miércoles, 16 de septiembre de 2015

EL LAGAR DEL SOLDADO O EL PAGO DEL CASTILLEJO

Fachada principal y puerta

La finca del Lagar del Soldado, que según cita Castejón en su artículo sobre el castro ibérico, tenía más de cuarenta fanegas, y que fue anexionada junto con otras a otra mayor, que se llamó San Victoriano, ahora es un fantasma de lo que fue. Como la inmensa mayoría de las cortijadas serranas, está abandonada teóricamente, es decir no tiene habitantes permanentes y no tiene ninguna producción agrícola. Hoy la propiedad de la finca es de los herederos de D. Rafael Castejón y Martínez de Arizala, posiblemente en la generación de nietos.



Distintas vistas aéreas de Apple

Los olivos centenarios viven a su albedrío, y comidos de matorral, y dudo que se recoja su producto. Quizá donde hay alcornocal posiblemente se recoja en corcho cada ocho o nueve años. O ganado equino para uso y disfrute de los propietarios, sin otra finalidad. Un debate continuo, ahora muy actual, por haber asociaciones ciudadanas que se preocupan de ello, es la liberación de los caminos, la inmensa mayoría usurpados, en litigio algunos, los que están más claros, y en discusión bizantina otros, los que llevan más años sin usar, y como impera aquello de que las costumbres hacen leyes, en este asunto se da esto con frecuencia. 

Fachada principal y fuente

No acabo de entender nunca el sentido de la propiedad tan exacerbado de algunos propietarios. Se da la paradoja que en muchas parcelaciones clandestinas han llegado al extremo de hacer el camino de con una anchura mínima, que no permite ni siquiera cruzarse dos vehículos y un paso dificil para los de tercera categoría, que luego, cuando los planes lleguen, obligaran al retranqueo de cercas para dotarlos de la anchura mínima que permita una seguridad adecuada. Incluso ese retranqueo lo hacen en los accesos los propietarios ya, porque ni ellos mismos pueden maniobrar para acceder a su propiedad.

Coqueta fuente

Es cierto que muchos usuarios de caminos no se merecen ni siquiera pasar por ellos, pero son los menos. Y no lo es menos que ese paso permite una presencia humana que sin el haría que la naturaleza, que no perdona los errores, ocupara lo que desde la noche de los tiempos es de la ciudadanía. Muchos caminos, servidumbres de paso y otros puramente públicos y reseñados en ordenanzas escritas están en esa tesitura. Por este lagar de solera, con una era bien construida en el valle, lo que demuestra el cultivo del cereal en su tiempo, pasa uno evidente, el camino de Sandua. 

Vista desde la entrada al patio principal

Desde arriba, desde el otro valle mas cercano a la ciudad, este camino abandona al de los Lagares, que sigue en busca el poblado del Bañuelo desde Piquín (otro gran debate), para llamarse de Sandua y acabar en otro hermano mayor, que en la topografía de 1872 llaman del Bejarano. En este valle del Lagar del Soldado o Pago de Castillejo, nombre por el castro que llamaban Castillejo, y nada más acertado porque la enjundia de las ruinas así lo requieren, nace un afluente del arroyo Bejarano, en el triángulo que forman las tres propiedades Torrecilla, Melgarejo y Soldado, al que los mencionados planos llaman Arroyo de Sandua.

Fuente y pilar

El Lagar en algunas vistas aéreas está representado por una construcción en ele invertida, quedando en la actualidad solo el palo principal de la letra. Un cuerpo rectangular estrecho de dos plantas, con fachada principal al noreste y patio cercado delante con fuente surtidor y pilar con pila adosada. en el suroeste  otro patio comido por la vegetación, con una alberca y posiblemente la nave o cuadras que da cara al sureste. Esta fachada, que es solo pared, tiene un contrafuerte escalonado en su base, y una especie de foso que llama la atención. 

Interior vivienda abandonada vista desde la ventana

En su lado noroeste, ya que la orientación no es pura a los cuatro puntos cardinales, hay una vivienda que ha estado habitada hasta hace poco. Parece que por un inquilino que tuvo alquilada la propiedad. Tiene un pozo interior, cuarto de baño y varias habitaciones que acceden al citado patio, pero doña naturaleza ya ha dado buena cuenta de todo. Con el máximo respeto, y en el ánimo de dejar constancia fotográfica, de lo que hoy es y mañana no será, entramos a hacer unas fotos, por una ventana que fue y ahora se asemeja a puerta, categoría a la que no llega. La techumbre está en muy buen estado por lo que la peligrosidad fue nula. Fotografías, e imaginar después el tiempo que lo utilizaron las personas e incluso algún niño recuerde aún su infancia en él y los juegos de agua en su fuente ornamental.

El Melgarejo desde el Soldado

Poco más que añadir en la visita al Lagar del Soldado, citado en muchos contratos de antaño, como Pago del Castillejo, y bajo la tutela económica de los Jerónimos que bien dejó "situados" Fernando III que, hasta controlaban la pesca del Guadarromán, por citar una nimiedad comparada con la producción de vides, olivos, cereal, etc. y otros productos como la caza, corcho, y distintas actividades ganaderas. Otra cortijada más, que si bien no es nada comparada con las hermanas Torrecilla y Melgarejo, era otra que ha dejado de serlo en nuestra sierra hasta que la naturaleza y la dejadez la derribe, mezclando sus ruinas e historia con la tierra que la acogió.

Fotografías del autor
Bibliografía artículo de Rafael Castejón