domingo, 25 de octubre de 2015

EL SENDERO SL-A96

Panel informativo

Pasamos el Cortijo de la Reina, por la antigua CP-234, actual A-3051. Y al llegar al km. 12,5 frente al camino de la Veguilla y la Conchuela está el comienzo de la ruta del SL-A-96. Algo más a la izquierda el cortijo de la Viuda, y a la derecha el panel de la Ruta, y Recicor, "Planta de revalorización y reciclaje", pone el cartel, pero la verdad es que a mi modo de ver, tienen una pinta los residuos algo compleja. Seguro cumplirá todos los requisitos, pero tienen una pinta...

 Arriba de la primera cuesta

Empresa recicladora

Mil trescientos metros de sendero, arriba, pues tiene una pronunciada subida, un cruce; la bajada al apeadero de Las Tablas, del antiguo ferrocarril Córdoba Marchena, a la salida del Túnel del mismo nombre, y la continuación del sendero. El ayuntamiento de Córdoba sembró árboles, en una longitud de 1483 m. hasta el cruce de Redondo Alto, que pone una placa Cortijo de los Mimbrales. Como curiosidad, los últimos 323 metros corresponden al municipio de Guadalcázar. Antes el camino al cortijo Trescientos.

 Cruce con el camino al Túnel de las Tablas

Repoblación del sendero

Unos metros más y una primera entrada al cortijo de Las Tablas. Año 1441 pone en una de las dos columnas, ya son años, 574 para ser más exactos. Me imagino que no será la propiedad de la misma titularidad primera, las familias terratenientes van uniéndose y desuniéndose. Arruinándose y enriqueciéndose, por lo que los cambios de titularidad deben ser manifiestos.

 El sendero dirección este

El aereopuerto desde arriba del sendero cerca de las Tablas

Un kilómetro más y otra entrada a Las Tablas. Otra vez dos columnas blancas, a dos aguas, que destacan, el nombre del cortijo en una y el año en la otra, y en ambas una portada icono con una figura femenina con un pequeño en brazos. Al frente sigue el sendero y a la izquierda está la bajada a Tolín y su abrevadero circular. A la derecha, al fondo también un abandonado Peraleda. En la loma a la izquierda el vértice geodésico de Las Tablas, solo, orgulloso.

 A los Mimbrales, al fondo Las Tablas

Baliza de la senda de aproximación al aeropuerto y entrada a Las Tablas

Antes de llegar al cruce, a la izquierda, entre las dos entradas de Las Tablas, un paraje extraño, una gran depresión de terreno sin labrar, un páramo, donde nace el arroyo del Muerto, tributario del de Vachillón. La campiña es inmensa, desde las alturas disfrutas de suaves colinas, y profundos arroyones estacionales. Desde allí se divisan Sierra Morena, majestuosa, el valle del Guadalquivir y la zona urbana. Pero triste, por lo menos en otoño, ni un pájaro, ni una liebre, claro poco que comer en este tiempo. El gasoducto señalado en el camino, que sube por la Conchuela y cruza Las Tablas discreto.

 LasTablas 1441

Las Tablas

A primera hora de la mañana en dirección a Córdoba, brillaba la iluminación del aeropuerto, la cabecera verde y las luces de pista. Un aeropuerto -si no como el de Castellón, que es el colmo-, que cuesta abrirlo un potosí y mantenerlo, y eso que no está completo de personal, además del dineral que ha costado en indemnizaciones. Y vivíamos los proletarios por encima de nuestras posibilidades. Arriba en el comienzo del sendero un poste de madera y una baliza alimentada con un panel solar, para señalar la senda de aproximación. 

 El castillo del Almodóvar en la lejanía y los Mimbrales en primer plano

Horizonte y la soledad de un árbol

Los árboles no son elemento corriente, andados casi tres kilómetros, una muestra a la izquierda, sin apenas más congéneres hasta la entrada de la Haza de la Caridad, que tiene arbolado el camino de acceso, a la derecha el acceso a Villafranquilla (yo me guio del mapa catastral), una balsa de agua de unos 3600 m2, y luego el cortijo. Unos trescientos metros más de sendero y otro árbol. En este sector conté una decena separados muchos metros entres sí. No sé qué significado tendrá haberlos dejado aislados, ni que señalan. 

 Inmensidad

Sendero, a la izquierda el nacimiento Arroyo del Muerto

Mil cuatrocientos metros más y una solitaria encina, más bien dos juntas. También el oleoducto Rota Zaragoza, señalado a ambos lados del camino. Ya está finalizando el sendero y estamos en los terrenos del Judigüelo, sin olvidar Los Libros, donde el toro, y los residuos del trazado de la Cuesta del Espino, la del s. XIX y las modificaciones del XX. Empedrada. Aquí en la cota máxima del trazado, dos torres de telefonía celular. Los restos del ventorrillo y el antiguo cuartel de la Guardia Civil que señala el plano de 1899, seguro están encerrados con el pinar que sostiene el talud por donde discurre la desviación para Málaga.

 Las Tablas

Una mirada hacia atrás, más soledad

Ahora ya se aproxima la salida a la N-IV, otra vez el toro abajo . Podemos salir (juego con la tercera persona muchas veces, seguro que erróneamente, porque normalmente voy solo) bien a la autovía, o seguir hasta la antigua casa de postas de Mongonegro. Precisamente ahora estoy sobre la antigua N-IV en su cota máxima, quien sabe si alguna vía romana, como atestiguaba el miliario encontrado en ella, y que está en la Hacienda Santa Rosa. Hablar de la Casa de Postas me trae a la memoria recorridos en coche de caballos.

 Arroyo del Muerto

Arroyo del Muerto

-Tu abuelo niño, ha sido la persona que conozco que más veces ha ido a Sevilla en coche de caballos. -me decía Rafalito Moyano, el tabernero de la taberna La Mezquita.
-¿Y eso Rafalito?
-El cante, la guitarra y las juergas. Hasta el extremo de dejar parroquianos enjabonados, prestos para el afeitado, y decirle a tu tío Fernando, atiende a este Sr. que ahora vengo, soltar la bata y montarse en el coche de caballos con Morita, el escayolista. Y ya no lo veíamos en unos días. Claro luego había que oír a tu abuela Antonia, era bajita pero... -completaba Rafael Moyano.
-¿ él que decía? -yo quería saber más
-A él no se le oía en absoluto. Pero kilómetros en coche de caballos tenía ... 

 Vértice geodésico de las Tablas, es curioso se ve desde la foto del satelite

Paneles indicadores. Cruce de Tolín y abrevadero

Yo me imaginaba lo que sería un viaje a Sevilla en coche de caballos, a primeros del siglo XX, no en la bronca de mi abuela a mi abuelo. Seguro que un día entero o más. Teniendo en cuenta que el viaje Madrid-Sevilla eran cinco días, y sirviéndose de las postas. Cantaor por el estilo antiguo, era Rafael Carreras el barbero, como decía Eugenio Noel, el escritor. Y se acabó el sendero SL-A-96, una ruta triste, ahora que la tierra está arada y recogidos sus frutos. Habría que ver muchos años atrás lo que serían las cuadrillas de jornaleros segando el trigo con los rigores de junio, sin una sombra.

 La segunda entrada a Las Tablas

Abrevadero de la Conchuela (foto Ramarvid)

Texto del panel informativo:

"El sendero de la Vía Verde de la Campiña, al Mirador del Toro en la Cuesta del Espino, cuenta con dos puntos de acceso. El primero de ellos, desde la antigua carretera de Guadalcázar que transcurre por la margen izquierda del río Guadalquivir, y el segundo, desde la Vía Verde de la Campiña, una vez que se atraviesa el Túnel de Las Tablas, a la altura del apeadero del mismo nombre.

 La encina de la Hazuela

Otro solitario ejemplar

Desde aquí el camino inicia una lenta subida hasta alcanzar la Vereda de la Canchuela. Desde el camino podemos observar el fuerte contraste entre las tres unidades paisajísticas de Córdoba el área Urbana y metropolitana de la ciudad, en la Vega del Guadalquivir, Sierra Morena al fondo. como una mancha verde oscura, marcando el Norte. y las Campiñas de secano del sur.

Cortijo de Villafranquilla

Cortijo Haza de la Caridad

Conforme avanzamos, los cultivos típicos de la ribera se ven sustituidos por los de secano de la campiña. A excepción de la plantación lineal de árboles y seto vivo que discurre a lo largo del primer kilometro (promovido por el Ayuntamiento de Córdoba), desaparece cualquier rastro de vegetación forestal. Únicamente podemos encontrar algún árbol de forma residual al abrigo de algún borde, riberas de arroyos temporales, taludes o caminos de entrada a cortijos. 

Al fondo el Espino

Antes el Oleoducto de los americanos, Rota-Zaragoza

En el recorrido se podrán divisar cortijadas dispersas que lindan o atraviesan en la extensión de su propiedad todo el recorrido. En el primer tramo destacan los cortijos de la Viuda. Hospitalito Alto y Las Trescientas, seguidos de las Tablas y Tolín, llegando a pasar al final del recorrido por las tierras de La Hazuela y El Judigüelo.

El nacimiento del arroyo del Álamo 

El pinar que supongo oculta el ventorrillo y el cuartel

Dos valores destacan en este itinerario, uno es una fuente tradicional que fue usada como abrevadero en la Vereda de la Canchuela a pocos metros del cruce en el cual la vereda abandona el itinerario dirección al cortijo de Tolín y la Peraleda. El otro valor, es la figura en el paisaje, cerca del final del recorrido, de una espectacular estructura publicitaria de 13 metros de altura, por todos conocida como "el toro de Osborne".

Nubes hacia el este. Al fondo el cono del Ahíllo de Alcaudete
La cota máxima de la Cuesta del Espino antigua

Finalmente, el camino termina en la confluencia con la A-4 a la altura del kilómetro 417.5"

Datos:
"Recorrido: Lineal. Longitud: 9,7 km. (ida). Tiempo: 3,20 horas (ida) 3,00 horas (vuelta). Desnivel máximo: 197 metros. Época: todas las estaciones. En verano temprano al amanecer o al atardecer. Grado de dificultad: Media(ver método MIDE). Piso: Pista y carril. Ciclabilidad: 100%"




Fotos y vídeo del autor y Ramarvid
Bibliografía del panel informativo

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