sábado, 26 de septiembre de 2015

ABRIGO DE "LOS MECHINALES" (HORNACHUELOS)

Abrigo de los Mechinales

Cuando bajamos de la Cueva del Negro, después de haberla visitado, descendimos unos diez metros -la distancia entre una curva de nivel-, a otra cornisa inferior, cota de 250 m.s.n.m., buscando bordear la meseta para encontrar un camino de bajada menos pronunciado. Casi llegando a una de las esquinas redondeadas de la enorme planicie rectangular, se nos presentó un abrigo de unos treinta y cinco o cuarenta metros de longitud, cuatro de profundidad, escalonado, y unos cinco o seis de altura. Este presentaba filtraciones en las paredes por múltiples puntos. 

Cartografía raster del IGN

Vuelo de Appel

Hay que tener en cuenta que si la Cueva del Negro tiene un grosor de techo de aproximados dos metros, aquí estamos hablando de unos quince por la parte más corta, por lo que el posible almacenamiento o filtración de agua por sus estratos es más posible. Su ubicación está en la esquina sureste de la gran planicie o meseta que se ubica entre las cotas de 280/290 m.s.n.m. planicie que pertenece en su totalidad a la finca Zahurdilla, pero tanto el abrigo que nos ocupa, como las dos terceras partes de la visitada Cueva del Negro, lo son de la finca Allozar. Por lo tanto, el abrigo que hemos llamado de los Mechinales, forma parte de esta última finca, como se podrá comprobar en los planos catastrales.

Serrano, Abén y Pancho

Serrano, Curro, Abén y Pancho

La creencia generalizada del grupo, es que ésta es la cavidad que se divisa desde la carretera, aunque esto es secundario. El abrigo es relativamente pequeño, seguramente con el tiempo y las filtraciones profundizará más en la meseta. Tiene un escalón y dentro de él, hay tallados en la caliza unos pilones que estimamos serán para almacenar el agua de las filtraciones. Uno de ellos sería de un metro por un metro y unos sesenta centímetros de profundidad. Pero si la singularidad de este hecho nos llamó la atención, nos la llamó más la existencia de unos agujeros en la pared tipo mechinal, así como en el suelo. Al no tener toponímico conocido, decidimos a propuesta de Pepe Serrano, llamarle Abrigo de los Mechinales.

Curiosos mechinales en la pared que se repiten en el suelo

Filtraciones

Pilón que se cita

Surgió un debate sobre el significado de esos mechinales; cada uno expusimos un uso distinto, creo que el más aventurado y simplón fue el mío, que lo considere el sostén de una conducción de agua, a pesar de que no había filtración en su cabecera como me hicieron ver. Luego después de escuchar los diferentes usos, y que todos versaban sobre el sostén de una pared más o menos, Curro dijo que creía era un muro relleno de materia vegetal apisonada, a modo de corta vientos. De todas formas son los llamados mechinales, unas curiosas señales, talladas por parejas en pared y suelo. Esperamos tener suerte y que cualquier lector que conozca el lugar o sepa lo que allí había, nos lo aclare.

Otra vista del pilón

Detalle del pilón

Desnivel considerable de la ladera

Después de tomar medidas, localización geográfica, y sobre todo descansar un rato, decidimos bajar al corto arroyón (no sabemos tampoco el nombre) que rodea toda la meseta, baja del norte -paralelo al límite del Parque Natural- hacia el sur para después subir al oeste y desembocar en el Río Bembézar, hoy presa de derivación. La planicie está entre las cuencas de los ríos Gadalvacarejo y Bembézar. Una vez abajo subimos por un pendiente cortafuegos, recién arreglado, que nos llevó a una puerta que tuvimos que pasar, unos acordándose de los tiempo de la mili, arrastrándonos, Curro nos dio una lección de habilidad, tendiéndose en el suelo al hilo de la puerta y pasando ésta por encima de él.

Una gran piedra desprendida


Un cuarenta por ciento de desnivel para la subida

Alzado y planta del abrigo

Un bonito día, un hermoso territorio el del Parque de Hornachuelos, y una buena gente.

Fotografías y vídeos del autor, Apple e IGN