viernes, 20 de diciembre de 2013

LA DESTRUIDA CERCA DE LA ANTIGUA FINCA DE LAGARTIJO

La destruida finca desde su lado norte

Esta mañana de diciembre espléndida, ha tocado pasear por el camino de la Cerca de Lagartijo. Inicié la ruta por el Puente Romano de Pedroches, al que le faltan gran cantidad de cantos rodados de su piso, luego el Molino de los Ciegos, la carretera con el túmulo y fotografía del joven atropellado y fallecido en la curva, a la que nunca faltan flores, y después la Campiñuela hasta el viaducto del ferrocarril. 

Plano aéreo de Google de la antigua finca de Lagartijo 
(La línea de puntos blancos es es el perímetro)

El retorno por el Camino de la Cerca de Lagartijo, hasta el sifón de canal de derivación en la Choza el Cojo, y luego subir, en paralelo a la autovía N-432, hasta el paso inferior y salir a lo que se esperaba fuese, que no es, el Parque Este de la ciudad de la Campiñuela. El cierre verde de la misma, como dijo hace casi treinta años un concejal de urbanismo (claro en Córdoba tenemos el antecedente de la Obra del Murallón, y no nos extrañan estas cosas). 

La finca desde la puerta norte y las "caballerías"(de broma) que se criaban en ella

Y de ese cierre verde nada de nada, porque el cemento sigue en la parcelación clandestina, y en los terrenos de la finca que fue de Lagartijo. En la época de las palabras del edil, aún estaba la casa matriz en pie, ahora es una ruina absoluta. Con el abandono sistemático de las cosas, en este caso de los bienes inmuebles, se evita que una inoportuna declaración de Protección Urbanística tire por tierra el proyecto especulativo. 

Cartel denominación del camino

En la puerta falsa, la norte, de la finca quedan los restos de la presencia equina, en broma, de los caballos que pastaron en la finca, cuyos límites eran la Campiñuela por el norte, el arroyo de Rabanales por el este, la NIV por el sur y al oeste los terrenos de la Choza del Cojo. Me recordó la ruina de la cerca, aquellas historias que nos contaban, de caridad hacia los necesitados (no sabemos si era marketing o realidad). Hago la cerca y doy trabajo a los necesitados, y una vez construida la derriban porque no me gusta y vuelta a hacerla para seguir pagando unos miserables sueldos, que en realidad, basándonos en el consuelo del pobre, algo es algo.

Aberturas de la cerca para el paso del agua del arroyo en el vado. 
En el otro lado lo que existen son casas, no hay vado.

No sabemos si esto es cierto o no lo es, si el corazón del torero era grande o no lo era, pero la realidad es que esto quedó en el acervo popular. Sí recuerdo haber leído que el Gobierno del país, hubo épocas en las que recomendó a los oligarcas que contrataran jornaleros, que si tenían que hacer obras en sus propiedades procuraran hacerlas, para aliviar el paro y el hambre de las familias de los trabajadores.

Una muestra de las construcciones del margen del camino contrario a la cerca

¿Era un gobierno paternalista? Ni mucho menos, trataban de apagar la mecha del barril de pólvora que suponía el hambre en las familias, tenían precedentes en Europa. Evitando una conflictividad social que se les podía ir de las manos, y los oligarcas y ellos mismos, perder algo más preciado que unos míseros jornales. Por lo tanto eso puede poner en duda la humanidad de la oligarquía, claro está es complicado generalizar, porque no hay regla sin excepción, pero no es muy habitual ver el rostro humano del capitalismo porque no lo tiene.

Un metálico "hórreo" encima de la cerca

Y a las pruebas que estamos viviendo me remito, con toda esa serie de personajes corruptos, banqueros y no banqueros, que no dudan comer caviar Sevruga a 175.000 pesetas el kilo, tener vehículos Ferrari y matar osos en Rumanía, y corsos creo que en eso de su madre, a la misma vez que expropian de sus casas a familias con niños. Y todo su mérito en en la vida es ser amigo de un "semidios". Esas y otra suerte de barbaridades que dan vergüenza y asco que sucedan. Todo ello con la complacencia de determinados jerarcas religiosos, que no abren la boca nada más que para hacer retroceder a la sociedad.

La cerca destruida, al fondo lo que queda del cortijo

Se me viene a la memoria, al hilo de la citada complacencia, lo que ocurrió días pasados en una audiencia episcopal, en la que un joven padre de familia, cristiano, le espetó de lleno al obispo de una ciudad de provincias. Le dijo:

-Sr. Obispo he perdido la fe, cada vez creía en sus postulados, llevo parado unos años, mis hijos no tenían nada y malvivimos gracias a la caridad de los ciudadanos y algunas instituciones. 

Y la autoridad eclesiástica le contestó, ante el asombro de muchos creyentes asistentes al acto:

-No te preocupes hijo las cosas se ponen malas para después ponerse buenas. 

Vamos como aquello de que dios aprieta pero no ahoga. Y se quedó tan hipócritamente pancho

Cerca inexistente en este tramo, a la derecha las construcciones

¿No es vergonzosa la respuesta? Que hubiera hecho cualquier persona normal (un obispo no es persona normal desde luego), pues quitarse el bonete y pasarlo por la concurrencia cristiana que era considerable, echando él los primeros euros, y seguro, estoy completamente seguro, que a ese ciudadano le hubiera vuelto la fe. ¿Pero... ? sigamos con la Cerca de Lagartijo, porque pretender coger peras en un olmo es complicado. 

Una higuera en la cerca

Algunos tramos de la cerca están en pie, y ofrecen la peculiaridad de tener unas aberturas por debajo para evitar la avenidas naturales del agua y una vez en la finca se encauzaba en un pequeño arroyo tributario del Rabanales. A la misma vez vas viendo, a la derecha de la cerca, las horteradas construcciones del quiero y no puedo parcelístico, una contaminante arquitectura para la vista de aquel que no haya perdido aún el sentido estético.

Este era el estado natural de la cerca

La realidad es, una finca con un pasado floreciente, leyenda cierta o no de la cerca, cuyo camino acababa en la venta de la Choza del Cojo, ya inexistente, antes de que el arroyo de Pedroches cruzara la Vía Augusta camino del Puente de los Diablos para desaguar sus aguas en las cercanías del Molino de Martos, por la Huerta de Santa Matilde. Ni cerca, ni el camino puede salir a los antiguos terrenos de la Venta inexistente también, porque la cerca de la carretera te lo impide.

Sifón de la Choza del Cojo (canal derivación del de Guadalmellato)

Ah, y el Arroyo de Pedroches tampoco va por donde nos decía D. Teodomiro, porque ahora se une en paralelo con el de Rabanales para tributar en el Guadalquivir en las Huertas de Tejavana. Sí que es verdad aquello de que, "desde que se inventó el frigorífico y el bidé, ni el jamón sabe a jamón, ni el ..." pues lo mismo, en la historia local, desde que se inventó la especulación nada sabe igual.

Restos del canal de derivación del de Guadalmellato


Fotografías del autor

9 comentarios :

marti dijo...

No hay que extrañarse del estado de esta finca así como de la situación legal de las colindantes. Todo forma parte de un lógica especulativo que se consiente, unas veces, y otras, sin más se fomenta.
El urbanismo cordobés no es una excepción, por ello. Parcelaciones ilegales, dejadez administrativa y amiguismo son elementos que han llevado, entre otros, a las situaciones que describes en tus artículos dedicados a esta temática.

Paco Muñoz dijo...

Marti muchas gracias por tu presencia, hace tiempo que no te leo. Llevas razón, la dejadez administrativa es manifiesta, el amiguismo lo veo en grandes proyectos, y la dejadez creyendo que les da votos, en las parcelaciones. Lo que se pretende denunciar es que estas cosas se veian venir con el tiempo desde hace idém.. Se deja derruirse el edificio y cuando es una ruina verdadera ya está el negocio hecho.
Si las protecciones fueran efectivas a la primera teja caída, la multa que debía superar con creces el importe de lo ruinoso, obligaría a mantener lo protegido.
Un saludo.

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. Yo de esto y de capar ranas, no entiendo nada, pero, siempre tienes algún amigo que sí sabe. El primer paso, analizado por los sin escrúpulos, para pasar de rustico a urbanizable es el deterioro de las viviendas, caída de muros, etc. Esto no debería ser así, pero lo es. Si os cuento todos los casos de Cantabria, necesitaría lo que me queda de vida, y alguna prorroga. Bueno, vamos a quitarle hierro al asunto. De Lagartijo, recuerdo las barrabasadas que hacía, siempre según los relatos de mi abuela, contemporánea de él. Hay una que siempre le cuento a mi consuegra cuando se toma el café muy caliente, que termina así: Rafeee, hijo la gran puta, que tienes el gaznate de lata. Un abrazo.

calle del viento dijo...

Marín Hilinguer con Mirabueno y Romero con el cortijo de la cerca Lagartijo han demostrado lo que se puede esperar de estos, mal llamados, empresarios. Muy cordobitas pero cuando hay oportunidad de sacar pasta arrasan con todo. Estos dos lugares eran emblemáticos de la historia de esta ciudad, símbolos de un pasado que conviene recordar y tener presente.
Especial sentimiento tengo hacia el cortijo de la cerca lagartijo porque mi abuelo (que no llegué a conocer) estuvo allí de guarda y conocí por el relato de mi padre las vicisitudes de los obreros para vivir en los años 20 en la Andalucía rural, así y todo, él le tenía un gran apego a aquel lugar y le emocionaba porque allí pasó parte de su infancia y antes de morir pudo ver con pena el deterioro y la ruina en que lo habían convertido. Al final, los constructores han hecho buenos a los sorianos.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias Patxi. Esos eran los tópicos que decían hacía a los piconeros, pero también se le achacan a otros toreros. Las barbaridades urbanísticas del ladrillo siempre y en todo lugar son similares.
Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Gracias Calle del Viento. Luego tú tienes un conocimiento de la historia cercano por tu familia. Cuando hablas de los sorianos, me imagino que serán los últimos propietarios, que lástima no podamos contar con la memoria de nuestros mayores para documentar los lugares desaparecidos.
Un abrazo.

calle del viento dijo...

Sí, creo que Indalecio y Ramón García, los de la casa donde ahora está la Delegación de cultura del Ayuntamiento. Los sorianos debían ser los mayores propietarios a primeros de siglo XX, luego serían los López de Fernan-Númez y ahora estos "emprendedores" de la construcción. Yo no soy refranero pero aquí viene ni pintado el de que "otros vendrán que bueno te harán"

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias por la información, vaya tela tal para cual.
Saludos.

Anónimo dijo...

Del urbanismo cordobés, Parcelaciones ilegales,dejadez administrativa y amiguismocon forma de Convenios era maestra Rosa Aguilar y la gestión de IU desde la Democracia.Siempre lo ha dicho Teresa Alvarez desde que dimitió de concejala.