domingo, 1 de noviembre de 2015

Y PARA FINALIZAR, TRES ESTACIONES DE LA ANTIGUA LÍNEA MARCHENA-CORDOBA: VALCHILLÓN, GUADALCÁZAR Y LA CARLOTA


Marchenilla en la estación de La Carlota (Foto spanishrailway.com)

Y para terminar los paseos por la antigua línea del ferrocarril Marchena-Córdoba en la provincia de ídem. una visita a las estaciones de Valchillón, Guadalcázar y La Carlota. Una visita rápida y lamentar que no haya encontrado apenas fotografías de esas estaciones, ahora convertidas, una en una sombra tapiada, Valchillón, otra una serie de muros dentro de una cerca, La Carlota, y otra, la de Guadalcázar, en un llano con un área de descanso y un campo de fútbol que, en invierno es campo de "barropolo".

Estación de Marchena (Foto spanishrailway.com)

Plano líneas (Foto spanishrailway.com)

Existe un anecdotario bastante amplio sobre el ferrocarril y las estaciones. Son muchas las experiencias cercanas, pues el ferrocarril funcionaba como un autobús de línea, era el medio por excelencia de las personas. En algunas entradas hay emotivos comentarios sobre las vivencias de usuarios de la línea. Los traslado a este texto porque los comentarios son menos leídos, a pesar de que son lo que tiene más sustancia de las entradas.  Luego están las noticias, algunas más o menos sensacionalistas, pero que se publicaron en diversos medios. Es una pequeña muestra pero ahí quedan, para poder consultarlas cuando proceda.

 Estación de Vachillón

Estación tapiada de Vachillón

Estación de Valchillón

De Valchillón poco decir, salvo el recuerdo del error de mi padre cuando íbamos la familia para Villarrubia, y nos montamos en el "Marchenilla", anécdota de poca monta. Salvo las composiciones varadas de vagones de transporte de cereales, nada más. Ah, y la Central de alimentación de la línea, que forma parte del conjunto. La antigua estación tapiadas las ventanas y puertas y los urinarios, modernos, nada de aquellos de ladrillo visto con celosía, pero cerrados. La nueva de Adif, cerrada y con una mesa de enclavamiento de concentración de palancas en la galería delante de ella.

 Vuelo 1956, Estación de Guadalcázar

Vuelo 1977, Estación de Guadalcázar

Estación de Guadalcázar

De esta estación ya lo comenté antes, no queda nada. Unas traviesas con un trozo de vía decoran una fuente de mampuesto, en el área de descanso. Un pozo con un arco metálico oxidado, mesas y asientos de madera en el merendero, un campo de futbol de verano, porque en invierno está embarrado, y un aparcamiento al oeste, a la vera de la carretera. La verdad es que algo es algo. El cartel anunciador de que "Usted está aquí", en la Vía verde, y la sufrida adelfa decorando con la baranda rústica de madera, el área de descanso.

Tren en la estación de La Carlota (Foto spanishrailway.com)

Actual estación de la Carlota

Estación de La Carlota

La fotografía del vuelo de 1956 permite ver más ajetreo edificacional en la estación. Aunque la del vuelo de 1977, siete años después del cierre de la línea, permiten ver lo que era el edificio del depósito del agua, y el núcleo principal. Una foto antigua, aunque no tanto, deja ver una parte de ese depósito. Actualmente un edificio a dos aguas, con ventanas rematadas de ladrillo visto, como marcaba la arquitectura ferroviaria clásica. Pero cercado y con huerto semi abandonado. Antes, en el cruce con la carretera de Fuencubierta, unos trozos de raíles "in situ", a la sombra de un eucaliptus que configura una zona de descanso. de la Vía Verde actual.

A continuación una serie de comentarios de dos amigos conocedores de primera mano de la zona que comentamos. José Serrano, Paco Guerra y Manolo Delgado:

Rótulo de Valchillón.

Paco Guerra dijo:

"Emotivo trabajo. Durante muchos años el jefe de estación de Valchillón fue Olivares, padre de un compañero de promoción. Mi padre fue maquinista de esa línea. Paco, las vías verdes al igual que la mayoría de las GR, están destrozadas, porque somos unos cafres. La anécdota: Cuando estaba de Practico en Córdoba, año 1968, esta línea mantenía en funcionamiento el Morse y como curiosidad los vagones de mercancías de Sevilla y más allá se facturaban vía Marchena porque había menos kilómetros y por Ley se tenía que facturar por el camino más corto, y aunque no estuviese en servicio se seguía haciendo. ¡Ah! adjunto enlace sobre esta línea y otras.
www.spanishrailway.com/2012/03/05/marchena-a-cordoba-valchillon/"

Urinarios de Valchillón

Paco Guerra dijo:

"Bonito e interesante cuaderno de viaje. Paco, ¿Tú crees que las vías verdes deberían de existir? Yo creo que la mayoría de ellas no. Como enseñas en tus fotos hay tramos, que están ocupados por agricultores. Cuando se expropiaban tierras para los ferrocarriles, caminos, y carreteras había una clausula de Regresión. Es decir, que una vez finalizado el servicio par la que fue expropiada la tierra, haciendo los trámites necesarios pasarían a sus antiguos propietarios. Claro, era y son, tan complicados los tramites que no se quieren molestar en recuperarlos.
En aquellos tiempos y ahora igual, expropian a los pelados, a los “Señores no” Cuantas veces hemos ido por carreteras, o por tren y decimos, ¡menuda vuelta estamos dando! Los “Señores” decían “a mí, no me cortas la finca o fincas” Tengo recuerdos de la Carlota, concretamente del 7º Departamento. De ahí eran unos vecinos, y amigos, que se apellidaban. Reider y Schmidt, los conocía fonéticamente, así que los he buscado en Internet. Tenían toda una retahíla de apellidos alemanes. Vamos, bastantes más de 8.

                                                       Moderna estación de Valchillón

Otro recuerdo era el de los discos dedicados de radio Córdoba “dedicado a fulanita o fulanito de arte de zutanito o menganito del 7º Departamento de la Carlota. Los ríos y arroyos tienen dos estiajes, uno temporal que es el del clima, y otro permanente que es el de las bombas de regadío. Así que van más secos que la mojama. Menudas bombas usan, son de tal magnitud y profundidad que el acuífero del Guadiana conocido como acuífero 23 está en peligro. En peligro no, agonizando, tal es así, que han tenido que llevar agua superficial a las Tablas de Daimiel."

Mesa de enclavamiento de concentración de palancas (F. Guerra)

Pepe Serrano comentó:

"Paco, aún recuerdo que siendo un niño me pegaba unos madrugones y desde el Campo de la Verdad íbamos andando a la estación de Cercadilla para tomar el Marchenilla y bajarnos en el apeadero de Las Pinedas. Todavía nos quedaba un buen trecho hasta llegar al Cortijo El Ochavillo. Otras veces nos íbamos por la tarde y llegábamos de noche y por sorpresa. Entonces no había móviles. Ya te puede imaginar la familia con los pocos medios que había en aquella época. Los vagones eran aquellos de tercera clase que desde un extremo del tren se veía el otro y con asientos de listones de madera. Si no estaba alerta al pasar por el túnel de Las Tablas y cerrabas las ventanillas el tren se llenaba de humo. A la vuelta en tren venía lleno de cosarios y recoveros con grandes canastos de mimbre a hacer sus encargos y vender la mercancía. Huevos, pavos, gallinas, pollos, conejos e incluso algún lechón. De vuelta solíamos traer algún gallo y como estaba el fielato Victoria mi madre siempre trataba de ocultarlo para no pagar la tasa municipal. Qué tiempos aquellos."

Tablones en las vías, paso a nivel

Pepe Serrano dijo...

"En el apeadero de Las Pinedas terminaba nuestra aventura ferroviaria en el Marchenilla desde Córdoba y comenzaba a la vuelta. Aquello se llamaba y se llama Barriaga y es como un anexo de Las Pinedas. Allí vivía un tía mía, hermana de mi padre, que estaba casada con un descendiente de los colonos centroeuropeos que poblaron la zona en la época de Carlos III, proyecto que llevó a cabo Pablo de Olavide secundado por Thurriegel que cobraba por cada colono que traía. Genéricamente se les llamó a todos alemanes, aunque en realidad había además de esa nacionalidad, franceses, suizos, italianos e incluso españoles de otras provincias. 

 Vagones de cereales y el silo de Valchillón
Yo también tengo un ramalazo de sangre centroeuropea, a pesar de que presumo ser cordobés de pura cepa. Pero bueno, vamos a los del apeadero que me enrollo. Recuerdo que llegábamos bien por la mañana o a la caida de la tarde, dependiendo de la hora de salida. Ya sabes, los madrugones a los que hacía referencia en tu anterior artículo de Las Tablas. En aquel tiempo a la llegada o salida del tren el apeadero era un hervidero de personas que esperaban o montaban viajeros o mercancías. A veces iba acompañado de mi madre, otras de mi padre. Pero este no era nuestro destino final. Aún teníamos que ir andando hasta el Cortijo de El Ochavillo, curiosamente pertenece al término municipal de La Rambla, por caminos y trochas, los "paerones" que dividían las hazas de tierra, hasta llegar a la casilla de la parcela que tenían mis otros tios en medianería con mi padre. 

Valchillón

Eran tierras heredadas de mi abuelo Serrano. Poca cosa, entre ambos eran diez fanegas. Como presente mi padre solía llevar media arroba de Montilla-Moriles que en parte era consumida en el camino cuando nos acompañaba Agustín, un gran amigo de mi padre aficionado a la cacería y que curiosamente se hablaron de usted hasta el final de sus días. Lo mismo que ahora, que cruzas dos palabras con la cajera del super y te ha soltado dos tús como catedrales. En cierta ocasión bien por olvido natural o acrecentado por los efectos provocados por el zumo de Noé, Agustín dejó su escopeta en el camino hasta que se dió cuenta y hubo que volver a recuperarla. Yo no tenía problema, mi padre me llevaba en "curumbillos". 

Central eléctrica distribuidora de Valchillón

La llegada ya te puedes imaginar, sin previo aviso, noche cerrada, mi tía madrina encomendándose a la Virgen del Carmen y a preparar comida y cama. Si era verano no había problema, dormías en la era y al raso. En otra ocasión al llegar al apeadero de Las Pinedas estaban esperando para comunicar a mi padre que mi tía había sido hospitalizada en Córdoba, vuelta para atrás y yo me quedo allí con mi otra tía. Estoy varios días y posteriormente me lleva al Ochavillo, donde estuve otros días más. Como la ropa que llevaba era para un día, mis primos, mayores que yo, bromeaban y me decían que me iban a devolver metido en un costal. Bueno Paco, del apeadero bien poco te he hablado, pero estos son los recuerdos que me vienen a la mente ligados al mismo."

La moderna estación de Valchillón 

Manuel Delgado dijo...

"De las Pinedas era mi padre. Allí nacieron mis dos hermanos mayores. Y una hermana, la única hija de mis padres, la mayor, se le murió con cinco años a mi madre volviendo de llevarla al médico...en el "marchenilla". Después de eso mis padres se fueron a Ochavillo, al pueblo no al Cortijo del que habla Pepe. 


Central eléctrica de Valchillón

Desde allí fuimos un día a las Pinedas, toda la familia, a ver a una tía moribunda de cáncer, de la que tengo gravados sus gritos de dolor. Nos dejó "la catalana" en la Fuencubierta. Andamos por la vía hasta las Pinedas. Después de la visita, fuimos al apeadero y cogiendo el "marchenilla" a Guadalcázar donde tenía otra tía y mi abuela que murió con ella a los 96 años. Casi no se paraba, pero iba tan lento que no había problema. 

Señalización dirección Córdoba, Guadalcázar

El "Jecho", el Baladio son lugares de la geografía emocional de mi familia. Mi padre se ganó la vida vendiendo higos chumbos en la Corredera que llevaba cada día en el "marchenilla" y con el dinero volvía con sardinas y boquerones que volvía a vender en las Pinedas, Las Provincias y la Chica. Cuando estudiaba en la Carlota me quedaba muchos fines de semana con mis tíos en las Pinedas. Allí tengo a mis primos y muchas familia en los cementerios de allí y Guadalcázar."

 Vía Verde, estación del Guadalcázar

Y ahora una serie de publicaciones encontradas en diversos periódicos y revistas

Desprendimiento, (El Siglo Futuro. 08/03/1886)

"El tren 41 de la línea de Marchena a Córdoba hubo de detenerse entre Écija y Fuente Palmera por desprendimiento de 34 metros de la vía. A las seis de la mañana pudo seguir la marcha, después de hecho el trasbordo." 

Descarrilamiento, (Diario de Córdoba. 27/03/1889)

"Después del que dijimos ocurrió el jueves al tren mixto que salió para Écija, ha tenido lugar el de un coche de tercera del tren correo, junto a la estación de Fuente Palmera aunque sin consecuencias por la lentitud de la marcha. En esta línea debe haber algo que es preciso corregir, pues no basta el celo del ingeniero de la sección, don Manuel Cuéllar." 

Entrada antigua estación de Guadalcázar

El caso del niño en la estación, (La Dinastía. 28/04/1892)

"Un acontecimiento extraño y misterioso tiene preocupada la atención pública en las provincias de Córdoba y Sevilla. Parece ser que al llegar noches pasadas a Fuente Palmera, estación distante apenas tres leguas de la ciudad de Écija, el tren mixto que hace el trayecto de Marchena a Córdoba, bajóse del mismo un individuo embozado hasta los ojos en larga capa y depositó en poder del jefe de la estación referida una caja de madera y una carta en la que se le decía que le enviaban en aquella un regalo, sin que se fijara dicho jefe en que la carta no traía firma. Parte el tren (que para allí breves momentos), abren la caja, y ¡oh sorpresa!, se encuentran dentro de ella un niño recién nacido envuelto en ricos pañales de batista.

Zona de recreo antigua estación de Guadalcázar

El jefe, al verse burlado de aquella suerte, grita, protesta, dice que él no carga con el mochuelo, y entonces un guarda-aguja de aquella estación que se hallaba presente compadecido sin duda de la triste suerte que esperaba a aquella criatura, y teniendo en cuenta que su mujer se hallaba criando suplica que se la entreguen para hacerse cargo de ella. No solamente accede gustoso el jefe, sino que también le da las gracias más expresivas por haberle sacado con esta determinación de un grave aprieto. El caritativo empleado coge al chico y se lo presenta a su mujer, la que después de amamantarlo y hacerle algunas caricias, comienza a desnudarle con el fin de reconocerle y mudar su ropa. Pero no bien húbole despojado de la chambrilla, cuando cayó al suelo un papel que debajo de ella se encontraba, en el que se hallaban escritas las siguientes palabras:

 Vía Verde dirección La Carlota, estación antigua de Guadalcázar

 “Quien recoja y tenga este niño será feliz”. Asombrados se quedaron los honrados esposos por tan extraña revelación; pero cuando su asombro llegó al colmo, fue al quitar al pequeñuelo infante la faja, pues de entre ésta comenzaron a caer al suelo billetes de Banco. Repuesto de la sorpresa que aquel hecho les causó, cogieron y contaron los billetes caídos, resultando componer la respetable suma de 125.000 pesetas. Enterado de este suceso el jefe de la estación de Fuente Palmera, exigió al guarda-aguja la devolución del niño, a lo que su poseedor no accedió, como es de suponer, por cuyo motivo se ha originado un pleito, del que seguramente saldrá triunfante el honrado guarda-aguja." 

Desmentido de lo del niño (La Época. 28/04/1892)

"Acerca del hallazgo de un niño en la estación de Fuente Palmera con un fajo de billetes del Banco de España entre las ropas, dice un colega que lo ocurrido es una broma, reproducción de otra dada hace tres años por un periódico de Andalucía." 

Fuente y resto traviesas y rail

Nomenclatura de la estación, (Diario de Córdoba. 09/11/1915)

"...Pero en cambio, tenemos en la línea férrea de Córdoba a Marchena una estación llamada de Fuente Palmera, que dista de aquí trece kilómetros, que no radica ni en el término municipal y que tiene muy mal camino. Teniendo en cuenta estas circunstancias y que toda la correspondencia se hace por la de La Carlota, consideramos que por justicia, por ley, por conveniencia, aquella estación debe llamarse cualquier cosa menos lo que se llama. ¡Cuántos han tomado billete para Fuente Palmera, creyendo próximo el pueblo, y se han encontrado en aquella estación completamente desorientados y sin medios de ninguna clase para llegar al término de sus viaje! 

Traviesas y rail estación de Guadalcázar

Y lo mismo sucede con las mercancías. Así es que yo, haciéndome fiel intérprete de los deseos de estos mis vecinos, dirijo un ruego desde las columnas del DIARIO DE CÓRDOBA al Director general de los ferrocarriles Andaluces, al Ministro de Fomento o a quien corresponda, para que desaparezca de la nomenclatura ferroviaria el nombre de Fuente Palmera y se llame la estación de Navalagrulla, como generalmente se la nombra por aquellos parajes....EL CORRESPONSAL"

Pozo estación antigua de Guadalcázar

Fuego en un vagón, (1916, Diario de Córdoba )

"El jefe de la estación de Fuente Palmera comunica al gobernador que el tren 1.043 detuvo su marcha en aquella estación por estar ardiendo uno de los vagones del convoy, del que fue separado, no ocurriendo desgracias." 

Tren detenido, (Diario de Córdoba. 12/08/1916)

"El tren 41 paró treinta minutos en Fuente Palmera, por descomposición de la máquina que lo remolcaba."

Campo de Fútbol (barropolo en invierno) antigua estación de Guadalcázar

  Vía Verde dirección Córdoba, antigua estación de Guadalcázar

Tragedia en un tren, (1920, Correspondencia de España )

"Sevilla, 5.- Cerca de Fuentepalmera se incendió un vagón de primera del correo de Córdoba a Marchena. Los viajeros intentaron hacer sonar el timbre de alarma, que estaba estropeado y no sonó. Entonces se asomaron a las ventanillas dando gritos. El maquinista no les oía. Seguía ardiendo el coche, y los viajeros de él y de los vagones inmediatos apelaron a disparar pistolas y revólveres, pero el maquinista seguía sordo y el tren corriendo. Por último, uno de los viajeros de los vagones posteriores fue recorriendo la estribera, pasó por el techo del coche incendiado y así logró llegar hasta el ténder, arrojándose sobre el maquinista y obligándole a frenar. Detenido el convoy, se aisló el coche incendiado. No fue posible contener el fuego. Al cabo de una hora el tren prosiguió su marcha. No hubo que lamentar desgracias personales." 

Vuelo 1956, estación de La Carlota

Vuelo 1977, estación de La Carlota

"Datos de la Línea

Hasta 1970 la campiña cordobesa y sevillana fue atravesada por un modesto ferrocarril (el "Marchenilla") que, sobre cerradas curvas, dibujaba un atractivo trazado que hoy se ofrece para el viajero que quiera recorrer el camino entre la Córdoba califal y Marchena, villa señera de la Campiña Sevillana. Andalucía contaba con una de las más densas redes ferroviarias de la península ibérica. En el cometido de unir Sevilla y Córdoba coincidieron las compañías M.Z.A. y Andaluces. La primera de ellas inauguró su línea en 1859 por el valle del Guadalquivir, trazado que hoy perdura.

Puente sobre el Guadalmazán, antes de llegar a la estación de La Carlota

La línea de Andaluces, concluida completamente en 1885 (se hizo con la concesión en 1878), llegó más tarde y tuvo que optar por un camino más sinuoso y duro, atravesando la campiña para llegar a Sevilla por el sur, a través de Marchena. Esta vía verde era a su vez un atajo para los trenes que, desde Córdoba, se dirigían directamente hacia Cádiz, evitando la entrada en Sevilla, apareciendo a la altura de Utrera. 

 Puente sobre el Guadalmazán

Tras la desaparición de las compañías privadas y su integración en RENFE en 1941, el ferrocarril de la campiña fue perdiendo importancia con relación a la línea principal por el Guadalquivir. Esta última era más directa y con un trazado mucho más sencillo para los trenes. De esta forma, tras un paulatino declive, fue cerrada completamente el año 1970, desmantelándose todas las instalaciones al poco tiempo."

Estación de La Carlota actual

El perfil de esta línea era realmente suave, con pendientes que no superaban las 15 milésimas. Siendo sus principales obras de fábrica:

Km. 44, Écija, Puente sobre el Genil (De hormigón armado 5 arcos de 17,75 m.); Km. 65,7, La Carlota, Puente sobre el Guadalmazán, (De tres arcos de 14,7 m.); Km. 83,7, Las Tablas, Túnel, De 300 m. (único de la línea)

Edificio del depósito de agua

Realmente su perfil se vio entorpecido por algunas dificultades orográficas, como lo demuestra el calado del túnel de Las Tablas y los continuados cruces sobre los ríos: Guadajoz, Guadalmazán, Genil, Salado y Corbones. Algunos de estos cruces requirieron posteriores reparaciones, e incluso la sustitución de los mismos para soportar la mayor envergadura de las locomotoras y unidades de tren. Se abrió a la explotación el tramo entre Écija y La Carlota el 10 de junio de 1885 y el 12 de octubre del mismo año hasta Vachillón, a los seis años de iniciadas las obras. El tramo entre Marchena y Valchillón operativo a partir de 1885, facilitó el paso de mercancías y viajeros entre Andalucía Occidental y la Oriental.

Vista desde el oeste de la estación de La Carlota

Estaciones de la línea:

Km. 0 - Marchena,  Km. 17 - Fuentes de Andalucía, Km. 29 - Luisiana, Km. 44 - Écija, Km. 58 - Fuente Palmera (Navalagrulla), Km. 65,7 - La Carlota, Km. 71 - Aldea de Las Pinedas (apeadero), Km. 76 - Guadalcázar, Km. 83,7 - Las Tablas (apeadero), Km. 91,5 - Valchillón, Km. 99 - Cercadilla, Km. 100 - Córdoba."

 Vista sur de la estación de La Carlota

Productos de la explotación:

Cuadro de elaboración propia (spanishrailway.com), sobre los datos que se indican:

Año        Pasajeros  Mercan Tm     Ingresos Pts     Gastos Pts      Coef.Expl %

1896 (a) 44.899   67.799,00 466.869,43 553.253,03         114,37
1897 (b) 458.984,19 479.959,64                                 104,58
1898 (b) 542.861,41
1899 (c) 549.696,52
1900 (c) 556.312,19 581.967,20                                 104,49
1903 (d) 655.680,23
1904 (d) 640,926,18 730.935,83                                 114,06
1905
1906 (e) 569.736,63
1907 (e) 74.712   47.897,00         541.511,00 656.690,75 121,25
1908
1909 (f) 580.800,09
1910 (f) 89.530   52.149,00         666.595,17 740.496,06 111,11

Restos de vía antes de llegar a la estación de La Carlota, zona de descanso Vía Verde

         Restos de vía antes de llegar a la estación de La Carlota, zona de descanso Vía Verde

(a) Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1898, página 99
(b) Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1899, página 98
(c) Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1901, página 74
(d) Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1905, pags 134/135
(e) Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1908, pag 210, 211 y 214
(f)  Anuario de los Ferrocarriles Españoles, año 1911, páginas 215, 214 y 210"

Locomotora 040-2271 estación de Córdoba (foto James M. Jarvis)

Como curiosidad decir que, las estaciones no están en las poblaciones que su nombre indica, aunque esto es normal, La de La Carlota está a 500 m. de Fuencubierta, a casi 7 de La Carlota, y a 10,3 km a Fuente Palmera. Luego, al apeadero de Navalagrulla la llamaron Fuente Palmera, y está la población a 15,600 km.  (http://www.spanishrailway.com/)

 
Vuelo 1956 Estación Navalagrulla-Fuente Palmera en la provincia de Sevilla.

Y con esta entrada finalizo la referencia a la línea de FF.CC. Marchena-Córdoba que ahora es la Vía Verde de la Campiña. 

Otras entradas referidas a la actual Vía Verde de la Campiña y sus alrededores:





Fotografías del autor Google y spanishrailway.com
Bibliografía de spanishrailway.com y citada en el texto.

6 comentarios :

Pepe Serrano dijo...

Paco, gracias por la serie de tus comentarios sobre la Vía Verde de la Campiña. Hablar de ella es hacerlo de la propia Campiña. Siempre lo hacemos sobre la Sierra y sus parajes y no es que no lo merezca, pero la Campiña es la auténtica olvida y como dicen los turolenses sobre su ciudad, también existe. Volviendo a la Vía Verde y sus elementos, sobre el puente del arroyo Guadalmazán he de decirte que en tiempos y supongo que ahora también, era la única solución que tenían todos los vecinos, incluida mi familia de comunicación con la aldea de La Fuencubierta o el pueblo matriz de La Carlota. a pesar de las normas que prohibían circular sobre las vías a personas, animales o cosas. O eso o arriesgarse a ser arrastrado por las aguas cuando el arroyo venía aventado debido a las copiosas lluvias. Mi familia lo hizo muchas veces con el consiguiente riesgo. Se da la circunstancia de que la fundación del cementerio de la mencionada aldea fué debido entre otras cosas, a que en alguna ocasión sucedió el macabro hecho de que el féretro fué arrastrado por las aguas cuando era conducido a lomos de una bestia al cementerio de La Carlota. Según testimonio de mi madre, una de sus abuelas fué promotora de la idea y desde su construcción es propiedad de los vecinos de la aldea sin que el ayuntamiento tenga competencias en el mismo. Hoy existe una parte nueva que si es de titularidad municipal. También hay que lamentar el luctuoso hecho del suicidio de un soldado repatriado de la Guerra de Cuba cuando viajaba de vuelta a su domicilio en el tren y a la altura del puente. Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Pepe las gracias a todos vosotros por hacernos participes de vuestros recuerdos, algunos tristes eso sí. Es una belleza distinta pero ahí está. Esta mañana estaba preciosa con su corte de nubes, claros e incluso zonas que estaba cayendo un turbión y a la vez el arco iris. He estado viendo tres pistas de aterrizaje particulares. Para todos los gustos. Me imagino que el problema es porque dado el Guadalmazán es un verdadero río. El cementerio lo ví, está la carretera entre Las Pinedas y el apeadero. Y ya había que tener valor ir a La Carlota a enterrar a una persona, en invierno, o en verano da igual. Me ha llamado la atención que La Rambla tiene dos extensiones de terreno dentro del término de la Carlota, la zona del Ochavillo, de 287.21 ha, y la del Hecho de 576.662 ha (las medidas aproximadas). No sé el motivo de esas islas administrativas, pero tiene que tener su explicación, seguro que por motivos de los propietarios. Muchas gracias nuevamente Pepe.
Un abrazo

Pepe Serrano dijo...

Paco, el cementerio al que me refiero es el de la aldea de La Fuencubierta. Gracias.

Paco Muñoz dijo...

Me había ido por Las Pinedas. Ahora lo entiendo mejor, del cortijo Ochavillo a Fuencubierta, utilizar el puente del ferrocarril para no vadear el Gudalmazán. Esta muy claro Pepe.
Gracias por la aclaración.

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, Amigos. Paco, el relato es muy bueno, e ilustrativo. No conozco el servicio de trenes que pasan por la estación de Valchillón. Perdón, tiene cojones, que en estaciones cerradas y abandonadas se mantengan los pasos al mismo nivel entre andenes. Cuando haya un arrollamiento, vendrá aquello de “me creique y me penseque, son amigos de Don tonteque” Un abrazo, salud y República

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias Patxi, Yo tampoco lo conozco pero es la línea convencional de Córdoba Bobadilla. Pero hay otro mucho peor delante de la misma estación con escalones para bajar a las vías. Somos un país de chapuceros.
Un abrazo y Salud.