sábado, 4 de junio de 2016

EL QUEMADERO DEL MARRUBIAL DE LA "SANTA INQUISICIÓN".

Litografía de 1888 de George Vivian

En nombre de un Dios de amor y perdón se cometieron y siguen cometiendo las mayores atrocidades del mundo. Doña Isabel la "Católica", que era atea en la religión de la limpieza, según dice la historia, la implantó en 1481, aunque ya existía antes de otra manera, pero en esa fecha empezaron a quemar oficialmente, y a quedarse con los bienes de los quemados. La reina verdad, no era ni por un asomo, la actriz Michelle Jenner, que la representó en la TV, que es un cromo, por eso creo que cuando vaya al cielo de la fama, tendrán problemas con las dos, aunque seguro se quedan con la delicada actriz. 

Catastro de 1950

La Santa Inquisición la abolió Napoleón en 1808, luego con la Constitución de Cádiz en 1813 la abolió otra vez  y se implantó nuevamente por el felón Borbón en 1814. Éste la tuvo a abolir de nuevo en 1820 por el tema de Riego, nuevamente la restituyó otra vez y estuvo vigente hasta su abolición definitiva en 1834. Luego continuó hasta nuestro días dentro de la Institución que la representaba, se llama Congregación para la Defensa de la Fe.

Catastro superpuesto al plano actual

Viendo la litografía de George Vivian, que publicó entre otras, en su libro Spanish Scenery (1888) y pasando por encima de lo mucho escrito que hay sobre el asunto, nos podemos trasladar con ella a ese tiempo, pero habría que puntualizar algunas licencias del artista. En ella Vivían dibuja la Iglesia de Trinitarios, la Torre de Santa Marina, la Cruz de Andrés de Roelas, la muralla almohade, el Arroyo del Camello, el Convento de la Merced, Torre de la Malmuerta y Convento de San Cayetano, por este orden que estimo no es real.

Grabado del Archivo Municipal

Una máquina del tiempo es la litografía, lo que dicen fue el quemadero del Marrubial, lugar de la ciudad por la Puerta de Plasencia, llamado así por la mucha cantidad de marrubio que allí había. También por allí estaba el Jardín de Miraflores, que costeó el Marqués de Villaverde (no el cirujano yernísimo), Juan de Dios Manrique. Citan los historiadores el quemadero como un horroroso sitio, un fogón de material y grueso mármol, donde ponían los maderos para quemar a los "infieles".

Fotografía de la Cruz de Roelas año 1950

El método era el que los propio cristianos dicen que les hacía el pueblo romano antes de que subieran al poder y que tantos "mártires" dicen que les dio. Parece que la venganza o los métodos son similares, el pueblo judío más cercano a nuestros días los sufrió y ahora éste emplea peores o similares métodos con la población civil palestina. El genero humano no tiene arreglo. Igualmente las ejecuciones hacían que las propiedades de los quemados pasasen a la Santa, lo que hace sospechar aún más de su arbitrariedad.

Piedra que fue de la basa de la cruz de Roelas, soporta un altar callejero

Hay otra litografía del AMC del mismo lugar, que también representa los mismos sitios, o parecidos, Pero tratare de precisar según mi criterio. La perspectiva es correcta. No sé donde se subiría George Vivian para verla. Con esto nos pasa como con el famoso grabado de la ciudad de Alfred Guesdon. Posiblemente un globo, que de seguro no fue el de Monsieur Pegaux que no levantó, y un daguerrotipo. Lo que pasa es que mirando los planos  y superponiéndolos con los actuales, la cruz de Roelas estaba en lo que ahora es la calle Cinco Caballeros, bastante más separado de los Trinitarios, así como el arroyo del Camello.

Padres de Gracia o Trinitarios de Ripoll, pintor naif

Parece en los planos que, la cruz de Roelas estaría por la confluencia actual de Cinco Caballeros con Tejar de la Cruz, ambos toponímicos son de la misma historia. Los Cinco Caballeros (1) que se le aparecieron al Padre Andrés de Roelas, diciéndole lo de los mártires de San Pedro y que se difuminaron lo mismo que aparecieron, y a mí me hace pensar que el Padre Andrés le afectó bastante el cornezuelo de centeno. Luego está la aparición del Arcángel San Rafael, pero esa es otra historia o leyenda. 

Una perspectiva de los Trinitarios en la fuente

Otra cuestión, la cruz era un humilladero de los muchos que había a la salida de las ciudades, Hay una fotografía de ésta muy mala por cierto y es distinta. Y en un altar callejero cercano, de apariciones marianas, existe una base de piedra que era la que sostenía la cruz en cuestión. Lo que no se puede dudar es que eso se llamó Quemadero del Marrubial, y la razón es por su utilización en los Autos de Fe. (Yo tenía un amigo tan bruto que pensaba que un auto de fe era el coche del obispo).

Puerta de Plasencia, salida de la ciudad para el Quemadero del Marrubial y Madrid

14 estatuas de judaizantes, el 2 de diciembre de 1625, quemaron, las estatuas representaban quienes se habían escapado, perdían sus bienes  pero salvaban la vida. El 21 del mismo mes, diez estatuas más, además de López de Acuña que se había suicidado en la cárcel, Antonio Gutiérrez, María Núñez, de Aguilar de la Frontera; Paca López portuguesa vecina de Bujalance; María de los Santos de Priego; e Isabel Álvarez de Andújar, todos pasaron por el crematorio (método de eliminación que después utilizaron los nazis ) en nombre del cristianismo o mejor dicho catolicismo.

Primer emplazamiento de la fuente que procedía del Carmen 
de Puerta Nueva en la Puerta de Plasencia

Las acusaciones peregrinas: "Acusados de amortajar a sus difuntos con lienzo nuevo, ayunar los sábados, ponerse ropa limpia los viernes y en ellos aderezar los candiles, no comer tocino ni pescado sin escamas y otras cosas por el estilo" Lo de ponerse ropa limpia era un punto, si hubiese sido el sábado diríamos lo de "sábado sabadete, camisa limpia y...", no pega el chiste lo sé, pero la distancia da ciertas licencias. El 3 de mayo otro auto, 17 estatuas, tres muertos previos en los calabozos, muchos agarrotados. Y el 29 de junio de 1655 dos hombres y una mujer.

Escapulario de un quemado

Podríamos seguir enumerando asesinatos, pero ilustres historiadores ya han escrito y detalladamente del tema con datos y documentos. Estuvieron quemando personas y afortunadamente estatuas, en el lugar, hasta mediados del siglo XVIII, tal es así que parece que el lugar se llenó de pequeños cráteres de personas, dice la reseña en un gran número que sacaban huesos de allí para las fábricas de guano. Decían que eran procedentes de bestias arrojadas allí pero no cabe la menor duda que los restos de los quemados a lo largo de unos pocos de años estarían revueltos también.

Escapulario de una quemada

Esa es la página negra de esa religión de un dios de amor que decía en un principio, que la tendrán siempre como una losa, como los asesinos de la dictadura y afortunadamente por mucho que quieran suavizar la historia, ésta estará siempre presente sobre los herederos de esta gente que piensen, que lo hacen muchos, como los de antaño, lo que pasa es que ahora hacen falta guerras inciviles para limpiar quien estorba, y no hay libre albedrío, afortunadamente. Un tenebroso lugar de nuestra ciudad y el pasado reciente de quienes hablan de paz de amor y de perdón.

Un auto de fe, los a quemar con los sambenitos

(1) SOBRE LOS CINCO CABALLEROS, RELATO DEL PADRE ROELAS

“Yo Andrés de las Roelas, natural de Córdoba, y al presente vecino de ella a la Collación de san Lorenzo,… como el Sábado Santo próximo pasado que esforzase a salir de casa… atrevime y salí poco a poco al campo por alegrarme por aquella parte que llaman arroyo del Comello, hasta unos olivares allí juntos, y cabe el camino, a donde me senté en un vallar… Y en esta sazón… oigo juntamente pasos de caballos. Volví la cara, vide cinco caballeros muy apuestos y hermosísimos vestidos de jubones blancos y calzas del mismo color… y unos coletos hayos, y herreruelos de grana y sombreros en sus cabezas. 

Litografía del quemadero

Levánteme a ellos, por buen comedimento; parados en par de mí; y el uno de ellos que estaba más a mi mano… me dijo: Por vuestra vida, señor, pues sois sacerdote, vais al prelado o a quien está en su lugar, y le digáis que aquel sepulcro que se halló en San Pedro y huesos de Santos, que los tenga a mucha veneración… Yo, pensando en mí, que serían algunos cortesanos o genoveses que venía de recibir lanas y de camino venían de ver el sepulcro… Dicho esto comenzaron a caminar. Y abajé un poquito la cabeza considerando lo dicho, y volviendo de presto a alzarla para verlos, ninguno de ellos apareció, con haber buen trecho de camino llano desde el lugar donde yo estaba hasta la cañada que desciende al arroyo de Pedroches.”

Fotos del autor, Goolzoom, AMC, Paseos por Córdoba Ilustrados (Diario Córdoba), Ripoll
Bibliografía Paseos por Córdoba y red.

4 comentarios :

Rafael Carlos dijo...

Las cruces que aparecen son dos hitos diferentes.

La Cruz de la Fotografía, es la Cruz del Padre Roelas, situada en la confluencia de los arroyos de las Piedras y Arroyo Hormiguita o del Camello. Actualmente quedan trozos diseminados en el templete de la virgen construido hace relativamente poco y en el jardín anexo.

La cruz (cruces. Fíjese en el hito derrumbado en el suelo) de la Litografía de Vivian, se correspondía con un "Calvario", seguramente en memoria de los quemados y que fue asumido por la Hermandad que se llama aún "Del Calvario" en 1722, por este lugar. Si mira el mapa con las curvas de nivel observará que hay un montículo desde donde dibujó la litografía. Ese lugar existe como descansadero de ganado hasta un decreto de 1950 que lo deslinda y sobre el se contruye el barrio de Sagunto.
De esta cruz no queda ni el sitio por desgracia.

Sobre el mismo tema, desde una perspectiva muy diferente tiene un artículo en la revista "Córdoba Cofrade" de este año.

Carlos Marín dijo...

En realidad creo que no fueron “cuatro gatos” los que sucumbieron al fervor religioso de la época. El tristemente famoso Diego Rodríguez Lucero no era precisamente conocido en Córdoba como el “Poli bueno”. Fue fichado como Inquisidor de la Diócesis de Córdoba a finales del siglo XV también se le conoció por el especial entusiasmo con que se volcaba en su trabajo. Por ese motivo se granjeó la “devoción” de todos los estratos sociales de esta ciudad, como muestra de ese “cariño” fue apedreado en la calle por el personal de a pie, al mismo tiempo los de a caballo enviaban misivas a la Jerarquía para su remoción. Al final, sus jefes lo cesaron en su labor. Como tendría que ser el pájaro para que la Inquisición le sacara “tarjeta” por sus excesos.

Paco, he oído por ahí que había gente que, una vez “espeluchada” por estos mendas, les quedaban algunos ducados en negro para sobornar al verdugo con el objeto de que mojara los maderos, esto ocasionaba que la combustión emanara mucho humo para morir asfixiados en lugar de quemados que dolía más.

En fin, la corrupción y el soborno lo tenemos entreverado desde hace siglos. Aunque creo que para estos casos, hasta yo “relajaría” mis convicciones para ser “relajado” con la anestesia de la época. Eso es vender humo y lo demás son pegos.

Muchas gracias, es muy interesante.

Paco Muñoz dijo...

Estimado Carlos, muy interesantes tus añadidos y aclaraciones al asunto, que siempre son bien recibidas. No era mi intención hablar de personaje siniestro sino del lugar, pero lamentablemente van unidos. Este individuo a lo largo de la historia lo hemos tenido reencarnado en distintas épocas. Por citar algún criminal podemos mencionar a D. Bruno de la guerra incivil. Era darle un carguillo al más miserable y hacía buen uso de él.
Es muy aclaratoria lo de la corruptela a pesar de que lo único que pedían los pobres es morir de la manera menos dolorosa posible.
Un fuerte abrazo y nuevamente gracias.
PD:/ hay un retraso porque hemos estado fuera de Córdoba unos días, por la tierra de otro corrupto, mejor dicho de muchos corruptos, Valencia.

Paco Muñoz dijo...

Estimado Rafael Carlos. En primer lugar muchas gracias. Es muy aclaratorio su comentario y sobre todo bastante didáctico. Ignoraba esa salvedad del Calvario, que además está en las distintas litografías la de Vivian y la otra. Yo creo recordar haber visto en su lugar la cruz del Padre Roelas (uno ya tiene unos años) y efectivamente me sonaba más la de la fotografía, que las de la litografía. Es muy llamativa la perspectiva del dibujante.
Procuraré buscar el artículo de la revista que cita, para referenciarlo en mi entrada así como su aclaración.
Un fuerte abrazo.