domingo, 19 de junio de 2011

ALGO MÁS SOBRE LA CALLE CRUZ CONDE

Fotografía coloreada. Desde el edificio central se tiró un paracaidista

Cuando paseamos por nuestra ciudad, nunca miramos hacia arriba, cuestión que si hacemos en otras ciudades distintas, por eso nos llaman la atención. Es un ejercicio que nos permite, al levantar la vista, divisar otro mundo, en este caso el mundo de la arquitectura, de hermosas fachadas que nunca hemos mirado siquiera. Como en los supermercados lo que te incitan a comprar, lo colocan a la altura de la vista. En este caso sólo miras, cuando los miras, en tu ciudad, a los escaparates.

Edificio de la clínica del Dr. Pesquero

El otro día hablábamos de las marcas de la calle Cruz Conde, Málaga, en la Republica, y yo no dejo de pensar que no estaría de más reivindicar el cambio de su nomenclátor. Málaga quedo relegada a la antigua de los Siete Rincones, que ya no los tiene tampoco, y yo particularmente creo que la ciudad del pescadito, de los trenes botijos, de los buenos cantaores de flamenco… etc. se merecía un homenaje acorde con su categoría.

Establecimiento que fue de la familia de mi amigo Leandro León
en su momento tuvo que ser muy moderno

Hoy creo que merece la pena recordar por un momento, una serie de edificios protegidos, porque son, posiblemente, el exponente de unos años, donde arquitectos de fama, dejaron sus obras para la posteridad. Para ello dónde mejor mirar que en la GMU de Córdoba en el Catálogo de Bienes Protegidos, en el que figuran los edificios que merece la pena disfrutar mirándolos y que son un modelo, de despertar posiblemente tímido, de esa burguesía que nunca lo fue, si la comparamos con otras latitudes.

Plano de GMU con expresión de los números de la calle

En el plano, también de la GMU, podemos ver la numeración –que me he permitido destacar- que corresponde a cada edificación. Hay algunos que físicamente no están en la mencionada calle, pero lo son de su ámbito y por esa razón están incluidos en el listado. Lo ideal sería tener un recuerdo fotográfico de la edificación, parejo con la lista. Pero todo se andará.

Edificio de Aurelio Gómez Millán 1948

No creo que se inoportuno decir que la calle empieza en la plaza de las Tendillas, y si nos acordamos del nombre que antes tenía esta Plaza y el de la Avenida donde acababa, podemos ver claramente donde se situaba el personaje que le da su nombre, usurpándoselo a Málaga. Entrada (como diría el callejero) plaza de las Tendillas, salida Avda. Ronda de los Tejares. Como todas las calles, su numeración empieza por el lugar más cercano a las Casas Consistoriales, los pares a la derecha y los impares a la izquierda. Como los ríos sus afluentes son: vertiente  este, calle San Álvaro,  Góngora, Cabrera y  Manuel de Sandoval; y la oeste, Morería, Barqueros, Historiador Díaz del Moral, Góngora, Pastores, Conde de Robledo y calle Manuel de Sandoval.

La lista de edificaciones es la siguiente:
CC (las iniciales de significan Cruz Conde y así me evito repetirlas y además para los que tengan una edad, vamos a decir prudencial, les recordaran algo mucho más agradable como lo era Claudia Cardinale) nº 21 Estudio Jiménez En su momento y antes hubo una tienda de repuesto de Bicicletas. Pero lo importante es la arquitectura de su fachada, esquina a lo Tejares. CC nº 19; CC nº 17; Manuel de Sandoval nº 4; Manuel de Sandoval nº 1; CC nº 15, Correos; CC nº 13; CC nº 11; Góngora nº 10; Góngora nº 7; CC nº 9; CC nº 7; CC nº 1; Morería nº 2; CC nº 30; CC nº 28; CC nº 26; CC nº 24; Manuel de Sandoval nº 2; CC nº 22; 21.- CC nº 20; CC nº 18; CC nº 16; CC nº 14; CC nº 12; Góngora nº 5; CC nº 8 y 10; San Álvaro nº 1; y San Álvaro nº 3.

Salvo Correos que es un equipamiento de la ciudad, el resto de los edificios son de pisos, viviendas y oficinas, y la planta baja es comercial. Fue la última gran reforma del centro de la ciudad, que utilizó una zona deprimida como era el barrio del Trascastillo. Una primera intervención se efectuó en 1925, desde Tendillas a Góngora, pensado que por esta última se podía salir al Gran Capitán y buscar el ferrocarril, elemento de notable importancia en ese tiempo. Luego en el 1930 se amplía hasta la calle de las cuatro esquinas, Manuel de Sandoval y por último hasta la Avenida de Canalejas (como la han llamado siempre mis padres aún a pesar de que tuvo cuarenta años otro nombre). Es significativo que la mayoría de sus esquinas están redondeadas.

Edificio de Correos

Las alturas son de 4/5 plantas. Sólo dos tienen tres plantas el nº 15 y 11 CC, y otros dos nº 13 CC y nº 28 CC seis. Fachadas de composición rítmica con balaustradas, apilastrados, cornisamentos… etc. Una de estas cornisas, se cayó, creo recordar que era del edifico que tuvo Galerías, con tan mala fortuna que le dio a un chico que vivía en las Margaritas, frente al Chimeneón en casa de mi tía Antonia, hijo único, de veinte pocos años, un verdadero drama. La conservación cita que es buena en términos generales y, salvo el edificio de correos que es de propiedad pública –no sabemos hasta cuándo-, con o sin símbolo franquista escondido, todos los demás son de propiedad privada.

El Partenon de Cruz Conde, de Víctor Escribano Ucelay (1947-48)

Tiene una protección global máxima el nº 15 CC, global el nº 10 de Góngora, y renovación el nº 19 CC y el nº 7 de Góngora. Lo que merece mayor interés de todos ellos son sus fachadas, que van desde 1925 al 1962. El núm. nº11 de CC, que es de lenguaje racionalista, fue una clínica, y es obra de Carlos Saenz de Santamaría y Vicente Agustí Algueró (1935), el nº 5 de Góngora, destaca por su remate en esquina, de Rafael García Hernández (1947), el nº 15 de CC, es Correos, con un patio interesante (1945), el nº 16 CC, es historicista majestuoso, le llaman el Partenón de Cruz Conde, de Víctor escribano Ucelay (1947/49), el nº 21 CC, regionalista de Aurelio Gómez Millán (1948), el nº 13 CC, es una manzana completa dos crujías con las esquinas curvas y abiertas, de Rafael de la Hoz (1954/58), Y luego están los anteriores a la guerra incivil: nº 8 CC, Juan Bautista Caballero (1927), nº 3 San Álvaro, Félix Caballero (1928), nº 7 CC, Manuel López Mora (1928), nº 24 CC, Francisco Azorín (1931), nº 4 Manuel de Sandoval, Félix Hernández (1931). Y los posteriores a la misma: nº 20 CC, nº 18 CC y nº 14 CC, Carlos Sáenz de Santamaría (1944-46), nº 17 CC y nº 1 Manuel de Sandoval, Víctor Escribano Ucelay (1947), nº 19 CC, Luís Pastor Campoy (1962).

Edificio de Rafael de la Hoz (1954-58)

En Cordobapedia se publica una lista de establecimientos que tuvo, que hoy están desaparecidos: Almacenes Fuentes Guerra, Almacenes Pedregosa, Bolero Bar, Cafetería París, Calzados Segarra, Discoteca Saint Cyr, Domus, Flomar, Galerías Preciados, Librería Luque, Hispano Royal, Lanas Igso, Muebles Martínez, Nylonplex, Rodríguez y Espejo, Pacrel, Pescadería Santos, Sala de Fiestas, "Music Hall  Tu y Yo", Snack Bar Riviera (faltan muchos), todavía quedan: Correos, Escribano, Orga y Estudio Jiménez.



Fotos y vídeo del autor, plano de GMU , Google y Ateneo
Bibliografía de GMU y Cordobapedia.

2 comentarios :

ben dijo...

Mi padre siempre le llamó calle Málaga,por costumbre.
En esa calle estaba la tienda de ro
pa Blasco,amigo de mi padre y donde
siempre me llevaba a comprarme ro
pa.
Sin exagerar, podíamos estar toda la mañana en la tienda,entre las
pruebas,los arreglos y sobretodo
con la charla,porque mi padre le
gustaba mucho que le rebajara el
precio,debido a que de golpe le
hacía una buena compra y porque
eran conocidos.
La charla era de todos los temas,
incluido el político,entonces baja
ban la voz y miraban a los otros
clientes.
Era un placer escucharlos hablar,
mientras que con la cinta métrica
el depediente me medía.Todo ese
mundo se ha acabado,años 60.
La palabra má-la-ga,es muy sonora
y muy bonita.
Saludos.

Paco Muñoz dijo...

Se llamo así durante la República, mis padres así la llamaban siempre y a los Tejares Avenida de Canalejas, ellos empleaban siempre los nombres antiguos. El asunto de la sastrería era un mundo. Mi hermana estuvo de sastra con Pino en Conde Cárdenas, frente a los tres Reyes. E incluso había un sketch en el iban tomando las medidas de un traje, "nene apunta, quince de manga" y que acababa diciendo "Nene apunta, nene fuego" y se oía un disparo. Ir al sastre hoy en día, es una cosa que a lo mejor solo lo hace el Sr. Camps.