sábado, 5 de diciembre de 2015

EL AQUA VETUS AUGUSTA Y SU SALTO DE HUERTA DE MALLORCA A LLANOS DEL MESONERO.

Roquedal desde el aire (foto Apple)

Desde que vi por primera vez como el Aqua Vetus Augusta, salta la dorsal de los montes que separan la cuenca el Arroyo Huerta de Mallorca y Llanos del Mesonero, por una especie de collado que no es más que la cota de nivel que rodea la cima, después de andurrear, por las Laderas Altas desde la fuente de la Teja, sonora ahora y seguro que en su momento de amplio caudal, ese lugar me llamó enormemente la atención, o lo que es lo mismo me fascinó.

 Raster del recorrido

Traza de Wikiloc

Desde la parcelación blindada, Nuevo Hornillo, en una meseta de la cota de los 430 m.s.n.m. aproximadamente, se deja caer la dorsal a modo de lengua serrana, suavemente, hacia el mirador de la vega, durante 242 m. manteniendo un frondoso prado en la cota de los 370 m. que es la que trae la milenaria conducción hidráulica y, desde allí oblicuamente, se deja caer con 34 paradas, de separación media de 13 m., 150 de altura y 450 en longitud, hasta Valdepuentes, donde restituye su horizontalidad. 

 Mapa del siglo XIX, la Vega

 Vuelo de 1956, la Vega

Vuelo Google, 2012, la Vega

Es una obra impresionante, por esas empinadas laderas, que además se llaman, como hemos dicho antes, Laderas Altas. En su cota máxima, al pasar de una vertiente a otra, que quien sea señaló con el número 12, se observa que sufrió una rotura, quien sabe si por abandono o por alguna otra causa, que seguro debió ser después del cese de la actividad de la ciudad palatina. A partir de ahí, vemos como su derrame de cientos de años ha creado formaciones travertínicas de hasta dos metros de altura que, incluyen hasta estalactitas en algunas oquedades, fruto del goteo residual.

 Travertino en el salto de las cuencas

Delante de un registro del acueducto, Pepe Ramírez y quien suscribe (Foto F.Gallardo)

Luego, los pozos de resalto que quedaran con agua se fueron colmatando, y sin la limpieza de los mantenedores, en ellos nacieron árboles que, en gran parte acabaron destruyéndolos. No obstante pueden verse muchos, o todos con perseverancia y audacia. Lo segundo es como consecuencia de lo intrincado y pendiente del terreno, y lo primero, viendo el primer pozo, es como con los espárragos, después de acomodar el ojo, los ves todos. Uno y otro, y otro, bajando en oblicuo y respetando la distancia media entre ellos, después de treinta y cuatro, llegas al hermoso Valdepuentes.

En otro registro del Aqua Vetus Augusta, Pepe Ramírez y Paco Muñoz (Foto F.Gallardo)

 El prado de arriba

Debemos considerar que, la primitiva construcción fue hace dos mil años, pero su nuevo uso, o nueva puesta en valor, sucedió más de setecientos años después, o lo que es lo mismo hace mil trescientos años -más o menos- con el esplendor árabe. Luego, no me canso de decirlo, llegó la oscuridad, con esa oscura, gris y católica edad media. Dicen los expertos que en el siglo tercero fue abandonado el Aqua Vetus Augusta, con motivo de un terremoto, el que también afirman colapsó el circo de Jerónimo Páez. Luego ellos, los árabes, para alimentar la ciudad palatina lo acomodaron y restauraron a los florecientes tiempos del Califato.

 La cuenca del Arroyo de Huerta de Mallorca, arriba el camino

Otra vista del fértil prado de la "lengua" de la dorsal

Por lo tanto hay dos grandes épocas, la augusta de hace dos mil años y la árabe hace mil trescientos. Ya son años de abandono. Volviendo al lugar de la rotura, que seguro se produjo en la segunda época de su rehabilitación, como es obvio, ya que les sirvió a los árabes de Medina Azahara, y siguiendo el mencionado fértil prado que se adentra los doscientos metros por la cota de los 370 m.s.n.m. llegamos a un sitio, sin lugar a dudas, maravilloso, un mirador natural sobre la Vega del Guadalquivir.

 La vega del Guadalquivir, al fondo a la derecha, Almodovár

Abajo la Vega, la casa de las Pitas y la Gorgoja

Un roquedal calizo forma un mirador natural sobre el valle. A nuestra izquierda tenemos el monte de San Jerónimo, hermano mayor, entre éste y nosotros abajo Valdepuentes, y el arroyo corto pero intenso en temporada, de Llanos del Mesonero, que lo cruza el primero. También la ciudad palatina, majestuosa, pero de corta vida. A nuestra derecha el Arroyo Huerta de Mallorca o Mallorga, en otros toponímicos. Abajo la Casa de las Pitas, el cercado del mismo nombre, y el cortijo de la Gorgojuela, y su corte de parcelación del mismo nombre, el canal del Guadalmellato, otra importante obra hidráulica, y la continuación de la Gorgoja hasta la carretera A-431.  

 El roquedal y la Vega

La casa de las Pitas, Gorgoja, la Vega y el horizonte visible

Al frente, a derecha e izquierda, el fértil valle ocupado por infinidad de parcelaciones. Y las barriadas del Higuerón y Villarrubia. Almodóvar a la falda del Castillo. Y la inmensidad de la campiña. Más allá la destacada Estepa, las sierras del Torcal, Grazalema y las Nieves, sin olvidarnos de las Subbéticas y Sierra Nevada. Todo un lujo para la vista, que en días que precedan a la lluvia -añorada-, nos ampliarán el campo visual.

La cota máxima del roquedal

En el roquedal nos subimos, en ese extraño impulso del ser humano del más difícil todavía, cuando tres metros más abajo, con mucha más seguridad, se domina el mismo horizonte. Si visualizamos el vuelo yanqui, de hace escasos sesenta años, o muchos años antes, en el plano del siglo XIX, vemos como lo único que surcaba el valle era la carretera y el ferrocarril, que cortaba el damero agrícola multicolor, de las distintas fincas y cultivos. Pero eso, al igual que el colapso del Aqua Vetus Augusta, es el de nuestra civilización o decadencia consentida. 

Pepe Ramírez en la cima

Pepe Ramírez y Fernando Gallardo en el borde del mirador natural sobre la Vega

Para terminar, decir que los lugares citados son fincas privadas, a los que hay que acceder con la oportuna autorización de la propiedad, aunque siempre queda la duda de que, si una carretera es del Estado, o una línea de ferrocarril, o un río o arroyo, el Aqua Vetus Augusta debe también serlo en su trazado, porque es patrimonio del mismo. Pero eso significa generar un debate jurídico que no procede, cuando el disfrute de tantos años de historia y del paisaje superan con creces todas las leyes.

Fotos del autor, Google y Fernando Gallardo