lunes, 15 de diciembre de 2014

SEFARAD OCULTO, TESTIMONIO DE UN DESENCUENTRO, EXPOSICIÓN EN EL ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL


En el incomparable marco de la Capilla de los Escribanos, anexa a la Iglesia de Santo Domingo de Silos, hoy dependencias del Archivo Histórico Provincial, calle Pompeyos, se está celebrando (he querido emplear esta palabra porque es una verdadera celebración) la exposición "Sefarad Oculto, Testimonio de un desencuentro". Demasiado suave es el apellido, cuando en realidad debía decir testimonio de un crimen histórico y una injusticia. En esta muestra se detalla uno de los muchos y grandes errores de los gobernantes españoles, e injusticias también con otros españoles de distintas creencias. El pueblo sefardí, esos judíos españoles que, por tradición, conservan muchos aún la llave de su casa. 

Cancel de entrada al patio del Archivo Provincial 

Y algo más importante parte del idioma. Yo soy aficionado a la radio, y por esa razón, tienes relaciones de amistad virtual con gente de todo el mundo. He recibido a personas de muchos países, todas ellas amigos o colegas, como se dice en el argot radiofónico, de visita en Córdoba. He procurado siempre, a pesar de tener una economía familiar, que sólo me permitía sobrevivir, dar la adecuada hospitalidad a los visitantes. Luego, bien es verdad que si te vi no me acuerdo, en la mayoría de las ocasiones, es cierto. Pero bueno has bien y no mires a quien.

Entrada a la capilla y exposición

En cierta ocasión visitaron Córdoba dos parejas de israelitas, procedentes de TelAviv, uno de ellos era radioaficionado -mí colega-, y su compañera Rosa era de origen sefardí, por lo que estaba encantada volver a la tierra de sus antepasados. No he vuelto a saber de ellos. Como mi inglés es muy macarrónico, normalmente lo leo mejor que lo hablo -que no lo hablo-, y como siempre ha sido un inglés técnico el usado, del que suprimía la gramática porque no me interesaba, para dejar sólo las fórmulas y esquemas, me entendía con Rosa en Sefardí.

Plano de la exposición

Es curioso como una forma de hablar de los judíos españoles expulsados por la intransigencia y la codicia, pues hubo más de lo segundo, me permitían hablar con una mujer, descendiente de esas personas, que habían transmitido a sus hijos, el idioma y las costumbres de esa Andalucía ancestral, aunque no tan lejana, si cogemos un papel y un lápiz. Muchas veces me he ido atrás, jugando, en mi árbol genealógico familiar y no son tantas las generaciones para irnos quinientos año atrás, emulando lo que dice la letra del tango.

Unas de las vitrinas, abajo símbolos identificativos de los judíos

Mi inglés de chuletario de la radio (hablo ruso, alemán, italiano, portugués y japonés con ese sistema, que consiste en tener las frases escritas para ser leídas en español, y como de usarlo mucho lo memorizas y ya está, en suma macarrónico) que me permitía contactar e intercambiar con cualquier persona los los datos imprescindibles para certificar el contacto, era el complemento, junto con el sefardí para entenderme y explicarle la ciudad a Rosa y ésta traducirlo correctamente a su compañero y a la otra pareja, bien en inglés, muchas veces por deferencia a mí (creyendo mi dominio de la lengua), o en hebreo.

Libros de registros de causas de tribunales

Independiente de los gobernantes de ese país, que son los culpables de masacrar al pueblo palestino, y que pueden empañar la realidad, aunque puedan enarbolar unas razones para justificarla, razonamientos que no se sostienen cuando son ancianos, mujeres y niños los que más sufren de su brutalidad. Creo que a nivel de los pueblos, del escalón inferior de la sociedad, de las personas, se obvian los crímenes de los gobernantes y se establece una corriente de empatía con los seres humanos. Máxime teniendo en cuenta el carácter de paisanaje de sus ancestros con los nuestros.

Un auto de fe

Sin lugar a dudas mantengo que la actuación de los gobernantes "católicos" españoles, que no sé porqué siempre lo son más que el Papa -acordémonos de aquello de la reserva espiritual de occidente-, fue una actuación criminal y políticamente errónea. Eso sin entrar en el instrumento fundamental para conseguir bienes y haciendas, que fue la "Santa Inquisición" y la iglesia española que, para no perder la costumbre, se enriqueció a costa de los crímenes  que llenaron de cenizas los quemaderos oficiales.

Registro de casos inquisitoriales

Todo ello puede verse bien documentado en la exposición, en la que podemos ver documentos, algún que otro auto de fe, composición de los tribunales, etc. Ya es un eufemismo llamar a eso tribunales, donde los acusados no sabían el porqué, ni quien los había denunciado, seguro que muchos por una comisión o simplemente por seguir viviendo, a costa de los méritos. Sin posibilidad de defenderse, torturados, para preferir la muerte antes que seguir sufriendo. O para tratar de proteger a los suyos. 

Una hornacina de la capilla

Similar expulsión ocurrió con los moriscos, aunque a estos les ha sido reparado simbólicamente el error reconociendo su españolidad. Sin embargo a los sefardíes no. Es curioso el antisemitismo del General Franco y su gobiernos, que amalgamaba este peligro con masones y comunistas, mezcla naturalmente imposible y explosiva que, pudiera ser el culpable del mantenimiento de esa injusticia. Antisemitismo de salón posiblemente y seguro por afinidad con el fascismo alemán, porque en el siguiente párrafo de un artículo de Público.es parece significar lo contrario y sino precisamente eso mucho más dulcificado.

Torre y triunfo de Santo Domingo de Silos

"A pesar de las amenazantes frases lanzadas por Radio Sevilla por Queipo de Llano, las grandes familias judías de Melilla "destinaron cuantiosas sumas de dinero a la causa rebelde". Franco, que estaba gestionando créditos con la banca judía de Tetuán y Tánger, se vio obligado a desautorizar las emisiones de Mola y el 15 de agosto de 1936 dirigió una carta al Consejo Comunal Israelita de Tetuán pidiéndoles que no prestarán atención alguna a las emisiones antisemitas." 

Santo Domingo de Silos, sede del Archivo Provincial

Pero apartando mis reflexiones personales, que pudieran parecer tendenciosas  sobre la criminal actuación de los gobiernos españoles y de la iglesia católica, lo importante es no olvidar lo ocurrido y profundizar en ello. La exposición es un punto de partida para tratar de comprender algo sobre este asunto. Está panelada con 16 paneles informativos, acompañados de grabados, y de vitrinas expositoras de diverso material, especialmente literario. Además el marco en el que está desarrollada la exposición es, como no me canso de repetir, digno de visitar también. 


Fotografías del Autor
Bibliografía personal y parráfo de artículo de Público.es