martes, 10 de julio de 2018

CATORCE DÍAS DE ODISEA UNA PANCREATITIS AGUDA LITIÁSICA


El pasado día 27 de junio, cuando me disponía al paseo serrano matinal, seis de la mañana, se me presentó un dolor abdominal intenso, extraño, tipo cinturón, partiendo del epigastrio, extraño por no haberlo sentido nunca de esa índole, que me hizo pensar o que se debía a un proceso digestivo serio o a otro de índole cardíaca. Como no cedía, después de haber intentado un remedio de una tisana de manzanilla, e incluso la administración de un vasodilatador de urgencia (Cafinitrina), desperté a Conchi y le dije que pensaba que debíamos ir a Urgencias de la Ciudad Sanitaria. No la consideraba una urgencia de las Setas, esa que utilizamos para colaborar en el desbloqueo de las otras.

Cogimos el coche (mal hecho por el posible riesgo personal en el que no pensé) y nos presentamos en Urgencias, poco personal por lo intempestivo de la hora, mucha amabilidad, radiografía, análisis de sangre y primer diagnostico, Cólico biliar. Le dije a la doctora (muy joven), es la primera vez que vengo a una urgencia médica, y ella me dijo y yo también es la primera vez que trabajo en el turno de urgencias. O sea dos novatos. Como estaba el cambio de turno, la confirmación del diagnóstico la hizo la doctora del entrante, que con una disminución del dolor, nos mandó a casa. 

Vuelta a primera hora de la tarde a Urgencias porque el dolor se incrementaba y no cedía a los analgésicos, tipo Buscapina. Otra doctora, lo primero fue calmar el dolor, que lo consiguió, en este caso con un conglomerado opiáceo (Tramadol) pero no le interesaron nada los análisis anteriores, en una palabra los hizo todos de nuevo y al final, cuando el dolor había remitido, el diagnóstico real, una pancreatitis producía por un cálculo cabrón escapado de la vesícula, que tapa el conducto pancreático. Inmediatamente el ingreso y lo primero la visita de otra doctora, en este caso de Digestivo que nos comunica el alcance y la gravedad de la crisis. 

Solución, dejar descansar al páncreas, por lo que procede acoplarte los sueros, para mantener mínimamente alimentado e hidratado y no beber ni agua. Así dos o tres días, hasta comprobar el alcance del daño que podría haberse producido en el esencial órgano. Un TAC para comprobar esos extremos, que afortunadamente eran aceptables. Una ecografía para confirmar la "cantera", o el yacer con albañiles como el chiste, que era mi vesícula biliar y catorce días de hospitalización con una dieta de tolerancia, durante la que he probado pescados rarísimos, como tilapa, fogonero y otros allende los mares y carnes como el pollo.

Acompañado de un caldo con apio y poco más. Me lo he comido todo, porque tanto que hablan de la dieta de los hospitales, a mí no me ha parecido mala. Manifestar también que, el personal, tanto auxiliar, como ATS, incluido el de la limpieza, están trabajando al límite de sus posibilidades profesionales, por mor de una cosa que llaman productividad los directivos, pero que no me coge en la cabeza como tienen la poca vergüenza, con esos grandes sueldos  que tienen, jugar con la salud de los contribuyentes y someter a profesionales a una presión insostenible.


La mayoría mujeres, que se multiplicaban para solucionar el más mínimo problema, y que las enormes carencias de los recortes, especialmente en personal, no se hicieran visibles en los pacientes, eso sí duplicándose e incluso no pudiendo parar para tomarse un respiro, y eso veinticuatro horas ininterrumpidas. Luego está el equipo médico, todo atenciones y estando informado en todo momento de los pasos dados, en este caso comandado por un joven doctor José Manuel Benítez (pero no tiene nada que ver con el torero). Visita del equipo de cirujanos; otra señora, que me informó que había que quitar la vesícula para tratar de evitar nuevos episodios. La anestesista, otra señora, que hizo el estudio previo para que todo estuviera controlado.

Como se habrá podido comprobar, es enorme el porcentaje de mujeres que cuidan de nuestra salud en la sanidad pública andaluza (con parámetros de productividad que, en la medicina de familia, consiste en enviar al menor personal posible a los especialistas, o pruebas diagnosticas para que el médico de cabecera cobre un plus, y en los hospitales cerrar camas y recortar personal y medios), por lo tanto en mi estadística personal, la plantilla del Hospital General del complejo Reina Sofía, en un noventa y tantos por ciento son mujeres, en todos los escalones. Y un diez en la categoría profesional y humana de todas ellas.

Una resonancia magnética, a petición de los cirujanos para comprobar que no había ninguna piedra dentro del conducto biliar, fue la última de las pruebas diagnósticas. No la había afortunadamente, por lo que una cosa menos de que preocuparse. Pero los días, inexorablemente largos, seguían pasando porque los marcadores de la inflamación, no bajaban en la medida deseada. Y si eran los días largos, son por cuestiones como la movilidad, amarrado a una columna de sueros, que te impedía realizarte una higiene adecuada, como en tu casa, y muchas molestias añadidas más. Luego está la falta de intimidad, pero está uno en un hospital.

Un episodio febril retrasó más el alta. 38º en una toma, dispara alarmas y genera un protocolo de cultivos para ver qué pasa. Todo aderezado de Heparina para evitar problemas circulatorios derivados de la quietud. Diurético para que los riñones, trabajen y tomas de tensión y temperatura, constantes. La fiebre cedió, afortunadamente. Nueva visita de los cirujanos que nos llevaron los papeles de autorización, eso sí papeles firmas para todo. Y al final de la mañana del día 10 el Dr. Benítez tan amable como siempre nos llevó el informe de alta y las recomendaciones finales. El agradecimiento y las despedidas.



Despedida con lágrimas al compañero de habitación y a su madre que, desgraciadamente, y posiblemente por hábitos personales que yo no tengo, tiene su pancreatitis una gravedad que espero supere, porque tiene una cosa que a mí me falta y es juventud. Luego está el capítulo más importante, porque sin él la cosa se hubiera complicado. La ayuda inestimable de la familia, de mi mujer en primer lugar, con problemas de espalda durmiendo catorce días en una silla, tan molesta como yo o más, mal comiendo y a la vez llevando nuestra casa. Y nuestros hijos siempre al pie del cañón que, hasta una noche estuvieron desde las doce de la noche a las cinco y media de la madrugada con su madre, en urgencias con lo que fue afortunadamente una crisis de ansiedad, o las visitas diarias de la única hermana que tengo.

Hay otro capítulo importante que es el de los amigos, la presencia de algunos en cortas visitas, como debe ser, o la diaria de uno que ha faltado muy pocos días. Otros, la llamada, o el mensaje de WhatsApp, que te hacía sentir su solidaridad y buenos deseos. Estas situaciones te hacen ver quienes te aprecian de verdad y quienes te aprecian menos, o nada, y aunque no creo que nadie se alegre del mal de nadie, si estoy seguro cabe un 'que le den'. A todos, a los que más y a los que menos, a los que lo han sentido de corazón, o a los que sólo han cubierto el expediente, incluso a los que nos se han enterado que ha habido muchos, porque no se ha publicitado, a todos, muchas gracias. Y cierre de este capítulo, ya en tu casa, de la que nuca sabe el valor de tu inodoro, hasta que obligatoriamente estás fuera de ella, a esperar la colecistectomía que esperemos sea como comentan la mayoría, la picada de una avispa, y que se desarrolle igual que la crisis. 

Fotografías de Internet.

martes, 26 de junio de 2018

DEL LAGAR DE LA CRUZ A LAS ERMITAS

Recorrido en Wikiloc ida y vuelta

Del Lagar de la Cruz a las Ermitas, por el sendero que llaman de los Lobos, que yo no sé porque se llama así, ya quisiéramos algunos que hubiera lobos por aquí. Aparcamiento del coche en el llano de la piscina e inicio del sendero. Este recorrido ya lo hemos hecho en más de una ocasión, pero siempre es bonito recorrerlo otra vez. El sendero trascurre paralelo a la carretera CO-3314 en la mayor parte de su recorrido, cruzándola un par de veces, cerca del cruce con la de las Ermitas CO-3403.

 Inicio del recorrido en el Lagar de la Cruz

Cadena de subida a la Casa del Pastor

Sendero al lado de la carretera

Cinco grandes fincas de la sierra recorre el sendero: Lagar de la Cruz; Pino Gordo por su linde; Negrete; Aduana en el Catastro, pero es El Pardo y Ntra. Sra. del Rosario que nos lleva hasta la pared del Desierto de Belén en el Cerro de la Cárcel. Es un sendero muy bonito y cómodo, con algunos tramos en galería. Lo primero que te encuentras en dirección a las Ermitas, es la entrada a la Casa del Pastor, unas ruinas dentro de la finca Lagar de la Cruz.

Vigilantes

Campamento de Radio Córdoba

Luego llegamos a la linde cercada cinegéticamente de Pino Gordo y a una de sus puertas actuales, antes se entraba por la CO-3405 Córdoba a Villaviciosa. Pino Gordo fue durante mucho tiempo referente de la sierra de Córdoba. Era el sky line serrano, desde cualquier sitio se divisaba. Creo que era un eucaliptus. En mil setecientos y pico ya se llamaba así la finca, por lo que debía estar el árbol. Aproximadamente por 2004 desapareció y en las fotos aéreas se ve el tocón. En otros vuelos se divisa su enorme copa.

Más sendero

Raíces

Inicio de la galería

Luego pasamos una urbanización a izquierda y derecha de la carretera. La entrada para el Negrete porque estamos en los terrenos de esa finca, ya disgregada en pequeñas parcelas. Y el camino hacia otras fincas del interior, con salida a las Siete Fincas. Estas fincas o lagares como Melgarejo, El Soldado, La Torrecilla pertenecieron a Rafael Castejón y Martínez de Arizala, ahora serán de sus herederos. Seguimos bajando y entramos en los dominios de El Pardo, aunque en el Catastro la llaman La Aduana.

Galería

Camino al Pardo y Torrebermeja

Cadena del camino del Pardo a la carretera

El camino de acceso al Pardo está a la izquierda, y también se puede llegar desde allí a Torrebermeja, así como bajar por un sendero precioso a la finca del Aljibe. Giro al oeste y entramos en los feudos de Ntra. Sra. del Rosario a la que no dejamos hasta bien entrada la carretera CO-3403. Cruzamos la CO-3314, para volver a hacerlo en la misma curva del arroyo Valdegrajas. Quinientos metros y pico, mal contados, como decía mi padre, y estamos en la explanada de las Ermitas.

Primer cruce de la carretera

Una vez cruzada por segunda vez

Llegada al Desierto de Belén

Hoy tenía interés en ver como ha quedado el remozamiento del Monumento, ya me lo aconsejó el presidente de la Asociación. Pero no se podía entrar porque estaba saliendo una furgoneta, y le estaba ayudando a hacer la maniobra el hermano portero. En lugar de el artilugio luminoso de los dirigidores de los aeropuertos, usaba uno que para mí lo es muy poco, salvo cuando publican portadas incendiarias, el ABC. A esto llegaron tres señoras y el hermano portero se distrajo lo suficiente para que la furgoneta casi se encajara en la puerta.

Subida de vuelta desde el cruce

Cruce de la carretera CO-3314

Luego después de participar en la dirección de la salida de la furgoneta, pues somos todos muy dados a dirigir el tráfico, a hacer alineaciones de equipos de fútbol, y a aconsejar en materia de política internacional, se bajó el conductor. Otro fraile, nuevo, en este caso más joven -con bigote y perilla de mosquetero-, pues la plantilla del Desierto, supera los setenta y cinco años, le reprocha cariñosamente a su compañero que había tenido una distracción al mirar a las señoras.

Puerta de la finca de Pino Gordo

Linde Pino Gordo-Lagar de la Cruz

Yo, que acostumbro a meterme en los charcos, normalmente, le dije: -Corroboro que es verdad, la distracción fue por mirar a las señoras. Aquello significó una natural distensión y todos nos reímos. El portero decía que no, sin parar de reír, pero el testigo de cargo, es decir yo, seguía corroborandolo. Después del rato de risas, yo bajé a fotografiar el monumento y su reparación, muy interesante. Cuando me marché, coincidí con las señoras por el camino y volví a decirles que las miró que no había duda. Más risas.

Camino llegando al Lagar de la Cruz

Última rampa

Ahora el camino de vuelta. Unos cuatro kilómetros y ciento setenta y ocho  mts. de desnivel, ahora era la mayor parte del camino cuesta arriba. Ya se iba notando el calor, que se había mantenido a raya en la ida. Un ciclista fue el único usuario del camino de vuelta con el que me crucé, y si digo la verdad los últimos metros de subida se me atragantaron un poco. 

Lagar de la Cruz

Pino Gordo aérea 2004

Me paré frente a la entrada de las instalaciones de Radio Córdoba, la antigua EAJ-24 y me hice un 'selfie' allí.También me volví a parar en la puerta de Pino Gordo, esta vez buscando la cámara de vigilancia que dice un cartel tienen, no la vi. Claro hoy en día una cámara de vigilancia puede estar en cualquier sitio, pero el cable salvo que sea subterráneo... 

Pino Gordo 2008

Vista aérea de Google donde vemos el tronco

Terminé de subir lo que quedaba de sendero y una pronunciada bajada me llevó al cruce del CO-3314 y la CO-3405. El Lagar de la Cruz y su antiguo pozo. Mira qué lástima que no estuviera la Guardia Civil, hoy que llevaba la documentación en la mochila. De todas formas cuando me pararon otra mañana no me sancionaron

Fotos del autor y de Google

lunes, 25 de junio de 2018

CAMINO DE LOS PICAPEDREROS

Una roca con grafittis

Esta mañana, no muy temprano, a pesar del aviso naranja, peligro por la calor -esa que parecía para algunos que no iba a venir nunca-, aunque el verdadero peligro naranja está por venir, la pena es que los encantadores de serpientes llegan bien a la gente, sobre todo de escasa cultura política. Si no, no hubieran sobrevivido los charlatanes que se instalaban en la Puerta Gallegos y Corredera, los buhoneros de las películas del lejano oeste, e incluso Juan Sánchez, el simpático vendedor de la teletienda.

Formaciones

Más formaciones

El camino de granito deshecho

Diversas formaciones graníticas

Hoy ha tocado recorrer otra vez el sendero o Camino de los Picapedreros, aun considerando que el que usaban era el paralelo al arroyo Sendero de Los Arenales, y no éste del barranco de los Picapedreros. Su alcubilla de los Arenales está a la salida del citado arroyo, a la vera de la carretera y es más corto el camino desde el cortijo de arriba. La última vez que he subido por aquí lo hice con dos buenos amigos, Ramírez y Pozuelo, pero en plena temporada de lluvias, y además bajo un intenso aguacero. No pudimos cerrar el paraguas en ningún momento.

Trabajos a medio hacer

 Arroyo

 Camino enlosado

Salto del arroyo

Con la llegada del verano y el calor o la calor, todo está seco, salvo los verdes perennes de algunas especies. La inmensa mayoría de las gramíneas silvestres pintan doradas. Los arroyos que eran una sinfonía, en la última visita citada, hoy están mudos y salvo que las aguas subálveas continúen, por superficie no hay ni humedad siquiera. Las colmenas del principio tienen sus bidones en el colmenar para que los laboriosos insectos no tengan que buscar el agua en los secos cauces.

 Cuarzo entre el granito

Formaciones caprichosas

Ruptura

La roca de la portada

Hace 56 años, 1962, fue la primera vez que andé por esos lugares, hicimos un perol de dos días en el Raso Mala Noche, y recorrimos bastante los alrededores. Todavía estaba pr la actividad de la piedra. Luego por la década de los 70 del siglo XX (suena más histórico así), fue un lugar de paseo habitual, entrabamos por el arroyo del Moral, desde la carretera, al lado del Campo de Tiro, pasábamos su umbría y llegábamos a la porqueriza del cortijo del Chaparral, donde se embalsa el agua del Guadalnuño, que riega los campos de golf de arriba.

Mas formaciones rocosas

 Y más


Cancel entre Arenales y Villares Altos

Se rodeaba el cerro del Chaparral de Méndez, por la margen izquierda del río Guadalnuño, para subir por el barranco del arroyo del Chaparral, que ahora cruza el gasoducto camino de Badajoz, y llegábamos a los barracones de los Villares altos, a las espaldas de Pedro López, su vertiente sureste. Creo recordar que por ese tiempo se estaba explotando madera. Lo que si puedo decir que era un territorio que me recordaba, e incluso lo catalogaba de más bonito, que la Ciudad Encantada de Cuenca, Es orográficamente igual, granito y pinos.

Cartel de la Vereda Pasada del Pino (¿?)

Camino empedrado

Con agua es cascada

Roquedal

Cierto día, apareció una cerca y puerta en el Camino del Moral y un vociferante y ordinario guarda, seguro que eventual por su celo, nos dijo que estábamos asustando al 'ganao', que nos saliéramos de allí inmediatamente, cosa que hicimos a la mayor brevedad y hasta hoy. En otra ocasión, hace bastantes años, más de veinte quizá, bajábamos para el barranco de los Picapedreros, y nos topamos con el Cuerpo de Ejército de los Villares Altos, pertrechados y armados hasta los dientes, estaban de montería y no habían avisado con carteles arriba, por el campo de Golf.  Un error fatal de la logística de la montería, Corrimos el riesgo de recibir un tiro de los armados ciudadanos. Por lo menos eso nos dijo el encargado.

Fresnedal siempre verde

Fresnedal siempre verde

 Fresnedal siempre verde

Tubería del pozo

Se acabaron los paseos por la orilla del arroyo del Moral, el embalse del Chaparral y la ribera del Guadalnuño. Después he tenido la ocasión de subir a la torre de observación del Cerro de la Miniya, por un cortafuegos brutal, y luego bajé por un camino de lujo, me cabreé porque podía haber subido por él. También estuve otro día en la torre de observación de Villares Altos. Visite la zona en otra fecha con el Profesor José Manuel Recio, y conocí de sus científicas explicaciones, sobre las vetas de cuarzo que afloran de entre los bloques de granito y muchos aspectos geológicos del terreno.

Equilibrio 

Entre rocas

 Prohibiciones

Cruce de caminos con un alto nivel de prohibiciones

En otra ocasión nos intrigó el verdor y lozanía, a pesar del verano brutal que estábamos viviendo años atrás, de un fresnedal y su prado. Descubrimos otro día que era debido a una supuesta bolsa freática y un enorme pozo, 120 mts. aprox. más arriba, que mantenía el bosque de fresnos en perfecto estado de revista ecológico. De ese pozo sube a los barracones de los trabajadores de la piedra, una tubería para alimentarlos. Protegimos el pozo, por su peligrosidad -no es fácil salir solo si caes en él-, con una cinta plástica y duró lo justo.

 Prohibiciones

Prohibiciones

Más prohibiciones

Más prohibiciones en el cruce,10 en total he contado

Por el camino iba pensando en lo brutal que sería el trabajo del personal de la piedra. Deberían ser unos verdaderos esclavos, trabajando a destajo por una miseria, aunque muchos trabajadores actuales, por mor de las dos criminales reformas laborales que han hecho a los trabajadores más pobres y a los capitalistas más ricos, además de restarle los derechos adquiridos con su lucha, son si caben igual o peor. Aquellos se amparaban en sus imágenes como la virgen del Cortijo. A estos no les ampara ni la Caridad, mucho derogar y mucho más mascar. Viva Portugal. 

Camino al antiguo cortijo de Villares Altos

Casa de cacería

 Pabellones de picapedreros

Cerro de Pedro López

Estoy pensando en la esclavitud y el abuso de la hostelería, menciono este gremio y que se salve el que pueda, por conocer a tres amigos que están sin dar de alta en la Seguridad Social, echando horas que no les pagan, y con la espada de Damocles de: "esto es lo que hay" ¿Qué por qué no denuncian? Por la coacción a la que están sometidos y porque además ya no hay ni Inspectores de Trabajo. Devuelvo la pregunta que me hago ¿Y por qué no vigilan los sindicatos y ejercen su labor fiscalizadora? A saber los porqués. 

Cortijo antiguo de Villares Altos

De retorno por otro camino

Espeso pinar

Siempre me voy por los cerros de Úbeda, lo reconozco, la soledad del campo y la oxigenación exagerada de las neuronas, hace que uno filosofe, y se pregunte muchas cosas. No lo hago para tocarle los cojones a nadie en concreto, palabra de honor, son muchas cosas las que hacen que  le hierva a uno la sangre. Y mayor pena que da, la complacencia de a quienes les están robando su futuro y el de sus hijos. A mí me quedan los telediarios justos y hoy, sin ir más lejos, he cobrado el sueldo del mes y la paga del "18 de julio" (y una mierda, es la del verano), por lo que las necesidades son menores.

Mas roquedales

Arroyo Picapedreros abajo

El territorio es sumamente hermoso e invito a quien no lo conozca que de madrugada o temprano, con la 'caló' no, se dé un paseo por el. Si le gusta la geología tiene tajo, si la botánica también. Y si sólo quiere filosofar también se puede hacer sin problemas, a ver si el oxigeno y la contemplación hacen que se vote con sentido. Portugal es el ejemplo. Puede ver trabajos a medio hacer, que seguro no cobró el autor, marmolillos e incluso losas mayores. Caminos de piedra que soportaron a lo mejor carros y seguro mulos con su carga. Nada más que para ver el fresnedal y el lugar geológico en el que se encuentra, merece la pena. 

Roquedal

Sendero de bajada a la carretera

Ojo, está en la vía pecuaria Pasada del Pino, no hay que alterar propiedades de nadie, se ve desde el camino. Y si se tienen más ganas, subir al cerro de Pedro López, que no es del alcalde de Obejo, si no que fue del riojano que en la segunda mitad del XIX, montó una fábrica de paños y se dedicó a prestar dinero, vamos un banquero, que se hizo rico en poco tiempo, como todos los banqueros. Al final dejó la fábrica y se dedicó sólo al asunto del préstamo, ahora le llaman la deuda de los pueblos. La fortuna que hizo fue incalculable, durante un tiempo fue la única banca de Córdoba.

Colmenar

Candileja hedionda (¿?)

Tiene el entorno rincones, eso sí para los más dotados mejor, muy hermosos. Subir entre las caprichosas formas del granito tiene que ser un placer. Visto desde las fotografías aéreas las cimas de las diversas montañas, tienen la mayoría unos roquedales similares al de Pedro López. Reitero no para todos los ciudadanos y jubilados menos, sí para los más dotados. Dos fincas; Arenales y Villares Altos, dos términos municipales; Córdoba y Obejo.

Fotos del autor.