miércoles, 23 de enero de 2019

COMO COMPROBAR LA RESISTENCIA DE UN BALCÓN, LLENÁNDOLO DE FRAILES

Una vista aérea desde el sur, del patio de la Huerta de los Morales

Nos comenta D. Teodomiro que, por el año 1766 y un florido mes de mayo, había llegado a Córdoba una comitiva de personajes del mundo árabe, concretamente marroquíes, cuestión que el Diccionario Geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, de Pascual Madoz atestigua: “…Sidi Hamet Elgacel, que pasó por esta ciudad en 1766, son los traductores (lo intentaron de un texto del Mirhab)…” “… el cual según testimonio de un orientalista Migues Casiri que lo trató en Madrid, tenía muy corta inteligencia del citado idioma.” En una palabra el embajador de Marruecos Sr. Sidi Hamet Elgacel (que no sé si tendrá algo que ver, previa deformación de la palabra, con la calle Algacel del Campo de la Verdad) no sabía apenas traducir el  árabe, pero se cita que era: “Sabio principal de la ley”. Lo acompañaban Sidi-Amara Ben Muza familiar del emperador y un general, Sidi-Eljas Mahomet Esiles.

Vista aérea desde el este en la que se puede apreciar el balcón

Detalle ampliado (foto de baja calidad) del balcón

Balcones actuales del edificio de Sánchez Peña (Google)

En honor de estos visitantes, después de ser perfectamente obsequiados, se organizó una corrida en la Corredera, que vieron desde el balcón que había en la fachada de la Cárcel, hoy centro Cívico de la Corredera, que fue la Sombrerería Sánchez –fábrica modelo en el uso de moderna maquinaria industrial-, y luego el mercado de Sánchez Peña. Al decir había es porque después se puso el actual, el antiguo lo compró el Sr. Díaz de Morales y colocó sobre en la fachada de la Huerta de los Morales o la Favorita, que frecuentaba Romero Barros y su hijo Julio. Pues bien, el Sr. Díaz de Morales, pensaba que el balcón volaba demasiado y que por ello era poco seguro, a pesar de estar sujeto por barrotes de hierro que lo apuntalaban. Como no se fiaba quiso hacer una prueba de resistencia, como la que le hacen a los puentes, por poner un ejemplo cercano con camiones cargados.

Dibujo de Romero Barros de la Huerta

Huerta de los Morales óleo de Romero Barros

Huerta de los Morales óleo de Julio Romero de Torres

Como un balcón no podía probarse de esta manera, decidió invitar a comer a los frailes de San Gerónimo de Valparaíso, cuestión que, como es lógico, estos no iban a rehusar, por aquello de que estaban siempre dispuestos “siempre mirando al cielo, sin dejar de mirar al suelo”. Cuando acabó la comida los hizo entrar en el balcón, con el acicate de las vistas que desde allí se tenían, cerró la puerta y los dejó dentro, bajando él al patio para ver si se resentía el balcón, y desde abajo les reveló la idea del convite, que formasen parte de la prueba de esfuerzo del balcón comprado y estrenado, cuestión que a muchos les dio tal susto del que no se recuperaron en mucho tiempo. Es un poco la historia de un balcón de la Cárcel de la Corredera, hoy Centro Cívico, que compró el propietario de la Huerta de Los Morales para su hacienda, y que dudando de su consistencia le hizo la prueba de fuerza con unos cientos de kilos de frailes de San Jerónimo.

Estanque de la Huerta de los Morales (Google)

Estanque actual

Óleo del estanque

ADENDA

Una de las cosas más importantes de la vida es tener amigos, claro si son buenos mejor. Uno de ellos, Lucho, arquitecto, me ha puesto en contacto con un amigo suyo arquitecto también, jubilado, por más señas, Clemente Fernández de Cordova, que me ha atendido muy amablemente y hemos hablado del balcón. Él fue el arquitecto, hace bastantes años, por los ochenta, de la rehabilitación de la fachada del Sánchez Peña, y me ha contado que pudo entrar a la Huerta de los Morales para tomar las medidas del balcón, motivo de esta entrada, y así de esta manera de la forma más fidedigna posible, rehacer los dos balcones que estaban en esta fachada cuando era la Cárcel. Dice que, cuando excavaron en la pared a rehabilitar, encontraron los mechinales primitivos en la misma, por lo que más exactas no podían ser las medidas de los nuevos balcones. Hemos hablado también de la rehabilitación de los escudos y sobre todo del simbolismo de los mismos al entrar los reos a la cárcel. Y la utilización de la barandilla y pasamanos del balcón corrido, para que el herrero hiciera las barandillas actuales. También de anécdotas relativas a esos balcones antiguos en la Corredera.

Detalle del balcón de la fachada

Nota: No es posible entrar a la Huerta actualmente por lo que no existe la posibilidad de hacer una fotografía actual del balcón, y a medida que pase el tiempo se perderá en la ruina de la finca.

Fotos de Google, MBACO y autor
Bibliografía Paseos por Córdoba la citada de Madoz y de la conversación con Clemente Fernández.

martes, 22 de enero de 2019

QUE TE CAIGA ENCIMA LA CAMPANA GORDA DE LA CATEDRAL

La campana gorda (Foto F.Llop)

“Dame el aguinaldo, / carita de rosa, / que no tienes la cara / de ser tan roñosa.
Y si me lo das, / y si me lo das, / que pases unas Fiestas / con felicidad.
Y si no me lo das, / y si no me lo das, / que te caiga encima / la campana gorda / de la Catedral.

IHS María(Foto F.Llop)

Uox mea(Foto F.Llop)

Separación entre texto (Foto F.Llop)

La maldición no podía ser peor, “que te caiga encima la campana Gorda de la Catedral”, una mole de bronce de 145 cm de altura, de 178 cm de diámetro, con un borde de 14 cm y un peso de 3265 kilos, además de una antigüedad de medio millar de años. Hombre si te pillaba agachado y no te daba el badajo, a lo mejor te salvabas, pero lo lógico es que no salieras bien parado. Es verdad que la Gorda del campanario de la Catedral de Córdoba no es la que encargó a Iván Motorín y su hijo, Ana, la sobrina de Pedro el Grande de Rusia, de 202 toneladas, 6,14 m. de altura y un diámetro de 6,6 m. allá por 1733.

Escudo episcopal y Virgen entregando casulla(Foto F.Llop)

Escuda episcopal (Foto F.Llop)

Inscripción inferior (Foto F.Llop)

Un buen amigo me dijo el otro día cariñosamente que, con tanto escribir sobre el patrimonio religioso, lo próximo sería repartir bendiciones. A otros/as sin embargo, les llama la atención muchas de las cosas publicadas. Otro me dice que no me lee porque la mayoría de los artículos versan sobre lo mismo, que soy un meapilas (expresión cariñosa inferior a la beatería). No es verdad, pero puede parecerlo. Considerando, eso sí, que la mayor parte de nuestro patrimonio está impregnado de nuestro pasado judeo-cristiano, aunque hay que tener en cuenta además que es también, árabe, visigodo, romano, fenicio, íbero o tarteso. Lo que importa es que si yo soy el primer sorprendido con nuestros tesoros artísticos -o de la Iglesia Católica en este caso-, seguro que otras personas se sorprenderán también.  

Inscripción inferior (Foto F.Llop)

Borde

Enganche al yugo

Por otro lado quien me conoce sabe lo que pienso de todas las religiones, si arrastran adictos es porque tienen algo bueno para sus seguidores (tantos millones no pueden ser tontos o estar engañados), aunque también tienen cosas menos buenas, pero creo que no es el mensaje lo verdaderamente malo sino los mensajeros, con sus humanas imperfecciones. Las religiones se han copiado unas de otras y en la mayoría de sus historias encontramos enormes similitudes. Si todo en la vida -y lo de después-, fuese explicable científicamente, no habría esos huecos en la indefensa soledad del ser humano que, en muchas ocasiones se rellena con historias de dioses -muchos crueles-, palomos inseminadores -que no palomas-, y multitud de mitos –repetidos según la civilización-, cuando le falta la protección de sus progenitores.

Sujeción al arco lado derecho (Foto F.Llop)

 Sujeción al arco lado izquierdo (Foto F.Llop)

Detalle de sujeción (Foto F.Llop)

Pero no es cuestión de filosofar sino de comentar sobre un enorme trozo de bronce, tangible por cierto, no es dogma de fe, son 3265 kilos. Esta es la Gorda, más gorda, o la Santa María. En los campanarios hay campanas “gordas” y “campanas de repique”. En el campanario de la Catedral, hay cuatro gordas, una en el arco central de cada fachada. La que estamos reseñando está en la fachada este. Esta “Gorda” tiene la peculiaridad de estar girada unos grados (un cuarto de vuelta), para eludir el desgaste que tiene en sus lados por el golpear del badajo durante quinientos años. Es la única, junto con la del campanillo de la espadaña del Altar Mayor, que conserva una epigrafía gótica.

 Yugo y motor del badajo (Foto F.Llop)

La campana gorda tiene varias inscripciones arriba dice: “ihs / maria / uox / mea / sonet / mentem / santam / spontaneam /honoren /deo / et / patrie  / lyberacionem”. Lo primero  'Jesús Salvador de los Hombres y María', luego “uox mea sonet”, 'suena mi voz', y “mentem  santam  spontaneam honoren deo et patrie  lyberacionem”, o lo que es lo mismo: 'de manera piadosa, y voluntariamente, sueno en honor de dios y para liberar mi patria'. Es una expresión que se usa desde los siglos XIII al XV, y una leyenda la atribuye a una inscripción dejada en Catania por un caballero en el entierro de Sta. Agueda, santa a la que está dedicada la campana y que protegería al territorio.

Badajo (Foto F.Llop)

Calle Cardenal Herrero y la campana gorda (Foto Otto Wunderlich 1920)

En el cuerpo de la campana hay encontradas dos cruces con pedestal, cruces que por el giro que arriba se cita, caen a los lados, también están las armas del obispo, así como un cuadro que representa “la entrega de la casulla de la virgen a San Idelfonso” . Más hacia el pie otra inscripción: "+ el ylustre (u invertida) y muy manifico señor don alonso manriq ouispo de cordoua capellan mayor de la reina dona iuana y del rey don carlos su fylo nros senores mado fazer esta canpana ano de # m # dxvii" / "años + siendo obrero iuan lopez del rio canonigo". Creo que no necesita traducción porque se entiende, pero: “Que el muy ilustre y magnifico Señor Don Alonso Manrique Obispo de Córdoba capellán mayor de la Reina Doña Juana y del Rey Don Carlos su hijo, nuestros señores, mandó hacer esta campana, año de MDXVII, siendo obrero Juan López del Río canónigo”

Vergajo de verga de toro (foto Artesanía Ibérica)

Me acuerdo que de chavales nos decían los “expertos” (individuo un par de años mayor que uno, y que por esa razón lo que decía era ley) que los badajos estaban amarrados a los ganchos con picha de toro, un material del que hacían los vergajos de los municipales o bastones de tratantes de ganado. Después de mucho buscar, he encontrado solamente que las tiras puede ser de piel de toro, -no específicamente de verga de toro-, y se empleaban para ello por su dureza y resistencia. Pudiera ser que esas tiras de pellejo fuesen lo mismo. De todas formas ahí queda la curiosidad de como un pene de un animal, eso sí un toro, puede servir hasta despues de muerto, no como los de muchos humanos que poco nos sirven hasta en vida. 

Fotografías de Francesc Llop y Mari Carmen Álvaro, una de ArtesaniaIberica
Bibliografía del trabajo de Francesc Llop y Marí Carmen Álvaro

jueves, 17 de enero de 2019

OBRAS MAESTRAS DE LA MEZQUITA-CATEDRAL DE CÓRDOBA

Desde el sur aérea de Google

A medida que se profundiza -superficialmente desde luego, porque hacerlo plenamente es muy complicado para quien es lego en muchas materias-, se enorgullece uno que, por soberbias personales, por el “yo más” de algunos principales, artistas de prestigio pudieran crear sus obras, algunas irrepetibles, lamentablemente desconocidas para la mayoría de los mortales. Afortunadamente podemos hoy en día admirar estas, fotografiarlas incluso y llevarnos un instante de su eterna existencia a nuestro archivo personal. La interesante web mezquita-catedraldecordoba.es cataloga en un capítulo de la misma, trece obras que titula de maestras (ignoro si el número trece es casualidad, como los comensales de la Santa Cena de Pablo de Céspedes). Todas las señaladas (es lógico) son de índole católica, como lo eran los clientes, de los años de la ocupación cristiana del edificio, cuestión que no devalúa, en absoluto, nada de su importancia artística.

Maqueta de la época actual

Las obras son: Mural del Bautismo de Jesús, de autor desconocido; La Encarnación, de Pedro de Córdoba; Custodia procesional del Corpus Christi, de Enrique de Arfe; Retablo de Ieshu Verde y San Nicolás de Barí, de Pedro Campaña; Portapaces del Marqués de Comares, de Rodrigo de León; La Santa Cena, de Pablo de Céspedes; Retablo Mayor, varios autores; San Eulogio, de Vicente Carducho; Retablo de Ntra. Sra. del Rosario, de Antonio del Castillo; San Sebastián anónimo italiano; San Miguel, atribuido a Juan Pompeyo; Sillería del Coro, de Pedro Duque de Cornejo; y San Rafael, de Damián de Castro. De cada una de ellas en esta entrada colectiva trataré de hacer una reseña corta, para después, individualmente profundizar particularmente en sucesivas entradas personales. Su distribución está por todo el recinto interior y se señala su ubicación.


Mural del Bautismo de Jesús, del altar de San Juan Bautista

Este mural se descubrió al quitar en 1989, la tabla de La Encarnación de Pedro de Córdoba. Se desconoce el autor y su estilo es italogótico, estimándose la fecha de su construcción alrededor de 1390.

Pintura mural Bautismo de Jesús

Ubicación pintura mural

La Encarnación, de Pedro de Córdoba.

Pintor que estuvo activo en Córdoba durante la segunda mitad del siglo XV. Se se le atribuye el San Nicolás de Bari, del Museo de Bellas Artes de Córdoba. La tabla tiene un texto: “Esta obra y retablo mando hacer Diego Sánchez de Castro, Canónigo de esta Iglesia en honor de Dios Nuestro Señor y de su Santa Encarnacion y de los bienaventurados San Juan Bautista y Santiago y San Lorenzo y San Ivo de Bretaña y de San Pio Papa y de Santa Bárbara, acabose a 20 días de marzo del año 1475”

Altar de la Encarnación

Ubicación del Altar

Custodia procesional del Corpus Christi, de Enrique de Arfe.

El paso del Gótico al Renacimiento supone esta obra de Enrique de Arfe, platero de origen germánico. En la misma actúa el platero Bernabé García de los Reyes, 1514-1518 y 1734-1735.

Custodia de Enrique de Arfe

Ubicación Custodia

Retablo de Ieshu Verde y San Nicolás de Barí, de Pedro Campaña

Hernán Ruiz II y el flamenco Pedro de Campaña, son los autores del retablo plateresco que nos ocupa, banco dos cuerpos y ático de 1556.

Retablo Ieshu Verde y San Nicolás de Bari

Ubicación retablo


Portapaces del Marqués de Comares, de Rodrigo de León

El estilo de estos portapaces están más cercanos al Manierismo que al Renacimiento. El lenguaje arquitectónico de Palladio, llegó a manos de Rodrigo de León que los creó allá por 1578/1581, fecha en la que fue Maestro Mayor de Platería de la Catedral.


Portapaces del Marqués de Comares

Ubicación Portapaces

La Santa Cena, de Pablo de Céspedes

El retablo lo talla Juan de Ortuño. Además del motivo central, Pablo de Céspedes que fue racionero de la Catedral ejecuta óleos que contiene la obra debajo. Elías confortado por un ángel, el Encuentro de Abraham y Melquisedec y Sansón con el león. Y arriba, en el ático una Alegoría de la Fe.

Santa Cena de Pablo de Céspedes

Ubicación óleo de Pablo de Céspedes

Retablo Mayor 

Alonso Matías (trazas), Sebastián Vidal (arquitectura), Pedro Freile de Guevara (escultura) y Antonio Palomino (pintura) son varios autores del retablo. 1618 a 1646 y 1713. Mármol, bronce y óleo son los materiales empleados.

Retablo Altar Mayor

Ubicación Retablo Altar Mayor


San Eulogio, de Vicente Carducho

El protagonista es San Eulogio. El pintor el florentino Vicente Carducho y la fecha 1620/1630

San Eulogio de Vicente Carducho

Ubicación Capilla de San Eulogio

Retablo de Ntra. Sra. del Rosario, de Antonio del Castillo

Capilla de Nuestra Señora del Rosario, cuatro lienzos de Antonio del Castillo. lo preside la Virgen del Rosario, a los lados San Sebastián y San Roque, y arriba un Crucificado. La fecha 1647.

Retablo Ntra. Sra. del Rosario

Ubicación retablo

San Sebastián, anónimo italiano

Un apolíneo San Sebastián con una sola flecha. Un bello joven representando la escena de su martirio por Diocleciano. El autor es anónimo y la fecha 1680-1710

San Sebastián

Ubicación San Sebastián

San Miguel, de Juan Pompeyo (supuestamente)

Pintura de San Miguel atribuida a Juan Pompeyo, basándose en su estilo, aunque no está garantizado que él sea el autor. La fecha, primer tercio del siglo XVIII. 

San Miguel

Ubicación San Miguel


Sillería del Coro, de Pedro Duque de Cornejo.

Un concurso sobre la obra da como resultado la designación de Pedro Duque para construir la sillería. Empieza el 14 de marzo de 1748 y no la ve acabada porque fallece antes. Finaliza en 1753. 30 asientos altos y 23 bajos y una notable iconografía.

Sillería coro

Ubicación sillería

San Rafael, de Damián de Castro.

Obra entre la escultura y la orfebrería. Parece que colaboró en la escultura Alonso Gómez de Sandoval, mientras que Damián de Castro asumió la orfebrería. Damián fue el platero cordobés más importante de su época. Plata, plata dorada y 1768 la fecha de su creación.

San Rafael

Ubicación San Rafael

Ignoro cuál habrá sido el criterio para titular estas trece obras de arte como las más importantes, o que tengan la catalogación de "obras maestras", me imagino que son muchas más, incluso podrían ser consideradas todas las que componen el edificio. Arquitectura, talla, pintura, orfebrería, etc. son algunas de las disciplinas artísticas que atesora el edificio en: 104 capillas (52 desaparecidas y 52 que aún están en uso), más la Mayor, el Sagrario, Coro, y los museos de San Vicente y de San Clemente con contenidos arqueológicos de distintas épocas. Diecinueve naves, cientos de columnas, arcos, capiteles, basas, como continente de la época musulmana, el Mirhab, dos macsuras..., en suma una verdadera y gigantesca obra maestra.

Fotografías del autor, Google, e Internet
Bibliografía de la Web mezquita-catedraldecordoba.es