jueves, 20 de febrero de 2020

UNA INVESTIGACIÓN HISTÓRICO FOTOGRÁFICA DE ANTONIO JESÚS GONZÁLEZ

Córdoba desde el Alcázar, F.M. Good circa 1870 
(Ant. Jesús González)

Antonio Jesús González es uno de los fotógrafos investigadores de la historia de la fotografía con más solvencia en nuestra ciudad. Su Blog El Marginador es una joya, en el se ve la búsqueda continua, en un mercado comercial si procede, para obtener copias que vayan completando el puzzle que es la fotografía del siglo XIX. Parece que encajan las piezas y con la adquisición de tres copias que publica en su entrada “Good es Frith una pieza del puzzle” puede asegurar con un amplio porcentaje que el autor del trabajo es Frank Mason Good, por lo menos en la serie dedicada a Córdoba en 1869 de la compañía Frith.

F.M.Good,287 Cordova view from Garden Tower in the Alcázar
(Ant. Jesús González)

Pero eso hay que verlo en su blog y leer sus textos que lo aclaran. Yo quiero hablar solamente de una fotografía, realizada desde la torre de la muralla en la calle Postrera del Alcázar Viejo, en la que se ve un "skyline" de la ciudad desde el suroeste. A la izquierda en un primer plano vemos la espadaña de S. Basilio, luego la Trinidad, el Palacio hoy actual Escuela de Artes y Oficios, la torre de San Nicolás, S. Miguel, San Salvador, Más cerca San Pedro Alcántara, la cúpula de Santa Victoria, la torre campanario de la Catedral, Caballerizas Reales, eso sí, sin el Picadero que aún no se había adosado a la muralla, la mole del coro de la catedral, el Alcázar y su Huerta más cercana

Recorte panorámico de la fotografía de Frith Cía
(Ant. Jesús González)

La hermosa máquina del tiempo de la fotografía, nos permite trasladarnos hacia atrás y ver cómo era nuestra ciudad en la fecha de su realización, gracias a esos aventureros fotográficos que dejaron constancia de su paso por la ciudad, al igual que los románticos en su fecha lo hicieron con sus textos. Ya no era una descripción literaria con más o menos licencias, ahora era una imagen que habla por si sola. Bienvenido su trabajo y el de investigación posterior de nuestros contemporáneos como el Antonio Jesús González.

Fotografías de Antonio Jesús González
Bibliografía del Blog El Marginador

4 comentarios :

Oscar Urquijo dijo...

Esto me ha recordado que hace poco encontré el mapa de Córdoba de 1831 que dicen que es el primer mapa que se hizo de la ciudad y que estuvo a cargo de unos franceses. Me sorprendió, desde mi ignorancia en estos temas, lo poco que ha crecido la ciudad. Recuerdo en mis días de instituto a un profesor de ciencias sociales (del que se decía que era militante del PSOE...je,je) que siempre nos hablaba de la absurda limitación en Córdoba de no construir bloques de pisos por encima de la novena planta. Nos decía que la excusa oficial era un tema de presión del agua (cosas de EMACSA), pero que eso era mentira. Que por alguna razón que no sabía esa limitación en la construcción de edificios convertía Córdoba en una ciudad atrasada y provinciana, igual que la carencia, por falta de inversión, de suelo industrial que hacía imposible que aquí vinieran multinacionales a crear empleo y prosperidad o fábricas y que nos conformábamos con pequeños polígonos dedicados a las pequeñas empresas. Nunca he sabido si todo eso era cierto y si aquel profesor tenía alguna razón sobre las limitaciones que imponía el gobierno municipal para que Córdoba siguiera siendo "pequeña y provinciana", pero al consultar el mapa de 1831 tuve la impresión, no sé si equivocada, de lo poco que se ha expandido la ciudad, de lo poco que ha crecido.

Paco Muñoz dijo...

Óscar el plano el es de 1811, hay otro más antiguo pero no tiene la categoría de plano, es una especie de boceto. Luego los tres planos que manejamos son: el de 1811, 1851 y 1884 de Casañal. Las alturas son un criterio muy sui generis, en los planes de Ordenación urbana se estimó que la máxima altura era de siete plantas y así quedó. La Córdoba del siglo X, posiblemente tuviese la misma extensión que la actual o muy parecida y ya de por si era una gran metrópoli. Lo que pas es que siglos posteriores cayó en el ostracismo y con las epidemias y el abandono perdió mucha población. De todas formas si comparas que en el Califato era una gran urbe mientras Paris era una aldea insignificante en una isla del Sena. Si buscas en otros lugares veras que la ciudad romana la republicana, antes fue un asentamiento militar en la Colina de los Quemados en el Parque Cruz Conde, era el perímetro de la terraza de la primitiva muralla, Puerta Gallegos Santa Victoria, Calle Diario de Cordoba, Alfaros Puerta del Rincón, Tejares y Victoria a la Puerta Gallegos. Luego se prolongó hasta el río. Después la Axerquía hasta Ronda del Marrubial y después las ampliaciones al oeste, sur y este, sin olvidarnos de la zona residencial del norte. Y la verdad es que por cuestiones políticas precisamente del gobierno de la Junta no ha tenido mucha colaboración. Sevilla ha crecido al amparo de la Exposición Iberoamericana del 1929 y la Expo de 1992. Un saludo

Oscar Urquijo dijo...

Hablando de ciudades y pueblos, yo que viví dos años de niño en la isla de Menorca, cuya principal población era Mahón (ahora Maó) no pasaba de los 22.ooo habitantes pero cuyo aeropuerto internacional era transitado por un millón de viajeros al año era la vez grande y pequeña, una isla de apenas 40 kilómetros de longitud con hoteles de cinco estrellas junto a calas virginales en la costa, donde en Ciudadela (hoy Ciutadella) no hay semáforos (se respetan y mucho los pasos a peatones) y que he seguido visitando a lo largo de mi vida, no en vano dejé familia allí ganándose la vida porque aquí, como siempre, no había trabajo. Aquello siguen siendo pueblos, pueblos sin semáforos y pequeñitos (al contrario que Mallorca). No hace falta ser grande, en extensión, para ser grande, en muchos aspectos. Lo curioso de Menorca, mi patria chica después de Córdoba, es que la conquistaron unos y otros, aunque los que dejarón más herencia artística y arquitectónica fueron los ingleses. Yo que era un niño cordobés al irme de repente a Menorca (mis padres emigraron allí, como tantos de la península que buscaban trabajo, o tantos cordobeses que se dedicaban a los hoteles en verano, algo que no se suele recordar, la cantidad de cordobeses que te encuentras en las Baleares o sitios tan pequeños como Menorca) descubrí lo que era un pueblo, una isla, calas virginales y el poder convivir con gente de todas partes (entre mis amigos de niño había de Palencia, de las Canarias, ingleses, franceses...). De hecho, en esa época, los años 80, éramos mayoría los castellanoparlantes y mi colegio se llamaba Primo de Rivera (!!!). Luego volveríamos a Córdoba donde no había ese ambiente cosmopolita, esa mezcla de culturas y razas y nacionalidades. Ya entonces me di cuenta, habiendo vivido en Menorca, que había sitios cerrados como Córdoba frente a otros abiertos, más europeos, como Menorca donde cada niño venía de un sitio distinto y donde la gente tenía por costumbre no cerrar las puertas de las casas con llave, algo que me sorprendía mucho. Menorca era pequeña, pueblerina, pero al ser Mahón el puerto natural más grande del Mediterráneo acogía a toda clase de gente y culturas, pasaban todos por allí y se respiraba un ambiente abierto donde cada uno hablaba lenguas distintas y teniamos costumbres distintas. Yo tenía un amigo de Palencia y le explicaba costumbres cordobesas igual que él me explicaba las palencianas y nadie de por allí sabía lo que era una telera o un saquito (o sea, jersey en cordobés)...jeje. Regresé a Córdoba con 10 añitos y lo pasé muy bien en Córdoba, pero eché siempre de menos esa libertad y apertura de mente en Menorca, esa mezcla de culturas, de gentes, del puerto abierto al mar, o sea al mundo. Aprendí allí el valor de tener ejemplos distintos y no solo una sola cultura. He de suponer que aquella Menorca era como la Córdoba mora, la Córdoba de las tres culturas. En fin, un abrazo, Paco.

Paco Muñoz dijo...

Muy interesante todo Óscar, muchas gracias. Un abrazo.