lunes, 18 de junio de 2018

SANTO DOMINGO DE SCALA COELI

Fachada principal del Santuario

Son muchas las veces las que he estado en el Santuario de Santo Domingo, la mayoría de ellas sin entrar en él. Ha sido base de partida de otras rutas por los alrededores; subida hacia los Villares; con búsqueda de una gruta en los farallones de Barrionuevo; bajada al cortijo de Barrionuevo; subida camino del de los Porras pasando por el de Jesús María y José; rutas circulares por las canteras de Orive; visita de la huerta y alberca de Cabriñana, varias veces. He visitado las tres ermitas y el calvario, sin ninguna connotación religiosa, simplemente por lo maravilloso del entorno. Y me he sentado este año de aguas, a escuchar el salto del arroyo de Fray Luis, luego de la Palomera cuando llega al feudo de San Pablo, al lado de su monumento que pintó Romero Barros,

Ermita de San Álvaro (que es Beato)

Detalle

La mejor de ellas una visita con Antonio Salcedo, llamamos y nos abrieron la iglesia, y pudimos comprobar teniendo a Antonio como cicerone, todas las obras de arte que contiene. Nos llamó la atención el pequeño coro que está detrás del altar mayor, los frescos que tapizan paredes y techos del templo, los múltiples cuadros, y en suma el barroco del conjunto completo. Fue la mejor de las visitas realizadas, porque no había cuadro que Antonio no conociera, e incluso mejor que el anfitrión que muy cortésmente nos facilito la entrada.  

Reja de la Ermita de San Álvaro

Interior

Luego estuve otra vez en ella, asistiendo a una de las bodas más pijas del mundo. Horrible el personal, muchos kilos del titulillo "o sea", y maquillajes color ladrillo, sin olvidarme de las pamelas -tipo de las tradicionales carreras de caballos de Ascott-, de las damas. O los chaqués, esmóquines o frac, muchos alquilados, de los caballeros asistentes. Mientras que nosotros íbamos de manga corta. Aprendí las diferencias; chaque abierto el faldón trasero, para poder subir al caballo, y traje de mañanas; esmoquin para las mañanas, además era el traje de los fumadores, de ahí el nombre; frac la máxima etiqueta masculina, dónde algunos llevaban medallas con olor a naftalina.

Calvario, al fondo el santuario

Ermita de la San Cruz

Luego, otras veces, la entrada lo ha sido aprovechando los prolegómenos de un acto religioso, o cuando este acababa, es decir una misa. Nunca he pasado a la parte privada conventual, no he tenido oportunidad de conocer ese lugar del convento que Antonio conocía. Decía mi amigo Antonio Salcedo, que en cierta ocasión en un derribo, había azulejos en el contenedor para el vacie, que habían estado en la celda de Fray Luis de Granada (¿?), él cogió un par de ellos antes de su destrucción. Yo particularmente pienso que puede ser una exageración, ya que son muchas las vicisitudes que habían ocurrido desde que Luis de Sarriá (Fray Luis de Granada) en 1530, donde cultivó su amistad con S. Juan de Ávila, llegó al convento. De cualquier forma él sabía mucho más que yo de estas cuestiones. Luego el cabreo que cogería Fray Luís con la monja embustera a la que creyó, y la persecución suya posterior de la "Santa Inquisición". 

Ermita de la Magdalena

"De los recuerdos más antiguos que tengo es cuando con cuatro años me llevo mi tío Fernando a dormir a su casa, para por la mañana ir de perol a Santo Domingo, a la Romería. Luego el perol se quedó en el Molinillo Sansueña, eso era ya el campo para los peroles. En casa de mi tío Fernando, que estaba en la calle Judíos -curiosamente luego la utilizó mi tía Rafaela y tío Pepe, que allí murió, en esa misma habitación-, no se me olvida que rezaban el rosario por la tarde, en mí casa eso no se hacía." (de otra entrada del Blog)

 Bajada al arroyo de Santo Domingo, o de los Cedros, como le llamaban

Y la Romería... el sabor de las coplas de Ramón Medina, al imaginar la "Hechicera cordobesa nacida en el barrio de San Agustín, que llenas la romería de luz y alegría, de risas sin fin. Y si el mozo que te da achares lo ves con otra bailar, cántale por soleares que son de tus lares el mejor cantar".  Y todo eso Caminito de Santo Domingo una mañana florida de Abril. O el desfile de carrozas con el clásico mudo limpiabotas, con su motocicleta engalanada. Los caballos. Los cohetes. Las carrozas. Y los peroles desde el Molinillo Sansueña para arriba. O la "Mecedora", en un talud de la carretera, cantando con otros colegas, "Moliendo Café", con el mismo vaivén y ritmo, que usaba para andar.

Vista del santuario desde la Ermita de San Álvaro

Voy a transcribir parte de la obra Paseos por Córdoba, de D. Teodomiro Ramírez de Arellano. La dedicada al Santuario de Santo Domingo de Scala Coeli y que es todo lo que a continuación está entrecomillado y en cursiva. La obra constó de cuatro tomos, escritos: el primero en 1873, el segundo en 1875, el tercero en 1877 y el cuarto a principios de s. XX, en el que queda inconcluso el Paseo por el barrio de la Catedral como él lo llamaba y algo de los sitios notables del término. Fallece en Córdoba el 18 de mayo de 1909. Ciento diez años han transcurrido desde el último libro:

Peña del Cambrón, arriba de Cabriñana, o el Valle de San Benito

"En la parte de las huertas de la sierra visitada principalmente en primavera por los cordobeses y forasteros, debemos citar como las más notables las de Morales; Segovia, antes de Valero; Celina, antes de Baena; Vega Armijo, antes de los Arcos; el Cerrillo, Santa María, Quitapesares y Olías, siendo la primera y última las de mayor producto, a causa de su extensión y arbolado. 

Cortijo de Barrionuevo

SANTO DOMINGO DE SCALA COELI

Nos queda un lugar muy notable de nuestra sierra que visitar minuciosamente, y éste es el bonito templo de Santo Domingo de Scala Coeli. Antes de penetrar en la iglesia, antes de contar cosa alguna referente al convento ya destruido que a su lado tenía, estamos en el caso de dar a conocer a su célebre fundador San  Álvaro, uno de los hombres más ilustres por su ciencia y sus virtudes que ha visto la primera luz en Córdoba, aunque es madre de tantas y tan justas celebridades. 

Fachada principal

Descripción de la iglesia

La iglesia es de una sola nave de medianas dimensiones, con la bóveda pintada al fresco y con luces agradables; el altar mayor es de talla sin dorar y de mal gusto, pero con buenas imágenes, las más de ellas pintadas en nuestros tiempos, puesto que antes estaban también del color de la madera; en el sitio principal o sea sobre el manifestador, vemos a Santo Domingo en penitencia, teniendo a su derecha a San Pedro de Verona y a su izquierda a San Jacinto de Polonia, ambos de medio cuerpo; sobre la cúpula del templete que forma el centro de éste retablo se ve a Santo Tomás de Aquino; en la parte inferior están Santa Rosa de Lina [sic] y Santa Catalina de  Sena [sic], ambas muy lindas esculturas. Este altar está considerado como estación a San Juan de Letrán en Roma. 

 Monumento a San Álvaro de los Hnos. Rueda

En los lados de la nave encontramos el altar de la Purísima Concepción, estación a San Pedro; el de Nuestra Señora del Rosario, que lo es a Santa María la Mayor y cuya imagen es de escaso mérito; el de San José lo es a San Pablo, escultura bastante regular; el de Santa Catalina de Alejandría, a San Lorenzo, extramuros; el de la Magdalena, estación a San Fabián y San Sebastián, es una bellísima escultura que con razón es elogiada por cuantos visitan ésta iglesia; se cree es traída de Venecia, y el de la Impresión de las llagas de San Francisco, es estación a la Santa Cruz de Jerusalén, cuya escultura parece de la misma mano que la anterior, pero mucho mejor acabada y entendida. 

Espadaña

Cerca de la puerta está el altar del Santísimo Cristo de San  Álvaro, una de las imágenes más veneradas de Andalucía y a la que la tradición achaca un origen milagroso: cuentan que San  Álvaro deseaba tener en su iglesia una imagen de Jesús Crucificado, no consiguiéndolo por carecer de medios, puesto que había apurado cuantos encontró para labrar aquélla y el convento; su corazón caritativo le hizo fijarse un día en cierto pobre tirado en el camino, desfallecido por el cansancio y el hambre: invitóle a seguirle al convento; mas no pudiendo levantarse, echóselo sobre sus hombros, llegando hasta la portería, donde lo dejó, entrando a dar aviso para que le ayudasen a subirlo a su celda; cuando volvieron el pobre había desaparecido y en su lugar estaba la sagrada imagen que tanto se venera en aquel lugar y que ella misma vino a satisfacer con creces los deseos del humilde y piadoso Álvaro.

Veleta

Siglos ha permanecido constantemente adorado por infinidad de devotos, en un modesto altar erigido en aquel sitio; pero la fervorosa Hermandad que tanto, como diremos, ha hecho por el histórico santuario, acordó en 22 de octubre de 1865, colocarlo en el mismo lugar, de una manera más digna y decorosa; al efecto hizo una póstula que dio los mejores resultados, tanto en aquel año como en el siguiente, logrando labrarle un bonito camarín con sacristía debajo, retablo, cruz y una magnífica repisa, acabándolo de dorar todo en el año 1873, después de haber luchado y vencido cuantos obstáculos se le presentaron. 

Llamadores

Frente al altar del Santísimo Cristo hay una pequeña capilla muy antigua, puesto que fue donde al morir San  Álvaro dieron sepultura a su venerado cadáver. Hay en ella dos altares, el uno ostenta un busto del santo, que tradicionalmente se tiene por retrato, y por bajo  las reliquias del mismo: al otro extremo hay un bonito Ecce-Homo que la Hermandad ha conseguido le devuelvan, puesto que cuando la ex-claustración lo recogió la Comisión de Monumentos de la provincia, la que se llevó también un precioso Crucifijo de marfil, que creemos está en la Catedral. 

Azulejo en la fachada

Esta iglesia tiene dos coros, uno alto sobre el cancel, en el que sólo hay un pequeño órgano puesto en éstos últimos tiempos, y otro detrás del altar mayor, en el que se encuentra una bonita sillería de nogal, bien trabajada, y sus paredes y cúpula están pintadas al fresco, viéndose en ellas varios grupos de ángeles tocando diferentes instrumentos, las penitentes santas María Magdalena, Rosalía, Genoveva y María Egipciaca, Santo Domingo con la Virgen dándole el sagrado néctar, San  Álvaro en un milagro en que se le tornaron en rosas los pedazos de pan que daba a los pobres. 

Casa de la Hermandad

El Bto. Posadas dando rosarios a los niños y el padre Fr. Luis de Granada escribiendo una de sus obras; también se ve la ermita de la Magdalena con unos frailes entrando en ella: el manifestador del altar mayor da también a éste sitio, y a los lados tiene dos esculturas que representan a San Miguel y San Rafael; el centro del coro lo ocupa un facistol tallado y sobre él el ángel de la fe teniendo a sus plantas la serpiente de siete cabezas; en los dos postigos que dan entrada a esta pieza vemos la Encarnación y a San Miguel castigando a los ángeles rebeldes. 

Vista general de la Iglesia

Cerca de la capilla de San  Álvaro está una campanita que dicen tocaba sola cuando iba a morir algún religioso de la orden y que lo hizo momentos antes de morir san  Álvaro; el vulgo mira con gran respeto ésta campana, asegurando que morirá también el que tenga el atrevimiento de tocarla: en éste lugar se conservan las disciplinas y unos cilicios de este santo, y una cruz de hierro con puntas del Bto. Francisco de Posadas. En las paredes, arcos y bóvedas de la iglesia están pintados varios pasajes de la vida de Santo Domingo y San  Álvaro, algunos santos de la orden y muchos cardenales y obispos de la misma, formando todo un agradable conjunto, si bien las pinturas no son buenas, ni en los retablos y demás adornos de la iglesia reina el mejor gusto, sin duda por la época de decadencia de las artes, que se hizo sentir en el siglo XVIII. 

Frescos del coro

Ya hemos dicho que este precioso templo estaba casi abandonado, toda vez que el capellán tenía que atender a su sostenimiento, al del sacristán, y el poco culto que había, pues se hallaba reducido a la  fiesta del fundador, con lo cual era imposible ver realizar las reparaciones que el tiempo hacía cada vez más necesarias. Condolidos varios devotos del lamentable estado de una iglesia tan venerada, se reunieron a principios de septiembre de 1858 y acordaron formar una asociación con el título del Santísimo Cristo y San  Álvaro, lo que no tardaron en realizar, elevando una exposición en 14 de dicho mes al Obispo D. Juan Alfonso de Alburquerque, quien le dio tan favorable acogida que al siguiente día 15 la decretó concediendo el permiso demandado; en 23 de enero siguiente, o sea de 1859, se presentaron también a su aprobación las reglas por que habían de regirse los asociados, y el 26 fueron aprobadas, viéndose con gusto que devotos y prelado rivalizaban en celo sobre este asunto. 
Más frescos

El pueblo cordobés comprendiólo así y no permaneció indiferente a la realización del pensamiento, siendo muchos los inscritos, hasta reunir un número considerable. Celebróse entonces una junta o cabildo para elegir hermano mayor, siéndolo D. Antonio María Toledano, dignísima persona que contribuyó con su influencia y caudal, auxiliado con otras limosnas, a que en los años de 1860 a 1861 se hicieran las reparaciones de la Iglesia y a que se levantase nueva fachada, poniendo entonces los lindos versos que vemos sobre la puerta principal, los que son debidos a nuestro malogrado amigo el poeta y arquitecto D. Pedro Nolasco Meléndez. 

Cabecera del altar mayor

La fama de este santuario, realzada con las grandes mejoras realizadas constantemente por la nueva Asociación, atraía más cofrades y devotos, y hasta en una de las veces en que los duques de Montpensier fueron a éste sitio, 15 de marzo de 1861, inscribieron sus nombres como cofrades; súplica análoga hizo el señor Toledano al Infante D. Francisco de Paula Antonio, el que en 20 de julio del mismo año pasó una comunicación declarándose hermano protector, y el 4 de octubre de 1862 se dirigió otra exposición a la reina Dª. Isabel II, la que por Real Cédula de 3 de diciembre del mismo año accedió a que figurasen como tales cofrades ella, su esposo y sus hijos el Príncipe de Asturias, hoy Alfonso XII, y la infanta Dª. Isabel: 

Altar

la Hermandad agradeció en extremo tan señalada honra, y queriendo demostrarlo así a las reales personas acordó en 6 de diciembre de expresado año regalar a Su Majestad un relicario de plata que guardase una de San  Álvaro, ofreciéndose D. Antonio Toledano a entregarla en persona, oferta cumplida en 25 de abril de 1863, al mismo tiempo que participaba que en 23 de enero anterior habían  elegido por su Hermano mayor al Príncipe de Asturias, quedando el Sr. Toledano como su Teniente; éste nombramiento se ha corroborado en el año 1877, pues al visitar el rey esta capital admitió el acta y diploma que le fue entregado en la Iglesia de San Rafael, puesto que por el poco tiempo que estuvo entre los cordobeses no pudo tener lugar en el santuario de Scala Coeli. 

Capillas laterales

Estas y otras muestras ha dado la Hermandad, del celo que le anima en pro de aquel precioso santuario, en el que constantemente está realizando grandes mejoras y aumentando el culto, por cierto muy lúcido en la función anual que se le dedica en 19 de febrero, día de San  Álvaro, dando lugar a una muy numerosa romería; en el quinario que se consagra al Santísimo Cristo en los cinco primeros viernes de Cuaresma, además de ser adorado en la noche del Jueves al Viernes Santos, en el día de la Candelaria y en el de la Cruz, celebrándose además todos los años unas solemnes honras por eterno descanso de los cofrades difuntos. 

Más frescos en el techo

La memoria del primer Hermano mayor D. Antonio María Toledano, a quien tanto debe la Asociación, fue honrada dignamente, y se le dio sepultura debajo del altar del Santísimo Cristo, deseo manifestado por aquél irreemplazable devoto. De las Ermitas que se edificaron en las inmediaciones de ésta iglesia se conservan tres, o sean las de San  Álvaro, la Santa Cruz y Santa María Magdalena, de las que cuidan los devotos; asimismo se conserva el Calvario, o sea el número de cruces preciso para la Vía sacra celebrada en los viernes de Cuaresma. 

Entrada

Nada más diremos del término de Córdoba, no por falta de datos sino porque sería interminable nuestro trabajo si fuésemos a referir y describir el cúmulo de consejas y tradiciones contadas de cada lugar que visitásemos; además, nuestros lectores deben estar cansados de éstas pesadas narraciones y desearán volverse a Córdoba, donde espero contarles cuanto he sabido del barrio de la Catedral, el más extenso y el último de mis paseos."


Fotografías y vídeos del autor
Bibliografía de Paseos por Córdoba de T. Ramírez de Arellano.

viernes, 15 de junio de 2018

EL CAÑITO BAZÁN

Plano de Chancillería de Granada de 1616. Arruzafa y Caño Bazán

Cuando la nostalgia, de un tiempo que no volverá, se adueña de ti, es posible que incluso se modifique la percepción del pasado que tienes en la memoria. Había un lugar en Córdoba para pasar un día de campo, al que seguro todas las familias habían ido alguna vez. el Cañito Bazán, frente a la Arruzafa y la Carretera de las Ermitas, delante de un enorme olivar y lindando con una cantera que hoy, al igual que el Cañito, ha desaparecido engullido por los edificios. Los lugares de campo, debían tener buenas sombras y agua, con esas dos premisas no había más exigencias, era suficiente. 

Foto del entorno de la Arruzafa (Foto de Ladis)

Vuelo de 1956

En mi casa no eran mucho de guisar arroz en el campo. Filetes empanados, tortilla de patatas y fiambres, además de la damajuana de vino de 24 de Cruz Conde, para los adultos, y para los nenes a lo mejor una gaseosa, pero lo normal era agua. También se usaban en mi casa, por la proximidad, unas mantas del ejército, aquellas marrones con líneas blancas. El agua del Cañito la hemos bebido todos sin problemas. En mi memoria está la conducción formada por un canal, tapado por losas, y en la parte de la captación una losa quitada. Si te asomabas podías ver el canal perderse sierra arriba, camino de la finca de Los Pantalones. El agua se perdía después por abajo en un pilar que encharcaba el lugar.

Catastro de 1950

Plano parcelario donde figura el Caño Bazán resaltado en azul

Lo más parecido al Cañito, para tratar de buscar una similitud, es la fuente del Orquín camino del Cambrón. Nos daba sombra cualquier olivo, que servía a su vez para colgar los útiles. Los pequeños nos íbamos a la cantera, a la que considerábamos como un Cañón de Colorado en miniatura, jugando a películas del oeste sin caballos, aunque alguna vez nos montábamos en alguno imaginario, sujetando unas riendas también imaginarias con el puño izquierdo, mientras que con la derecha usábamos una cuerda como látigo, que nos fustigaba a nosotros mismos, e imitando el paso elegante del equino.

Vuelo actual con señalamiento dónde estimo estará la atajea

Uno de nuestros compañeros relinchaba y todo, además bastante bien, por lo que se ganó el apodo de Caballo Loco, no porque fuese el indio de las aventuras entre olivos, sino por su habilidad en imitar. Luego de mayores conocimos otro Caballo Loco, en este caso militar, abusador de soldados, seguro que por amargado. A mí me pinchó con el sable en el cuello y incluso sangré. ¿Qué porqué pongo esto? para que si el individuo lo lee, sepa que me refiero a él, y si otros compañeros sufrieron de esos abusos, también se acuerden negativamente de ese miserable. Hace ya la friolera de 50 años.

Detalle de la Arruzafa, plano de la Chancillería de Granada 1619

Pero hablábamos del Cañito Bazán. Que en planos del siglo XVII llamaban Caño de Hazán o arroyo de Hazán y seguro que por deformación le llamamos Bazán. Ahora sólo se lo llamamos los que tenemos edad para haber bebido de sus aguas y jugado en su entorno. Poca gente conoce el lugar desaparecido, y mucho menos el Caño, aunque pienso que cuando pasados unos años pasé por allí, pude precisar que estaba dentro de uno de los chalet allí construidos, y pensar que ese canal no puede haber desaparecido en su totalidad, por su fortaleza y también seguro seguirá dando agua.

 Detalle de la rotura de la atajea

Hace unos meses, me facilitó un amigo, Carlos Villamandos, unos planos que recibió de la Chancillería de Granada, de un canal que viniendo del Patriarca actual, que llamaba la Albayda, regaba la Arruzafa, llenaba sus albercas, pasando por la Huerta del Obispo y la de Doña Leonor Ponce, una potentada de la época. Le agradecí mucho el haberme facilitado los mencionados planos, porque me activaron nuevamente la memoria. Carlos es un estudioso de la zona del Patriarca y tiene un par de blog muy interesantes del sector.

La cruz de la arruzafa aún está, el Caño Bazán o Hazán no.

Podemos ver el detalle de los textos en los planos de 1619, son a cual más curioso. "Huerta que era de Doña Leonor Ponce perdida", "Camino de la Fuente de la Traición a la ciudad" "Arroyo Hazán que recibe el agua que salio de la atagea", "Esta atagea aqui rompida por aqui", "acienda de Doña Leonor Ponce". La realidad es que el agua que venía de la poderosa bóveda del Patriarca, como dice en otro lugar del plano, se rompió por debajo de la Arruzafa y se derramó su agua en la que venía del Caño Bazán. Lo que si está claro es que en el siglo XVII, el poderío de Doña Leonor Ponce que sería de León, o sus herederos era inmenso.

Nuestro Cañón de Colorado particular (Foto de ángel Martos)

Pilar del final de las aguas del Caño Bazán (Foto Ángel Martos)

Y lo más cierto es que los terrenos del Cañito Bazán han desaparecido, para el solaz de unos pocos, y el patrimonio hidráulico de esta ciudad perdido irremediablemente. Cuando se emitan los telediarios que nos quedan a algunos, ya ni siquiera en la memoria personal. La vida es así y la verdad es que es una lástima que no se pueda quedar para los siguientes un legado patrimonial aunque sea el justo. El progreso es necesario, pero creo que podría haber un equilibrio entre este y la defensa patrimonial de los cordobeses. 

Mi agradecimiento a Carlos Villamandos y a Ángel Martos por las fotografías facilitadas.

TOMÁS EGEA, EXPOSICIÓN EN LA SALA VIMCORSA

Cartel de la exposición

Cada día se da uno cuenta que sabe menos de todo, que es lo mismo que decir que no sabe uno nada. La exposición de Tomás Egea, un madrileño al que gustaba Córdoba para vivir, que ha sido dibujante, diseñador, vidriero... y muchas cosas más en el mundo del arte. Que ha innovado, que tiene una impronta personal y que los cordobeses hemos convivido con su obra, sin saber muchos que era suya y que ha formado parte de nuestro universo diario. El pasado 23 de enero falleció a la edad de 84 años, en Córdoba. 

El autor (foto El Día de Córdoba)

El autor (foto Juan Manuel Vacas)

Tomás Egea Azcona nace en Madrid, en un Madrid republicano, cuando tiene tres años y durante otros tres vive los horrores de la incivil guerra. Estudio Bellas Arte en la Escuela Superior de San Fernando, donde también estaba Antonio López el pintor, del que fue amigo. Innovo con Rafael de la Hoz, en un congreso en México, cuando ilustró en un comic -yo soy más de decir tebeo- la conferencia del arquitecto. Luego esa colaboración continuó en el tiempo entre ambos artistas.

Bodegas Campos

Mural farmacia calle Lucano

Mural Banco Coca

Reloj sol Diputación Córdoba

Tiene muchos premios en su haber y enumerarlos sería exhaustivo, lo mismo que sus trabajos. La Cordobapedia, Wikipedia cordobesa de andar por casa, seguro puede ampliar el conocimiento del artista. Portadas de libros y revistas, carteles, murales, ilustraciones, vidrieras, pirograbado, cerámica, etc. como podrá disfrutarse en la exposición. Quien no recuerda, es verdad que con algunos años encima, el mural del Banco Coca en el edificio Regina de nuestra ciudad, que él diseñó, y Rafael Moreno realizó en acero inoxidable. Fue símbolo de la modernidad absoluta, en una ciudad que lo fue todo, pero que llevaba muchos años siendo cada vez más provinciana. 




Salas de la exposición

El mural se perdió y parece ser que luego apareció, como por arte de magia, en el Campus de Rabanales. Bienvenida sea su recuperación. Los murales de la Facultad de Medicina también son suyos; el mascarón del reloj de sol del patio del convento de La Merced, a la calle reyes Católicos, lo vemos todos a través de la reja del palacio, que luego fue falangista de la Puerta Rincón; la decoración de ascensores de la Diputación; el mural de la farmacia de la calle Lucano; la cerámica de la piscina del Hotel Los Gallos; la imagen comercial de Bodegas Campos; murales en iglesias y muchos etcéteras.




Más salas de la exposición

Pero como siempre que hago una entrada de una exposición, recomiendo que lo mejor es visitarla, por las razones de que mis fotografías, son malas, y en este corto trabajo no se puede expresar la variedad y calidad de lo expuesto. También hay que decir que ni mucho menos se podrá conocer toda su obra, pero puedo garantizar que, la exposición presenta una muestra muy extensa y variada de sus trabajos. Que el malogrado autor, cuando se estaba preparando la exposición colaboro en su diseño. Podría seguir dando razones pero lo mejor es ver las cosas de primera mano. 

 
 Altar mayor Iglesia Miralbaida / Autorretrato mirando por la ventana

 
Campesino / Carlos Castilla del Pino

Textos de la exposición, dice el Comisario: 

"Me gustaría pensar en Tomás Egea (1933-2018) como en un personaje de cómic. No sé si estaría pintado por su admirado Chumy Chumez o por la mano vibrante de Saul Steinberg. Lo veo leyendo la revista "Chicos" en un refugio en plena guerra civil, paseando por la Gran Vía en los años cincuenta con su amada Lola Valera, compartiendo juventud e intereses artísticos con amigos como Antonio López o visitando París con algunos miembros del Equipo 57. Después, vuelta a esa Córdoba de los cincuenta donde los pintores industriales cuando les preguntabas sobre la gama de color o maneras de decorar tu casa te decían, "haga usted un Mondrian". Esa Córdoba de posguerra en la que contacta con Rafael de La-Hoz, convirtiéndose en fiel amigo y colaborador en sus proyectos.

Constructores

Photomaton 

 Gran Beata 1966

Lava más blanco

Pienso en el Tomás Egea que en el momento del desarrollismo de la Costa del sol realiza el diseño para locales como Meliá Don Pepe en Marbella o el Tropicana en Torremolinos, un restaurante de ambiente polinesio en el que hizo murales abstractos de tipo africano. Pienso en él como el único arquitecto sin conocimientos de arquitectura que pudo realizar el Pueblo Andaluz, una construcción que le llevó a conocer a personajes de la época como el director de cine Edgar Neville con los que tramaba ponerle a una plaza del pueblo el nombre de Plaza Picasso en el tiempo en que el artista malagueño estaba exiliado del país por el régimen franquista. Pienso en todas las colaboraciones con José Meliá, las puertas del ascensor del Meliá Castilla que realizaste con Emilio Serrano, los murales marineros de la Mata Hari, los motivos marinos de ese Caballo Blanco del Puerto de Santa María hoy totalmente derruido.

Los Caciques 1963

Los poderes

Orla del sindicato vertical 1974

Pareja en construcción

Veo tus gafas del momento y te pienso en plenos setenta realizando carteles como los de la Manifestación por la autonomía de Andalucía, esa paloma que se multiplicaba por las paredes de la ciudad creando una trama geométrica y óptica maravillosa. Pienso en cómo en los ochenta asimilaste la nueva modernidad del Bote de colón y esa cultura visual de la cual eras un crítico partícipe. Pienso en esas contradicciones, en trabajar para un arquitecto y construir obras como Ruinasa. Pienso en que eras tan humano que sólo el ser humano puede vivir en esa contradicción.

Cartel Inauguracion Nuestra Ciudad Galería Estudio 52 1984



Comic 1972

Hoy, paseando camino de casa después de iniciar el montaje de la exposición he pasado por el mural de la farmacia que hiciste en la calle Lucano, después por el de Bodegas Campos y por el de la Iglesia de Santiago. Tres imágenes tuyas de las muchas que pueblan la ciudad. Tres imágenes tuyas como esas muchas que guardo en mi recuerdo, en las interminables tardes en tu casa preparando esta exposición en la que no está todo tu trabajo, pues habríamos tenido que tener una invitación del MoMa para poder incluir en ella todo lo que hiciste, pero sí una selección que tú me ibas escribiendo en ese listado coloreado con el plano de la sala que conservo como uno de esos preciados regalos que me hiciste.

Retrato de mi suegra 1970

Retrato de Paco Pascual 1985

Retrato de un mafioso 1977

Ruinasa (constructor) 2004

Te pienso como un personaje de cómic al igual que tú me llamabas Capitán Trueno por la rapidez a la hora de localizar algunas de las piezas que están en la exposición. Te pienso ahora en la inauguración de esta exposición que estaba hecha para ti y contigo. Al final me dejaste sólo ante el peligro, pero espero que allá donde estés compartiendo charlas con Steinberg, Picasso y Duarte, estés feliz viéndola, amigo Tomás Egea. Era un reto necesario, pues fuiste artista de artistas, amigo y cómplice de todos, figura esquiva en la construcción de esa Córdoba moderna que hoy palidece.
Jesús Alcaide, 2018.

A tu medida

After

Más textos:
La relación de Tomás Egea con el mundo del dibujo, el arte y [a pintura se inicia a muy temprana edad. Desde que a los nueve años se trasladan de Murcia a Madrid y comienza a estudiar Bachillerato en los Hermanos Maristas, este interés por el mundo del dibujo se acentúa, dibujando en la propia revista de la escuela y también, por encargo de[ hermano Teófilo, pintando unas Inmaculadas de gran tamaño que harían conocido en el colegio por su destreza con las tizas de colores y el carboncillo.

Sin título

La mode

A mediados de los años cincuenta ya decide abandonar sus aspiraciones profesionales en la medicina por el mundo del arte, e ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde entre otras personas conocerá a la que será su esposa Lola Valera. Tal y como cuenta en un relato biográfico, cuando entra en la Escuela de San Fernando comienza pintando bajo el paradigma realista, pero será [a influencia de Carlos Sáenz de Tejada la que le lleva a iniciarse en una figuración de[ natural bajo el signo de[ expresionismo con la que irá realizando algunos retratos como el de Carlos Castilla del Pino (1,962) y ciertas obras de una ya avanzada crítica social como Los caciques (1963), Campesino (c.1963) o La gran beata (1966), con los que conseguirá participar en el Salón Córdoba (1964).

La novia

La tribuna

Recuerda Tomás Egea que en plena guerra, durante los bombardeos en Albacete, su padre le liaba en una manta y lo llevaba al refugio. Una noche, cuando apenas contaba con 4 años, estaba con el "TBO" en las manos y mientras veía una historieta que años después supo que era de Urda, sonó la sirena y la familia sale hacia el refugio, quedándosele grabado en el recuerdo esa relación entre el mundo del comic y su infancia en una España en guerra, que leía en revistas como "Chicos", "Roberto Alcázar y Pedrín", "El guerrero del antifaz", "Jorge y Fernando" o el tebeo fascista "Juan Centella".

Todo sobre mi madre

Trabajo todo el dia

Su primer tebeo lo realiza en el colegio con un amigo de apellido Miralles y tenía por título "Aquí Loquilandia". Posteriormente, hacia 1952, empieza su relación con la revista Molinete, publicación de la Institución Teresiana con la que colaborará a lo largo de toda la década, creando tiras cómicas como "La marabunta", el fantasma "Guti", "Mariquita y Jo" o "Casandra". Por estas fechas conocerá también al crítico de arte José María Moreno Galván que le pone en contacto con Juan Francisco Aguirre de la revista Blanco y Negro con los que desde 1958 realizará algunas ilustraciones.

El dia de mañana

Es de destacar

Un año después, hacia 1959J, tras contraer matrimonio con Lola Valera, viajará a París donde convivirá con algunos miembros del Equipo 57 y conocerá a Serna, dibujante de "Jaimito" que le presentará al director de la revista "Bibi Fricottin" con los que empieza a trabajar, creando uno de sus personajes más queridos, Boby Le Diable. El vínculo de Tomás Egea con el mundo de la arquitectura nace de la amistad que establecerá con Rafael de La-Hoz a partir de 1957 hasta el fin de sus días. La primera colaboración entre ambos surge hacia 1957-58 en la casa que el cuñado de Tomás Egea, el constructor Federico Valera, construye para la familia Lovera Porras en la calle Jesús María, donde ambos realizan una fachada en gresite con composiciones de color en azul, rojo, ocre y blanco que recuerdan a las construcciones neoplasticistas de Mondrian.

Pienso muy seriamente

Primera Comunión


Con Rafael de La-Hoz también realizará por esas mismas fechas el mural de cerámica mate de[ Bar Ivory en la calle Morería (1953), un mural cerámico de azulejos con módulos circulares para la tienda Zafra Polo (1962) o el que será uno de sus proyectos más recordados en la ciudad, la fachada en metal y los pirograbados para el Banco Coca en Córdoba (1965) en el edificio Regina, un mural de acero inoxidable de 60 m2 y un pirograbado en cuero plateado sobre soporte aglomerado inspirado en las caligrafías de los billetes de banco.

25 aniversario Constitución Concordia 2003

Asesor del Ciudadano Diputación Córdoba 1988

En 1971, Egea realiza una de sus primeras colaboraciones con Rafael de La-Hoz fuera de Andalucía, y será en el Banco Coca en Valencia donde diseñará un relieve en hormigón de 200 m2 y un mural pirograbado en cuero plateado de 60 m2 que asemejaba un barco y en el cual el barroquismo y exceso de las caligrafías y dibujos de Egea se convierten en seña de identidad. De signo radicalmente opuesto, serán las geometrías que realizará para los edificios de Eurosol (1963) en Torremolinos para los que crea una trama geométrica modular en azul y ocre, o los que serán proyectos no construidos como la Embajada de España en Santiago de Chile (1990) o el acceso a una urbanización en la zona de Cabopino (Marbella).

Aniversario Autonomía Andaluza 1982

Fiestas y Semana Santa Murcia 1957

El proyecto de la modernidad es bien sabido que es un proyecto lleno de contradicciones. En octubre de 1978 Rafael de La Hoz es invitado a realizar una ponencia que lleva por título "Arquitectura y desarrollo tecnológico" en el XIII Congreso Mundial de la Unión de Arquitectos celebrado en la ciudad de México. A diferencia de otros arquitectos que ilustraban su ponencia con diapositivas y gráficos matemáticos, Rafael de La Hoz encarga a Tomás Egea que ilustre la conferencia mediante una serie de viñetas dibujadas a modo de historieta. En esta secuencia de 184 dibujos se muestra el interés que Tomás Egea tenía por ilustradores como Saul Steinberg, hacia el cual mostraba gran admiración, con esa línea clara, negra sobre blanco, y esa extrema simplicidad en la construcción de las figuras que pueblan las ciudades contemporáneas.

Carnaval 1983

Vela Fuensanta 1981

Pero serán esas mismas sociedades contemporáneas en las que la cultura visual se construye como canal de conocimiento y en las que la sinrazón de la burbuja inmobiliaria construye monstruos, a las que desde los años ochenta hasta el final de sus días irá dedicando una serie de trabajos, en los que de un modo crítico va socavando los pilares de nuestra sociedad del bienestar, una sociedad de grupos sociales que para elevar su estatus como si de ascensores se tratase tienen que lavar sus vergüenzas en familia. Ruinasa vs Lava más blanco, dos caras de una misma  moneda, la de una corrupción y un mundo en crisis que supo reflejar como pocos, a través de sus ilustraciones de productos ficticios, interpretaciones de las revistas del corazón en la que desentraña ese mundo ideal al cual todos parecemos querer aspirar hasta dibujos en los que el mundo del arte y las exposiciones se convierte en la diana del siempre ágil trazo de tinta de Tomás Egea.

Congreso diabetes 1985

I Curso de Alcoholismo Murcia 1991

De manera paralela a la visualización crítica de esa sociedad del bien-estar-mal, nace en la obra de Egea una crítica hacia el devenir político de los tiempos que ya estaba presente en piezas iniciáticas como Los Caciques (1963) y que dejará más que patente en trabajos como Los poderes, Canon del 75 o Sindicato vertical, tres muestras del trabajo crítico de Egea con una política en la que siempre se vio comprometido en pos del progreso y la democracia.

Cartel 150 aniversario de la Unión de Puente Genil 1984 

Junta Arbitral Provincial de Consumo

Será la transición hacia la democracia en nuestro país, uno de los momentos clave en los que esa idea transformadora de la sociedad que pretendía el proyecto de la modernidad adquiere mayor peso en el trabajo de Egea. Las variaciones que sobre el tema de la paloma, uno de los elementos recurrentes en el imaginario de Egea, aparecen en los carteles de la Manifestación por la autonomía andaluza (1977), la del Aniversario de la autonomía (1982) o el 25 aniversario de la Constitución de la Concordia (2003), son testimonios de su compromiso con la libertad.


Democracia y participación

De la misma manera, para instaurar el espíritu de la libertad y la democracia en un país en transición no resuelta que como diría Vilarós en El mono del desencanto, aún permanecía "colgado" del espíritu de Franco, las instituciones promovieron iniciativas casi pedagógicas en las cuales Egea participó, como las ilustraciones para la publicación Democracia y participación que con textos de Carmelo Casaño editó la oficina del Asesor del ciudadano de la Diputación de Córdoba en 1998 coincidiendo con el veinte aniversario de la aprobación de la Constitución Española de 1978 o las ilustraciones para un proyecto sobre el Estatuto de Autonomía de la Junta de Andalucía que no llegó a publicarse, pero del cual queda la maqueta y numerosos dibujos que ilustran los diferentes principios de nuestro estatuto de autonomía.


Democracia y Participación

Cuando los avances del arte moderno se aplicaran a la vida real cobraría sentido ese lema de las vanguardias que rezaba "cambiar la vida". Ese fue el único credo al que podría someterse el trabajo artístico de Tomás Egea, la aplicación gráfica de una manera de entender el arte moderno que lo mismo aplicaba a fiestas populares como los carteles de la Semana Santa y Fiestas de la Primavera de Murcia (1950), la Velada de Nuestra Señora de la Fuensanta (1981), el Carnaval de Córdoba (1983) o ese boceto para la Feria de Córdoba que realizó en 1984 y que 34 años después vemos poblar la ciudad de Córdoba en estos días.


Vidrieras

Ese mismo interés por sacar la producción artística de los museos e insertarla en la vida diaria, le llevará a realizar una importante labor como decorador para cafeterías como Aqua, diseñador de logotipos para espacios de la ciudad como Bodegas Campos o realizar murales cerámicos y vidrieras en diferentes lugares de la ciudad, de la manera que casi se podría trazar un paseo por los diferentes espacios públicos en los que la obra de Tomás Egea está presente como la Facultad de Medicina, la cafetería del actual Rectorado, diversas farmacias e iglesias en las cual hizo catequismo de modernidad, aportando los avances de la vanguardia a la representación icónica y clásica de los temas religiosos marianos o representaciones del Árbol de Jesé que en el trazo de Egea se convierten casi en un cómic.

 
Vidrieras Iglesia de la Aurora

Será esta faceta, la del Egea como artista aplicado al espacio público y la arquitectura, la que hará que la huella indeleble de su trazo persista en la visión de una ciudad como la de Córdoba que necesitaba reconocer su trabajo para que continúe siendo conservado y transmitido para las generaciones del futuro, esos niños a los que Egea dedicaba muchas ilustraciones, como ese niño de Loquilandia que siempre fue."

Libros ilustrados (de Cordobapedia)

"1978.- Hombre concreto (Fernando Alamillo), Arquitectura y desarrollo tecnológico (Rafael de la Hoz),Una llamarada desde el Sur (Sebastián Cuevas)
1980.- Nostalgia y presencia de Medina Azahara (Carlos Clementson)
1984.- Nuestra ciudad (Carmelo Casaño)
1989.- La casa de los muchos (Sebastián Cuevas)
Córdoba y sus monumentos (Francisco Solano Márquez)
1990.- Colección de Comunicación (Diputación de Córdoba)
1991.- 50 años de Córdoba (Diario Córdoba), Córdoba y sus pueblos (Francisco Solano Márquez)
1992.- Loas, libros y los días (Carmelo Casaño), Crónicas de anteayer (Carmelo Casaño), La asistencia psiquiátrica en la provincia (Diputación de Córdoba)
1998.- Democracia y participación (Carmelo Casaño)
2001.- Bodegas Campos en la Historia de Córdoba (Carmelo Casaño), Paseos por Córdoba (Ramirez de Arellano)
2002.- La Autonomía Andaluza y su Estatuto (Carmelo Casaño)"

Información de horarios
Inicio Jueves 03, mayo del 2018
Fin Domingo 26, agosto del 2018
HORARIO Martes a Sábado, de 10:30 a 13:30 y de 18:00 A 21:00 h. Domingos y festivos, de 10:00 a 14:00 h

Programa de visitas guiadas:
Horario de visitas:Mañanas de 10:00 a 13:30 h. y tardes de 18:00 a 20:30 h. (Concertando cita previamente).
Tardes de Jueves de 19:00 a 21:00 h. (sin necesidad de concertar cita)
Contacto: tomasegea2018@gmail.com Cita telefónica: 687 83 96 58 (Elena Moreno).



Fotografías del autor, prensa y Ars Operandi
Bibliografía de los textos de la exposición y Cordobapedia.