miércoles, 28 de diciembre de 2011

PUENTE Y PUERTADE LOS SACOS (II)



En septiembre de 2010 publicamos una entrada sobre esta Puerta de la ciudad hoy desaparecida. Decíamos que tenemos muchos rincones, prácticamente desconocidos para la inmensa mayoría de los cordobeses. Otros reconstruidos cuando en los cincuenta se trató, con adecuada visión de futuro, embellecer la ciudad para el turismo que venía. Jardines del Alcázar, el propio recinto de la antigua Cárcel, murallas, etc. Otros, con motivo de la nueva recreación de las murallas de la ciudad y la construcción de nuevas vías; Avda. del Corregidor, del Alcázar y Puente de San Rafael, se derribaron o quedaron debajo de las nuevas construcciones. Dos elementos patrimoniales muy importantes y que quedaron debajo del arco que configura el cruce de las avenidas citadas, fueron la Puerta y el Puente de los Sacos. Hoy con nuevas fotografías tratamos de ampliar la citada entrada.

Esquina de la muralla de la Puerta de los Sacos y Puente

Vamos a efectuar un recorrido desde la antigua cárcel de la Inquisición. Si nos situamos en la bajada de la antigua cárcel (Avd. del Alcázar con c/. Teresa Jornet), y bajamos al río, lo primero que aparecía entonces era una casa de estilo regionalista sobre una de las torres de ese lienzo de la muralla, ya desaparecida, pero que estuvo en pie hasta las cercanías de los cincuenta del s. XX, cuando se construyó la Avenida del Alcázar. En muchos textos se cita diciendo que en ella vivía el portero del Santo Oficio. Después, camino de la Alameda del Obispo una torre de planta octogonal, que aún está. Esta torre es muy similar a la albarrana de la Malmuerta, ahora tiene un paso inferior y una escalera que, cuando la repararon por los citados años servía para poderla visitar.

Vista de la esquina antes de los años cincuenta del siglo XX

Vaca de Alfaro, cita que en las otras torres redondas, construidas con argamasa, los domingos por la tarde, los músicos interpretaban canciones, y los caballeros ejercitaban sus caballos, y otra de ellas se encontraba cerca de la fuente real, en ese paseo inferior de la muralla se ha instalado un hermoso pilar que recibe las aguas de los jardines del Alcázar. Llegando al final de la muralla, toda ella de época ya cristiana -ampliación del barrio del Alcázar Viejo, huerta y Castillo de la Judería-, existían dos torres en muy mal estado de conservación, separadas con un arco donde se encontraba la Puerta de los Sacos, y para acceder a ella el Puente también llamado de los Sacos, que era de época califal y salvaba el arroyo que discurría pegado a la muralla, que procedía de la Huerta del Rey -hoy en día es el que discurre por la calle de Cariuan y puerta de Sevilla-, de la alcubilla de los aledaños de la puerta de Almodóvar, que también surtía al barrio de la Judería y patio de los Naranjos, distribuyendo el preciado líquido en el Arca del Agua del muro norte de la Mezquita, en la calle Cardenal Herrero, antes de la Puerta del Perdón. El origen del Puente de los Sacos era califal, como hemos dicho, porque servía para el paso del Camino de Las Almunias.

Momento de las obras de la Avda. del Alcázar y Puente Nuevo

El toponímico de los Sacos, era porque se supone que por él entraba la harina al Alcázar, molida en los molinos del río, cuyo azud se utilizó en nuestros días para la cimentación del Puente de San Rafael o Nuevo. A partir de esta esquina la muralla tomaba dirección norte, en ángulo recto, para después quebrar hacia la puerta de Sevilla. Según Orti Belmonte, este lienzo fue construido con barbacana y foso, similar a como está actualmente reconstruido.

Una vez terminadas las obras en el 1953

Una serie de fotografías antiguas, del Archivo Municipal de Córdoba (AMC), nos permiten ver con más detalle la ubicación de la puerta y el motivo de su desaparición, la situación de la muralla en esa esquina, antes de la construcción de la Avenida del Corregidor, Alcázar y puente, con el Camino de la Alameda del Obispo, y luego otras en las que se ve la Puerta y como la muralla del Puente de San Rafael, que describe un arco en ese lugar, la va a dejar debajo del paso, y una segunda en la que ya está desaparecida debajo. No obstante tenemos una primera de un grabado de Wingaerde de 1567, dónde detalla esa esquina que citamos y las torres que enmarcaban la Puerta de los Sacos. Esta puerta, en la decada de los cincuenta del siglo XX, de acuerdo con la Comisión de Monumentos, se traslada e inserta en otro lugar de la muralla, que por esa misma época se estaba restaurando

Detalle de la puerta antes de quitarla

Puerta una vez insertada en la muralla, que es la de entrada a la huerta del Alcázar
 desde la barbacana de la Avd. del corregidor

En un plano que ilustra el extraordinario trabajo, de D. José Manuel Escobar Camacho “El Recinto amurallado de la Córdoba Bajomedieval”, y que se acompaña, se detallan las puertas y diferentes reseñas de las murallas. Frente a la muralla, al abrigo del Cementerio de la Salud, y de los que llamaban muros gordos, que se estima serían los que existían en la Colina de los Quemados, primer asentamiento de la ciudad de Córdoba, a finales del s. XIX se configuró un barrio que se llamó del Maimón.

Puente de los Sacos debajo de la Avenida del Alcázar

Los planos de la ciudad, de 1811 y 1851 nos siguen permitiendo conocer el lugar, así como se localizan el azud, los molinos, puertas y torres de la muralla, así como la barbacana y el arroyo. En ambos planos, en la esquina de la Puerta de los Sacos y Puente, se visualiza una construcción separada de la muralla que pudiera ser la que figura en el grabado de Wingaerde. En el último, el de 1851 ya está construido el cementerio de la Salud, del que en el ángulo superior izquierdo se divisa parte de la edificación adosada a la capilla que ahora es una institución religiosa. El río, en ambos, se ve con un gran cauce seco, por el que discurren distintos canales posiblemente configurados por los molinos del Puente Viejo.

Plano de las Puertas de Córdoba de José Manuel Escobar donde figura

El lugar puede visitarse entrando por la Puerta Sevilla, continuando el paseo paralelo a la barbacana de la muralla y el arroyo. Allí podemos disfrutar con el pequeño arco del puente que nos presenta sus dovelas y su majestuoso arco. En el lienzo de la muralla se tapió la puerta y no existen indicios claros de su anterior presencia. Luego pasamos por debajo de la carretera y discurrimos por la base de la muralla, el antiguo Camino de la Alameda del Obispo, para subir a la Avenida del Alcázar, pasado el pilar citado del agua de los jardines, por un arco que a través de una rampa nos lleva al jardín superior. Ese camino continuaba antes por el del molino de la Albolafia, para salir por otra rampa a la altura del Arco del Triunfo o Puerta del Puente.

Plano de 1811

Estos dos elementos patrimoniales de nuestra historia, el Puente y la Puerta de los Sacos de la muralla cristiana, están semiescondido uno, y el otro desaparecido, desde los años cincuenta del siglo XX. Nuestra misión, con la humilde reseña o la pobre cita, es conseguir que no se pierda el tesoro patrimonial que tiene nuestra ciudad, aunque parte de él solo esté en el recuerdo.

Plano de 1851

Fotografías del AMC, Wyngaerde y autor
Bibliografía citada.

13 comentarios :

La historia de Leonardo Lamas dijo...

Te acabo de contestar en recomenzar. Tu comentario me ha llamado la atencion.Creo que fue uno de los mejores. Vine a visitarte y me encuentro con un gran escritor.Felicitaciones por los detalles la fotografia. No conozco el lugar. Nací en Puerto Rico aunque vivo en la Florida.
Felicitaciones por tu blog

Mucha de la Torre dijo...

Eres un historiador
Aprendo cada vez que vengo a leerte cosas de mi pais que no sabia. te dejo mi recuerdo y te valoro enormemente como escritor e historeador en recomenzar
felicidades para todos los tuyos y que el 2012 te traiga tus sueños y tus deseos
Salud amor y dinero
o simplemente
Salud

Paco Muñoz dijo...

Leonardo Lamas te leo en el blog de Mucha del que soy asiduo seguidor. Ahora buscaré tu comentario. Muchas gracias por tus palabras, hermoso país Puerto Rico y que decirte del que te acoge ahora Florida. Un abrazo y Feliz Año.
PD: Y ya quisiera para mi tener el manejo del castellano que tenéis vosotros.

Paco Muñoz dijo...

Mucha, gracias pero te aplico también ti la postdata que le he puesto a Leonardo, decir tanto en tan poco texto, ese es tu estilo. Salud para el 2012, teniéndola lo demás se consigue o puede esperar.

La historia de Leonardo Lamas dijo...

Paco Muñoz:
Gracias por contestarme. Mi blog son escritos de un pasado que no sé si yo los escribo o es mi sombra que me persigue y me hace escribirlos. ¿Es mi pasado?
O quizás es el invento de alguien que escribe sobre si mismo. Esa es la realidad. Quizás algún día pueda contestarte. Por ahora tan solo sé que escribo

José Manuel Fuerte dijo...

¡Qué barbaridad, Paco! Alucino contigo. Francamente, qué gran trabajo el tuyo por recordarnos nuestro legado.

No he visitado esa zona jamás, por encontrarse escondida por la carretera, y tampoco conocía que debajo de ella se encontrara el lienzo de muralla. ¿Seguirá debajo o la habrán destruido? Si fuesemos capaces de eliminar la altura de la carretera, y la carretera en sí, posiblemente encontraríamos en este lugar tesoros por descubrir y disfrutar, pero con los tiempos que corren no creo que nadie se proponga nada por el estilo.

Menos mal que mientras tanto te tenemos a ti. Gracias amigo.

Molón Suave dijo...

Tienes, razón, Paco: somos muchos los cordobeses que desconocemos los hitos de los que tú no das tan cumplidas noticias. Esta la leo con especial curiosidad, pues aunque he andurreado algunas vez por ese camino que va desde la Puerta de Sevilla llegando hasta el río, no sabía que allí hubiera habido un puente y una puerta y nada menos que califales.
Hablando de otra cosa, el otro día me comentaste algo sobre un Matarife. Fui a contestarte, pero el cacharro se me cortó. Si no quieres marearte, yo puedo facilitarte un ejemplar, aunque no creo que merezca demasiado la pena. Eso sí, tendrías que esperar hasta febrero.
Feliz año para ti y para Conchi.

Paco Muñoz dijo...

Claro eso es por la edad José Manuel, que es la madre del cordero. Esos lugares los he visitado con mi padre con la edad que tú tenías en la calle Mucho Trigo. No estaba construida la Avda. del Corregidor ni la del Alcázar y como es lógico pues fue casi a la vez el Puente Nuevo. Esa zona de la izquierda con ese barrio en bajo determina junto con la barbacana el nivel anterior. En la zona del barrio antiguo del Marimón o Maimón, que en los planos antiguos de la ciudad figura y existe una zona en que la muralla de la zona de la Colina de los Quemados estaba visible. También un trabajo de arqueología, que ahora no recuerdo pues estoy sobre la marcha, la detalla, Ya lo dice también Castejón en un trabajo suyo y otros autores. Hace poco una arqueóloga nos comentó que en una intervención de urgencia para una zanja, salieron una serie de enterramientos en el lugar. Y según los expertos es un yacimiento muy importante lo de la Colina por ser el primer asentamiento humano de la ciudad, de ahí la lucha por proteger el Parque Cruz Conde de las obras, porque a flore de piel está la historia. La muralla se restauró por la misma época y en aquel entonces ya se podía pasear y pasar por debajo del arco donde está el Puente califal y no está la antigua puerta de entrada a la huerta del Alcázar.

Paco Muñoz dijo...

Yo juego estimado amigo Rafael, con la edad la memoria y buscar por todos sitios, cualquier cosa es interesante y con escarbar un poquito sale siempre algo. Ese camino, ya en la muralla del río si miras en la anterior entrada que cito y que está complementa, era un lugar dónde vivía la gente en una especie de tiendas adosadas a la muralla. Ahí pasó mi primo Paco un mal rato cuando la policía intervino y el estaba de paseo. Si pasas ahora está la fuente de salida de aguas, creo que del Alcázar -aunque eso quien lo sabe bien son otros colegas de la red Rafael y Pancho que son unos expertos en las aguas- y una entrada que habilitaron para bajar, aunque se puede bajar por la escalera de al lado del torreón frente a la puerta de la cárcel. Ese torreón formaba parte de una preciosa casa que también en diversas fotos del archivo se ve su derribo paulatino para la construcción de la Avenida del Alcázar y allí en los alrededores, que llamábamos la Huerta de Antoñita, jugaban los seminaristas de San Pelagio al Fútbol, cuando había muchos porque había mucha “vocación” y hambre, y los padres decían, empujados por esas almas caritativas que deseaban apuntarse un tanto para salvar a los hijos de los rojos y otras cosas, o a Guardia Civil o a cura, luego se sale y ya tiene sus estudios. Craso error, pues eso servía como cultura pero no como titulación.
No sabes cuánto te agradezco el ofrecimiento de lo del Matarife, muchas gracias, estoy esperando que el compañero de la Luque me llame, si falla aceptaré el ofrecimiento.
El otro día estábamos con unos amigos libreros y uno poeta, en un pueblo de la provincia, salió el comentario y me interesó el título.
Que el próximo nos sea propicio a todos y no nos piquen las gaviotas, que a falta de depredadores adecuados están proliferando en demasía. Saludos a Lola que espero esté mejor.

Molón Suave dijo...

En efecto, Paco, yo vi a esa gente que vivía donde tú dices. Y, como seminaristas, también jugué al fútbol en ese lugar, aunque no sabía que se llamaba la Huerta de Antoñita. Jugué poco, porque mi "vocación" no me duró más que dos años. No recuerdo la casa que citas. Aquellos fueron tiempos no demasiado gratos para mí y, aunque vagabundeaba por todas partes, Córdoba no me interesaba lo más mínimo. Me he arrepentido luego, en más de una ocasión, de aquel desinterés.
Lola está mejor. Por aquí también hay cada vez más gaviotas y gente que toma el sol en la playa y hasta se atreven a bañarse. Estos atrevidos, la mayoría, turistas.
Caigo en la cuenta de que te quedan un par de mesecillos para que "licencies". Ánimo, que ya mismo estarás en la gloria, que, como habrás visto, las pensiones es lo único que sube, je, je.

Paco Muñoz dijo...

La casa estaba en lo que ahora es el torreón primero en la cuesta de la Cárcel, que formaba parte de la misma. El llano del Alcázar era el campo de fútbol. La cárcel que también fue de la Inquisición, era militar. Yo también siento ese arrepentimiento de no haber preguntado a gente que sabía mucho, que había vivido lo suyo, pero ahora es imposible, esa sensación se queda cuando no podemos arreglar algo. El dicisiete de marzo cumplo. Saludos.
PD: Me alegro de que Lola esté mejor.

Lucas dijo...

Paco, con este post acabas de responder a una de mis interrogantes. Las fotografías muy buenas. Saludos!.

Paco Muñoz dijo...

Gracias Lucas y me alegro. Un abrazo