jueves, 18 de junio de 2015

SUBIDA AL CERRO DE PEDRO LÓPEZ

Pedro López desde el lago de Las Jaras

Esta mañana de día diecisiete, se ha cumplido un deseo que tenía hace tiempo, subir al cerro de Pedro López. Cuando hablamos de los toponímicos, normalmente sabemos poco de lo que esconden detrás. En este caso, Pedro López fue un banquero riojano afincado en Córdoba. Durante un tiempo fue suyo uno de los dos bancos que había en la ciudad, el otro era el Monte de Piedad. La fortuna del banquero estaba compuesta por una serie de fincas, y claro el pueblo, seguro, le dio el nombre al accidente geográfico.

Curvas de nivel de Pedro López y límites de las fincas


 Vuelo de 1977 y límites de las fincas

Unas breves pinceladas del banquero. se casó allá por 1838, con María Luisa Amigo, que aportó a la comunidad de bienes 92.226 reales de vellón, y él 16.900, por lo que económicamente parece que dio un buen braguetazo. El primer negocio que puso fue un comercio de paños, de ahí el asunto de los terrenos del Bejarano que parecen fueron suyos. Luego se dedicó a la banca, préstamos. cuando murió en 1890 tenía un capital de 2.369.923 pesetas, según las cuentas oficiales.

Desde el cerro de la Miniya

El sendero de subida en Wikiloc

Las fincas suponían el 3,74% de ese capital. Uno de sus hijos, Rafael, fue durante un corto tiempo, muy corto, por casamiento con su hija y nieta por tanto de Pedro López, Doña María de los Ángeles López de Alvear y Noriega, suegro de Antonio Velasco López-Zapata, 4º Conde de Cañete de las Torres, un apuesto ejemplar de la aristocracia cordobesa, pero que no cuajó en la familia. Una  larga historia posiblemente de intereses para emparentar con la "nobleza", y de ésta con el poder del capitalismo burgués. y al final el desamor (lo que hace falta saber es si lo hubo).

 El collado

Marcas de corte en la roca

El paseo, que ha sido algo más, empezó por la subida por el Barranco de los Picapedreros hasta los barracones y cortijo abandonado de Villares Altos (no sé concretamente si este es su nombre), luego bajada por el barranco del arroyo de los Villares. Allí no hay puerta en el camino y hay que pasar por debajo de la valla cinegética, que viene del vértice de Pedro López y continúa para el cerro de la Miniya, después de pasar por el barranco de los Picapedreros (Vereda de la Pasada del Pino).

 Marcas del sendero de subida al cerro

Equilibrio

Luego Pepe Ramírez y Ricardo del Rey, que eran mis compañeros, pensamos subir a Pedro López. Fuimos al raso de Malanoche, y desde allí por el sendero correctamente señalizado, con montones de piedras, hasta la cumbre de Pedro López. Una verdadera maravilla, yo le temía porque las dos veces que he  ido me he quedado en la dorsal del collado entre la cumbre del Pedro López (659 msnm) y la más al suroeste (594 msnm). Este complejo de cumbres, consta de cuatro, las dos citadas y otras dos, una más al oeste de (537 msnm) y otra más al sur de (541 msnm).

Tonos rojizos del granito

Marcas de sendero en bosque de labiérnago

Sendero entre jara blanca, punzante aulaga y labiérnago, que es el que tapiza la cumbre. Llama la atención de que en lugares cerca de la cumbre del cerro, haya tallas de granito, adoquines, y grandes moles de piedras cortadas, con señales de su corte. Es de imaginar las condiciones de trabajo de las personas que hacían la talla. Si subir ya es un notable esfuerzo, subir y trabajar debió ser penoso. En la parte superior el granito de enrojece, me imagino que de la vergüenza que pudo significar el abuso con los trabajadores. 

 La piedra de la cima

Piedra y labiérnago

El GPS me marcó una diferencia de nivel desde abajo de 197 metros, que arroja un desnivel medio de más de un 18 %. La longitud total del sendero desde el raso hasta la cumbre es de 1.200 mts. Teniendo en cuenta que hay una zona de unos cien metros teóricamente llana, se puede perfectamente comprender que la subida en algunos lugares supera porcentajes exagerados, casi la verticalidad. Hay que escalar prácticamente algunas rocas buscando un paso entre ellas. Hasta la cumbre llega la malla cinegética de los Villares Altos. 


La piedra que se ve desde la distancia y Torreárboles al fondo

Quien suscribe y Ramírez

Las vistas desde arriba maravillosas, toda la urbanización de Las Jaras, y el lago artificial hacia el oeste. Trassierra y Castripicón más lejanos aún. Hacia el noreste Torreárboles, el hermano mayor. Hacia el este, el cerro de la Miniya y su torre de vigilancia. Al noreste la torre de vigilancia de los Villares Altos y el Campo de Golf. Majestuosos los riscos del Guadalnuño al norte, e incluso me pareció divisar la Chimorra (959 msnm) y el cerro del Sordo (933 msnm), pero con mucha y buena voluntad. Lo mismo que la serranía de Osuna y Antequera. Sin problema Sierra Mágina y la de Martos,  la indiscutible de Alcaudete y las Subbéticas, con su techo en la Tiñosa.

Del Rey y Ramírez, al fondo Las Jaras

 Los riscos del Guadalnuño

Un paisaje extraordinario, una mole de granito rosado y más rosado aún, como cité anteriormente, al llegar a la cumbre. Pensé de antemano que me resultaría complicado subir allí, es lo del vaso medio vacío, pero al llegar al collado, después de franquear un trozo que nos hizo pensar lo complicado que sería para bajar, por lo escurridizo de la arena de granito, la cosa se presentaba más asequible. Y al final la alegría de coronar (léxico monárquico), cuando podemos decir hacer cumbre, o llegar a lo más alto. Los compañeros pendientes de cuidar al mayor y más torpe (yo), y es de agradecer. Las fotos de rigor en la mesa superior que mira al oeste, al valle del Guadiato, dejaron constancia de la subida. Mereció la pena el esfuerzo.

Las Jaras y el lago



Fotografáis y vídeo del autor
Bibliografía de Notas Cordobesas.

11 comentarios :

Canario dijo...

Espectaculares las fotos y las vistas!..y me da la impresión de que estás cogiendo un puntito de buena forma física casi sin darte cuenta y a base de caminatas y exploraciones.

Un saludo!

Emilio F. dijo...

Paco suscribo las palabras de Canario...pasito a pasito se llega lejos,ya tenias ganas de verte ahí arriba.y fíjate quien lo diría hace unos meses.La vida de esas "gentes",que trabajan la cantería fue muy dura,no te digo que para empezar el día y cojer ganas algunos ya con 12 años se metian un buen lingotazo de aguardiente para empezar la jornada,y luego durante el día se "anestesiaban" una vida tan dura de trago en trago...en todos esos adoquines y bordillos rosas que yacen bajo el.asfalto de algunas grandes avenidas de Cordoba.son de ese lugar...ni que decir tiene que el mismísimo Pedro Lopez fuera parte beficiada del asunto de cantería...

Paco Muñoz dijo...

Paco muchas gracias, puede que lleves razón, ayer me encontré bastante bien pero es que hoy ha habido un momento que me sentí agotado. El recorrido ha sido por el arroyo del molino (es una fuente de sorpresas, sobre todo cuando vas con expertos) y en una subida me sentí agotado. Luego me recuperé pero hubo ese momento.
Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Emilio me ha costado, pero al fin he subido. Al tercer intento. Y eso que tenía una ruta por el noreste, de mucho menos desnivel. No hago nada más que pensar en la vida de esas personas, sí matar el gusanillo por la mañana, y es horroroso en verano trabajar allí, incluso el agua parece que bajaban a la alcubilla, según me dijiste que hacía tu abuelo. Vaya tela.

Un abrazo

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenas tardes, amigos. Magnífico trabajo. Me han gustado mucho las fotografías, pero aún más el relato. Muchas gracias, Paco. Un abrazo, salud y República.
P/S: Lo de los guantes es un detallazo. ¿Qué ibas a por chumbos? ja

Paco Muñoz dijo...

Patxi gracias. Es porque hay que agarrarse o a matorrales o a piedras y si no los llevo salgo siempre "jerío".

Salud.

Pepe Lozano dijo...

Muchas gracias por esta entrada, espero poder subir a Pedro López antes de finaizar este año ayudándome de ella. Es un lujo hacer cumbre o un sendero, sabiendo tanto de lo que pisas gracias a tu blog ��

Pepe Lozano dijo...

Muchas gracias por la entrada, espero poder subir a Pedro López guiado por tu blog, antes que finalice el año. Es un lujo poder hacer cumbre o finalizar un sendero sabiendo de antemano la historia de lo que pisas.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias Pepe, te gustará, además de las marcas de las piedras dejé unas marcas con cinta de señalar en algunas jaras.
Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Pepe Lozano, subimos otra vez la semana pasada, han quitado en el primer tramo las marcas de la jara, cuando vayas a subir si quieres me avisas. Me gustaría subir otra vez.
Un abrazo.

titidemono dijo...

Me podéis confirmar que el cerro Pedro López también se conocía como cerro de la Víbora.