martes, 12 de julio de 2016

FUENTE ABREVADERO DE PALOMAREJO

Fuente y pilar de Palomarejo

Después de un ameno rato de charla en el cortijo, bajé a la antigua fuente/abrevadero de Palomarejo, que había visto en el plano topográfico de 1899. Como consecuencia del desnivel de más del 9% y mis limitaciones por la lesión del pie, que no cede, utilice el coche para bajar a ella. Desde el cortijo al vado hormigonado del cruce del camino de Palomarejo sobre el arroyón, hay 580 m. de distancia y bajas desde los 170 m. de la explanada del cortijo hasta los 125 -todavía quedan 25 para llegar a los 100 m.s.n.m. de la lámina de agua del río Guadajoz, y 325 de camino-

En rojo el camino al río pasando por la fuente

 Topográfico de 1899

 Vuelo de 1977 no había camino apenas

Vuelo 2001 tampoco había camino

Similar distancia tiene el arroyón de Palomarejo que parte desde el llano del cortijo hasta el río. Hay que tener en cuenta la importancia capital que tendrían estos abrevaderos, cuando el grueso de la labor agrícola descansaba en mulos y bueyes y otras caballerías. La plantilla animal para ejercer sus labores, sin obviar a los racionales, necesitaba repostar. Hoy en día el repostaje es gasoil. Precisamente ayer estando en el cortijo llegó un camión de combustible a llenar los depósitos para el repostaje del tractor.
Camino

 Torrecilla del Peral, de la Mugre, Paco Humo, Casas Nuevas, Libros nuevos

 Camino e higuera

Torrecilla del Peral

La referencia de la ubicación exacta de la fuente, es una hermosa y solitaria higuera que seguro ha crecido gracias a ella, y que se ha alimentado, y a lo mejor sigue alimentándose de su caudal, si no del caño de la fuente -ahora no corre-, sí de las corrientes subálveas, que son las que se mueven debajo del álveo del arroyo. Al llegar al cruce del arroyo el pozo está a la izquierda, al lado de una derruida casetilla, que de seguro era la que contenía el motor de la bomba. La higuera y el abrevadero a la derecha, arroyón abajo.

 Casilla

 Brocal del pozo

 Pozo

Higuera

Ricardo Córdoba la Llave, profesor de la UCO, que es una de las mayores autoridades en la materia, dice refiriéndose a esta fuente: "El agua de esta fuente sale por el este a través de una pilastra de forma semicircular, provista de un caño de hierro de 8 cm. de longitud. Vierte sobre un pilar de mampostería, con el pretil enlucido en cemento, de planta rectangular y dimensiones de 6 x 1,60 m. Este pilar conserva en el ángulo noroeste, su parte más elevada, una altura de 60 cm. En el muro oeste presenta un rebaje en el pretil en forma de acanaladura por donde el agua desaguaba hacia tres piletas de piedra interconectadas, de planta rectangular y dimensiones de 1,80 x 0,80 m. y 40 cm. de altura. "

Pilar entre la vegetación

 Fuente y pilar

Fuente y pilar desde otra perspectiva

Me llama la atención que no habla del pozo, que es el que surtía el abrevadero y fuente. El pozo en fotografías antiguas no tenía antes brocal, ahora tiene uno estándar de hormigón prefabricado, de anillos para pozos freáticos, de unos 150 x 50 cm y 10 de grosor. Con una tapa con una abertura de portezuela metálica de 40 x 40 cm. La profundidad es de unos 3,50 m. por el número de anillos que le conté -siempre a ojo por ciento-, y tiene agua hasta la mitad. El brocal tiene un agujero en el lateral para desagüe.

 Pilar

 Abertura en el borde inferior

Pilares pequeños entre la higuera

Las tres piletas que cita en su descripción Ricardo Córdoba, están destruidas en el interior de la higuera. La mayor está en un aceptable estado, ya que la reparó hace poco tiempo Jóse, el guarda del coto, como ya mencionamos en la entrada del Cortijo Palomarejo. Como el girasol está alto y seco ya y hay mucho matorral, el acceso es dificultoso y molesto más que nada por los "cajillos", me parece se llaman abrojos, que imitando el velcro, se adhieren a todo lo que pase para aprovechar el traslado y la dispersión e inseminación en otro lugar. Por esa razón en un momento me convertí en un abrojo de casi cien kilos, que me obligó a quedarme después en traje de Adán para poder despegar los molestos diminutos y perfectos abrojos.

 Detalle del Pilar y las tres piletas (Foto Ricardo Córdoba la Llave)

 Vuelo de Apple del conjunto

Detalle del pozo y fuente (Apple)

Y qué decir del picor posterior a causa del polvillo del matorral. Todo eso me impidió bajar al vado del río, porque la labor de "desabroje" me llevó más tiempo de la cuenta y "la caló" ya estaba haciendo de las suyas. El paisaje desde allí era muy hermoso con la luz de la mañana. Casi todos los campos ya estaba en labor de roturación. Los colores habían pasado de los dorados a los ocres, aún quedaban verdes, pero menos. Como el otro día me enseñaron la matalahúva, ya no tengo problemas en diferenciar los campos sembrados de este cultivo, y que son de un ocre más suave. 

Más vistas aéreas desde el sur (Apple)

Fuente e higuera desde el norte del camino (Apple)

Pozo desde el este (Apple)

Vuelta a pasar por el cortijo, ver otra vez los espulgabueyes en su labor de desayuno al lado del tractor, que ya llevaba más de medio terreno arado. Los milanos volando bajo cerca de las lomas. Las bandadas de palomas, que me hicieron pensar si el toponímico del cortijo es por la cantidad de ellas que hay por allí. Nuevamente el canalillo de las tetas de Teresa, y el valle con la estructura de Ibn Firnás debajo y la Córdoba de siempre. Una fuente que dará para un tiempo más por la reparación de Jóse, pero que está condenada al olvido y la ruina más temprano que tarde, incluso López Amo no la incluyó en su catalogo.



Fotos y vídeo del autor, GoolZoom y Ricardo Córdoba de la Llave
Bibliografía Ricardo Córdoba de la Llave