sábado, 12 de febrero de 2011

TORREPAREDONES (y V), PARA TERMINAR DONDE ACABA TODO... EN LA NECRÓPOLIS.

Urna del Mausoleo de los Pompeyos

Esta entrada, como trata de expresar el título, es la final de las dedicadas al yacimiento de Torreparedones. Quedaba un tema que se pasó de puntillas, pero que es donde finaliza todo, en la necrópolis, vamos en el cementerio, por aquello de que “como te ves yo me ví”. Me picó la curiosidad al leer a D. Aureliano Fernández-Guerra y al profesor D. José Beltrán Fortes, pero aún a pesar de la calidad de ambos trabajos, no me ha quedado clara la ubicación del Mausoleo de los Pompeyos.


En el Semanario Pintoresco Español, de noviembre de 1833, en tres números distintos extraigo un texto de Manuel de la Corte y Ruano, referido al descubrimiento, con unos dibujos que, según otros documentos son de Aureliano Fernández-Guerra, que dice:


“Era el 16 de agosto de 1833, tiempo en que la recolección de cereales mantiene en las campiñas crecido número de operarios, y que por esta circunstancia se habían aumentado los del cortijo de las Vírgenes, (término de Baena) cuando un muchacho de su labor, práctico en el terreno, movido de la curiosidad propia de los pocos años, o tal vez de la codicia inseparable de esta clase de gentes, buscó entretenimiento en los villares contiguos al muro y torre de Castro Prisco, de que va hecha mención en el artículo 1º, por e! lado septentrional de esta fortaleza. Allí son más frecuentes, que en otros sitios, las hendiduras y quiebras de los antiguos ci-mientos, cuya mole respetable y maciza todavía parece querer sepultar en aquellas cavidades las últimas reliquias del poder romano. El calor de la estación contribuye no poco a su ruina, dando margen a creer, que bajo las grietas de estas fábricas había estancias subterráneas o se ocultaban pingües tesoros. Preocupada la razón del labriego con tales ideas, no vaciló en abrirse paso entre los escombros, y metiendo, como por instinto, el brazo en aquella que le pareció más profunda, al ver que ni tocaba en su fondo, ni la dureza de la argamasa cedía a sus esfuerzos, volvió al cortijo, reveló el secreto y seguido por el aperador y algunos criados del campo armados de instrumentos para destruir, dieron principio a la penosa faena, y no sin trabajos ni dificultades practicaron una brecha de la cabida de un cuerpo humano, por la cual fue introducido el muchacho pendiente de una maroma."


"A un corto descenso tocaron sus pies el terreno, y un grito de sorpresa involuntario revelo a los de afuera el hallazgo apetecido. Recorría entretanto y deslumbrábase la vista del primero, al hallarse como por ensueño en un aposento cuadrilátero, cuya longitud de E. a O. no era menos de diez pies y medio, por siete de anchura de N. a S. y nueve de elevación hasta el clave de los arcos en que termina la bóveda por sus extremos. Una lámpara embebida en una funda de plomo y colocada en el ángulo que hay entre O. y N. reflejaba su luz amarilla sobre el pavimento, muros y zócalos de piedras que en derredor de la estancia se levantaba más de un pié o pié y medio, sustentando sus flancos o lados de E. a N. catorce urnas cinerarias de diversos tamaños y figuras. Estas urnas eran de piedra blanca cipia, cerradas con losas herméticamente, conteniendo cada cual los huesos de una persona humana calcinados por el fuego, otros pulverizados, otros convertidos en cenizas, otros en fin mezclados con polvos dorados que la humedad había enrojecido.”


El Sr. Manuel de la Corte y Ruano, Abogado e historiador egabrense que fue Inspector de Antigüedades de Andalucía. (1816-1852), como “erudito” escribe esta crónica del descubrimiento. Se permite en un alarde de desprecio por las clases inferiores, decir (está en letra negrilla para destacar), la codicia inseparable de esta clase de gentes, refiriéndose al campesino, seguro que explotado miserablemente, pero lo curioso es que él, que no “sería codicioso” tenía una denuncia por plagio del Sr. Aureliano Hernández-Guerra. 


Y además se permite escribir que la lámpara está encendida cuando entro el muchacho, vamos lo mismo que la del chiste del Pericón de Cádiz, que decía lo había pescado y además no lo apagaba, hasta que su contertulio, otro pescador embustero, no le quitara veinte kilos al róbalo que decía haber pescado. Parece poco serio y de poca clase el “erudito”, poco serio por lo del farol y de poca clase, al insultar a la clase trabajadora, cuando la codicia siempre ha estado por las capas más selectas de la sociedad.

Tumba examinada en este mes de febrero

En resumidas cuentas que el descubrimiento fueron 14 urnas, pero que la ignorancia y el hambre, hicieron que las volcaran buscando algo de valor. Aunque lo cierto es que a pesar de haber buscado datos no he conseguido determinar dónde puede estar el mausoleo.

¿Lugar de la tumba? 400 mts. al norte del castillo (fotografía aérea del vuelo de 1956)

Sabemos que el artículo de José Beltrán dice, aludiendo al de Corte Ruano y no entrando en su titularidad que las tumbas estaban en el lado septentrional de la fortaleza, al norte de la misma. Como curiosidad, D. Próspero Merimée escribió un artículo sobre el tema, e incluso propició que una expedición, científica, del ejército francés y español visitaran la zona.

Otra vista de la tumba actual

La Universidad de Alcalá dice de Fernández-Guerra:

“… en 1833, un descubrimiento excepcional se había producido en el "Cortijo de las Vírgenes" (Baena, Córdoba), el sepulcro de los Pompeyos (CIL II2/5, 409-420), del que realizó dibujos de todos los hallazgos y de la situación en que se encontraron las trece urnas que contenía, todas menos una con inscripción, indicando incluso los restos de minio que todavía se conservaban en alguna de ellas; levantó planos topográficos de la zona y recabó para ello toda la documentación necesaria tanto por medio del trabajo de campo como del de archivo. La satisfacción personal que le había proporcionado este estudio se vio rápidamente truncada: por primera vez fue víctima de un plagio, cuando tras enviar sus trabajos sobre el "Cortijo de las Vírgenes" al inspector de antigüedades Manuel de la Corte Ruano, éste los publicó en el Semanario Pintoresco Español. “


Bajando a la tumba actual (Pedrajas, diario Córdoba)

Para finalizar el descubrimiento hace unos días, de unas tumbas al lado del provisional centro de visitantes, que fotografié pero no pude ver su interior. Esos terrenos creo que han sido adquiridos por el Ayuntamiento de Baena por estimar que ahí puede estar la gran necrópolis de la zona. Para ampliar la noticia en la anterior entrada remitía al periódico Córdoba en noticia aparecida el 7 de este mes de febrero.

Centro -provisional- de visitantes

Hay que tener en cuenta la gran extensión del yacimiento y el ínfimo porcentaje que tiene excavado, y aún menos puesto en valor. Es una importante fuente de futuros proyectos y ojalá no decaiga el interés por continuarlo. Decir también que, desearía como cordobés que ese interés de las administraciones, pudiera tenerlo el yacimiento de Ategua.

Entradas anteriores relacionadas con el yacimiento:

TORREPAREDONES (IV), CASTILLO DE CASTRO EL VIEJO O DE LAS VÍRGENES, FUENTE DE LA ROMANA.



Dibujos: de Aureliano Fernández-Guerra, 
Fotografías: del autor y de Pedrajas fotógrafo del diario Córdoba.
Bibliografía: -Manuel de la Corte y Ruano, “Descubrimientos en Baena” Semanario Pintoresco Español, Oct yNov. 1839. -Universidad de Alcalá de Henares. -“Mausoleos Romanos de Torreparedones (Castro del Río/Baena- Córdoba): sobre la Tumba de los Pompeyos y otro posible sepulcro Monumental”, de José Beltrán Fortes. Universidad de Sevilla.

10 comentarios :

Diego Cardador dijo...

Han sido espectaculares estas cinco entradas. Mi más sincera enhorabuena. Y sobre todo por finalizar con información del Mausoleo de los Pompeyos, que es el fin y el inicio de la recuperación de Torreparedones.

¿Podría poder poner tus links de estas entradas en mi blog? hay mucha gente que entra en el mío buscando información sobre como llegar a Torreparedones y, dudo que yo lo haga mejor que tú lo has hecho en estas entradas. Así que los reedirigiría directamente a tu blog, que van a tener toda la información qeu necesitan.

Un saludo!

Paco Muñoz dijo...

Diego

Muchas gracias por tus palabras.

Claro que puedes hacer lo que te parezca sin problema alguno. Nosotros no tenemos que ver nada con la ley Sinde. Es broma. Diego ya sabes tu eres un sufrido como yo, en esto no nos mueve más voluntad que la de, aún a riesgo de equivocarnos, por lo menos satisfacer nuestra curiosidad por nuestra tierra y difundirla.

Y el mejor premio es que lo que hacemos sirva para algo, ya está.

Recibe un abrazo y las gracias nuevamente.

Manolo Trujillo dijo...

Desde luego han sido una maravilla esta serie de entradas. En cuanto pueda tengo que ir a verlo, y me las llevaré de guía

Paco Muñoz dijo...

Manolo no me digas eso que me vas a poner colorado. Lo cierto es que hay mucho donde mirar y aprender cosas. Es increíble que, de momento hace 21 o 22 siglos, existieran allí grupos de personas organizadas, vamos cordobeses como nosotros.

Espero que estés mejor.

Un abrazo.

Diego Luis Urbano Mármol dijo...

Felicidades por el trabajo.
Yo que soy nuevo por aquí, en éste tema no soy imparcial* y no me gustaría parecer un elefante entrando en cacharrería.
A mi personalmente, y veo que en otros foros hay más personas, pienso que la reconstrucciones son aberrantes, no menos las costosas reproducciones. Bueno el coste hay que dividirlo por dos, me hago de piezas para un museo y pongo el yacimiento mü bonito.

*En Castro del Río existe debate político, aunque desde un principio he apoyado la decision del equipo de gobierno de no invertir a cualquier precio allí.

Paco dijo...

Diego

Castro del Río se durmió en este tema, la línea divisoria parte el yacimiento en dos. Todo lo que hay al oeste es de Castro, aunque donde sea he leído que Baena lo compró. En todos los documentos antiguos hablan del yacimiento de Castro del Río/Baena. A lo mejor hubiera sido lógico una colaboración a medias, buscando una formula, se que eso es difícil pero...
Un abrazo Diego

Francisco Madrigal Aznar dijo...

Magnífica la serie de Torreparedones, te has dado un trabajazo de puta madre.

Saludos.

Paco.

Paco Muñoz dijo...

Muchas gracias amigo Paco.Tengo un epilogo sobre el nombre Torreparedones, lo que pasa es que hay que comprobar algunos extremos. Lo he leído en la Palestra Sagrada de Bartolomé Sánchez de Feria, y es una teoría.
Un abrazo
PD. Estaba en el ordenador de Conchi y me salió su usuario, por eso la repetición del comentario a mi nombre.

Manolo Trujillo dijo...

pues hoy hemos ido a verlo, y esto de la necrópolis no lo he visto, aunque parece que tú tampoco. No me esperaba que estuviera tan lejos.
Por lo demás me ha gustado, y en esto hay que aplaudir al ayto de Baena. Lo de dejar allí reproducciones y llevarse los originales al museo no me gusta mucho, pero entiendo que posiblemente al aire libre se estropearían. Le preguntaré a gente más entendida.

Paco Muñoz dijo...

Manolo

Espero que estés bien. Me han dicho que el agua ha generado un socavón en el camino. Yo iba a haber ido con unos amigos hoy, pero lo hemos dejado para otro día, si hubiéramos ido habríamos coincidido.

La última necrópolis está al lado del centro de visitantes, la tumba o mausoleo de los Pompeyos no lo se.

A mi también me gustó mucho. Hoy he estado en el Arqueológico y allí están parte de los exvotos originales. Estuve leyendo la Palestra Sagrada de Sánchez de Feria y habla del yacimiento y da unos datos curiosos sobre el nombre, dice que se llamaba Padrones, y un padrón es una columna con una inscripción. Posiblemente por deformación a Padrones le dijeron Paredones. Cómo fue en el siglo XVIII aún no se conocía el yacimiento, si que había muchas ruinas. Y sobre todo habla de las "santas" Nunilo y Alodia (navarras) que son las que apellidan de las Vírgenes.
Y lástima que el día no estuviera claro para disfrutar de la vista desde el castillo.
Un abrazo Manolo