sábado, 13 de agosto de 2016

LA CUEVA-MINA DE LAS ERMITAS, CO-28 DEL CATÁLOGO DEL G-40

Entrada de la cavidad CO-28 del G-40, Cueva-mina de las Ermitas

Después de la Cueva de los Pobres, unos metros más arriba del aparcamiento del preservativo -la cantidad de trozos de caucho usados es industrial-, fuimos Gloria, Abén y quien suscribe, a ver una cueva-mina que no era la citada en primer lugar. Esta ya eran palabras mayores. Una cueva inicial y unos ochenta metros de desarrollo con una ligera pendiente, como buscando el corazón del Cerro de la Cárcel, finalizando en y griega. 

Aparcamiento 

Entrada desde el aire (foto Apple)

Entrada de la cueva al lado de la antepenúltima cruz

La Cueva de las Ermitas, catalogada en el Catálogo de cavidades del grupo de Espeleología del G-40, con las siglas CO-28, y realizada la topografía por Julio Guijarro y Abén Aljama, nuestro guía particular de hoy y coredescubridor, "co" por ser varios compañeros los que la buscaban y "re" porque no se descubre nada, siempre se redescubre, prácticamente todo está descubierto. O es acaso Colón el descubridor de América, vamos que los americanos no la habían descubierto antes.

 Roca que se cortó a unos metros de la cueva

Señales de cuatro o cinco barrenos

Detalle del taladro del barreno

Dejando los pegos a un lado, lo cierto es que al lado mismo de la carretera, a unos cien pasos de la curva del aparcamiento citado arriba, y diez o quince de la antepenúltima cruz del vía crucis, está la boca, a la izquierda dirección Ermitas, y casi invisible, hay que saber el sitio porque si no, no se ve. Esa pared sufrió el ensanche de la carretera no hace muchos años, y aún están las señales de los barrenos tres o cuatro, para quitar una enorme roca que estorbaba.

Entrada

Gloria entrando a la cueva mina de las Ermitas

Mosquitos (foto Gloria)

Esos terrenos, según el catastro, son del cortijo Ntra. Sra. del Rosario. Una franja de terreno hasta la cerca del Desierto de Belén pertenecen al citado cortijo. Antonio Carbonell Trillo-Figueroa, un poco el D. Teodomiro de la espeleología cordobesa, guardando las distancias y la seriedad de sus trabajos publicó a principios de siglo XX junto con Manuel Galindo Alcedo el artículo “Grutas y cavernas de la provincia de Córdoba”. 

Mosquitos como palomos

Relacionan una serie de cavidades, y referencian la Cueva de los Pobres: “Las Ermitas. Prolónganse esas cavernas hasta el actual recinto de las Ermitas, siendo notable la cueva llamada de los Pobres, hoy habilitada para guardar ganado, muy profunda y en relación con las simas que entre los abrojos se ven en la cúspide del cerro”. Hay que reconocer que no se referirá concretamente a la que conocemos nosotros como Cueva de los Pobres, por definirla como muy profunda.

 Destrepe a la gatera  (foto Julio Guijarro, G-40)

Otros espeleólogos la buscaron hace tiempo resultando las búsquedas infructuosas. Hay referencias de visitas a ella por parte de distintas personas. Como lo mejor es zapatero a tus zapatos, voy a limitarme a citar párrafos del informe del Grupo de Espeleología G-40, referido a esta cavidad, CO-28, habiendo sido de antemano autorizado para ello. Dice el informe en su punto 2.2 de la página 6: 

Boca de entrada a la gatera (foto Julio Guijarro, G-40)

"Con la única referencia de que a pocos metros de Las Ermitas y cerca de la carretera que accede a las mismas se ubicaba una pequeña cueva, el 28 de Septiembre de 2013, Julio Guijarro y Abén Aljama localizan la cavidad (que resultó ser una mina excavada sobre una cueva natural) y en esta misma salida la exploran al completo y realizan la toma de datos para la topografía.  

Galería ascendente (foto Julio Guijarro G-40)

El 11 de Noviembre de 2013, Abén vuelve a la cueva acompañado por Carlos Rodríguez y Antonio Godoy para repasar unos detalles de la topografía, y a la vez se aprovecha la visita para realizar el informe biológico de la cavidad por parte de Carlos. Finalmente, el 18 de Diciembre de 2014, Carlos vuelve a la cavidad acompañado por Emma Alvandor, con el objetivo de realizar la descripción detallada de la cueva para el presente informe." 

Galería (foto Abén Aljama G-40)

Como puede verse en el alzado y planta desarrollado por el Grupo G-40, hay una primera sala, después de haber descendido -4,80 m. con una altura considerable de techo, una gatera y otro descenso de cuatro metros, hasta los -8,78 m. para encontrar otra entrada tipo gatera que baja a los -9,60 m. de profundidad, y hace ángulo recto. Ya se ve que es una excavación de galería por la mano del hombre, una galería ascendente hasta la cota -6,08, de techo uniforme de unos 1,50 m. Vuelve a ascender 1,30 m. para llevarnos a la cota -5,38 m. con respecto a la entrada. La longitud total ronda los 81 m.

Concreciones (Foto Abén Aljama G-40)

Hay unas preguntas lógicas que hacer sobre esta cueva-mina. La primera es que salvo que algún derrumbe hubiese sucedido, que no citan los espeleólogos/as, tenemos una cueva natural con una entrada no apta para personas normales y mucho menos para una explotación minera. Por lo que habrá que pensar en excavación buscando más que mineral, el agua que es escasa en el desierto de Belén de siempre, o que tenga otra entrada. Las dos chimeneas de los extremos de la y griega de las galerías también son significativas. 

Gloria, Arqueóloga-espeleóloga saliendo de la cueva mina de las Ermitas

Hace tiempo tuve la suerte de andurrear con miembros de la directiva de la Asociación Amigos de las Ermitas, un religioso de allí, y mis amigos Pancho Gamero y Ángel Martos, que investigaron algunas cavidades dentro del recinto, entrando en ellas incluso. Buscaban material militar de la guerra civil que parece había sido enterrado en esos pozos. Muchos pozos estaban colmatados pero llamaba la atención que había bastantes. Luego el religioso habló que el agua la captaban de un lugar del exterior que no preciso bastante bien. Esos datos puede hacer sospechar que esta excavación buscase agua.

Datos topográficos de la cueva mina de las Ermitas

En el aparcamiento citado (cien pasos más abajo) hay una hermosa higuera, que no está en ese lugar por gusto, es decir que pudiera haber agua dado que ésta es su hábitat natural. De todas formas doctores tiene la espeleología y esto no dejan de ser preguntas o dudas de un lego absoluto en la materia. Hay otra cuestión, en la entrada se ven señales de entrada de agua de lluvia de escorrentías superiores, si estas aguas son considerables se embalsarían en el interior, tal y como podemos ver en el plano de alzada. 

Planta y alzado (Informe G-40)

Ahora nuestra visita. Gloria, ni corta ni perezosa se puso el casco y las luces correspondientes y bajó al "hall" de la cueva-mina, pero había mosquitos por miles, la húmeda pared de la entrada estaba tapizada por ellos, lo más probable es que ninguno de ellos sería el temible ahora "Aedes aegypti" portador del temido Zika -no Sika del pegamento epoxi de las presas de los rocódromos, sino con seta-, pero con la dichosa globalización no se puede poner la mano en el fuego. Yo me asomé al citado "hall" y era una verdadera nube. y la verdad es que no es agradable que se te metiera cualquier individuo de estos por la boca incluso, por lo que se suspendió la exploración. Y esta fue la segunda parte de un gran día que no se dejó pasar de largo.


Fotos del autor Gloria, Abén Aljama y Julio Guijarro del G-40
Bibliografía Informe de la cavidad CO-28 del G-40