miércoles, 18 de septiembre de 2013

DIBUJO DE 1752 DE LA MURALLA ENTRE PUERTA DE OSARIO Y DEL RINCÓN

Estado actual de la muralla que señala el dibujo de 1752

El didáctico e histórico libro, editado por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Córdoba, en 1994, "Cartografía y Fotografía de un siglo de urbanismo en Córdoba 1851/1958", de los autores Francisco R. García Verdugo y Cristina Martín López, que tuve la suerte de recibir como obsequio de la citada Gerencia, junto con otro dos, "Córdoba en  el Siglo XIX", de la citada Cristina Martín y "Córdoba, Burguesía y Urbanismo" de Francisco R. García Verdugo, son la trilogía de mis libros de consulta  por excelencia, pues bien, en el primer libro citado se publica en su página 84, el dibujo del plan que nos ocupa. 

"(Dibujo de la muralla comprendida entre la Puerta de Osario y la Puerta del Rincón). 1752. s/E Papel Color 42x31"

Con el siguiente texto aclaratorio que en realidad lo considero confuso en relación a las medidas que en él se citan.

"Plan demostrativo de ejio guay entre las Puertas del Rincón  la del Osario de esta ciudad de Corvª en la parte que ataja el camino que va de una a otra de las dhas. dos puertas contra la muralla de la ciudad, en que se comprende un pedazo de dho ejio señalado por Don Tomás de Torres vecino desta ciudad, con facultad real para cerrarlo d etapias para encerrar materias que vender al público cuio pedazo de compone según está señalado de (¿?) varas cuadradas superficiales, y en el se halla construida una casa para la mejor custodia de las maderas en el sitio que se demuestra cuio pedazo es el color paxizo, distante del Cmº 25 v el pedazo que media entre el antecedente , la puerta del Osario, la Muralla, y el camino tiene cerca de (¿?) mil varas cuadradas superficiales qe se componen de (¿?) v. qe ay desde dho pedazo hasta la Puerta del Osario, y setenta y siete qe tiene de ancho desde la muralla al camino.

Asimismo media otro pedazo del mismo ejio entre el pedazo señalado, la Puerta del Rincón, la Muralla y el dho camino."

Dibujo de la Puerta de Osario con la habitación superior y sin ella

Como se podrá comprobar la transcripción del texto está incompleta por no poder descifrar algunos signos del mismo. Además si se comprueban las medidas del polígono irregular de color "paxizo" no concuerdan según mi modesto entender con la figura. Pero en realidad lo de menos es el contenido de varas superficiales, si no el documento en sí. Nos presenta la  muralla de la ciudad desde la Puerta del Rincón hasta la del Osario que, como puede verse estaba aún completa y diáfana a mediados del siglo XVIII (se inició su derribo en 1799). Los montones de tierra de lo que hoy es parte de la Plaza de Colón el sitio de la Hoyá, que es como llama el R.A.E. según su primera acepción a una concavidad u hondura grande formada en la tierra. Los alrededores de la Puerta del Osario que, como su nombre indica fue lugar de enterramientos en la época romana. 

Fotografía de la antigua Puerta del Osario principios del siglo XX

Era la Puerta norte de la ciudad, la salida para la zona minera por excelencia de Cerro Muriano y la ruta a la Emérita Augusta. Esta muralla norte como se ha podido comprobar después es una de la más solidas de la ciudad, porque era en teoría la mas desguarnecida naturalmente, porque la este tenía al arroyo del Moro como foso, y la oeste el desnivel de la calle Alfaros y de la Feria con la altura de la meseta.

Reseña del derribo de la Puerta Osario

Una alcubilla de agua  junto a la muralla y una fuente común de la ciudad, que prácticamente estuvo muchos años después, si no esta otra muy parecida. Otra curiosidad es el texto invertido de la parte superior izquierda que pudiera ser el calco del escrito en la portada, ya que el dibujo estaba doblado tipo cuadernillo. De todas maneras habrá muchas curiosidades que se me habrán escapado. Si comparamos este documento de 1752 con la situación actual de esa zona, veremos como las ciudades cambian al paso del tiempo.

Fuente pilar de la Puerta de Osario, al fondo el Convento de la Merced

De la Puerta del Rincón (demolida en 1852) hay pocos datos gráficos y la calle Conde de Torres Cabrera aún no se había abierto, que se abrió para facilitar al monarca salir directamente al Campo de la Merced para ir rápido a la estación del FF.CC. La del Osario tardó algunos años más 1905. Decir para finalizar la importancia de los trabajos realizados por este geógrafo y escritor que lo fue, Francisco R. García Verdugo, al que tuve la suerte de conocer, y que lamentablemente murió muy joven en 1998.

"INVESTIGACIÓN DE PABLO CAMARASALTAS SOBRE DON TOMÁS DE TORRES, POSIBLE ANTEPASADO DE SU ESPOSA.

Pablo Camarasaltas un amable lector del Blog y amigo me dice lo siguiente que transcribo íntegramente para aquel o aquellos que pueda interesar:

“Como te decía hace un par de meses, gracias a tu entrada en el blog sobre la Muralla entre Puerta Osario y Puerta del Rincón conseguí relacionar al dicho Tomas de Torres (de segundo apellido Chávez y Velázquez) y de profesión “maderero y peujarero” con la historia de su familia (De Torres).”

Tomas de Torres (nacido en 1706) era hijo de Lorenzo de Torres y de Francisca de Chavez y Velazquez, casados en la Iglesia de la Trinidad en el año 1700. Lorenzo de Torres nació en Córdoba aproximadamente en 1680 y fue Labrador y Hortelano. Francisca de Chavez era natural de Fuente Obejuna.

Este Lorenzo de Torres era hijo de Juan de Torres y de Juana de Linares, los dos naturales de Cantabria, de la comarca de Trasmiera y en Córdoba les conocían con el sobrenombre de “los montañeses”. Juan de Torres fue bautizado aproximadamente en 1650 en la Iglesia de Valdecilla o en la de Hornedo (dos pequeñísimas localidades una muy próxima de la otra). Por “diversos justos motivos” Juan de Torres vino a establecerse a Córdoba ya casado con su mujer Juana donde nació Lorenzo.

Nuestro protagonista, Tomas de Torres no debió encontrar un buen futuro para sus hijos en el negocio de la madera de tal manera que en  1777  puso en marcha un “pedimento de Hidalguía” por sus tres hijos para lo cual mandó a uno de ellos a Cantabria al objeto de recopilar toda la información posible sobre su abuelo Juan de Torres y su bisabuelo Francisco de Torres los cuales estaban reconocidos como Hijosdalgo en los padrones de la época en aquella comarca.

Gracias a este expediente de Hidalguía los hijos de Tomas tuvieron reconocimiento como Hijosdalgo en los padrones de Córdoba lo que les dio acceso a otro tipo de oficios: Tomas de Torres Bellerín, hijo de Tomas de Torres (el maderero) fue Alguacil Mayor de Entrega y Apremios. Posteriormente las sucesivas generaciones De Torres estudiaron “leyes” en los siguientes siglos y hoy en día muchos de ellos (de Torres) siguen ejerciendo como abogados, procuradores, etc., tanto en Córdoba como en otras ciudades.

Es importante aclarar que el apellido De Torres ya estaba ampliamente implantado en Córdoba antes de la llegada de “los Montañeses” y que se necesita un profundo trabajo de investigación genealógica para determinar si un “De Torres” u otro de hoy en día es descendiente de esta saga familiar. Por tanto no todos los “De Torres” que encontremos hoy en Córdoba son descendientes de Don Thomas.

Lo que está perfectamente identificado son las sucesivas generaciones de esta línea genealógica de tal manera que cuando contrastamos los detalles de las cuatro fuentes de información utilizadas para esta investigación las conclusiones son consistentes entre sí: padrones municipales, libros parroquiales, expediente de Hidalguía y catastro de Ensenada. Es decir, fechas de nacimiento, y año de matrimonio que obtenemos de unas fuentes, casan con las edades declaradas en los padrones y los hijos que se declaran en otros documentos sin ningún género de dudas.

Imagen del Catastro de Ensenada

Adjunto imagen del Catastro de Ensenada donde en el apartado dedicado a los madereros encontramos a cuatro vecinos, uno de los cuales es Thomas de Torres y dice así:

“Don Thomas de Torres, casado de cuarenta y cinco años, contrato de madera y peujarero, tiene tres hijos de menor edad, dos hijas, una hermana y una parienta”

Peujarero es aquel que dispone de un pequeño terreno de tierra, que no es suficiente para el sostenimiento de una familia, por lo debe dedicarse a algún otro tipo de actividad para garantizarse el sustento."

Cada día me afianzo más, cuando digo que lo mejor del Blog son los comentarios de los lectores. Activar memorias es fundamental y a las pruebas me remito, una publicación de un grabado, da pie a un excelente trabajo de investigación.

Fotografías del AMC, Bing y otros autores.
Bibliografía "Cartografía y Fotografía de un siglo de urbanismo en Córdoba 1851/1958" 1994,de los autores Francisco R. García Verdugo y Cristina Martín López, y trabajo de investigación de Pablo Camarasaltas. 

12 comentarios :

Lansky dijo...

Un osario junto a un convento: ¡Qué típico de aquella España!

Luis Guzmán dijo...

"Votó en contra el señor Ramirez de Arellano" Lástima que no se le hiciera más caso...

Sonia Garrido dijo...

Estupendo documento, como siempre Paco.

Paco Muñoz dijo...

Bueno Lansky, un convento junto a un osario, el convento fue con la conquista, y el osario viene de la época romana. Y no salieron malparados los conventuales, porque la finca que era adicional al convento se las traía.

Paco Muñoz dijo...

Luis hubo más gente que se quejó de todo ese desaguisado, el padre de Julio Romero fue un defensor a ultranza junto con otros intelectuales, de lo que se fraguaba en la ciudad, trataron de parar algunos derribos, pero les fue imposible, en otras épocas Castilla del Pino también luchó en vano. Lo último, lo más doloroso, la vergüenza del destrozo, para el paso del tren de los fastos del 92, de uno de los yacimientos más importantes de esta ciudad.

Paco Muñoz dijo...

Gracias Sonia y mucho ánimo, acuérdate del diente de sierra que son las cosas de la vida.

José Manuel Fuerte dijo...

Me llama la atención, como a tu tertuliano Luis Guzmán, el voto en contra de Ramírez de Arellano, entiendo que el autor de Los Paseos por Córdoba, y ya por entonces en una edad probablemente avanzada.

Un gran luchador y difundidor del patrimonio histórico cordobés, de su historia y de sus leyendas.

Bueno, hoy no tenemos a Don Teodomiro, pero tenemos a Don Paco Muñoz (y además más joven). Me da vergüenza darte otra vez las gracias, así que solo te animo a seguir en la brecha por el bien de todos nosotros.

Un abrazo

Paco Muñoz dijo...

Y no era cordobés era gaditano, aunque vino a Córdoba muy pequeño. Casi siempre nos dan ejemplo los de fuera, y aprovecho para citar a Pancho Gamero (La Colina) uno de los que más saben de las aguas subterráneas y no subterráneas de Córdoba y es extremeño. Gracias por tu referencia, que denota lo que me aprecias (el aprecio es recíproco), no la valía del "personaje".
Don Teodomiro nace en 1828, y muere en 1909, fecha de los derribos mayoritarios de la Puertas de la Ciudad, y del desenfreno por la modernidad en favor del automóvil. Cuando muere Francisco Borja Pavón, que era el cronista de la Ciudad, lo nombran a él, y además era miembro de la Comisión de Monumentos, creo que Vicepresidente.
¿Sabes lo qué echo de menos? Aquella asociación que se intentó poner en marcha para la defensa del patrimonio cordobés, o la denuncia de las barbaridades que se cometan, que se llama Qibla y que duerme el sueño de los justos en un cajón, que no supimos gestionar adecuadamente, por aquello de considerar nuestras algunas cosas, por ese sentido extraño de la propiedad.
Muchas gracias a ti José Manuel

José Manuel Fuerte dijo...

¿Y por qué no despertamos Qibla desde una perspectiva más cercana, más auténtica, sin elitismos, sin grandes actores, plural, alejada de la política y con más compromiso que obligación?

¿Quién nos lo impide?

Aquí tienes un voluntario, en lo que el Reloj de las Tendillas me permita hacer.

Paco Muñoz dijo...

A mi me parece muy bien, "lo de perspectiva más cercana, más auténtica, sin elitismos, sin grandes actores, plural, alejada de la política y con más compromiso que obligación?" Lo que comparto menos es que, no tiene porque estar alejada de la política porque en realidad se haría una política de defensa del patrimonio, y a mí la política no me repele. Porqué por que está bloqueada ahora mismo. Habría que pensar en otra asociación y comenzar otro proceso.
Yo también soy voluntario para ello. Un saludo.

PATXI GUERRIKABEITIA dijo...

Buenos días, amigos. La lucha por el patrimonio debe ser encabezado por las instituciones públicas, con su patrocinio, no sólo espiritual, si no económico y legislativo. Dos casos de los que tengo referencia de primera mano. Década de los 60 del siglo pasado: un contratista rehabilitando una casa antigua encuentra un arco Califal tapiado, y por lo tanto oculto a la vista de propios y extraños. Lo comunica a Patrimonio. Este aviso le costó la empresa, porque tuvo que parar la obra y acondicionar el entorno. Otro contratista encuentra un brocal de un pozo y sigue el proceso. Con el mismo resultado. Este mismo volvió a montar otra empresa y encontró otro brocal, esté era mil veces mejor que el anterior. ¿Qué hizo? Cogió un martillo y lo hizo pedazos. Esto mismo se lo conté al director de un importante Museo arqueológico qué me dijo: Todos tenemos que luchar por preservar nuestro patrimonio, pero con sentido común, para que no pasen estas cosas. Un abrazo
P/S: Amo el patrimonio, tanto que cuando era un chavalín todos los sábados, por eso del horario del instituto, por la tarde iba en bicicleta hasta Mediana Azahara a picar, por la patilla, bajo la supervisión de los arqueólogos. Allí conocí a Ana María Vicent, “La Maña”
¡Ah! Contar con mi apoyo moral, el físico es difícil, porque ahora vivo lejos de Córdoba

Paco Muñoz dijo...

Eso mismo que comentas, lo he comentado yo en otra ocasión. La solución sería encontrar el equilibrio entre el interés general y el particular. Tus anécdotas son demasiado elocuentes. Si la institución pública, la que sea, da una respuesta adecuada, no se hubiera destruido nada. Muchas gracias por el apoyo. Un abrazo.