sábado, 15 de julio de 2017

SOBRE LAS FUENTES DEL PEDROCHES

Topográfico

Hay un precioso recorrido que he hecho muchas veces, dentro del parque de los Villares. Una vez hasta nevado, precioso. Son unos escasos tres kilómetros por una pista forestal que nos lleva hasta un paraje que está verde todo el año, es la incorporación al arroyo de Pedroches del sonoro Valdegrillos. Joaquín Reina tiene una tesis, muy razonable que ahí está el nacimiento de nuestro aprendiz de río, el arroyo Pedroches, no arriba del cauce que está seco, y es temporal. Esa tesis sería importante confirmarla y en eso está Joaquín.

Topográfico 1ra Edición siglo XIX

Vuelo USAF 1956

Vuelo ministerial 1973

Los parámetros del nacimiento de los ríos son complejos, no basta la longitud o el caudal, es la suma de muchos. Muchas veces la longitud discurre por cauces secos, temporales. Mientras la fuente es perenne. Este lugar está en un valle rodeado de alturas cercanas a los seiscientos metros. De empinadas laderas que amenizan los picapinos, no sé si será esa la especie concreta, pero su repiquetear de alrededor de ocho o nueve veces por segundo garantiza la cercanía familiar. Es la ladera suroeste de la máxima altura del término municipal, Torreárboles, ahora cicatrizado por ese lado por la nueva subida de la N-432, que sigue siendo insuficiente.

Vuelo 1998

Trazado circular en el vuelo del Sigpac

Vuelo Sigpac

Pinares, de gran porte, un enorme carrizal, que yo creía de plumeros argentinos pero que me aclaró Joaquín son autóctonos, su rareza es haber colonizado esa ladera, seguro que la permanente humedad les ayuda. Otras especies, que parecen cipreses, en gran número comparten el territorio por arriba. El Pedroches aún no ha regado los terrenos de Salmerón y las Huertas de Cabra. Siempre ha sido un señor arroyo. Si vemos la fotos antiguas, era un erial la zona hace cien años.

Propiedades alrededor

Entronque Valdegrillos Pedroches

Una zona -recuerdo la conferencia de José Manuel Recio-, de una riqueza geológica fuera de lo común, en esta conocí a José Manuel y a Rafa Tamajón y la coordinaba Joaquín Reina. Cualquier día podremos poner el pabellón en el Pedroches, como el gobierno venezolano al descubrir en 1951 las fuentes del Orinoco, con el que me emocioné después de leer la obra de Julio Verne "El Soberbio Orinoco", inspirada en el libro de Jean Chaffanjon «Viaje a las fuentes del Orinoco» (1888). La efeméride venezolana, ahora que el "facherío" nacionalista español habla tanto de la nación hermana, y de sus "golpistas" a los que ensalzan, decía lo siguiente:

Subida paralelo al arroyo desde la plazoleta

 Bajada a la plazoleta

"El 27 de noviembre de 1951 una comisión franco-venezolana, encabezada por Franz Rísquez Iribarren, descubrió las fuentes del Orinoco, el principal río de Venezuela. Su localización es en la Sierra Parima. Al clavar el Pabellón de Venezuela en el lugar del nacimiento, el entonces Mayor Rísquez dirigió el siguiente mensaje: 

El propietario del terreno, el esquivo zorro

Carrizal y ¿cipreses?

«A las 8.40 horas del día 27 de noviembre de 1951, la expedición franco-venezolana llegó al nacimiento del río Orinoco. Muy satisfechos y orgullosos nos encontramos todos por haber cumplido la honrosa misión que nos fue encomendada. Pueden tener la absoluta seguridad de que Venezuela ya conoce dónde nace su principal río».

Frondosidad manifiesta

Dejamos el arroyo hacia el norte y empezamos la cuesta hacia el sur

Nuestro Franz Rísquez particular, Francisco Carrasco, dice del Pedroches:
"Por la carretera que va desde los Villares a la estación de Obejo, pasado el parque forestal de Icona, a la derecha arranca un camino particular donde en tiempos, hubo una piedra en la que se podía leer: "Aquí nace el río Pedroches". Es, a mi parecer, el más importante de los arroyos de Córdoba. Nace en Torreárboles y recoge toda la vertiente sur de dicho cerro. Valdegrillos es un barranco quebradísimo, de jaras, lentiscos, jaguarzos y coscojas al fondo del cual, junto a unas lanchas, al pie de unos álamos hay una alcubilla muy deteriorada. 

 Feudo de los picapinos en el pinar a la izquierda

En este lugar -continúa diciendo Carrasco- nace el arroyo de Pedroches. Delante la hermosa mole de Torreárboles que declina hacia poniente, por donde muy tímido pasa el regato, aún niño, dando curvas en un paraje bello y agreste. Cantan unos chamarices en las retamas, mientras el viento solivianta las crestas de las encinas que dan vistosidad al paisaje con su mezcla de grises y amarillos recientes de sus amentos colgantes. Baja su dificultad el joven arroyo falto de caudal que, aguas abajo, le aportarán las barrancas y laderas de los Villares Bajos."

Llegando a la bifurcación

No estaba el viernes el barrio para muchos pitos, a pesar de que era muy temprano, sólo vi un tímido gorrión despistado, sentí un melodioso canto una sola vez (no sé la especie concreta), y vi un bonito y esquivo zorro buscarse la vida. Según Joaquín vive allí, tiene marcado su territorio fecalmente a lo largo del camino de subida. Está subida es más corta por el norte, sólo algo, pero es más pendiente. El prólogo de los 46º esperados, a esa hora estaban haciendo de las suyas y yo notaba tanto la temperatura como el desnivel. A la vez que vigilaba el pulsómetro con cautela, me volví a acordar de los picapinos que allí vivían.

Ya buscando el aparcamiento

Queda constancia del paseo e informe posterior a mi amigo Joaquín Reina, y el compromiso de bajar al cauce (es muy intrincado) a ver si encuentra esa fuente de su tesis, y cualquier día se modifican, cuando menos los textos de GoogleMap. El topográfico del siglo XIX, llama a un camino que pasa por arriba, por el feudo de Campo Bajo, camino de la Piedra Escrita, no sé si será por la que señala Carrasco, o la estela que comentaba en su artículo "El misterio de la Piedra Escrita", Antonio José Criado Portal, conocido de mi admirado amigo e investigador, Fernando Penco.

Cortafuegos a Valdegrillos

Tanto si es una como si es otra, habría que buscarlas, y la deteriorada alcubilla de Carrasco también, ahora en un territorio cercado, con alambres y cancelas feudales, y con todas las dificultades del mundo añadidas, incluidas las de la justicia que, como si en el siglo XIX estuviésemos, con el control de Barroso (Gracia y Justicia se llamaba el Ministerio que ostentaba nuestro cacique, tiene gracia), falló a favor del poderoso, en el contencioso del camino. Como diría Forges: ¡¡País!! 

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Torreárboles el techo del término municipal

Dedicado a mi buen amigo, luchador y consecuente Joaquín Reina

Fotos del autor y GoolZoom
Bibliografía de Wikipedia y Arroyos de Córdoba de Fco. Carrasco

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