miércoles, 11 de julio de 2012

BAÑOS CALIFALES DE CORDOBA

Baños árabes califales zona templada
La memoria personal 

Quienes de niños hemos jugado y pasado multitud de veces por encima de los baños, un paseo terrizo flanqueado por centenarios árboles, camino primero del cine de verano llamado Avenida, que estaba en el lugar que hoy ocupa, la pronto a desaparecer  bajo la insensible piqueta, plaza del mercado de Fleming. Mercado que se inauguró cuando se levantó la plaza callejera de la Judería, que existió desde la posguerra hasta mediados del siglo XX.

Vista virtual del Alcázar, Mezquita y puente

Antes al salir de Tomás Conde, te encontrabas el colegio que existía en lo que hoy es el afamado restaurante La Almudaina, luego el Convento “Salus Infirmorum”, que se rehabilita en 1997 para el Instituto de Estudios Sociales Avanzados de Andalucía. Si continuabas por esa acera llegabas al campo, a lo que se denominaba Huerta del Rey, que era un terreno enfangado, de aguas procedentes de la alcubilla de la Puerta de Almodóvar, que se convertía en arroyo delante de la casa de Juan Barazona, donde estaba el león embrión del actual zoológico, y seguía su curso para desaguar por la Puerta Sevilla en el río.

Cubiertas de la zona de baños almohade

Se podía acceder al garaje Alcázar, cocherón próximo a convertirse en un moderno aparcamiento.  Luego se construyó la “carretera nueva”, hoy avenida del Doctor Fleming, con relleno en altura. El primer edificio que allí hubo es el que hoy ubica el restaurante “El Olivo”, y antes el taller eléctrico de Mármol, que procedía de la cuesta de Blanco Belmonte. A la misma vez, por los años cincuenta, se canalizó el agua, se construyó una barbacana, y se remozaron las murallas, almenándolas, creándose la calle Cariuan. 

Cubiertas de la zona de baños califales

Una breve cronología de los Baños Califales de Córdoba. 

Los baños Califales se encuentran situados en lo que se llama el Campo Santo de los Mártires, que formó parte en su día del interior del Alcázar Califal, como puede verse en la maqueta principal de la zona. Parece que el Alcázar Califal se componía de cuatro grandes pabellones. El más cercano a la Mezquita lo señalan como residencia del Califa, aunque hay que tener en cuenta que suponemos que sufriría modificación teniendo en cuenta las distintas ubicaciones de los sabat, acordes con la ampliación de la mezquita.

Cartel de los baños

Según fuentes Alfonso XI en 1328 mandó soterrar los baños para crear una plaza de armas. El monarca ya había construido otros a Leonor de Guzmán, dentro del Alcázar que se construyó más cercano al río. Al terreno, que tapó con gran cantidad de tierra (hay que tener en cuenta que la cota del suelo de los baños está como cuatro metros por debajo de la actual) se le llamó “el campillo del Rey”. Luego en 1588 Ambrosio de Morales, pretende construir un monumento a los cristianos que murieron a manos de los árabes, casi cuatrocientos años antes. Parece que Ambrosio de Morales utiliza piezas de los baños. A partir de ese momento se llama el lugar Campo Santo de los Mártires

Fotografía de la excavación de 1903

En el siglo XVI se urbaniza la zona aplicando al proyecto una concepción humanista. En el siglo XVII, (1691) al construir en la plaza un edificio aledaño a la Casa de las Pavas, salen restos que, Fray Juan de la Encarnación de San Pedro de Alcántara pide para él utilizar una bóveda de los baños. Se acondiciona el lugar para paseo público, siendo un lugar de notable importancia para la ciudad. Luego a principios del siglo XX (1903), al ir a plantar árboles para el paseo aparecen nuevamente las bóvedas de los baños. D. Rafael Ramírez de Arellano es encargado de datar lo descubierto. Pero la Junta de Sanidad obliga a enterrar nuevamente  lo encontrado por alegar que ello fue la causa de un brote epidémico.

Comparativa actual de la excavación de 1903

En 1922 La Real Sociedad Arqueológica Cordobesa, al realizar una excavación en el patio meridional del Palacio Episcopal, halla la muralla sur del Alcázar Califal. En 1927 se demuele un torreón que existía en la esquina de la Casa de las Pavas con el Campo Santo de los Mártires. En 1930 Schulten localiza una puerta romana en el ángulo noroeste del Alcázar Califal. Entre 1961 y 1964 se realizan excavaciones de los baños a cargo de D. Feliz Hernández, D. Manuel Ocaña y D. Manuel Salcines. Se recupera una importante extensión del yacimiento. En 1971 se realiza el primer proyecto de restauración en la zona oeste de los baños, por D. Rafael Manzano.

Maqueta del Alcázar Califal

Y ya a finales del siglo XX, en 1993 se realizan las excavaciones dirigidas por el arqueólogo D. Pedro Marfil, de notable importancia, que las culmina en una segunda actuación entre los años 1999 y 2000. Luego desde el 2000 hasta el 2002 se realizan los trabajos de restauración dirigidos por el arquitecto D. Francisco Torres Martínez. Posteriormente el 3 de julio de 2002, el presidente de la Junta de Andalucía, la Consejera de Cultura y la Alcaldesa de la ciudad inauguran los Baños quedando abiertos al público definitivamente. Posteriormente hubo que retocar algunas cuestiones constructivas que se resolvieron sin problemas.

Rampa de entrada

Los Baños

“Los Baños del Alcázar Califal son una Buena muestra del inmenso patrimonio histórico-artístico del periodo Omeya de Córdoba, la antigua capital de al-Andalus. Un expoente de la arquitectura palaciega al servicio de emires y califal, y un modelo que fue seguido por el arte hispano-musulmán a lo largo de siglos.


Área de recepción

Área de Recepción.

En esta zona de la exposición el visitante se introduce en el entorno histórico donde se enmarcaban los Baños Califales. Su construcción se remonta al siglo X, en los tiempos del Califato de Córdoba. Fueron levantados dentro del Alcázar Omeya, residencia de emires califas y sede de gobernadores hasta la conquista de Córdoba por Fernando III en 1236. Una maqueta muestras las tres zonas en las que se divide este conjunto arquitectónico: un baño califal (Siglo X) a la derecha (este), un salón de recepciones de época taifa (Siglo XI) en el centro, y un baño almohade (Siglo XII a la izquierda (oeste).


Sala audiovisual y vestuario

Sala audiovisual y vestuario

En el antiguo vestuario de los Baños Califales un audiovisual invita a realizar un viaje en el tiempo y brinda la posibilidad de realizar un recorrido por el origen y la evolución de los baños árabes, insertando los Baños Califales en su historia.


Maqueta de los baños

El Baño Andalusí

En este espacio se explican las principales características de los baños públicos andalusíes y su funcionamiento. Una forma de entender la actividad desarrollada en unos establecimientos que eran indispensables para el desarrollo de la vida cotidiana en las ciudades.


Hombres y mujeres, con distintos horarios de visita, asistían al baño varias veces al mes. Los servidores del baño atendían a los usuarios y al mantenimiento del establecimiento.

El ritual del baño.





El Califa, su heredero y el Gran Visir Yafaar.
La sala fría

En esta estancia se realizaba la purificación ritual a la entrada y a la salida del baño, por medio de abluciones con agua fría. Tras pasar por la sala fría los usuarios continuaban su recorrido por las demás estancias. Recibiendo diversas atenciones de tipo higiénico, como peluquería, barbería, masajes, baños de vapor y de inmersión.


Sala templada baños califales

La sala templada

Esta estancia era la más importante del baño, en ella los usuarios pasaban la mayor parte del tiempo, realizando labores de cosmética e higiene personal, y disfrutando del calor del baño y de los beneficios del vapor. Esta sala pudo servir como sal de reuniones de personajes de importancia, que junto al Califa podían hablar en un ambiente relajado.


La columna gris es original

En la sala templada el visitante puede oír una charla entre el Califa al-Hakam II, el príncipe Hisham y el gran visir Chafar, que transcurre momentos antes de la proclamación del heredero el 2 de octubre del año 976 d.C.


Sala caliente baños califales

La sala caliente

Este espacio es el último en el que se realizaba el baño, en él el calor era intenso, ya que bajo el suelo discurría un hipocausto o gloria, galerías subterráneas por sonde pasaba el humo y el aire caliente del horno, el tiro se realizaba a través de chimeneas practicadas en los muros. Dos saletas flanqueaban el horno, una de ellas con una pila de inmersión y otra por la que salía un chorro de agua a media altura. Además desde la caldera y a través de celosías pasaba el vapor al interior de la sala.

Jardín andalusí desde la altura

El jardín andalusí

El visitante se adentra en esta zona dedicada al jardín andalusí donde se explican las principales características del jardín en al–Andalus, y sus elementos, la importancia del agua y la vegetación en esta naturaleza ordenada.

Frente al salón de época Taifa (Siglo XI) se disponía un jardín, dispuesto a nivel inferior al del pórtico: naranjos, limoneros, arrayanes y plantas aromáticas lo convertían en un placer para los sentidos.


Salón de recepción taifa

El salón taifa.

Junto a los baños califales se construyó durante el reino de la taifa de Sevilla un salón, que pudo servir como lugar de recepción o de actividades públicas. En esta zona aparecieron abundantes yeserías que decoraban el salón y que  nos hablan de su riqueza ornamental. Estuvo en uso desde el Siglo XI, pasando por almorávides y almohades, hasta legar a los monarcas castellano-leoneses (Siglos XIII yXIV)


Hipocausto

Caldera, horno, y zona de servicio

En corazón del baño estaba en la zona de servicio, con el horno y la caldera. Aquí se realizaban las labres de mantenimiento del calor, el agua y el vapor en el interior. En la leñera se almacenaba el combustible, y sobre el horno se colocaba una caldera de bronce en la que e calentaba el agua. Los servidores del baño, entre otras labores de mantenimiento, debían mantener el horno siempre encendido y controlar la entrada del agua a la caldera.


Sala fría baño almohade




Alocución de Alfonso XI a su alarife y a Leonor de Guzmán

El baño almohade

En el Siglo XII se construyó un nuevo baño junto al baño califal, reutilizando en parte la infraestructura preexistente. Estas salas se corresponden con la última ampliación realizada en los baños.


Zócalos con motivos geométricos

Recorriendo estos espacios el visitante se sumerge en el ambiente vivido en los antiguos baños almohades: olores procedentes de pebeteros, en los que mesclas de hierbas y almizcle, se unían a los de los aceites y polvos aromáticos, empleados en el cuidado corporal.”


Decoración de los arcos


Letrina baño almohade

Y este ha sido el modesto recorrido por un espacio muy interesante de la ciudad como son los Baños Califales.



Horarios:
Invierno de 16 de septiembre al 15 de junio.
Martes a viernes de 08,30 h a 19,30 h.
Sábados de 09,30 a 16,30 h.
Domingos y festivos de 09,30 h. a 14,30 h.

Verano de 16 de junio a 15 de septiembre
Martes a sábados de 08,30 h a 14,30 h.
Domingos y festivos de 09,30 h. a 14,30 h.
(De 8,30 a 10,30 es gratuita la entrada)

Otro extraordinario trabajo relacionado con los baños, es el que presenta la profesional Web Arte en Córdoba que merece la pena visitar.

Fotografías y vídeo del autor y del folleto.
Bibliografía del folleto.
Audiovisual de YouTube

Agradecimiento: 
Al personal del establecimiento por todas las facilidades dadas y por su profesionalidad manifiesta.

2 comentarios :

Lansky dijo...

Me queda claro que al rey cristiano Alfonso el onceno le gustaba más sudar al sol en la plaza de armas que bañarse...y luego dicen que no existe ni existió eso del choque de civilizaciones

Muy interesante, eximio cronista

Paco Muñoz dijo...

Lansky, cuando ves las ropas, la luz, el agua, los jardines y otras cuestiones y las comparas con lo gris (voy a dejarlo ahí, en lo gris)tirando a oscuro del mundo castellano medieval, comprendes las diferencias y te das cuenta que siempre ha ganado en el mundo lo burdo y lo simple, durando muy poco la sensibilidad. Posiblemente sea la selección natural, pero el choque de civilizaciones es brutal, si no que se lo pregunten cuando vino a la corte Sancho (el Gordo) a curarse que saludaba al portero creyéndose que era algún jefe o el califa. Pero anécdotas aparte la diferencia entre civilizaciones era brutal.
Felices vacaciones si pueden serlo con lo que está cayendo. Un abrazo.