domingo, 29 de noviembre de 2015

SALINAS DE DUERNAS

Salinas este

Dos veces visité la semana pasada las Salinas de Duernas, primero las usadas y después las que están reformando en otro lugar. Muchas veces las he visto porque formaban parte del paisaje cuando pasabas en coche para cualquier población de esa zona o para Granada, o de joven en bicicleta, a sabiendas que después tenías la cuesta de Espejo. Eran llamativos los montones blancos de sal y el edificio patrimonial, que aún estaba algo mejor. Pero queda en la memoria el nombre y los conos blancos de sal.

Vuelo de 1956

Vuelo de 1977

Vuelo de 2013

Ahora tiene a su alrededor unas naves modernas de almacén, y todo es un inmenso palomar. Aún conserva vestigios del pasado de grandeza, e incluso una modesta iglesia con hornacina en el dintel refleja la importancia que pudo tener la casa. Hay que echar mano de la máquina del tiempo en forma de fotografías analógicas de baja calidad, eso sí, vuelo de los americanos de 1956, que a modo de wingaerdes modernos, nos permiten ver como estaba esto hace sesenta años, y si miramos los mapas también tenemos a nuestra disposición la cartografía de finales del s. XIX.

 Familia Cantador Olaya (Foto libro Salinas de Andalucía)

 Croquis de las edificaciones (Croquis de Feduchi)

En plena produccion (Foto libro Salinas de Andalucía)

Hay un excelente trabajo "Salinas de Andalucía", que recomiendo su lectura (está digitalizado en Internet), a aquellos que estén interesados en ampliar este tema de las salinas, en el que Baldomero Moreno Arroyo junto a Agustín Castro Luque nos hablan sobre las Salinas de Córdoba y del que yo entresaco la parte dedicada a Duernas. Nos detalla el valor histórico y económico, y por ende social que tuvieron estas explotaciones, normalmente familiares. Posiblemente este sea el motivo de que hace unos años se hayan cerrado el 80 % de las explotaciones, las empresas familiares difícilmente pasan de alguna generación. 

Naves y edificios

Edificio principal

Iglesia

La que nos ocupa de Duernas, parece que no abrió el año pasado (por lo menos eso nos dijo un olivarero cercano) y es de las pocas del interior que quedan activas, pero nos llamó la atención que una parte de estas la que está más al este, tuvo, la semana pasada un trasiego de camiones y hormigón bien remozando las instalaciones o ampliándolas. La Dirección General de Rentas, a mediados del siglo XIX, la consideraba una de las más productivas de Andalucía. En los años sesenta del s. XX tenía una superficie de 11,5 hectáreas y una plantilla de unos veinte trabajadores, además de arrieros, encargado y guarda. Y seguro su explotación ya la ejercieran los romanos y posteriormente los árabes.

Salinas oeste

Al fondo la balsa de regulación

 Salinas oeste, desde el oeste

La familia Cantador Olaya, fueron los salineros en la década de 1970. Si vemos las fotografías aéreas observaremos que una enorme extensión de piletas ahora no está visible, sólo las del oeste y este de la explotación. Según nos comentó un lugareño hubo una inundación de lodo que ocupó toda ella, y parece según su opinión que la inversión de limpieza era superior a los beneficios. Este sector antiguo, estaba empedrado, no como ahora que es de hormigón y las dificultades de limpieza se pueden entender. 

Balsa de regulación

 Salinas oeste al fondo el cortijo de Duernas

 Mirando al este

El arroyo del Montecillo de corto curso, que discurre paralelo a la vereda de Córdoba a Cabra, y que rodea las salinas, cruzando la actual N432, fue el culpable de la invasión de barro. Tiene un pequeño dique al lado sur de la carretera para regular el paso pero seguro que no serviría de nada. Todavía se ven los vestigios de la riada en el páramo. De todo ello fueron testigos las cimas de las cerros de la Silla del Caballo, de clara historia ibera o romana (que habría que visitar), por lo pedregales y restos hallados en ellos, que ejercen de vigilantes desde tiempos ancestrales. Nos llamó la atención la vegetación acomodada a un suelo salino. Un espacio patrimonial que no se debería perder.

Desde el pasillo, al fondo la N432

 Puente sobre el arroyo del Montecillo camino de las Huertas

 Otra vista desde el oeste
 
Del libro Salinas de Andalucía de Moreno Arroyo y Agustín Castro Luque. Ilustraciones de L. Feduchi.

"Las salinas de la provincia de Córdoba responden en su mayoría a una tipología de pequeñas superficies salineras de menos de 3 ha usadas en tiempos pasados para abastecimiento local en los pueblos, aldeas y cortijos de la mitad sur de la provincia. La sal era utilizada por los lugareños en las tareas de las matanzas, conservas de carnes, pescados y curtidos de aceitunas. Sólo en esta zona de la Córdoba meridional, al sur del Guadalquivir, se dan las condiciones geológicas adecuadas para que los materiales salinos de Edad Triásica resultantes de una muy ancestral historia geológica dominada por los mares, sean movilizados tanto por ríos y arroyos, como por acuíferos subterráneos, y finalmente conducidos a las pozas de las salinas. 

Desecando el sol

Gran balsa

Seguimos mirando al oeste

Se han catalogado en toda la provincia unas 22 salinas activas o no, aunque es indudable que un estudio de campo más exhaustivo arrojaría números superiores. La mayoría de estas salinas se encuentran actualmente muy deterioradas, semienterradas por las últimas crecidas de los arroyos a ellas asociados, y posteriormente abandonadas por su escasa rentabilidad. No obstante, en tiempos pasados fueron muy prósperas, hasta el punto de que en algunas ocasiones dieron lugar a complejos salineros de cierta envergadura; tal es el caso de las salinas de Duernas, que por su interés arquitectónico y etnológico merecen una atención especial. 

Salinas del este, a la derecha la Silla del Caballo

Salinas del este

El cielo

Estas salinas, con 11,5 ha de extensión, fueron las mayores de la provincia. Se localizan en el término municipal de Córdoba, a pie de la carretera nacional N-432 de Córdoba a Granada. Dicha localidad, por la tipología de sus construcciones, es elegida y citada por Luis Feduchi en el libro Itinerarios de Arquitectura Popular Española: «existe un conjunto de edificaciones que, situadas próximas a las salinas, constituyen un hermoso núcleo dentro del que destacan algunas dependencias por su monumentalidad. Su construcción, seguramente del siglo XVIII, es de una gran robustez. 

 Salinas del este

 Otro montículo con historia

Un rastrillo

El edificio destinado a vivienda y dependencias, incluso iglesia, se ordena alrededor de un patio, quedando exento de este conjunto el almacén de sal, gran nave de tres crujías, con una altura de aproximadamente 6 m en la zona más alta». Las salinas de Duernas continúan en el año 2003 en explotación a manos de su actual propietario. don José Cantador Olaya, hijo del que fue encargado de las salinas durante la década de 1970, nos ha facilitado la información referente al funcionamiento de las mismas, hace unas décadas, cuando aún estaban en plena producción, destacando la dura labor que suponía la continua lucha con el sol. La salmuera procede de un «pozo salinero» dotado de una galería de captación construida con sillares de piedra a un metro de profundidad. 

 Cielo nublado y sol desecándose 

 Nubes

Y más nubes

El agua vertía a una alberca desde donde era distribuida por unas «canaletas» hacia las «piletas, pilas o pozas» de 7 m de longitud por 5 m de anchura y 15 cm de profundidad. En el transcurso de cinco o seis días se producía la evaporación y la consiguiente precipitación de la sal, que posteriormente era amontonada en las «calles» empedradas. Ahí se dejaba secar durante un par de días más antes de almacenarla en una nave construida al efecto. 

 Al fondo la N432

 Castillo de Espejo en la distancia

Terrenos del este y camino

Durante los años 60 cada «pila» producía unos 400 kg de sal a la semana y su manejo y traslado se hacía en carretillas o en borricos con serones. La campaña, de junio a septiembre, se saldaba con 1.800 t de sal, que durante el invierno se envasaba en «sacas» de una «fanega» (50 kg) mediante una medida denominada «cuartilla» (2 cuartillas = 1 fanega). En tiempo de campaña trabajaban 20 obreros, más los arrieros con sus borricos, el encargado y el guarda de las salinas. El panorama en el año 2003 es bien diferente. La robustez de las edificaciones a la que aludía Feduchi no ha impedido que el paso del tiempo y el abandono las deteriore hasta el punto de que se encuentren semiderruidas." 

 Espejo

 Pepe Serrano en el dique del arroyo del Montecillo

La Silla del Caballo

Fotos del autor y libro citado
Bibliografía del libro citado

4 comentarios :

Pepe Lozano dijo...

Que entrada más oportuna para nosotros Paco, precisamente hoy hemos pasado por allí, regresando de una ruta de senderismo por Nueva Carteya, y nos hemos preguntando por esas salinas que veíamos hace años cuando tomábamos esa carretera dirección Cabra. De haber leído antes el post, hubiésemos parado para verlas de cerca con conocimientos. Muchas gracias.

Paco Muñoz dijo...

Gracias Pepe: No deja de ser una curiosidad. Ayer en Ategua, me enteré que no habían renovado la licencia este año,, pero por otro lado hay movimietno de mantenimiento en la más al este (o a Espejo).
Un abrazo

werrybee dijo...

Paco hace unas semanas asistí a una conferencia sobre las salinas de Duernas dentro del ciclo de Patrimonio Industrial de Córdoba y aunque poca, sigue existiendo actividad. En mi muro de Facebook puse un par de fotos con los nombres de los conferenciantes.

Paco Muñoz dijo...

Gracias Antonio, eso creo yo porque las están manteniendo pero unos vecinos de allí me dijeron que no las explotaban, y el domingo en Ategua me dijeron también que no habían renovado la licencia de explotación. Yo creo lo que tú dices porque yo he visto movimietno. Habrá que esperar a confirmarlo en el verano que es cuando funcionan.
Un abrazo