo a la lógica de que cualquiera de los dos tiene más luz que el Puente Romano con diferencia, y como es natural ese es el obstáculo para una hipotética riada, y claro sin una base técnica por mi parte.
Entiendo lo que dices de la gravera y de los puente provisionales para la construcción de otros, pero lo que ocurre es que en el de la gravera la provisionalidad es de años, como casi todas las cosas provisionales. También es verdad que la altura de ese puente no ofrecería ningún problema a una riada porque a las primeras de cambio quedaría bajo las aguas, o por lo que comentas en tu último párrafo. Saludos y gracias.

Pepe Serrano dijo...

Encontré esta entrada porque soy miembro de la plataforma A Desalambrar y Manolo Trujillo la ha incluido por su valor didáctico, supongo, en el itinerario que vamos a hacer mañana.
No está en mi mente ni en mi ánimo polemizar. Todo lo contrario, estoy de acuerdo en mucho de lo que aquí se dice. Mi intención ha sido aportar mi modesta opinión, mi granito de arena. Así que no diré nada más. Por mí está zanjada la cuestión.
Solo pedirte disculpas por no valorar previamente tu trabajo.
Saludos y gracias por atenderme.

Paco Muñoz dijo...

Ni mucho menos estamos polemizando, Pepe, yo no lo considero así, tu aportas tu granito y yo lo mismo, en todo caso podemos contrastar opiniones. Muchas gracias por tu presencia y un saludo.

Unknown dijo...

¡Hola Paco! Te veo en facebook y me pareces una fuente de sabiduría sobre Córdoba.
Hice una ruta nocturna con Carlos Franco y pasamos por ese puente. Me quedé sorprendido de su existencia y como fotógrafo aficionado fui reciente mente e hice fotos. Pero el origen me los has aclarado. Gracias.