lunes, 17 de agosto de 2015

CIRCULAR POR EL JARDINITO, CORTIJO DEL SOLDADO, BAÑUELO, PIEDRAHITA Y LA SOLEDAD.

Plano del recorrido

Hoy ha sido un día productivo y sobre todo de ampliación de conocimientos. Esta mañana salimos del punto kilométrico 7 de la carretera CO-3314, de allí unos metros adelante entramos por el camino de la Torre del Beato, pasada ésta, bajamos al sendero inferior, y pasamos por el "picadero circular" lleno de profilácticos y toallitas, para unos metros abajo bajar hacia la Fuente del Arco. La sal continua sobre el tronco de la higuera que la estaba destrozando. 

Torre del Beato

Fuente del Arco

Salida a la carretera del Jardinito, antes a la altura de la antigua parcela del Pisto, cuya portada fue importada de una construcción antigua, creo que un molino. Los pesados mastines de siempre (sueltos en el camino) y un chucho nos dieron la nota. Ahora Jardinito arriba en dirección oeste buscando la calle Ulaga, que si consultas el nombre te pregunta si quisiste decir Aulaga. Se puede definir de las dos maneras. 

Zandua o Sandua

Los Pradillos

Por Ulaga, la primera a la izquierda y luego a la derecha, bajas a la Aguardentera. Una vez allí giramos a la derecha por la calle cortada del Desierto del Bañuelo, llano a la derecha con el altar y el castañar debajo de la ermita del P. Cristóbal, dejas a la izquierda el edificio de la orden, a la derecha el camino de subida a la ermita citada  (para subir a la ermita puedes solicitar las llaves en el convento). 

Que tiene la zarzamora, llora que llora...

Construcción en el Soldado

Ahora cruzamos las puertas de Zandua, y Los Pradillos, abrimos la cancela que tiene accesible D. Francisco Castejón, propietario del cortijo Del Soldado, y nos dirigimos al cerro del mismo nombre, donde aún quedan vestigios del pasado íbero.  Allí en el cruce que sube hacia el Cortijo de la Torrecilla, nos llamó la atención un grueso muro de piedra, de unos dos metros de altura, que soportaba una explanada encima. En este momento un caballista con dos mastines, alguno de ellos sospechoso, y un par de yeguas más, llegó a nuestra altura. 

Subiendo a la cota máxima

En lo más alto, como siempre

Era Francisco Castejón el propietario del Soldado. Le preguntamos por la construcción y no dijo que era la era del cortijo, tratamos de datar la construcción y nos quedamos en el siglo XIX, parece que su tatarabuelo fue el constructor de la misma. Olivar y cereal era la producción del momento, ahora nada, sí unos olivos viejísimos, y mucha zarzamora, preciosa. Unas fotos en la era. No llegamos a la Torrecilla, seguimos rodeando el cerro del Soldado, el que parece contiene un castro íbero, bueno muchas piedras esparcidas por el suelo. 

El descansadero jocoso

Finca la Al-Amiriyya

Ahora en lugar de dirigirnos al oeste lo hicimos al sur, bajando hacia la Al-Amiriyya. En un cruce que bajaba hacia el cortijo de un amigo -en el que estuvimos una agradable temporada veraniega hace casi treinta años-, cuyo propietario es Daniel, hay en una columna de notable antigüedad una imagen de una virgen con flores de plástico. Más abajo un asiento y una placa jocosa referida a una tal Cofradía del Bacalao. Y sin darnos cuenta nos encontramos en el cortijo, por lo que procuramos salir inmediatamente de la propiedad. 

Pepe trata de abrazar el tronco

Una perspectiva del árbol

Habíamos entrado en ella desde El Soldado sin darnos cuenta. Esta propiedad es una finca preciosa que tiene una torre, que en planos militares del siglo XIX llaman telegráfica, desde luego la estructura arquitectónica es similar a la serie de ellas del telégrafo óptico. Una vez en el camino principal tomamos dirección al Bañuelo (creo que este camino es el que se llama de Los Lagares). Un abigarrado pinar a la izquierda y una finca que se titula S. Rafael del Bañuelo a la derecha. Una vez estuvimos en el valle giramos en dirección a la carretera CO-3314. Un enorme pino se nos presentó a la vista, imposible abarcarlo dos personas, y la altura es descomunal, con una amplia copa que tiene en sus ramas un nido de rapaces. 

Vista del ramaje superior

Camino al Cortijo del Bañuelo

Al llegar a la carretera la cancela cerrada, pero por la parcela de la izquierda pudimos salir, ya que tenía una abertura en la cerca y la puerta estaba abierta. Cruzamos la carretera y visitamos Piedrahita, otro cortijo de solera, para entrar en terrenos de la Soledad y ver un enorme y singular alcornoque, de tres troncos, que impresiona. Luego la salida por el camino de la Torre de las Siete Esquinas a Piedrahita y nuevamente frente al camino de la Torre del Beato, y de ahí por la carretera al puerto de partida km. 7. 

Cortijo de Piedrahita

Un alcornoque singular

Describir la belleza del entorno es prácticamente imposible, afortunadamente no pasa como en el Jardinito que una abigarrada, y en ocasiones caótica masa de parcelas, molesta a la vista. Este sector es de fincas de mayor tamaño, lo que permite contener un entorno más primitivo. Unos nueve kilómetros de recorrido circular muy hermoso con un empezar otoñal para al final recordarnos que a pesar de los buenos augurios seguimos en agosto y, como titulaba Juan Bernier un capítulo de su libro (1), "Córdoba Tierra Nuestra", "¿Dónde encontrar sitios en nuestra provincia en que no hierva agosto?".

(1) Este libro me lo ha facilitado Bartolomé Olivares.

Fotografías del autor