domingo, 7 de octubre de 2018

ACEBUCHE DE LAS CUEVAS, EL DE LA JARILLA Y LA FUENTE DE LOS CINCO PILONES

 El acebuche de las Cuevas
Hoy ha sido un recorrido muy completo por las tierras de la Cigarra, Las Cuevas Nuevas, Cuevas de Artaza y la Jarilla. La visita estaba propuesta y organizada por José Luis Reyes, los componentes han sido José Luís como es lógico; Diego, del Alamillo; Rafa Tamajón y quien suscribe. A-431, gasolinera de Villarrubia, a la derecha carretera de las Cuevas de Artaza, giro en el cruce a la izquierda, por la CH que va hacia el oeste, para dos caminos a la derecha llegar nuevamente a la vía de servicio del canal, al cruce del camino que sube para la Bastida, Jarosa, y todo el territorio alto, incluso nos lleva a Roma, por aquello de que todos los caminos acababan allí.

Catastro de 1950

De canteras y cortijos derruidos

La enorme balsa

El canal y el rebosadadero

Un tiempo espléndido. En un momento estábamos al lado de la balsa de 15.200 m2, que se alimenta del canal del Guadalmellato en una presa que existe, antes del entubamiento -que se realizó por la rotura del canal en plena campaña de 1970, provisionalmente, y ya se sabe en este país las cosas provisionales, duran una eternidad- y una estación del propio canal, en las cercanías del arroyo o Río de Guadarromán, límite municipal entre Córdoba y Almodóvar del Río. Nosotros no cruzamos la frontera municipal. A la derecha, nos deleitó Tamajón, con su sapiencia de la biodiversidad. Le llamó la atención en una ladera un campo de Anagyris Foetida. Él la llamaba hediondo.

 
 La vaina del fruto y el arbusto de la Anagyris Foetida,

El destrozo de las plantas que había en la ladera

Una colonia ya mayor que se le escapado al 'arrancador'

Este arbusto, nos dijo, era tóxico para el ganado, por lo que subsistía sin problemas, salvo las vainas que es el fruto, si se lo comen las vacas. En la antigüedad parece que se empleaba su toxicidad para emponzoñar las flechas de los ejércitos. La rareza parece que no es una planta que se dé con frecuencia. Dijo después que: "el hediondo es la única planta leñosa europea en cuya polinización participan varias especies de pájaros (currucas)". Luego, en otro lugar más hacia el este, pudimos comprobar cómo en otra finca, han arrancado todos los ejemplares de esta planta sin razón aparente. En esta época están sin hojas y dan la imagen de estar secos. En otro lugar, estas plantas leñosas tenían casi categoría de arbolitos.

El escalón calizo

Diego, José Luís y Rafa Tamajón, nuestro biólogo de cabecera

El arroyo de las Cuevas pasando por debajo del Canal

El imponente tronco

Todo este territorio es un escalón de calizas del antiguo mar, que ocupaba el valle actual del Guadalquivir. Buscó José Luis un lugar para bajar al cauce del arroyo, en galería, por el que íbamos a buscar el acebuche singular, la preocupación por 'el mayor' es una cosa muy evidente. Un escalón calizo de unos dos metros de altura dificultaba la bajada al arroyo. Estamos en los terrenos que, el plano del IGN -con la cautela de que la toponimia de este plano deja mucho que desear-, señala como de Cuevas Nuevas, en el cortijo de la Cigarra Baja, según el catastro. Conocimos también, según Diego, de la usurpación -es la tónica habitual de los nuevos señores feudales campestre-, de un camino centenario, denunciado por las vecinos, pero que gracias a la ceguera y lentitud a lo peor por la falta de ese sentido vital, de la Justicia, se eternizan los abusos. 

 
 Rafa Tamajón y el tronco del acebuche

 
Dos vistas del tronco

Este arroyo, que llamaremos de Las Cuevas, discurre configurando su cauce dos y griegas, o lo que es lo mismo, el cauce mayor tiene aproximadamente 1.350 m de longitud. Luego se le une otro afluente por su margen derecho de unos 350 m. y más abajo, casi en el lugar que buscábamos, se vierte en él otro de unos 390 m. de longitud para desembocar todos juntos en el Arroyo o Río de Guadarromán, ese cuya pesca, importante tenía que pagar el diezmo a los que "miraban al cielo sin dejar de mirar al suelo", los Jerónimos.  Ahí, cerca de la incorporación del segundo afluente citado, estaba majestuoso, llamativo, poderoso, un acebuche que está ubicado erróneamente en terrenos de Almodóvar, en el catálogo de árboles singulares, cuando en realidad pertenece al término municipal de Córdoba. 

Copa del singular, mezclada con otro acebuche

Acebuchina del Acebuche de las Cuevas.

Los compañeros abajo

Desde otro ángulo

Dice el texto del catálogo: "Acebuche de las Cuevas. Olea europaea var. sylvestris. Singularidad: Es muy destacable este acebuche por sus excepcionales dimensiones, sobresaliendo tanto por su altura como por el perímetro de su tronco. Éste es rectilíneo y bastante peculiar por su aspecto retorcido, siendo muy grueso y poderoso en la base, estrechándose en sentido ascendente. Existen numerosos brotes de cepa que, con excepción de uno de cierta entidad y grosor, son delgados y relativamente cortos. Lacopa es amplia, irregular con algunas ramas muy próximas al suelo. Entorno: El Acebuche de las Cuevas se localiza en un terreno de pendiente moderada, con orientación sureste, sobre un suelo fundamentalmente arcilloso. En el estrato arbóreo, aparte de acebuches, hay almeces (Celtis australis)."

   
Fotos del tronco, la de la derecha del Catálogo

  Recorrido al Acebuche de las Cuevas

Sigue el texto con los siguientes datos: "LOCALIZACIÓN Paraje: Las Cuevas Término municipal: Almodóvar del Río (éste es el error es Córdoba) Espacio Natural Protegido: No. PROPIEDAD Privada. CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS: Altura total: 15,50 m, Altura del fuste: 3,50 m, Perímetro (a 1,30m): 5,00 m., Perímetro en la base: 10,00 m., Diámetro de copa: dirección, N-S: 17,50 m. dirección E-W: 15,50 m. Proyección de la copa: 213,04 m2.". Fue medido su tronco por nosotros y arrojó más de cinco metros de diámetro, con una altura considerable. Un retorcido tronco, cuya espectacularidad, ni siquiera la puede dar la fotografía, dado que su ubicación y la luz de la mañana no permiten, unido a la falta de calidad de este fotógrafo, hacerle justicia. 




De canteras y escalones calizos

Luego subida al escalón calizo o arcilloso -siempre es mejor subir que bajar-, también me buscó José Luis el mejor camino, y retorno al canal para ir a ver otro acebuche, que si bien no tenía las características monumentales de este de las Cuevas, también era importante. Ahora circulamos por la vía de servicio del canal de Guadalmellato hasta Las Cuevas de Artaza, donde dejamos el coche, para después andar aproximadamente un kilómetro por esa misma vía en dirección este y entrar en otro cortijo, el de la Jarilla (siempre según el Catastro). Terrenos de canteras abandonadas por toda la zona, y vacas, de diversas razas. Tuve la alegría de encontrarme con Paco Navarro, un buen amigo muy recuperado de su trasplante renal, al que hacía muchos años que no veía, y estaba dando su paseo matinal.

 
 Tronco y referencia humana en el acebuche de la Fuente de los Cinco Pilones

 
José Luis y Rafa y el tronco solo, debajo la fuente.

Entrada por la puerta de la finca, que el más gordo (yo) lo hizo por la altura, mientras los normales lo hicieron por una puerta lateral, estrecha pero puerta. Unas flores de plástico adornan la misma con la moda actual. En la ladera oeste de este arroyo, que no figura en los planos, una gran cantidad de Anagyris Foetida, o hediondo, a pesar de que la literatura dice que, su olor no es tan fétido como su nombre indica. Observaciones jocosas, sobre el porqué de su destrucción, que pueden ser variadas, desde el desconocimiento todas, pasando por el celo del encargado para ganar puntos ante el jefe, ese tipo de encargado, que habla el chiste que busca una señora exuberante para su patrón, es muy corriente, aunque no sólo en este tipo de profesión existe este estereotipo.

Los 'opilones' en el tronco del acebuche

Tres de los "expedicionarios", Rafa, José Luís y Diego

Rafa y José Luís subiendo de la Fuente, de lo que queda de ella.

La destrozada alcubilla de la Fuente de los Cinco Pilones

Un astado, separado de grueso que estaban arriba de la ladera, nos mira extrañado a José Luis y a mí que íbamos delante, había venido a beber a una bañera (como ya es plato ducha, no se usan y hay muchas), que alimenta una fuente, la de los Cinco Pilones, que está publicada en Conoce tus Fuentes y en A Desalambrar, pero que los tiene todos destrozados, inexistentes. Hay fotografías de hace unos años en el que se le ven algunos, pero tampoco los cinco. Ahora un tubo por gravedad lleva el agua unos metros arroyo abajo a la bañera. Arriba del escalón protegido por piedras, que tiene la alcubilla a ambos lados, está el otro acebuche que según los expertos, es grande también, pero no llega a categoría de singular o mejor dicho a estar catalogado. Éste está partido en dos troncos. Una masificada colonia de 'opilones', tipo de arácnidos sin cintura, como nos dijo Rafa, cientos de ellos, corren en grupo por la pared protegida, con una reja, de la alcubilla, y los troncos del acebuche. No hacen nada dice Rafa Tamajón, no pican, al igual que las arañas. pero parece que forman parte de una escena del aventurero Indiana Jones.

Flores de plástico en todos sitios, una moda necrófila

Toros en la Jarilla

Vacas berrendas en Cuevas de Artaza

Recorrido a la Fuente de los Cinco Pilones (ninguno) y Acebuche de doble tronco

Mediciones con la cinta métrica. Fotografías, para la comparativa humana con el tamaño de los "expedicionarios", y vuelta al coche con una vega a la izquierda ahora, cuyo cultivo estrella son los olivos intensivos. Esta rica vega parece que, o urbanizaciones ilegales, u olivar intensivo, bueno y naranjos, según nos comentó Diego. Mucho ciclista, y corredores pedestres (está palabra se emplea poco ya), o senderistas, más pausados en la velocidad de desplazamiento. Algo de calor. parada en las Cuevas de Artaza, en la entrada del cortijo delante del pilar, pero en el margen izquierdo del canal, para volver a la ciudad. Un lujo salir con Rafa Tamajón por lo que se aprende, y me he dejado en el tintero muchas de sus observaciones científicas, y el agradecimiento a José Luís Reyes por la propuesta y organización del paseo.

Fotos de autor y Wikiloc
Bibliografía de la base de datos de Raf Tamajón Catálogo de Árboles singulares y Wikipedia


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