lunes, 29 de julio de 2013

LA FUENTE DE LA TINAJITA O TINAJUELA EN LA HEREDAD DE LA ALBAIDA


La fuente de la Tinajita o la Tinajuela

De vuelta de un paseo "científico", meses atrás, con mis amigos Pancho Gamero y Ángel Martos, expertos donde los haya en materia de aguas subterráneas, por el arroyo del Rodadero de los Lobos buscando unas fuentes de carácter árabe, y habernos llevado, bueno singularizo, haberme, un susto de campeonato con la espantada del jabalí, decidimos aprovechando el momento para visitar la fuente de la Tinajita o Tinajuela, es lo mismo según autores, que está en la vertiente del arroyuelo del mismo nombre, que circunda las canteras de la Albaida en la heredad del mismo nombre.

En los textos la citan como mineral posiblemente el color...

Hacienda que dispone de una superficie, según al catastro de un millón setenta y cuatro mil seiscientos sesenta y dos metros cuadrados, vamos una modesta parcelita.  Como decía, decidimos entrar a la fuente o alcubilla desde el recinto deportivo antaño de la Caja Provincial de Ahorros, que fue Caja de los cordobeses de verdad, y que por mor de los culpables que todos conocemos se le puso en bandeja a Monseñor para que al final quedará en otras manos.

Vista de la fuente desde el sur. Cuatro pilares y la alcubilla.

Bueno pero como lo que nos importa no son cuestiones financieras, sino hidráulicas, continuare con la descripción del recorrido. Bajamos desde el recinto deportivo por una pendiente que nos obligó a agarrarnos a matorrales para bajar al arroyo, y que al menos experto por poco le cuesta caer rodando al mismo. Cuando en realidad la entrada al lugar era más cómoda por la orilla izquierda del arroyo desde abajo, a la orilla de las canteras del siglo X y anteriores.

Alcubilla

Manifesté a mis compañeros recordar este lugar como sitio de "peroles", de haber venido alguna vez y oírlo comentar a los cordobeses de las cercanías. Los lugares característicos de "peroles", debían tener sombra, agua y no estar muy lejos, teniendo en cuenta que el vehículo que se usaba normalmente era el de San Fernando, "Unos ratos a pie y otros andando", y claro cargados con los útiles no procedían grandes distancias, sobre todo teniendo en cuenta la vuelta y el trasiego del contenido de las "damajuanas", a los distintos aparatos digestivos, que la hacía más difícil, sumándole sardinas y el clásico arroz, con mucha guarnición o con menos.

Vista de los pilares desde el lado oeste de la fuente.

Había lugares como el Cañito Bazán, la Palomera, la huerta Hierro, los Mártires, Peña Tejada, Linares, Pedroches, el que nos ocupa de la Tinajita, y otros muchos, difíciles de enumerar. Este lugar no era un lugar llano si no algo abrupto y está a la orilla del arroyo citado del mismo nombre, corto de cauce que es tributario del de Valdegrajas, que discurre delante de la casa matriz de la Hacienda y, a su vez tributa en el del Rodadero de los Lobos, quizá el más importante en cuanto a longitud, junto con el de los Nogales, quien se une a ellos pasado el Canal Principal del Guadalmellato, acabando todos antes de ser fieles  a su cauce, que es cuando se vuelcan en el río grande de Andalucía, Guadalquivir, con el nombre de Cantarranas a la altura de la barriada de las Palmeras.

La frondosidad del lugar es manifiesta.

El Indicador Cordobés o  Manual histórico-topográfico de la ciudad de Córdoba. de Luis María Ramírez de las Casas Deza en sus páginas 184-85 ya lo cita, y el manual de las aguas por excelencia de esta ciudad, "Las aguas de Córdoba" de D. José López Amo -que yo espero mejore el trabajo de mi amigo algún día, por las lógicas razones de aclararnos conceptos que D. José no trata de aclarar, ya que se ciñe a citar estrictamente determinadas cuestiones administrativas sin extenderse-, cita este lugar como Fuente Realenga por Notoriedad, en su página 93 de un largo listado en el que ocupa el quinto lugar, pero por cuestiones, estimo, alfabéticas.

Uno de los pilares seco por el atranque citado de los anteriores

Hay un trabajo llamado Memoria de Información del Medio Físico en el que también se cita la fuente, pero es una copia del Libros de las Aguas de Córdoba, con la curiosidad de que el autor, en lugar de Amo llama al apellido del autor Amor. Por ese pequeño error, que pudiera ser ortográfico, pero que repite lo que hace dudar, me genera una infravaloración, aunque éste en su conjunto no es malo.

Otra vista

Tomaron muestra de aguas, que al final dieron contaminación por las conocidos Escherichia Coli, o E. Coli. De todas formas el estado del agua no daba lugar a dudas, y no hubiera hecho falta el laboratorio, porque no invitaban a beberlas desde luego. Creo, modestamente que posiblemente aunque no he consultado el informe del laboratorio, que el color de las aguas pudiera ser por ser ferruginosas. La alcubilla está protegida por una oxidada reja que no impide que los desaprensivos viertan dentro lo que les parezca, aunque afortunada o desafortunadamente ya no es lugar de peroles. 

Texto de Luis María Ramírez de las casas Deza en el que la cita mineral

Ángel trato de reparar uno de los cuatro pilares escalonados que reciben el agua, primero desatrancando los caños que estaban obstruidos, e incluso metiendo en las grietas de fábrica de los pilares material para obligar a la salida natural, pero fue imposible. La reparación debería conllevar el vaciado total y la reparación de las grietas citadas, para que el agua corriera de uno en uno hasta salir al arroyo, manteniendo los distintos niveles para beber el posible ganado que llegase a abrevar a ella. 

Pacho Gamero y Ángel Martos, los expertos.

Una fuente que está dando su fruto desde hace muchos años, y que se supone ha servido para aliviar a caminantes, ganado y perolistas de los rigores de nuestra segunda estación meteorológica, el verano, por que las otras dos son la primera el invierno y la tercera la del ferrocarril, como dice el dicho basado en los saltos tan considerables que tenemos sin nivel intermedio. 

Una vista aérea del lugar

La verdad es que es un lujo salir al campo con estos expertos, porque raro es el día que no aprende uno alguna cosa nueva, aunque a veces conlleve escuchar de terceros barbaridades trasnochadas que no vienen al cuento.

Fotografías del autor 
Bibliografía la citada

5 comentarios :

fus dijo...

Hace unos meses comentaba con unos amigos en León, que hay personas que hacen verdaderas publicaciones de investigación atravès de los blogs, que mantienen la llama abierta de criticas sociales e ideales. Le hablaba de tus publicaciones y de como sabias encontrar la esencia de cualquier tema que te propusiera, le puse un ejemplo, de una publicación tuya, "FISH FOOT SPA" escogí esta publicación para demostrar que el tema sobre el que escribes va desde lo màs erudito al mas cotidiano, pero lo importante es la información que obtiene de todas tus entradas y como las desarrollas. Ellos que no creían en los blogs y me discutían que eramos un grupo de snobistas pijos, tuvieron que reconocer que hay de todo en el universo y que Paco Muñoz es todo un personaje en la Córdoba del ayer y en la de hoy. Asì que te utilicè como referente para ganarles la batalla....jajajajaja
Ya no te lo digo màs, cuando os venga bien, nos llamáis y os venid por casa para almorzar ò para cenar y charlamos un rato.

un fuerte abrazo de Livingstone(jijijiji)

fus

PD. un abrazo para mi amiga Conchi.

Paco Muñoz dijo...

Como se nota el cariño reciproco, ponerme de ejemplo con unos castellanos es demasiado. Podremos ser de todo menos pijos. Me imagino que dirías también que lo verdaderamente importante son los comentarios. Son la guinda del pastel, el aderezo indispensable, porque siempre falta algo que otro/a lo ve y algunos ven cosas que tu ni siquiera has imaginado, otros las recuerdan y descubres la deformación de tu memoria que al ser flexible y arbitraria te hacer creer verdades (aunque no las hay absolutas) que no lo son o que lo son en parte. Creo que esa es la esencia, lo más importante de los blogs la comunicación. El otro día me aclaro un amigo José Manuel Borja, con un escrupuloso detalle (mapa incluido), donde vivió un personaje de esta ciudad,
Marchena el de la Arena
un vendedor de arena para los cacharros de cocina, y mantillo para las macetas que la pregonaba por la calle. Rectifique la entrada con la referencia al amigo, y fíjate la información me venía del hijo del personaje que fue compañero de trabajo.
Muchas gracias Paco, y sí, no te preocupes, iremos más de una vez, posiblemente en septiembre o quizás antes.

Lucas Jurado Marín dijo...

La de veces que he paseado por las inmediaciones y siempre me llamó la atención, pero era pequeño y no tenía los conocimiento de hoy. Paco excelente tu artículo, como siempre enhorabuena.

José Manuel Fuerte dijo...

A ver Paco, si me sitúo...

Por la foto aérea y las referencias que das, ¿no está esta alcubilla junto al cauce del primer arroyo (casi siempre seco) que queda en la zona donde aparcamos los coches cuando fuimos a ver las canteras? ¿o está más al norte, digamos fuera del camino hacia las canteras?

En cualquier caso, un lugar más para visitar. Seguro que te lo has pasado genial, y bien acompañado

Un abrazo.

Paco Muñoz dijo...

Perfectamente situado José Manuel. Si seguimos ese arroyo unos cuantos de metros cauce arriba está la fuente, pero pocos. Ese arroyo es el que se cruza desde el camino. Fuimos hace tiempo, lo que pasa es que está gente son unos fieras y mi fondo físico no es el de ellos.
Un abrazo.