martes, 29 de mayo de 2018

SANTA RITA, LA MÁQUINA DE LA ELECTRO MECÁNICAS

Santa Rita 220-0212 

Ha finalizado la extraordinaria exposición sobre la Electro Mecánicas. No se ha prolongado más tiempo, como se deseaba y se insinuó, no habrá podido ser. Sé de buena tinta que hay por ahí fraguándose otro proyecto relacionado con el cobre, que puede ser muy atractivo, sobre todo si adquiere tinte de ser permanente, pero tiempo al tiempo. El cobre es un mineral que desde tiempos pretéritos, desde el calcolítico se está explotando, casi siempre por compañías o países extranjeros, que son los que se han llevado la plusvalía de nuestra Sierra Morena, a la que ahora hasta le niegan el nombramiento de Parque Natural, por otros intereses, foráneos seguro también. Aquello de la bolsa de pobreza y el territorio para el solaz del capitalismo.

Frontal

Trasera

Hemos pasado por encima, aunque de seguro Bartolomé y Pedro Pascual con el almacén de la memoria oral, habrán dado buena cuenta de estos recuerdos, como podemos ver en el artículo De Bartolomé Olivares, publicado en la revista "Aires de Córdoba" del mes de mayo, que reproducimos, dedicado a Alberto Villalba y "su" maquina de ferrocarril "Santa Rita". El posesivo es correcto porque en el fondo la cuidaba más que si fuera suya. Yo he conocido a Villalba personalmente, gracias a otros compañeros suyos, José Ramírez y Paco Pozuelo, en el taller personal de su casa, y he visto que no para con trabajos creativos de toda índole, ocupando el tiempo de una jubilación merecida.

Lado derecho

Lado izquierdo

De casta le viene al galgo. Todo aquél que haya hecho la mili en Córdoba, en Lepanto, se acordará de un maestro armero, elevado a subteniente, cuando a ese cuerpo especial lo equipararon a la escala militar. El Subteniente Atanasio, el padre de Alberto, encargado después del aspecto deportivo de los soldados, conocido de todos porque teníamos que sufrir su férrea disciplina deportiva, eso sí sin caer en tics o modos de ejércitos africanos que eran la tónica de finales de los años sesenta del siglo XX, en el ejército español. Digo de casta le viene al galgo, porque Alberto es persona de constancia e integridad, posiblemente esa sea una de las virtudes de la milicia, porque otras habría que fiscalizar a las personas, una por una, y además leer el libro del teniente Segura.

Otra vista del lado derecho

Y otra del izquierdo

La pena es que la Santa Rita se está pudriendo en su ubicación, y ni siquiera San Rafael, que aunque mira para la ciudad ya, no se preocupa del ferrocarril, bueno antes era de los viajeros. Dentro es un muladar de los "dignos y cerdos ciudadanos" que le echan dentro porquería, que nadie limpia. El problema es que cuando sea una verdadera ruina se perderá del todo, y entonces nos lamentaremos todos. El vagón que tuvo enganchado se lo llevaron y Santa Rita sigue sola y esperemos que no sea una causa perdida como recuerda el articulista sobre la Santa patrona católica de las causas perdidas.

Alberto y Emilio con el frigorífico

Alberto pendiente de la caldera

Santa Rita es patrona de: "Las heridas, El abuso, Las enfermedades, Los problemas maritales, Los matrimonios, Las causas imposibles, Las pérdidas, Las madres, La familia, La paz, De los casos difíciles y desesperados" y las citadas "causas perdidas". Ah, también del funcionariado por aquello de 'Santa Rita Santa Rita lo que se da no se quita', en alusión a conseguir un empleo para toda la vida.  Si que tenía encargos la buena señora. Lo que no se es de que viene aquello eres más p.. que Rita. Pero bromas aparte la pena es que nuestra Santa Rita, la máquina de ferrocarril de la Electro Mecánicas, a pesar de que es propiedad del ayuntamiento de Córdoba, según aclara al final (1) la Asociación Amigos del Ferrocarril a una duda que se expresaba aquí, le queda muy poco de vida como siga ese nivel de deterioro. Me imagino que se les caerá el alma a Villalba y a Emilio.

En el tajo

Una pose en los topes

Artículo publicado en la revista de mayo, Aires de Córdoba, por Bartolomé Olivares Dobao, sobre el maquinista de la Santa Rita.

"Electromecánicas Vida e Impacto de una Industria 1917-2017
Recordar para no olvidar

Somos lo que nuestra memoria alcanza a ver, somos las historias escritas desde niños. La mirada hacia el pasado nos da una visión más amplia del presente, los padres, los amigos, los compañeros, una vida forjada de recuerdos, sueños y luchas. No podemos crecer como lo hace un árbol si no es con profundas raíces. Tal vez por ser primavera y estar en Mayo este árbol de la Letro quiso florecer en la Diputación de la mano de sus protagonistas, los obreros y obreras que un día iluminaron la ciudad con su trabajo y lucha.

Alberto Villalba

Alberto Villalba nació en 1942 hijo de Atanasio de profesión militar y maestro ajustador en Lepanto, estuvo de profesor de educación física en la Electromecánicas, un gran deportista corredor y campeón de Andalucía. Alberto estudio bachiller en la academia Espinar, le pregusto su padre si quería estudiar o trabajar y el decidió entrar en la escuela de aprendices de SECEM, lo mandaron a fundición de latón, luego a Forja, para terminar siendo el maquinista de la locomotora Santa Rita.

Trabajando

Las maquinas tienen su historia y esta es también parte de las gentes, pocos conocen la historia de la Locomotora de la puesta de la antigua estación de ferrocarril conocida como La Santa Rita la número 105 y matricula 020.212 fabricada en el año 1864 en Paris, llego a la Electromecánicas de unas minas de Sevilla y estuvo de servicio hasta los años 70 estuvo en unas de las primeras líneas de ferrocarril, Madrid Zaragoza y Alicante, es triste ver como no le damos valor a nuestra historia, ahí está como un objeto sin vida ni recuerdos simplemente como algo decorativo sin que el Ayuntamiento ponga una placa que recuerde su historia, parte de ella también de la Letro en que durante medio siglo estuvo en servicio.

Las placas

Alberto nos cuenta emocionado su vida en SECEM y su relación con esta locomotora a la que salvo del desguace y no corrió la misma suerte que la Leoncita que fue reducida a chatarra. El fogonero con el que Alberto trabajaba entraba a las 6 y Villalba entraba a las 8, tenían que ocupar la vida de Málaga, cuando se quedaba libre llevaban las barras de cobre o el carbón, o los cátodos para llevarlos a la electrolisis, se descargaban muchos vagones, 

El lateral

unos veinte vagones de carbón a mano con palas, la locomotora entraba a toda la fábrica había 8 o 9 kilómetros, también le metían los transformadores en la 'westin', los metían con la góndola, después de la guerra la fábrica compro muchos vagones, unos 5 vagones , tenían 20,000 kilos de pesas, esa era la referencia de las pesas para ajustar el peso de la báscula, había un foso cerca del parque joyero, pero luego hicieron un foso detrás de las oficinas generales había piezas que la locomotora pesaban 300 kilos y tenían que usar una grúa para moverlas. 

Deterioro de la chapa

Desmonto la locomotora pieza por pieza y con su compañero Emilio, Alberto nos enseña las fotos de él de joven trabajando con la locomotora y nos cuenta que hacía el recorrido hasta la estación de Cercadillas, entonces le dijo a la empresa que él no era maquinista y esta llamo a un especialista de RENFE que le hizo un examen para poder salir a la vía general. La máquina estaba muy mal y le hicieron una caldera en el Puerto de Santa María y la montó de nuevo pieza por pieza.

Más deterioro

Alberto nos comenta que se puso en contacto con Los Amigos del Ferrocarril para intentar hacer algo para recuperar esta máquina y poner en valor su historia pero según el Ayuntamiento al que se le cedió esta máquina no quiere saber nada de ella y es por esto que está donde está sin pena ni gloria esperando como Cenicienta el beso para poder volver a la vida, esta no tiene sentido si no es con la memoria , en ella escribimos con la tinta de los sentimientos los pasajes de nuestras vidas , el trabajo que por muchos años realizamos.

Mucho más deterioro

Alberto se prejubilo con 55 años y como no podía estar parado arreglaba coches en la calle en su barrio Cañero donde siempre vivió, luego monto un taller mecánico y es muy querido, su vida forma parte de la historia de la Letro, sus compañeros de trabajo con los que queda a menudo para recordar los intensos momentos de luchas y trabajo vividos hasta que el corazón de la Letro se paró y con ella la ciudad .Un siglo de historia unida a otras historias, las minas de Peñarroya, las de Cerro Muriano .

Una pena

En la Exposición de la Diputación podemos ver y sentir ese latido de lo que fueron esos momentos de gloria de nuestra ciudad , cuando esta estaba a la cabeza de la modernidad y la innovación a nivel nacional e internacional , ahora apenas queda una estela de que fuimos, Cunex, la empresa que sigue con la Colada Continua que en 1983 hecho a la calle a todos los obreros para impedir que esta se llevara a Huelva, Peninsular del Latón en la que se sigue fabricando los perfiles y barras y la ABB antigua Westin que se mantiene como la única fábrica que monta los transformadores Acorazados del mundo.

La madera de los escalones

No podemos perder nuestras raíces, si ellas no podemos crecer como sociedad y perdemos la memoria de lo que fuimos, nuestros abuelos, padres y ahora nuestros hijos necesitan raíces para que construir nuestra historia que solo se puede hacer con pasado, presente y futuro. Bartolomé Olivares Dovao, Aguardentera 8 de Mayo de 2018"

Suciedad en el interior

Artículo de Ángel Rivera extraído del Blog Trenes y Tiempos

"Locomotora de vapor 020/0212 ex MZA 612.  Construida en 1864. Preservada como monumento en la estación de Córdoba (junio 1996).

Construida en el siglo XIX para el ferrocarril minero de Zaragoza a Escatrón, paso posteriormente buena parte de su vida en las minas de La Reunión, en la localidad sevillana de Villanueva del Río y Minas. En 1865 se constituyó la compañía del ferrocarril de Zaragoza a Escatrón con el objetivo principal de explotar los yacimientos carboníferos del Bajo Aragón y transportar los carbones hacia Zaragoza y el Mediterráneo por San Carlos de la Rápita. Nueve años después, el 15 de junio de 1874, se inauguró el primer tramo de la línea entre Zaragoza y Fuentes de Ebro. Para su construcción se adquirieron a la firma francesa Anjubault dos pequeñas locomotoras 020T que recibieron los nombres de Santa Rita y Leonito.

La caldera 

Desconozco la justificación del primer nombre -aunque creo que Santa Rita es la patrona de las "causas perdidas" pero está claro que el segundo es un homenaje o recuerdo al promotor de este ferrocarril, el financiero León Cappa.  Se trataba de locomotoras muy modestas con un timbre de 8 kg/cm2, una potencia de unos 200 caballos y un esfuerzo de tracción de unos 2200 kg. Una característica muy peculiar era que sus ruedas tenían radios pero eran macizas. 


La MZA 612 o RENFE 020-0212 (Foto Parque Motor RENFE)

 Las dos locomotoras no debieron estar muy bien cuidadas porque en el inventario de la compañía de 1878 se declara que se encuentran en mal estado y sólo pueden utilizarse como máquinas de estación. Las vicisitudes económicas del Zaragoza-Escatrón fueron muchas y en 1881 acabó integrándose en el ferrocarril Valls, Villanueva y Barcelona (VVB) dado que estaba interesada en el tramo en explotación para integrarlo en su proyecto de línea Zaragoza a Barcelona. Poco tiempo después, esta compañía fue absorbida a su vez por la Tarragona-Barcelona a Francia (TBF) y a su vez ésta pasó a formar parte de la MZA. 

Vista de elementos de conducción

De este modo la Santa Rita y la Leonito se convirtieron en locomotoras de esta compañía. Recibieron los números 611 y 612 y fueron destinadas a las minas de La Reunión, en el municipio de Villanueva del Río y Minas, que habían pasado a ser propiedad de MZA en 1875 al adquirir el ferrocarril Córdoba-Sevilla con todas sus concesiones mineras. Estuvieron trabajando en el acarreo de vagones entre las minas y la estación de ferrocarril y en algún momento se las dotó de marquesina y se cambió su chimenea. 

Y la última

Así pasaron a RENFE donde recibieron los números 020-0211 y 020-0212 sin que conozca la correspondencia entre sus nombres originales y estas matrículas. Oficialmente estuvieron asignadas al depósito de Sevilla. En 1963 la 212 fue vendida a la Sociedad Española de Industrias Electromecánicas de Córdoba mientras que la 211 fue desguazada en 1967. Afortunadamente tras cubrir con creces su vida útil, la 212 fue regalada en 1988 por la anterior empresa a la Asociación Cordobesa de Amigos del Ferrocarril  que la instaló en la zona delantera de la antigua Estación de Renfe en Córdoba. Hoy sigue en ese lugar."

(1) Aclaración de la Asociación amigos del Ferrocarril:

"Estimado Sr:
Como Presidente actual de la Asociación Cultural Cordobesa de Amigos del FC, me siento en la obligación de hacer alguna puntualización sobre lo que de nosotros comenta.
La intervención de nuestra Asociación fue de como conseguidora para que esa locomotora se expusiese en las inmediaciones de la estación de Córdoba, planteando a nuestro Ayuntamiento de entonces (inicios de los años 90) que se hiciera cargo de la locomotora y de la operación, lo que aceptó he hizo, pasando así a ser patrimonio municipal; es decir, nunca nos ha pertenecido.
Sí hemos hecho gestiones y manifestado para que se mantuviera debidamente adecentada, como puede verse en un par de cartas al Director de Diario Córdoba, así como con una carta dirigida a la corporación municipal anterior ofreciéndonos para informarles de a quiénes recurrir para ponerla en orden y detener en lo posible el proceso de deterioro que sufre por estar a la intemperie, que desgraciadamente es lo peor y más difícil de compensar si no de resolver.
No es nuestra la dejadez ni el desinterés, pero nuestra capacidad de acción desgraciadamente no da para más y también nos duele.
Un saludo."


Fotos del autor, de Alberto Villalba, y de Renfe
Bibliografía de Aires de Córdoba, Bartolomé Olivares, y de Trenes y Tiempos Ángel Rivera.

2 comentarios :

ACAF dijo...

Estimado Sr:
Como Presidente actual de la Asociación Cultural Cordobesa de Amigos del FC, me siento en la obligación de hacer alguna puntualizaión sobre lo que de nosotros comenta.
La intervención de nuestra Asociación fue de como conseguidora para que esa locomotora se expusiese en las inmediaciones de la estación de Córdoba, planteando a nuestro Ayuntamiento de entonces (inicios de los años 90) que se hiciera cargo de la locomotora y de la operación, lo que aceptó he hizo, pasando así a ser patrimonio municipal; es decir, nunca nos ha pertenecido.
Sí hemos hecho gestiones y manifestado para que se mantuviera debidamente adecentada, como puede verse en un par de cartas al Director de Diario Córdoba, así como con una carta dirigida a la corporación municipal anterior ofreciéndonos para informarles de a quiénes recurrir para ponerla en orden y detener en lo posible el proceso de deterioro que sufre por estar a la intemperie, que desgraciadamente es lo peor y más difícil de compensar si no de resolver.
No es nuestra la dejadez ni el desinterés, pero nuestra capacidad de acción desgraciadamente no da para más y también nos duele.
Un saludo.

Álvaro Olivares
Prdte. de ACAF

Paco Muñoz dijo...

Álvaro muchas gracias por las puntualizaciones que aquí quedan, lamento no haberlas conocido antes, y la verdad es que conociendo muchos componentes de su asociación y su amor por el ferrocarril, similar al que le profesan los profesionales, era extraño. Muchas gracias nuevamente y pienso poner una nota al final para que la aclaración esté en lugar más visible. Habrá que luchar todos juntos para que los responsables no permitan su deterioro total. Un abrazo