domingo, 25 de enero de 2015

AERÓDROMO DE LOS VILLARES

La pista hacia el suroeste, al fondo las antenas del Lagar de la Cruz

El mismo día que estuve en el antiguo repetidor pasivo decidí, seguir la valla de seguridad del aeródromo de los Villares, para entrar por arriba donde está el Centro del Infoca. En ese lugar donde está el Centro, el camino se bifurca por un cortafuegos, y unas cuantas curvas más abajo, bastantes, acaba en el cortijo de Los Porras. Otro patronímico al que ahora le dicen Las Porradas. 

Aérea del lugar

A partir de ahí sigue una pista forestal y luego una bajada al valle del Cortijo de Barrionuevo, o lo que queda de él, en un lugar precioso, también pero surcado por multitud de hendiduras en la piel del terreno por las motocicletas. Pero no voy hoy a bajar ahí, sigo por arriba por la valla de seguridad de este aeródromo, que tan buenos servicios ha dado a la sierra cordobesa. 

Panel indicador

Ha colaborado para que los pilotos de incendios, apaguen los fuegos que de vez en cuando amenazaban con asolar el territorio. Sin olvidar a la infantería aerotransportada que, desde el helicóptero desembarcaban, en lugares inaccesibles, para pie a tierra, con herramientas simples apagar en primera línea el fuego. Hace tiempo, mucho, fui responsable de un servicio de esa índole, y pude comprobar en muchas ocasiones lo que es ese arriesgado trabajo.

La estrecha senda al lado de la valla

Pero lo que verdaderamente es incomprensible es que, una aeródromo y sus asistencias, hayan prestado servicio durante más de veinticinco años, sin ningún incidente, ni accidente -como leí en un alegato de un piloto-, y de la noche a la mañana digan que no reúne las condiciones de seguridad. Aunque otras informaciones hablan de falta de entendimiento entre administraciones, de avisos no cumplidos o permisividad.

El arroyón y la dificultad de pasarlo

Parece ser que, según las normas, la longitud no podrá ser inferior a mil metros, la anchura de sesenta, y el desnivel al 2%. Esta tiene unos setecientos, de anchura de veinticinco y desnivel del 7%. A lo mejor la norma, con una clausula adicional que dijese: "Salvo en circunstancias de interés general y previa aceptación de empresas y profesionales usuarios, podrá ser usada", tenía salida legal.

Pista hacia arriba, noreste

Hay cosas curiosas muy en este mundo. Por la zona cercana a Torreárboles están variando de altura unos metros una línea eléctrica, porque está dentro de la senda de aproximación a un aeropuerto, que nos está costando a los ciudadanos una millonada, y que no se rentabiliza, porque según las noticias no tienen instrumental adecuado. Amén de la falta de interés comercial de las compañías por él. Seguí pegado a la valla y cada vez se estrechaba más el paso, que no camino.  

Pista hacia abajo.

En un momento me encontré con un arroyón que se  había llevado el terreno de bajo de la cerca, y creado un barranco que, estando a la vez en el borde de una enorme diferencia de nivel era peligroso para mí cruzar. Entonces decidí meterme en el cauce y pasar debajo de la cerca para salir a la pista. En un momento me encontré en mitad de la misma. No tendrá las medidas reglamentarias pero es inmensa, mirándola hacia abajo o hacia arriba. 

Anemómetro y manga

La conocía desde la entrada, donde está el helipuerto, pero no la pista en sí. Ahora me preparé para responder a la posible reprimenda por haber entrado en ella sin permiso, lo cierto es que, o me volvía por donde había venido o me caía al barranco, al nacimiento del arroyo Barrionuevo, al tratar de pasar al otro lado del arroyón. Y, aunque esto no es justificación para mi presencia en el recinto era la verdad.

Centro del Infoca

Pasé por al lado del anemómetro y manga, esperando lo dicho reprimenda, o que un perro dijera, aquí estoy yo de guarda eventual, que estos son más peligrosos. Pero a pesar de que observaba una presencia de vehículos considerable, no me encontré a nadie por lo que salí por la puerta principal y me dispuse a bajar al punto de partida, Centro de Visitantes. La verdad es que la hora temprana y el intenso frío que hacía, dos grados bajo cero, creo contribuyeron a ello.

Final de la pista abajo
Fotografías del autor y aérea de Bing
Bibliografía de la Red