martes, 20 de octubre de 2015

TORO DE OSBORNE (CUESTA DEL ESPINO)

El toro de Osborne de la Cuesta del Espino

Después de la visita de esta mañana he llegado a la conclusión de que la visita al toro de Osborne de la Cuesta del Espino, no hay que realizarla después de que haya llovido, el terreno es greda y muy pendiente, por lo que es complicado. No obstante merece la pena por el paisaje y por recorrer el antiguio trazado de la N-IV, Cuesta del Espino. Manuel Trujillo de A Desalambrar me ha remitido a una cartografía de 1899, en la que se ve la evolución comparándola con las demas.

Cartografía de 1899, aconsejada por Manuel Trujillo, que nos aclara el antes y el después

 Vuelo de 1956, el toro no está y el trazado es el antiguo

Vuelo  de 1977, ya está instalado el toro y construido el nuevo trazado de la N-IV

La página A Desalambrar, te detalla una ruta, la SL-A96, lineal de unos 10 Km. que parte de la Vía Verde de la Campiña, pasado el Túnel de las Tablas, y finaliza arriba de la actual Cuesta del Espino N-IV. Aunque para llegar al toro hace falta abandonar el sendero y campo a través llegar a él. La distancia desde la primera torre de telefonía móvil hasta el toro es en línea recta de unos seiscientos metros por sembrado.

 Track de hoy

Primitivo anuncio cuando permitían la publicidad

Yo he utilizado la antigua carretera N-IV, cuyo acceso está después de la primera curva de la Cuesta del Espino actual. A la derecha hay una cancela abierta, que permite acceder a la antigua carretera. Desde la cancela hasta el sendero que nos lleva arriba hay cuatrocientos metros de cómodo trazado. El sendero tiene una longitud de 65 m. y 20 de desnivel, por lo que tiene un porcentaje de 30%, con el terreno mojado es prácticamente una odisea subir. Una vez arriba tenemos aún que andar unos 90 m. por el sembrado hasta llegar al borde del andamiaje del toro.

  Contraluz

Tramo recto

Yo tuve que volverme porque había aumentado una cuarta, como el borrico del cura de la Magdalena, con greda en las botas para hacer veinte botijos, pero lo malo fue la bajada. Hay otra solución pero tampoco vale con este tiempo, y es seguir subiendo por la antigua carretera 500 m más, y a la derecha parte otro sendero que en 40 m. nos sube a la cota 264 y, 60 m. más nos lleva a la base del toro. Ambos recomiendo con el terreno seco. Me ha llamado la atención que la base de la antigua carretera, es un empedrado de cantos rodados.


Ahí lo vemos ya cerca

El sendero 

Desde la cancela citada al principio, hasta la unión con el SL-A-96, en una segunda torre de telefonía, hay unos 1.475 m. El toro está instalado en los terrenos de la finca Libros, cuyo cortijo está abajo, al otro lado de la actual N-IV, a la orilla del arroyón del mismo nombre, dirección este desde el toro. Esta parte de la finca linda con las de Ochavillo y Judiguelo, y es la subparcela a), de la parcela 29 del Polígono7, del Catastro, con una extensión de unos 140.000 m2.

 Segunda parte del sendero

 Y el tramo imposible

La Cuesta del Espino siempre ha sido una tachuela de categoría para los aficionados al ciclismo. Su tramo recto primero desde Córdoba, que tenía una longitud de un kilómetro hasta la cancela citada, era horroroso, un aparente falso llano, en el que decían los expertos que había un vacío atmosférico, que incluso dificultaba la combustión de los vehículos a motor. 

 Panorámica casi arriba

Cortijo de Libros

Claro eso no afectaba a un amigo bastante mayor que yo, Francisco, que vivía en la Carlota y tenía la novia, Chari, en Córdoba (vecinos míos actuales), y el vehículo que utilizaba era la bicicleta para pelar la pava, antes había bajado y subido: las Piedras, Rodamontes, y el Espino, y luego le quedaba los Visos, que también se las traía, y si no que me lo digan a mí un día que salí con Valderrábanos (ya estaba la cuesta recta), y lo perdí de vista a las primeras pedaladas. Claro en esa época te podías enganchar en la caja de un camión para aliviarte los desniveles, pero para Francisco eran casi cincuenta kilómetros diarios.

 Me comenta mi amigo Pepe que es un Majuelo, o espino albar con sus frutos

La antigua carretera

Las vistas desde esa altura que, aunque son 264 m. nada más son espectaculares. Todo el escalón serrano, las suaves ondulaciones de la campiña cercana, y las Subbéticas al fondo a la derecha. Hice una foto panorámica desde la carretera, es decir unos veinte metros más abajo del toro. Un poco de historia del toro: en 1956 el Grupo bodeguero Osborne le encarga a Azor Publicidad, el símbolo para el Brandy Veterano. Manolo Prieto, fue el creativo que lo diseñó. 

 Detalle de la base de la antigua carretera, canto rodado

La esquina que vemos desde todos sitios

En 1961 se sustituyen los toros, que eran de madera, por otros de chapas de metal, por culpa de los diferentes accidentes que había causado el viento y el deterioro de la madera. En 1962 la normativa permite alturas de los anuncios de 14 m. que es la que tienen los toros. En 1988 la Ley General de Carreteras obliga a retirar la publicidad, por lo que desaparecen los nombres, pero quedan las siluetas de los toros. 

Tramo de la antigua pista al sur

La pista se pierde arriba y se hace estrecho sendero

Este de la Cuesta del Espino se instala en 1974, por eso lo vemos en el vuelo de 1977. En 1994 el Reglamento General de Carreteras obliga a la retirada de todos los anuncios, en este caso le afecta a los toros. Se genera una reclamación de muchas instituciones que manifiestan que el toro llevaba muchos años formando parte de paisaje, y tres años después 1997 el Tribunal Supremo lo indulta alegando interés estético y cultural. Bueno. En otras comunidades lo interpretan como un símbolo nacional y algunos sufren algún tipo de atentado. 

La antigua carretera, sendero de subida al sur

De vuelta, otro trozo de la antigua carretera

En Cataluña derribaron el último que quedaba en 2007, pero un grupo de gente levanta otro. En Galicia lo pintaron de naranja. A otro en Mallorca le quitaron los exuberantes atributos testiculares, y lo pintaron con la bandera arco iris. Unas veces por reivindicaciones contra los toros y otras de índole política, lo cierto es que el toro, siempre estuvo en el punto de mira de unos y otros. Este de la Cuesta del Espino es uno de la veintena que hay por Andalucía. Personalmente siempre me ha llamado la atención, por lo original, y en cuanto a lo otro ni fu ni fa.

Asoma el toro por el borde del alcantilado

He tenido ocasión de recordar el trazado de la famosa Cuesta del Espino, un Tourmalet local, para los aficionados al ciclismo. Y luego el toro no está en el sendero SL-A-96, que se ve desde él sí. Que no es el mejor momento para verlo de cerca después de llover, porque el camino es impracticable. Por otro lado las vistas son preciosas y cuando los tierras se cambien por los verdes, con sus distintas tonalidades, serán mucho más hermosas. Habrá, eso sí, que esperar a que la tierra se seque para fotografiar el toro de cerca.

Fotografías del autor, vuelos de 1956 y 1977, e Internet
Bibliografía A Desalambrar, y Wikipedia.

12 comentarios :

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. Buen revolcón a la mi memoria. “esto se agarra más que la grea” Mi tío Manuel era “tractorista”, y cuando trabajaba por esos lugares en época de aguas, le ponía las orugas.
Recuerdo cuando volvía con la bici y te agarrabas de un camión que tenía un cartel que decía: Atención frenos potentes. Qué tiempos aquellos.
El último toro de Osborne que quedaba en Navarra lo tiraron hace unos días. Con su pan se lo coman. Un abrazo, salud y República.

Manolo Trujillo dijo...

Antes que el trazado que llamas antiguo existía otro, que posiblemente sea el camino romano (via augusta), y de hecho hay articulos donde dice que se han encontrado muchos restos. Es el camino que aparece a la izquierda en la foto de 1956, ya muy desdibujado en la de 1977. Se ve muy claramente en la cartografía del siglo XIX, donde aparecen ambos trazados http://www.adesalambrar.com/cartografia/1mtn/MTN50-0944-1899-nnn-Espejo.jpg

Paco Muñoz dijo...

Patxi muchas gracias, y me alegro de que la memoria se active, mi padre se enganchaba una vez que otra, aunque no era muy partidario cuando me llevaba en la barra en un silloncito, claro el camión iba más despacio que la bicicleta si cabe. Frenos potentes, que risa. Tres días de sol y le daré un repaso desde abajo, antes de que siembren..
Un abrazo Salud.

Paco Muñoz dijo...

Manolo gracias, como siempre preciso en la cartografía, no me acordé de esta que señalas. En ella se ve la evolución de lo que fue en su momento. La línea de puntos es la actual recta en proyecto, que decimos no carburaban los motores de explosión. Con ella abandonaron las curvas de la derecha dirección Sevilla, y la subida por ahí. Luego hicieron la que todos conocemos, y después la actual con distintas rectificaciones por los accidentes. El corte de la primera se ve cuando subes por el arroyo arriba. Y efectivamente en el vuelo de 1956 es evidente, y veinte años después ya está casi borrada y ahora ya ha desaparecido. Muchas gracias y voy a publicar esa cartografía para que se vea la evolución.
Un abrazo

Pepe Serrano dijo...

En los años sesenta, mi padre y yo íbamos en bicicleta hasta Fernán Núñez, La Carlota, Cortijo del Ochavillo...y recuerdo que decía que la cuesta que había antes era más dura todavía. Es decir, que cuando menos ha habido tres cuestas antes de convertirse en autovía. También recuerdo que había una oquedad a modo de cueva, pero sin poder precisar su origen. Cuando subias pedaleando en una bicicleta de paseo no estabas para contemplaciones. Yo también me en enganchado en la trasera de los camiones, era una gozada. Cuando coronabas estaba el ventorrillo de Candelaria, que era una casilla de peones camineros y allí te podías refrescar. Dicen que por allí anduvo José María "El Tempranillo", no sé si eran leyendas urbanas o tenían algo de fundamento. Un hecho más trágico es que allí llevaban los fascistas a fusilar a las personas acusadas de rojos por defender la legalidad republicana durante la Guerra Civil. Cuentan que alguno quedó con vida y pedía agua sinque nadie de los que pasaba por allí se atreviera a socorrerlo. Triste memoria la del Espino.

gENiUs dijo...

Preciosas fotos Paco, de una zona desconocida para mí como es la campiña ¡La cabra siempre tira al monte!

Paco Muñoz dijo...

Muy interesante Pepe porque el asunto de la cueva es un tema recurrente de mucha gente. Claro había una anterior y otra más antigua que nosotros no hemos conocido. En el siglo XIX, según la cartografía recomendada por Manolo Trujillo, se ve el primitivo camino, a la derecha haciendo una primera curva. después otra gran curva y subía por la derecha buscando el Ventorrillo y un cuartel de la Guardia Civil que había allí. Luego la trazaron recta que es la que conocemos nosotros, donde no carburaban los motores, y que ahora es área de descanso, y a su vez al llegar al arroyo trazaban por la izquierda que es la que queda actualmente como abandonada. buscaba una comodidad de las cotas, más larga y menos desnivel. Y como puedes ver en las fotos se conoce que lo que llamo base sería el primitivo piso empedrado, que luego regaron de asfalto cuando empezó a usarse en las carreteras. En el vuelo de 1956 se ve bastante bien. Lo que ocurre es que ese tramo parece que lo han arado cuando lo abandonaron y solo se ve el escalón. En cuanto a la anécdota habrá tantas y tan crueles de esos asesinos. Se me ocurre que el arbusto puede ser que fuese el que le diera el nombre a la cuesta Espino Albar , como me dijiste el otro día.
Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Gracias Abén. Es un paisaje muy bonito, la pena son los latifundios desde la conquista, grandes cortijos y miseria de los trabajadores, poco reparto de la tierra. Luego está imaginarse que debió ser en su momento un gran bosque del que no queda nada, y lo rica que es esa tierra, desde tartesos, iberos, fenicios y romanos está dando fruto, lo que lamento es que creo que a los mismos de siempre.
Un abrazo

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. “atención frenos potentes” en mi calle Marqués de Guadalcazar había un almacén de coloniales y una agencia de transportes de la familia Barba. A la de coloniales venia un camión desde Aguilar de Campoo (Palencia) que traía galletas Fontanera. Recuerdo que el conductor era un hombrón con el bigote más grande que he visto en mi vida, los chiquillos le ayudábamos a descargar las cajas de lata de las galletas y luego nos daba unos paquetillos de galletas María. Un día, llegó con un camión nuevo, tenía la leyenda a la que me refiero. Le pregunté, dicen que preguntaba más que la Inquisición, y me dijo que es que ahora los frenos no eran mecánicos, eran hidráulicos. Me quedé como estaba. Junto a este almacén había una cochera donde Luis, el del camión, guardaba eso, un camión, y le pregunté. Me enseño como frenaba el suyo, que era un enjambre de barras de hierro que salía del pedal del freno. Me dijo que los nuevos traían unos tubos que llevaban aceite y frenaban antes.
Me faltó tiempo para bajar a la agencia de transportes, digo bajar, porque estaba cruzando la calle Goya. Fui, por que había un camión, nada menos que un Leyland Búfalo, me asomé por debajo, efectivamente tenia tubos en vez de barras de hierro. También tenía la leyenda. Un abrazo, salud y República.
P/S: El plano al que nos ha dirigido Manolo Trujillo, me ha sacado de un error. Mi familia materna era de Espejo, y muchos de ellos trabajan el Cortijo de la Rotosa. Siempre he creído que se llamaba la Retosa. Así que gracias, y nunca te acostar sin saber una cosa más, ni te levantaras sin que te hayan colocado un impuesto nuevo.

Paco Muñoz dijo...

Bueno la anécdota ahí queda, ahora son muchas las siglas de los vehículos, que su significado sólo lo saben, como decía tu abuela, el que las pone. estamos en un mudo de siglas: ABS,EPS,HDi,RDS, entre cientos de ellas, y estas solo del mundo del automóvil. El mundo de la geografía del que Manolo es un experto, es apasionante, es como un viaje al pasado cuando miras planos antiguos, aunque no te debes fiar muchos de los toponímicos, hay muchos errores en los planos.
Salud Patxi

Pepe Serrano dijo...

Paco, en cierta ocasión que me preguntaron por una abreviatura que había puesto de un trabajo, me dijeron lo siguiente: niño, los cuernos y las abreviaturas para el que los/las pone.

Paco Muñoz dijo...

Eso se decia: los cuernos, como las abreviaturas, sólo lo sabe quien los pone. Yo me acuerdo de haberlo oido muchas veces. Claro en aquellos entonces nos aprendimos, yo por lo menos y quedaba bien cuando lo decía, pues no lo sabían los demás, las de Campsa, Talgo, Cepansa y pocas más.
Un abrazo Pepe.