lunes, 16 de enero de 2017

EL MANANTIAL DE ZAGRILLA ALTA, PRIEGO DE CÓRDOBA

El manantial de Zagrilla Alta

El pasado sábado efectuamos unos amigos una visita exclusiva al Jardín Micológico de la Trufa, en Zagrilla Alta. Ya estuvimos hace cinco años. Vimos con pena como unas excelentes instalaciones museísticas, que nos costarían un riñón al erario público, están allí como durmiendo el sueño de los justos, sin apenas personal para su mantenimiento por culpa de los recortes, y lo que es peor sin promoción adecuada. Un jardinero para los distintos hábitat, que son muchos metros, y un vigilante. Cuando lo visitamos por primera vez había hasta un guía para el museo que, aunque está suficientemente dotado, nunca se echa de más.

Un encantador lugar del Jardín de la Trufa

El costeado Museo y unos visitantes

Gracias a las recomendaciones del responsable, visitamos el núcleo de Zagrilla Alta, no sin antes haber estado en la Villa Turística, en la carretera del Esparragal. Para no quitar ni poner voy a transcribir unos azulejos que hablan en pocos párrafos de la vida del pueblo. 

Zagrilla Alta en el siglo XIX

"Las aldeas y diseminados rurales de Priego constituyen uno de los exponentes más representativos de su población que, lejos de concentrarse en casco urbano, se dispersa por la totalidad del término municipal. El origen de algunos de estos núcleos se remonta a la Edad Media, aunque la mayoría de ellos germinaron a lo largo de la Edad Moderna, principalmente en el siglo XVIII, retrasándose la aparición de otros hasta el siglo XIX. 

Vuelo actual

Todos, sin embargo, obedecen a la necesidad de ubicar la vivienda, en un medio físico agreste de difíciles comunicaciones, en el mismo lugar donde se tienen los modos de subsistencia (agricultura y ganadería), sin olvidar condicionantes socioeconómicos relacionados con la propiedad de la tierra. En la actualidad son el reducto de usos y costumbres tradicionales, amparo de artesanía y arquitectura popular, y de un modo de vida remansado y tranquilo.

El estanque

El origen de esta aldea se remonta a la Edad Media (Siglo X aprox.), cuando en torno a un generoso manantial se forma una alquería o aldea islámica. En 1426 el caballero Martín López, alcaide de Zagrilla, es cofundador de la cofradía de San Idelfonso, creada para la mejor defensa de territorio de las incursiones fronterizas del Reino de Granada. En el siglo XVIII, cuando contamos con los primeros datos del censo fiables, ya contaba con 75 vecinos. En 1935, D. Niceto Alcalá Zamora, primer Presidente de la Segunda República, costeó la construcción de su lavadero."

 El lavadero (Facebook de antaño como dice un amigo)

Techumbre del lavadero

Luego en otro apartado habla de la construcción de su iglesia y del uso de sus aguas. Respecto a las aguas dice que: "El abastecimiento de agua en las aldeas y diseminados rurales tradicionales no ha contemplado nunca el suministro particular a cada vivienda. El uso del agua era comunal, atendiendo todas las necesidades de los habitantes, tanto personas como animales. Así, estratégicamente distribuidos, aparecen los lavaderos (para hacer la colada), los abrevaderos (para saciar la sed de la ganadería),y las fuentes (para suministro de agua potable, que se acarreaba hasta las casas en cántaros)." 

Una vista de la aldea desde el manantial

Y las aguas sobrantes, movían un molino que existía en el cauce que generaba el manantial, este se une al Río Zagrilla a la altura del lugar denominado y vigilado por la Casa de los Llanos y el Torreón de Zagrilla, pasado el núcleo de Zagrilla Baja unos setecientos metros, hasta completar un poco más bajo los dos mil metros de cauce. Un manantial de aguas cristalinas que surge de entre los resquicios calizos de la Sierra del Alcaide y más al norte por la de la Lastra. Esas aguas se suben por medio de una estación de bombeo a unos depósitos en la ladera de la sierra. Después de ser de solaz esparcimiento de unos patos en la pequeña laguna del parque, las aguas sobrantes, buscan un lavadero público, el que citamos que había colaborado D. Niceto Alcalá Zamora en su construcción.

Una virgen del Carmen en una hornacina al lado del manantial

Hay que reconocer que el entorno es adecuado para unos días de tranquilidad, aprovechando las múltiples ofertas de alojamientos rurales de la zona, utilizando estos como base de operaciones para salidas culturales o de actividad deportiva, hacia las localidades del entorno, teniendo como base la barroca ciudad de Priego de Córdoba y otras cercanas. O simplemente practicando el descanso, con unas temperaturas del valle más que aceptables. La página de Conoce tus fuentes, la relaciona con ficha nº 140 como Manantial de Zagrilla

Fotos del autor, Google y Apple
Bibliografia de los paneles informativos

2 comentarios :

Bubo dijo...

Hace tiempo que no voy por esa zona. Y precisamente la última vez que fui, lo hice a la carrera para visitar el museo micológico. (Una época mala porque no había caído una gota en todo el mes de noviembre y las setas brillaban por su ausencia.)
Pero me lo ha recordado y creo que en breve voy a tener que hacerlo imprescindible.

Gracias.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias por tu comentario. Sigue igual, en los diferentes hábitat no hay setas. Me imagino que habrá que esperar que pase el verano.
Saludos