lunes, 3 de septiembre de 2018

SOBRE LOS ORÍGENES DE DIEGO VALOR

Número uno de los tebeos, 50 cts de peseta, año 1953

Tratar de encontrar adictos a esta serie de tebeos, novela radiofónica e historia, es complejo, los chavales eran más del Guerrero del Antifaz, de Roberto Alcázar y Pedrín, ambos con adoctrinamiento de los valores patrios, luego el Capitán Trueno, el Jabato, el Cachorro, y más moderno Superman, que estaban editados por Editorial Novaro de México, y otros héroes, sin olvidar que Diego Valor tenía un guionista que era coronel del ejército, Enrique Jarnés ‘Jarber’, sin embargo a mí me gustaba, los que hemos leído de pequeños a Julio Verne, nos dejamos siempre llevar por las aventuras interplanetarias.

Comic de Dan Dare, origen de nuestro Diego Valor

Número dos de la colección

Diego Valor es una copia de unos tebeos que se publicaron en el Reino Unido con el nombre de "Dan Dare, Piloto del Futuro", era el Cor. Daniel McGregor Dare, dibujado por Hampson muy certeramente y muy cuidado su ambiente futurista, hasta el extremo que contrataron a un asesor que era, ni más ni menos que Arthur C. Clake. Luego en España, lo aderezaron del ideario de la dictadura, hicieron la capital del mundo espacial a Alcalá de Henares, e inventaron a unos personajes secundarios, "autoridades militares, por supuesto", un capitán y dos tenientes, el capitán Miguel Portolés patrio (curioso hubo un capitán Portolés, de aragón golpista del 36), y los tenientes Hank Hogan (alemán, por aquello de la germanofilia) y Pierre Laffite (francés por el asunto de la libertad), además de la doctora Beatriz Fontana, (guapa, morena, española, y muy de este tiempo en cuanto a su comportamiento).

Joaquín Peláez de Radio Madrid, voz de Diego Valor en el serial.

Los dibujos no eran buenos, Buylla y Jano eran los dibujantes. Parece que estaban hechos "por cuenta", a pesar de ellos Beatriz Fontana, la científica novia del Piloto del Espacio, para nosotros estaba representada por esa nena madrileña que los veranos venía a visitar a su familia, que vivía en el cine Goya. Eran idénticas, igual de guapas, y a otro colega del espacio y a mí nos llamaba la atención el parecido, cuando íbamos al cine siempre procurábamos buscarla en la cercanía de la casa, para compararla. Ni siquiera averiguamos como se llamaba la real, aunque la citábamos como Loli, nombre que seguro alguien nos diría.

María Romero, la voz de Beatriz Quintana, la novia de Diego Valor

Nuestra Beatriz Fontana particular era mayor que nosotros, y si no era era lo mismo, para ella no existíamos. Lo curioso es que en el fondo no éramos rivales mi amigo y yo, en ese tema, él era el capitán Portolés y sería impensable que tratara de enamorar a la "novia" del comandante. Aunque compartíamos el interés por todo lo relacionado con los tebeos y la novela de la tarde. La Cadena Ser se hizo con los derechos del serial que se emitía por Radio Luxemburgo, y comenzó a emitirlo en España en octubre de 1953. Publicidad Cid vio un filón y el comandante Valor tomaba chocolate Svilka, que fabricaba Matías López, y la casa Geyper hizo un juguete "La perforadora del espacio", que yo tuve y que dio más de un disgusto cuando soltaba sus aspas.. 

Fotograma de Novio a la Vista, a la derecha Juana Ginzo, que tambien le puso voz a Beatriz

La novela, que normalmente escuchaba en la casa de los porteros de San Jacinto -mi amigo Paco, hijo de Juan y Paquita, era otro forofo de la serie-, se emitía por la tarde. A Diego Valor primero lo interpretó Eduardo Lacueva, me parece que Pedro P. Ayuso también y después Joaquín Peláez. Juanita Ginzo y Alicia Altabella, habían representado a Beatriz Fontana, y al final fue María Romero la que le prestó definitivamente su voz que, curiosamente era también de la televisiva Sra. Roper, aquella Sra. que no se comía un "fistro sexual", ya que la tenía el marido a la cuarta pregunta.

Envoltorio de la chocolatina de Matías López

Premio Ondas al serial de Radio "Diego Valor, el Piloto del Espacio"

En la serie figuraba que había nacido Diego Valor en septiembre del año 2000. Hay que tener en cuenta que el serial de la SER, fue primero y duró de 1953 a 1958, los tebeos de 1954 a 1958, el teatro fue en 1956, y la Tv en 1958. El nacimiento de ficción fue en Madrid, sus padres eran un General del Ejército de las Naciones de la Tierra, químico, Antonio Valor y su madre Elena Monterrubio. Luego se fue a una ciudad del Sahara, Buhasem para estudiar para piloto del espacio. Esta ciudad se fundó (en la novela) en 1998 y de un oasis que era, se convirtió pronto en una ciudad de más de cuatro millones de habitantes, Ascendió a capitán en 2022, y en el 2025 ya con el grado de comandante el General Miranda le hizo el encargo de ir a Venus, con el objetivo de conseguir más recursos alimenticios para la Tierra.

Las sillas volantes, que se parecían a las del "Látigo" de la Feria

Cuando llegó a Venus se encontró con tres razas; los Wiganes, los Artiles y los Atlantes, descendientes los terceros, de nuestra pérdida Atlántida. Los Artiles eran muy listos pero no guerreros, por lo que estaban en manos del gran Mekong, jefe cruel de los verdes Wiganes. Aprendíamos también geografía pues Mekong es un río de Vietnam, que antes ha pasado por China, Birmania Laos, Tailandia y Camboya. Los wiganes tenían unas sillas que volaban y las controlaban con la mente, que a mí me parecían las del "Látigo" de la feria de mayo. Y Venus tenía un túnel que traspasaba todo el planeta, que era usado a modo de agujero de gusano para cruzar de un lado a otro del planeta  en el menor tiempo.

Y la perforadora de Geyper, con la que le dabas a más de uno en la cara con las aspas

Ya tengo una entrada de hace nueve años, pero no publicaba las fotos de estos extraordinarios actores del elenco de Radio Madrid que, nos deleitaban todos los días con el serial, cuando empezaba la sintonía: "Yo soy aquel negrito, del África tropical, que alegremente cantaba la canción del Cola Cao. Es el Cola Cao desayunos y meriendas...", y la realidad es que volver a ver estos tebeos en manos de mi nieto Alejandro me ha recordado la serie. Una fotografía de una inolvidable Juana Ginzo en la Película "Novio a la Vista" de Berlanga, aquel Periquín de Matilde y Perico, y poder trasladarse uno, a los años 1953 y posteriores, cuando aún no habíamos ni siquiera escuchado el ¡¡ bip, bip !! del Sputnik I.

Fotos de Internet.
Bibliografía citada.

No hay comentarios :