sábado, 28 de febrero de 2015

CIRCULAR BARRANCO DE LOS PICAPEDREROS, CENTRO DE VISITANTES DE LOS VILLARES Y GR48

Tracker del recorrido circular

En el mes de febrero he subido tres veces por el barranco de los Picapedreros, porque la última ha sido hoy 28 de febrero. La primera subí hasta las casas de los trabajadores y bajé por otro sendero, desde el cortijo en ruinas del cruce con el sendero de los Arenales, que nos lleva nuevamente al arroyo de los Picapedreros y enlaza con el que sube. La segunda iba buscando rodear el cerro de la Miniya, algo más alto que el de Pedro López, 621 m.s.n.m. por un sendero que serpentea el mismo por su ladera sur, por la cota de los 550 m. y enlaza con un cortafuegos que llega hasta su cima.

GR48 / Vereda de Villaviciosa dirección noroeste

Planteé dejar el coche en la entrada de la Urbanización del Cordobés, y desde ahí subir a buscar el cortafuegos primero, para después desviarme por el sendero citado. Mi gozo en un pozo, valla cinegética, y aviso de ganado bravo, esto creo que pertenecía a la llamada Hacienda del Cordobés. Entonces decidí subir por los Picapedreros y llegar desde arriba, al mismo sitio. Busqué antes de desistir una entrada y llegué hasta el GR48, pero imposible a un lado y a otro la maldita valla. Y lo de menos es el ganado bravo, por aquello de la sangre torera, es peor otro ganado.

La cinegética

No insistí, seguí hasta el barranco de los Picapedreros y subí por el mismo. Siempre me resulta arrebatador el paisaje, monumental, con una sinfonía rosa de granito a ambos lados, un arroyo con agua, que gracias a los desniveles suena. Alrededor señales en las rocas de haber bajado también el agua por ellas. Picapedreros. Quien tiene una cierta edad, se puede acordar cuando estaban adoquinando las calles en Córdoba, años cincuenta. Yo tengo recuerdos de empedrar calles aledañas a la Mezquita, así como el ruido que hacían los picapedreros, con unos martillos de largo mango. 

¡No más vallas!

Este oficio es uno de los más antiguos, el precedente de marmolistas actuales. Corte, desbastado, labrado. Y quiero recordar también que no tenían protección ocular, picar y picar. Luego con unos martillos con unos picos de acero, hacían el dibujo de rugosidad, de picado, en la piedra. Hay que imaginarse la calidad de vida que tendrían estas personas. El suegro de Emilio Fernández -ya lo he dicho en varias entradas-, trabajó allí, y hasta para el agua bajaban a la Alcubilla de al lado de la carretera, junto a la casilla de Peones Camineros. 

Vereda de Villaviciosa

Este sendero o vereda, es la continuación de la Vereda de la Pasada del Pino. Parece ser que se llegó a un acuerdo verbal con el propietario de los terrenos de Villares altos, para dejar expedita el camino de los Picapedreros y cerrar el de los Arenales. Pero al final no está muy claro, es una información que me ha facilitado mi amigo, Manuel Trujillo. Por otra parte también me ha llegado una información lamentable incluso con daños físicos a un amigo (Canario), denuncia incluida al agresor, el propietario o arrendador de la finca, que quedó en agua de borrajas, por aquello de los poderosos de siempre.

Vereda Pasada del Pino

Ahora otra valla, pero en este caso como es la Vereda de la Pasada del Pino, tiene puerta y el cerrojo sin candado, nos adentra en la finca Villares Altos. Seguí subiendo. Ya el espacio se tornaba semi australiano, casi llano, granito desecho en el suelo y un enorme eucaliptal. A los dos kilómetros, cruce de caminos. Opté por el que circunda el campo de golf, que también está cercado con valla cinegética, y lo nombran como perímetro de seguridad. A los 862 m. se llega al cortafuegos, cogemos a la derecha, y enfrente parte otro que nos deja en el Centro de Visitantes de Los Villares, decidí este para reducir la aventura, y por si me obligaban a volver. A la derecha el nacimiento del arroyo del Agua y una enorme superficie de pinar. 

Campo de golf ¡cuánta agua consumen!

Mi gozo en un pozo, al llegar a las inmediaciones del Centro de Visitantes, después de un kilómetro recorrido, cuando ya veía sus instalaciones, una puerta en el camino, pero con cadena y candado. Se acabó, no más vallas, búsqueda de un palo con forma de y griega, levantamiento de la malla, introducción del palo y a reptar. Cuando pasé la valla me di cuenta que lo que había es salido del coto. Ahora a la derecha estaba el sendero botánico, que discurre hacia el suroeste, paralelo en este lugar por el llamado Arroyo del Agua que parte del campo de Golf, que cogí durante unos 750 mts.

Cortafuegos autopista

Al llegar a un panel donde el sendero cambia su orientación, hacía el este, torcí a la derecha para llegar al GR48, menos de doscientos metros. Una charca del mencionado arroyo, y una orquesta de ranas. Tenía dos opciones, o GR48 a la derecha por una fuerte rampa, o buscar la CO-3408 por la izquierda. Decidí la izquierda. Unos metros adelante me encontré a una chica, Nuria, con su perro Un boxer de cara noble. Hablamos durante un rato y me dijo que su ruta era ir al Lagar de la Cruz. Como yo le había preguntado por un atajo a la Conejera, decidí seguir un rato con ella, hasta que a los pocos metros se desvió para buscar el camino entre CO-3408 y el Lagar. 

Salida de la cárcel, luego lo dejé como estaba

Yo seguí el sendero hasta aproximarme a la parte norte de la urbanización del Cordobés, antiguo cortijo de la Matriz, y enlacé nuevamente con el GR48. He de decir que el GR48 por esa zona es precioso. Lástima que cercano a la salida de la carretera de Villaviciosa, había en el camino a la orilla del arroyo, un jabalí muerto en un estado de descomposición avanzado, y si no se remedia, los restos irán al arroyo y éste desagua en el Lago de la Encantada de las Jaras. El recorrido efectuado sobrepasaba la media que hago normalmente, es decir mis límites, y me notaba síntomas de agotamiento.

El concierto de ranas en el Arroyo del Agua

Aún me quedaba un tramo para llegar al vehículo, y ya me estaba poniendo nervioso por el cansancio. Decidí aflojar las ganas de llegar y pensar que lo importante era no agotarme del todo. Ya había cerrado el círculo, ahora era volver sobre mis pasos, recorrer nuevamente el camino hasta la entrada de la urbanización. Volví a ver las vallas cinegéticas, que me habían impedido hacer el camino por donde lo había pensado, y nuevamente me cabreé. He de decir que en los doce kilómetros del recorrido solo me crucé, y siempre por el GR48, un senderista, la chica de nombre Nuria, y un ciclista.

Un árbol en el camino

Cuando el GR48 se dispone a cruzar la carretera de Villaviciosa, decidí seguir por el arcén izquierdo, según el sentido de mi marcha, para evitar el cruce de la misma, no estaba muy ágil para encontrarme, al cruzar la carretera, un vehículo con conductor de los que piensan como Fraga, con la calle. Era incómodo el arcén pero seguro. Y ya el coche estaba a la vista, y el descanso. Cierre del programa informático del recorrido, tres horas sin parar y doce kilómetros, era natural el cansancio.

Un jabalí contaminante

Una vez en el coche volví a ver el camino andado en la pantalla, comprendí que en las fotografías aéreas, no se ven las malditas representaciones físicas de la propiedad privada. Esos elementos metálicos que delimitan la libertad. La mayoría de las veces son cárceles para animales, a los que encierran en las mismas para su sacrificio posterior, por dinero y ocio. Es el matar por matar. No el matar por sobrevivir, que es ley de la naturaleza. Pero esa es nuestra sociedad moderna.

La salida a la Matriz, carretera CO-3405 antigua CP110

Una nota final. Hoy ha sido la tercera vez que subí y bajé por el barranco de los Picapedreros en este febrero que acaba, había un poco de overbooking, mucho ciclista y senderistas. Uno de ellos me llamó la atención: -Nosotros nos conocemos de Facebook. -me dijo. -Es verdad si no me llamas la atención no me doy cuenta, gracias. Eres José Carlos Cabello. -le dije. Un buen conocedor de la ciudad y sus alrededores y buen fotógrafo también. Le acompañaba su hija y un amigo. Hablamos y me comentó que bajaban de Pedro López, fuimos juntos hasta la casilla de la carretera, y allí nos despedimos. Un agradable encuentro, pues nos conocíamos solo virtualmente.




Fotografías y vídeo del autor
Bibliografía lo mismo

viernes, 27 de febrero de 2015

SENDERO DESDE LA CO-3408 HASTA EL COLLADO DEL CAMINO DE LOS MORALES

Plano aéreo de Google del sendero

Esta mañana he vuelto a pasar por un sendero muy bonito, que une la CO-3408 a la altura del km 2, cerca de la fuente del Orquín, y un collado que existe en el Camino de los Morales a San Cristóbal. Subimos desde la cota de los 347 m.s.n.m. hasta los 511 m.s.n.m. del collado. Un trazado de unos 1.160  m. y un desnivel total de 173 m. lo que arroja una media de casi un 15%, aunque la realidad es lo de siempre de las medias, hay tramos casi llanos y tramos que pasan del 20%.

Zona semillana, al fondo el cerro de San Cristóbal

Este terreno pertenece al cortijo de San Pablo, por lo menos es lo que el catastro dice.  Puede que hagan cuarenta años o quizás más cuando lo bajé, y recuerdo que era un atardecer y se me hizo de noche. Menos mal que me recogieron en la carretera, y no tuve que bajar a Córdoba desde allí. Entonces no había móviles, pero yo tenía mi emisora portátil. Todos los ruidos eran sospechosos en la bajada, con apenas luz, sólo la que me daba una linterna de petaca. Las sombras se alargaban y tengo que reconocer que sentí miedo.

Un colosal árbol caído

Luego lo subí otra vez para bajar por los Morales, habiendo salido a la carretera por Ballesteros, después de dejar el seiscientos por Los Morales. Esa carretera no tenía apenas tráfico. Como decía en el primer párrafo sobre la medias estadísticas, hay tramos que se te atragantan, por lo menos a mi me han hecho tomármelo con filosofía, otros por el contrario son agradables, todo esto en la subida, la bajada es más cómoda como es obvio pero hay que cuidar la piedra suelta. 

80 Colmenas

A unos cuatrocientos metros de la carretera, nos encontramos un campo de colmenas en una pequeña explanada, y cuando el sendero va girando al oeste. He contado 80. Las laboriosas abejas en lo suyo, y el zumbido de sus aleteos es considerable. No molestándolas no hay problema, bueno no debe haberlo, lo importante es no entretenerse ni acercarse a ellas. Unos metros sendero arriba éste se convierte en arroyo. Unas veces el agua va por una pequeña zanja y otras ocupa todo el sendero.

Un bosque lateral

Aquí si hay que preocuparse, en una zona determinada del agua estaba lleno de abejas, lo que me obligó a salirme del sendero para evitar pisarlas. Estarían en el baño matutino. El sonido agradable del agua, era un caudal considerable, rompía el silencio de la mañana, más bien en lugar de romper amenizaba. Un zarzal enorme era el que protegía la surgencia. Tuve que rodearlo porque el sendero se rompía en este lugar.

Un curioso árbol

El sendero unas veces se estrechaba, otras menos, normalmente pedregoso, encañado entre los 581 m.s.n.m. del cerro de San Cristóbal y  los 541 m.s.n.m del que competía con el del santo protector de los automovilistas más al sur. El collado está en los 511. Lo presentía pero se hacía rogar. No estaba mi forma física muy así que digamos. El montón de piedras a la derecha, que me generó diversas preguntas, me anunciaba que ya estaba arriba.

Se inclina sobre el camino

Señales de alguna prueba ciclista ordenaban el tráfico del cruce. El valle del arroyo de San Cristóbal y el abrevadero del mismo nombre, al frente; a la derecha el camino sigue para la urbanización del santo, por la media ladera; a la izquierda busca el siguiente collado, que por una parte baja al abrevadero y busca el sendero para el Lagar de la Cruz o cuesta de la Traición, y por otra el destrozado que baja a Los Morales. Unos metros a la derecha un brutal destrozo de las motocicletas, baja al valle más brutalmente aún. 

Las piedras del final

Bueno ya estaba allí otra vez, pero en esta ocasión quedaba mucha luz todavía. Y los miedos cada vez son menos, ahora son más políticos y económicos. Me dispuse a bajar y a recrearme de las vistas que en ocasiones se abren al este sobre el valle del Guadalquivir y las sierras jienenses. Nuevamente el agua, y el baño de algunas abejas. Un monumental árbol cruzado sobre el cauce del arroyo.

El collado, sigue para San Cristóbal

Ahora los panales de las laboriosas abejas. Me paré y me acerqué a rodar parte de su trabajo. Me acordé de que las abejas en España, causan más muertes en las personas que las mordeduras de serpientes. Otra vez las estadísticas. Las personas que son alérgicas al veneno de las abejas si no lo saben lo llevan mal. El que lo sabe lleva su inyección protectora, es su seguro de vida. He visto mucha vida en los alrededores, perdices, mirlos, y otras aves pequeñas, posiblemente el olivar y el agua.

La zarza de la surgencia

A mí me picaron varias de chico, y la tierra y el vinagre (otra estupidez), era el antídoto. Sabe que muere y pica, se deja parte del aparato digestivo con el aguijón, que si lo ves al microscopio ni el arpón del capitán Acab. El agua había buscado el cauce del arroyo, y luego buscaría el de la Palomera, cerca del Caserío de San Pablo, y su araucaria inmensa, para juntarse con el de Fray Luis, la otra rama, y después el majestuoso Pedroches (o Pedroche), y luego todos ser fieles a su cauce, que es cuando tributan en el mayor.

San Pablo, la propiedad

El terreno nuevamente llano y ahora el bosque a la derecha. Esta fue también un tiempo zona de peroles, había agua en la fuente del Orquín, sombra, y terreno llano. Luego a lo mejor la suciedad, el abuso encono la relación y cerraron el acceso al lugar. Es como está, el cartel de prohibido y la prohibición de la basura. Un sendero sucedáneo al de la Cañada de la Monja (algo más cómodo a pesar de ser niveles parecidos), para ir al mismo sitio de los terrenos de la Conejera, o más lejos.

Fin y comienzo según se mire

Mi amigo e informador Paco (Canario), del que aprendo bastante, me ha comentado que lo han usado con la bicicleta, le llaman "Los inocentes", no se si serán también los santos, como en la novela de Delibes. Me ha hablado de las colmenas, del agua, y de otro sendero que pasa cerca del aljibe de la ladera del Cerro de San Cristóbal. Ese aljibe es interesante porque estuve en él mucho más joven, y creo que tienen mucho más forraje que tenía entonces su acceso. Entre este y los Morales o el de la Cañada de la Monja se puede hacer un circular bonito.



Fotos y vídeos del autor y Google
Bibliografía del recuerdo

CHALET ABANDONADO EN CARRETERA DE SANTO DOMINGO

Fachada principal orientada al mediodía

Esta mañana rompiendo mi habitual precaución y normas por la propiedad ajena, pero comprobando antes que el estado de la edificación no ofrecía peligro, me aventuré en hacer una visita al chalet nº 2 de la Carretera de Santo Domingo que está de puertas abiertas. El eufemismo es para hacer notar que no hay que forzar nada para la visita, ni nada que lo impida o señale. Accedí por detrás, desde el camino trasero (creo vereda de Linares en ciernes)

Vista aérea de Google

Luego le di una vuelta completa a la edificación y entré por una puerta que da acceso a la rampa. Esta te lleva a la plazuela de la fachada sur, la fachada principal está, como es lógico y de buen criterio, orientada al mediodía. Presenta un buen porte y un amplio porche al que se accede por una escalinata, este mismo porche discurre por la fachada este también, que es donde está la piscina. 

Rampa de entrada

Por su fachada norte tiene un callejón que lleva a uno de bajada nuevamente a la entrada, y de salida a la parte posterior o fachada oeste. Tiene dos plantas, en la superior están los dormitorios, y en la principal el estar y la cocina, amén de otras dependencias. Tiene una superficie construida de 530 m2, del año 1988, por lo menos eso es lo que dice el registro catastral. y la superficie total del suelo es de 6.617 m2. 

Salón desmantelado

Luego tiene otras dependencias adosadas que ignoro su función. en principio estimé que eran las de algún caserío adaptado a la vivienda actual, pero ignoro esta cuestión. Hay que reconocer que el lugar es precioso, desde el porche vemos la grandeza del caserío de San Pablo, junto al arroyo de la Palomera, y la sierra. La ciudad se manifiesta al sur, así como el valle del Guadalquivir. 

Escalera planta superior

Por la ventana norte divisamos, como no podía ser de otra manera la majestuosidad cónica de Torreárboles, siempre presente. Una enorme piscina, orientada norte sur, está sobre la carretera, y el muro de contención que sustenta la plataforma. Ignoro la situación legal de la propiedad y los motivos que la han llevado a este abandono. 

Porche este

No se puede precisar si el desmantelamiento interior lo han realizado los propietarios o manos ajenas. Parece que no ha sido expolio si no "desmonte". La realidad es que no queda nada. No me ha parecido oportuno subir a la planta superior. Pero la superficie es la misma que la principal. Una verdadera pena el abandono de esta enorme y hermosa casa en una ubicación de privilegio.

Piscina con Torreárboles al fondo

Otras fotografías de la casa



Fotografías y vídeo del autor y Google
Bibliografía del Catastro

jueves, 26 de febrero de 2015

SENDERO DE LA CAÑADA DE LA MONJA

El sendero de la Cañada de la Monja

Esta mañana, de un febrero de 2015 que se va, al que le quedan tres días, he bajado y subido por lo que ahora se llama la Cañada de la Monja. No pongo objeción alguna al nombre porque tiene, cuando menos una base documental que lo hace merecedor de él. Esa cañada es la que configura el cauce del Arroyo de la Palomera, cuyo nacimiento ya lo sitúa Francisco Carrasco en su libro de los "Arroyos de Córdoba": 

"Nace en el cerro de Peñascales, por debajo de la finca de San Cristóbal. Cruza la carretera de los Villares por el Km. 5 y baja por la Casería de San Pablo que la recorre..." 

En este párrafo está encerrado todo el sendero que he andado hoy. 

Vuelo de 2002 donde se ve el sendero antiguo y en blanco, el trazado modificado ahora

La bajada, como todas las bajadas, pero la subida se las trae. Parte de la cota de 320 m.s.n.m. frente a la estación de microondas de Telefónica, y termina en el camino de acceso a la urbanización de San Cristóbal, en la cota 570 m.s.n.m, Unos mil seiscientos metros de recorrido con un desnivel de 250m. con un porcentaje medio de más del 16 %. Si miramos los vuelos de 1956 y 1977, vuelos que nos sirven siempre en el campo, como el grabado de Wingaerde en la ciudad, vemos que el trazado actual no es como el que tenía. 

Nacimiento del arroyo de la Palomera, comienzo del sendero o final según se mire.

Yo lo hice con Conchi en los años ochenta, por ir a la parcela de Miguel y Lucia (que está en la urbanización San Cristóbal, y son unos extraordinarios amigos y mejores personas), desde abajo, vamos por capricho. Es esa fecha estaba recién instalada la fibra óptica, entre la estación citada de Telefónica, y la nueva construida arriba, en terreno de la Conejera, que es el límite superior de la parcelación de San Cristóbal. Esa instalación creó el camino. Dejaban de funcionar los repetidores pasivos, y se establecía el contacto de las microondas, entre estaciones con parábolas activas, salvando el accidente geográfico de nuestra sierra. 

Vuelo de 1956, donde se ve el camino que había antes desde la curva

El camino era relativamente ancho y cómodo, salvo el desnivel, que poco se le puede hacer. El sendero nace cuando el Arroyo de la Palomera, estacional, cruza el sendero hacia los Morales y muere, por metaforizar su trazado, cuando cruza la carretera buscando el cortijo de San Pablo. Nosotros accedimos a él, no frente a la entrada de la estación como ahora, sino en la misma curva. A partir de ahí aún había restos de otros caminos en ese primer sector, caminos que podemos ver en las fotografías aéreas.  

Límite de San Cristóbal y San Pablo

La construcción abandonada que roza, en el trazado actual no lo hacía en el antiguo, por llamarlo de alguna manera, pero como se hace camino al andar, como decía el poeta, ya está hecho. Esa construcción parece formar parte de la cantera de la curva y que seguramente se usó para la construcción de la carretera del Cambrón y posiblemente fue alternativa -mientras se construía- de la curva de la estación de microondas de Telefónica, que también un tiempo fue taller de teléfonos públicos. 

El sendero

La cañada por una parte, tiene en su lado noreste el enorme peñascal que coronan, las instalaciones de radio del Ayuntamiento, incluida la TVM, y una empresa privada, que también compró esa altura. Ese terreno correspondía a la finca de Cabriñana. Y por su lado suroeste el cerro de San Cristóbal, es de los Morales. Y cuando empieza la urbanización con el bonito salto artificial que tiene el arroyo, cuando corre, y la alcubilla que llaman los vecinos del Cuadrante, eran los terrenos de la finca de San Cristóbal.  Cuando al principio he hablado de la base documental del nombre, En el libro "Las Aguas de Córdoba" de José López Amo, dice el autor referido a las de Santa Clara.

Plano donde se representa el venero de Santa Clara por debajo de la estación de microondas

"Agua denominada de Sta. Clara: En Cabildo de 15 de febrero de 1577, la Ciudad concedió licencia al Convento de Religiosas Franciscanas de Sta. Clara para que desde un terreno baldío llamado el Pradillo inmediato a la huerta del Maestrescuela, donde se halla un manantial, pudiese encañar y traer toda el agua que necesitase con la condición de que no vendiese alguna sin preceder el permiso del Municipio. Estas aguas, según los datos que obran en el Archivo, tienen su principal nacimiento en tierras junto a la casería de S. Pablo, sitio llamado cañada de la Monja, 

Estación superior de microondas y de telefonía móvil, donde acaba la fibra que va por el camino

pasando su cañería por la hacienda de Morales donde se le agrega un venero llamado de los Pozos y por último otro por bajo de La Huerta del Hierro, nombrado de la Cima, desde cuyo punto vienen todos juntos de arcas en arcas por terreno de la Casilla del Brillante, haza del Ahorcado, ferrocarril, estación, haza Dios Delante, paseo de la Agricultura hasta la de los Tejares nominada del Maese Pedro, donde estaban las Religiosas obligadas a poner todo lo que diesen de sí los explicados veneros..."

Catastral de 1950, también se representan los caminos desaparecidos abajo

Y Manuel Trujillo, investigador inquieto -al que tengo que agradecer mucha información, datos y planos antiguos-, actualmente presidente de la Plataforma A Desalambrar, publicó en la revista "Conoce tus Fuentes", una entrada relativa a esta fuente, llamada Cañada de la Monja, que es la que parece cita López Amo. Aunque en un plano de veneros la sitúan  por debajo de la estación de microondas. Por lo que habría que determinar con exactitud cuál es la verdadera ubicación del mencionado venero. 

Vuelo de 1977 donde no se ve el sendero y si los caminos y la cantera. Ya está la estación de microondas de la curva.

Esta alcubilla la visité con mi mujer cuando éramos novios, por lo que debemos retrotraernos a los años sesenta. Nos costó mucho llegar, y no sé ni siquiera cómo llegamos a ella. Como los tiempos solo daban para una Werlisa Color, y no se usaba con la misma alegría que ahora, la máquina fotográfica -era obvio-, no tengo ninguna fotografía de ese momento. Pero es la misma que detalla con fotografías incluidas Manolo Trujillo. Ahora la espesura es mucho mayor en esa ladera del cerro de San Cristóbal.

Muro de la construcción de delante de la cantera

Y de ahí la documentación del nombre de ese nuevo sendero, que viene a engrosar la lista de senderos de nuestra ciudad. De momento parece que se mantiene, lleva muchos años así, aunque he visto ya señales de neumáticos de motocicletas por él, y una entrada desde el cerro de las antenas, como lo utilicen los motoristas, el destrozo será brutal y luego el agua acabará del todo con él. Creo que la autoría debe de colocarse en el haber de Manolo Trujillo, y la recuperación de ese nombre.


 

Fotografías y vídeo del autor
Bibliografía citada de Lopéz Amo, Fco. Carrasco
y Manuel Trujillo

domingo, 22 de febrero de 2015

CIRCULAR: LAGAR DE LA CRUZ, CONEJERA, MATRIZ, ROSAL, LAGAR DE LA CRUZ

Track del recorrido

Con una faringitis que es como el reloj del albañil, unos días de oro y otros no, que me ha obligado ya a pedir cita con el médico de familia, he paseado esta mañana de domingo, preciosa, con unos 8 grados de temperatura, sin nada de viento, por un recorrido circular que lo hemos empezado en el Lagar de la Cruz. Pluralizo porque lo hemos hecho Conchi y quien suscribe. Al finalizar, a sabiendas que me iba a decir que no, le he dicho que si quería que subiéramos a Pedro López. 

Dirección norte a la Conejera

Hemos partido del llano del Lagar, porque nunca le poníamos el apelativo de la Cruz, con decir el Lagar ya se sabía el lugar, pero sigo sin acordarme del lugar exacto del pozo. A unos cien metros en dirección noroeste, está el cruce del GR-48 y el que cité en una entrada anterior, Que volvi a recorrer 58 años después, y que nos lleva hasta el cruce con la carretera de Obejo, CO-3408, por terrenos de la Conejera, que es el que usaremos en primer lugar.

La Conejera

A unos 860 m. nos encontramos a la izquierda el atajo que nos llevaría al GR-48, seguimos dirección norte por el de la derecha, rodeando el cerro de RTVE y, 1470 m. más adelante, nos encontramos a la izquierda el camino semiempedrado, de subida al punto más alto de la ruta. 1880 m. de recorrido, el impresionante Cortijo de la Conejera, rodeado de campos de malvas altísimas, muchos tallos de más de metro y medio. Y que le queda muy poco de estar en pie esa moderna torre cubierta de su entrada. Una enorme grieta lo determina.

La Matriz o Urbanización el Cordobés

Dejamos el cortijo a la izquierda e iniciamos una bajada, ahora hemos cambiado el sentido de la marcha, vamos hacia el oeste, bajando, y nos encontramos una cadena, con un cartel que dice Salida de Emergencia. Ya no estamos en los terrenos de la Conejera, ahora son de la Matriz, o lo que es lo mismo la Urbanización El Córdobés. Cuando el torero estaba en su apogeo, era muy nombrado el cortijo que se compró allí y le puso Hacienda el Cordobés, no sabemos si en su perigeo, fue el germen de la parcelación especulativa de ese cortijo. Pero está compuesto de un núcleo cerrado (esperemos) de unas cuarenta o cuarenta y cinco subparcelas del Polig. 84 Parcela 11, del Catastro.

Depósito de la urbanización

Rodeamos la Urbanización, nos admiramos de algunas extravagancias arquitectónicas de alguno de sus habitantes, en los que no faltan las balaustradas horteras. Hay que reconocer que la construcción de estas casas, normalmente por culpa del famoso "quiero y no puedo", lo hace un "Calatrava" cualquiera (nosotros tuvimos uno contratado para un local, que había soltado en ese momento el arado, y a pesar de ser aventajado y listo -para cobrar más- no dejaba de ser un aficionado). Cuando hemos recorrido los primeros 2800 m. estamos en el cruce del arroyo de La Matriz, punto más bajo del recorrido circular. 

La urbanización

A partir de ahora todo es subir. Ojo ahora, en los 2940 m. debemos cruzar la carretera, con toda la precaución posible para incorporarnos al GR-48 dirección Lagar de la Cruz. En los 3.270 m. nos encontramos nuevamente la CO-3405 y, unos metros más arriba cruzamos la entrada del camino a la finca el Rosal de Tres Palacios. 

El sendero GR-48

En mi casa siempre decían los mayores -Esta finca -de la que se hablaba mucho, no sé si por los peroles flamencos de mi abuelo Rafael- es del clero. Pero ¿qué no era o es del clero? y ahora con las inmatriculaciones secretas más. Dejamos el clero para evitar que se me acuse de fijación por personas que tienen la fijación contraria. La bolsa que hemos dejado dentro, es una mancha en la que hasta el olor de los jabalíes está presente.

El Rosal de Tres Palacios

Ya llevamos recorridos 3.530 m. aproximadamente, y ahora hay que cruzar nuevamente la carretera. Hay que extremar la precaución en el cruce, pues la velocidad de los vehículos puede ser elevada y además es una zona de curvas. Ahora estamos circulando por terrenos del Rosal margen izquierdo de la CO-3405, Córdoba Villaviciosa, dirección Córdoba. Luego entraremos nuevamente en los dominios de la Conejera, al acercarnos al Lagar de la Cruz. 4.100 m. cruce del atajo al camino de la Conejera. 

Sigue hacia arriba

A la derecha está el mojón del miriámetro (ahora ha variado la distancia) y enfrente la finca que fue de Ángel Domínguez (ya fallecido), El Altillo. Amigo de muchos años atrás, de los tiempos de la radio, y que he visitado en más de una ocasión, con Miguel Serrano, y gozado de la hospitalidad de esa familia. Y sin darnos cuenta hemos llegado nuevamente al llano del Lagar de la Cruz, y vuelta a pensar en el pozo, el Track marca los 4.600 m. Fin del recorrido circular Lagar de la Cruz, Conejera, Matriz, Rosal, Lagar de la Cruz.

Y de nuevo el Lagar de la Cruz.


 

Fotografías y vídeo del autor